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  • ¿Quién te enseñó a ser como eres?

    Desde que nacemos hasta el día de hoy con las redes sociales imitamos modelos sin advertirlo… Algunos nos hacen mejores o todo lo contrario… y en ambos casos los comportamientos de esos patrones pueden condicionar quiénes y cómo somos… Comprenderlos es el primer paso para cambiar… ¿De dónde sacaste tus patrones de conducta? Hay una pregunta que casi nunca nos hacemos y que, sin embargo, podría explicar una parte considerable de lo que somos: ¿Quién nos enseñó a comportarnos como lo hacemos?... No nos referimos solamente a quién te enseñó a comer con cubiertos, saludar al entrar en una habitación, conducir un automóvil o decir gracias. Las interrogantes para cada quien son: ¿Quién te enseñó cómo reaccionar cuando alguien te contradice? ¿De quién aprendiste a amar? ¿A discutir? ¿A pedir perdón? ¿A desconfiar? ¿A respetar? ¿A humillar? ¿A tener miedo? ¿A ejercer autoridad? ¿A relacionarte con quien piensa diferente? ¿A ser quien eres? A veces creemos que muchas de esas conductas surgieron espontáneamente dentro de nosotros. Pero una parte importante de nuestra personalidad social se fue construyendo paso a paso cuando observábamos a otras personas cómo vivían o qué decían. Porque antes de aprender lo que los adultos nos expresaban aprendimos observando lo que hacían. Y en ese momento comenzaron a aparecer los patrones de conducta… ¿Qué es un patrón de conducta? Un patrón de comportamiento es una forma relativamente estable y repetida de actuar frente a determinadas personas, situaciones, emociones o conflictos. Cuando alguien responde una y otra vez de manera semejante ante una frustración, una crítica, una amenaza o una oportunidad, comienza a establecer ese patrón. Algunos, cuando surge un conflicto, otros al dialogar o gritar. Algunos preguntan. Otros acusan. Algunos reconocen sus errores. Otros siempre encuentran un culpable. Hay quienes reciben una crítica intentando comprenderla y quienes la viven inmediatamente como una agresión. Existen quienes ejercen el poder como una responsabilidad y quienes lo utilizan como demostración de superioridad. Nada de esto significa que los seres humanos seamos máquinas condenadas a repetir eternamente determinadas conductas. Podemos aprender, cuestionarnos, cambiar y crear nuevas maneras de relacionarnos. Pero nuestra conducta lleva consigo una historia. El psicólogo Albert Bandura demostró hace décadas algo que hoy parece evidente: los seres humanos aprendemos una enorme cantidad de conductas observando a otros. A este proceso se le conoce como aprendizaje por observación o modelado. El primer laboratorio psicológico fue nuestra casa Probablemente nuestros primeros grandes modelos de conducta fueron nuestros padres, familiares y las personas responsables de nuestra crianza. Pensemos en algo aparentemente trivial: conducir un automóvil. Un niño sentado durante años en el asiento trasero observa mucho más que el camino. Ve qué hace su padre cuando otro conductor se atraviesa. Si insulta. Si toca compulsivamente la bocina. Si intenta adelantar agresivamente. Si convierte cualquier inconveniente en una batalla personal. Pero también podría observar exactamente lo contrario donde alguien disminuye la velocidad, evita una confrontación innecesaria y piensa que llegar cinco minutos después importa menos que llegar con seguridad. El niño todavía no conduce. Pero ya está aprendiendo cómo se debe hacer emocionalmente. Y ocurre lo mismo con su madre, sus abuelos o cualquier adulto significativo. Una madre que trata respetuosamente a un camarero enseña algo acerca de la dignidad humana sin pronunciar una conferencia sobre ética. Un padre que reconoce ante sus hijos que se equivocó les enseña algo especial: que admitir un error no destruye la autoridad. Pero si los adultos gritan cada vez que aparecen diferencias, el niño puede comenzar a asociar conflicto con agresión. Si observa que las dificultades familiares siempre terminan buscando un culpable, aprenderá posiblemente que el objetivo de una discusión no consiste en resolver el problema, sino en descubrir quién debe cargar con la culpa. Y si presencia humillaciones permanentes, podría incorporar una conclusión peligrosa, como sería que quien tiene más poder posee también el derecho de maltratar. No porque alguien se lo haya enseñado explícitamente. Más bien porque nadie tuvo que hacerlo. Lo vio. Las palabras también pueden convertirse en patrones Existe otra manera, igualmente poderosa, mediante la cual aprendemos quiénes creemos ser: las definiciones que otras personas hacen de nosotros. Pensemos en una historia sencilla, pero psicológicamente reveladora… Un niño estaba distraído mientras su maestro explicaba una lección de matemáticas. En algún momento, el profesor quiso comprobar si había comprendido y le hizo una pregunta sobre lo que acababa de enseñar. El niño que estaba distraído y que apenas había prestado atención, no supo responder… Horas después, cuando su madre fue a buscarlo a la escuela, le preguntó al maestro cómo se estaba desenvolviendo su hijo. —Es muy bueno para la lectura —respondió el profesor— pero las matemáticas no parecen ser lo suyo… El niño estaba allí. Y escuchó. Aquella frase, probablemente pronunciada sin mala intención, comenzó a adquirir un peso mucho mayor del que cualquiera habría imaginado. Al llegar a casa, la madre se lo comentó al padre también delante del niño: —El maestro dice que es excelente leyendo, pero que no sirve mucho para las matemáticas… Con el tiempo, ambos padres comenzaron a repetir aquella idea a otros… —A él siempre le ha costado la matemática… decía el padre. —Lo suyo son las letras… acotaba la mamá —Para los números nunca ha sido muy bueno… decían los demás. Nadie pretendía hacerle daño. Quizá incluso creían estar describiendo simplemente una característica del pequeño. Pero el niño terminó incorporando y grabando en su mente aquellas palabras como una definición de sí mismo: “Yo no soy bueno para las matemáticas”… Y cuando un niño acepta una creencia semejante, puede comenzar a comportarse de manera coherente con ella. Así, dejó de esforzarse. Evitaba los ejercicios difíciles. Sentía ansiedad ante los números. Cuando obtenía una mala calificación, en lugar de pensar “no estudié suficiente”, confirmaba interiormente: “¿Ves? No sirvo para esto”… De esta forma, fue construyéndose un patrón de conducta, y no precisamente porque careciera de capacidad matemática, sino porque había aprendido a interpretar las matemáticas como un territorio para el cual supuestamente no tenía talento. Pasaron los años… hasta que un día decidió estudiar Ingeniería de Sistemas. Su papá y su mamá le preguntaron si estaba seguro de “estudiar eso”… y aunque la decisión le produjo miedo. Las matemáticas estaban allí, inevitablemente, esperándolo. Llegó a las primeras clases convencido de que probablemente serían su mayor obstáculo. Pero ocurrió algo inesperado. Comenzó a estudiar y ¡comprendió! Resolvió problemas. Descubrió relaciones lógicas que nunca había imaginado poder entender. Y terminó convirtiéndose en uno de los mejores estudiantes de Análisis Matemático y Matemática de Algoritmos. Entonces comprendió algo todavía más importante que las propias matemáticas como es que durante años no había vivido limitado por su capacidad, sino por una idea acerca de su capacidad. Aquella frase pronunciada por el maestro había sido repetida por sus padres, aceptada por él y convertida finalmente en un patrón de conducta. Hasta que la realidad lo obligó a cuestionarlo… Corolario Esta historia muestra que muchas veces no somos solamente aquello que podemos llegar a ser. También somos lo que aprendimos a creer que podíamos —o no podíamos— ser. Por eso debemos ser especialmente cuidadosos con las etiquetas que colocamos sobre los niños. Decir “hoy tuvo dificultad con matemáticas” describe una situación. Afirmar que “él no sirve para las matemáticas” es comenzar a construir una identidad, un patrón de conducta. Y entre ambas frases existe una diferencia psicológica inmensa. Porque algunas palabras se olvidan, y las que no, terminan viviendo dentro de nosotros durante años, haciéndose pasar por nuestra propia voz… para bien o para mal. Maestros y profesores Los educadores no transmiten únicamente conocimientos. También actúan como modelos de conducta. No dan lecciones solamente de matemáticas, historia, ciencias o literatura, porque también enseñan —aunque no quieran hacerlo— qué significa poseer autoridad. El profesor que escucha una pregunta aparentemente absurda sin ridiculizar a quien la formula enseña respeto intelectual. El que reconoce que desconoce una respuesta enseña honestidad. El que cambia de opinión ante una evidencia mejor enseña pensamiento crítico. Pero el docente que humilla públicamente al estudiante que se equivoca puede enseñarle una lección completamente diferente, como es que errar resulta peligroso. Quizá ese alumno deje entonces de preguntar. Después deje de participar. Más tarde, podría convertirse en un adulto que prefiere permanecer callado antes que exponerse a parecer ignorante. Una experiencia aparentemente insignificante suele terminar participando en la construcción de una manera de enfrentar al mundo. Estudios con estudiantes universitarios encontraron que, después de un semestre, los estilos de aprendizaje de los alumnos tendían a hacerse más congruentes con los de los profesores que funcionaban como modelos. De hecho, la educación nunca ha consistido solamente en transmitir conocimientos. También transfiere maneras de ser. Las creencias Los librepensadores creemos en la libertad y la responsabilidad de examinar ideas, creencias y doctrinas sin aceptarlas simplemente porque fueron heredadas, impuestas o repetidas por una autoridad. Por eso les enseñamos a nuestros hijos desde pequeños que existían diversas religiones y creencias, y procuramos que conocieran sus principales concepciones, sin imponerles ninguna como verdad obligatoria. Les dijimos también que, al alcanzar la mayoría de edad, correspondería a ellos decidir libremente si deseaban pertenecer o no a alguna religión, adoptar una determinada creencia espiritual, o identificarse con alguna corriente política, porque educar no debería significar decirle a una persona qué debe pensar, sino enseñarle a pensar para que algún día pueda decidir por sí misma. Una experiencia aparentemente insignificante puede terminar participando en la construcción de una manera de enfrentar al mundo. La educación nunca ha consistido solamente en divulgar conocimientos. También comunica formas de ser, de pensar y, todavía más importante, de aprender a elegir aquello en lo que queremos creer. Nuestros hijos y nietos ya adultos, todos universitarios son diversos políticamente, y en cuanto a sus creencias no son militantes de organizaciones políticas ni religiosas, como librepensadores varían, con algunas tendencias relacionadas al cristianismo, al budismo, al librepensamiento, y al Universo como Divina Providencia. Un nieto se acerca al estoicismo, cuya idea central es que no controlamos todo lo que ocurre, pero sí podemos trabajar sobre nuestros juicios, decisiones y respuestas. Y luego observamos a las autoridades A medida que crecemos, nuestros modelos se multiplican. Policías, bomberos, jueces, empresarios, sacerdotes, pastores, militares, artistas, deportistas, periodistas, líderes comunitarios y gobernantes comienzan a formar parte de ese gigantesco escenario donde una sociedad observa cómo se supone que deben comportarse quienes ocupan determinadas posiciones. Y entonces aparece una cuestión psicológica que frecuentemente subestimamos: Las autoridades no solamente administran instituciones. También modelan conductas. En el caso de jefes de estado o presidentes, poseen un poder psicológico que trasciende las leyes o decretos que firma o las decisiones económicas que adopta. Su conducta es observada permanentemente. Cómo habla de sus adversarios. Cómo responde a la crítica. Cómo trata a los periodistas. Cómo se refiere a determinados grupos sociales. Si respeta las reglas que limitan su propio poder. Si acepta una derrota. Si reconoce una equivocación. Si utiliza la verdad como obligación o como instrumento circunstancial. Si miente… Cada una de esas conductas transmite en silencio información acerca de aquello que una sociedad puede comenzar a considerar legítimo aunque no lo sea. Cuando un líder demuestra que se puede insultar públicamente sin sufrir consecuencias, algunas personas pueden percibir a la injuria o la ofensa como una forma aceptable de comunicación política. Cuando se ridiculiza al adversario en lugar de debatir sus argumentos, la humillación puede transformarse en espectáculo. Si se presenta constantemente a quien piensa distinto como enemigo, la discrepancia deja de ser parte natural de la convivencia democrática y se convierte en una amenaza. Y cuando el poder premia determinadas conductas, el aprendizaje social puede acelerarse. En algunos países, y en algunos casos, cuando se vuelve frecuente observar que altos jerarcas mantienen relaciones extramatrimoniales y que esas parejas reciben privilegios, cargos, contratos, protección o ascenso social, puede instalarse la percepción de que la cercanía íntima con alguien poderoso constituye una vía legítima para “salir de abajo”. El problema no está únicamente en la vida privada de esos dirigentes, sino en el mensaje social que se transmite cuando el poder convierte una relación personal en una puerta de acceso a beneficios públicos o económicos. La falta de civilidad en la comunicación política suele definirla como una violación de las normas establecidas. Deja de premiarse el mérito, el esfuerzo o la preparación, y tiende a normalizarse una lógica mucho más corrosiva, que para avanzar no siempre hay que capacitarse o trabajar mejor, sino acercarse a quien controla las oportunidades. Así, una conducta individual puede transformarse en modelo, después en expectativa y finalmente en patrón cultural. Porque los seres humanos no aprendemos únicamente observando… También aprendemos observando quién gana… Cuando el patrón es inadecuado Un dictador psicopático puede comenzar a modificar las normas psicológicas de toda una sociedad y provocar patrones criminales de conducta. Y este punto nos conduce directamente hacia una de las pensadoras que más examinó los mecanismos del autoritarismo en el siglo XX, Hannah Arendt quien planteó que los sistemas autoritarios no se sostienen únicamente por la voluntad de un dictador. Necesitan también que determinadas formas de obedecer, callar, justificar y repetir, para que se conviertan en patrones de conducta social. En Los orígenes del totalitarismo, publicado en 1951, examinó el nazismo y las condiciones sociales y políticas que permitieron que millones de personas participaran, obedecieran o permanecieran indiferentes ante los crímenes de estado y de lesa humanidad que cometía el estamento nazi. Un régimen autoritario no comienza cuando alguien ordena una atrocidad sino cuando la sociedad aprende que contradecir al poder… resulta peligroso. En el momento que los funcionarios descubren que obedecer proporciona seguridad, y que cuestionarlo puede costarles el cargo, si no la vida… Al periodista aceptar qué preguntas puede formular y cuáles conviene evitar. Cuando los jueces producen sentencias complacientes al régimen y los empresarios cierran los ojos ante las atrocidades para acercarse al poder que les produce beneficios. Asimismo, si los ciudadanos consienten que determinadas personas poseen menos derechos porque pertenecen a otro grupo, piensan diferente o han sido “convertidas” en enemigas aunque hayan nacido en el mismo país. Cada uno de esos comportamientos puede convertirse en un patrón… Cuando una sociedad aprende el patrón de odiar La historia proporciona casos extremos de lo que puede ocurrir cuando un patrón de odio destructivo desciende desde el poder autocrático hacia buena parte de una sociedad. Y allí encontramos una de las mayores advertencias psicológicas de la historia. Las barbaries humanas se inician cambiando las palabras. Después modificando las percepciones. Luego las normas. Más tarde, aquello que una sociedad está dispuesta a tolerar. La violencia extrema puede requerir previamente un prolongado proceso de deshumanización. Por eso los patrones públicos de conducta importan tanto. Todo comienza con el odio social: Un presidente autocrático insulta, excluye, demoniza, humilla o divide sistemáticamente a la población de una misma nación entre quienes “merecen” pertenecer y quienes supuestamente no, entre patriotas y traidores. Los periodistas incómodos se transforman en enemigos “del pueblo”. Las minorías pueden ser presentadas como amenazas. Los jueces que contradicen al gobierno aparecen como obstáculos. Las instituciones independientes se describen como conspiraciones contra la voluntad popular. Así acontece algo psicológico: las palabras crean categorías que condicionan la conducta. Si alguien es un adversario, podemos debatir con él, pero si es un enemigo, debemos derrotarlo. Si es un ciudadano, posee derechos. Si lo deshumanizamos, resulta mucho más fácil justificar que esos derechos desaparezcan. Así los regímenes totalitarios comprendieron muy bien el poder de la propaganda. No buscaban solamente convencer. Deseaban crear hábitos mentales. Repetir una falsa idea hasta que se convirtiera en verdad… Las redes sociales crean patrones de conducta Las redes no solamente nos muestran comportamientos, también pueden contribuir a convertirlos en patrones. Sus sistemas de recomendación tienden a repetir aquello que logra captar nuestra atención, y con frecuencia la indignación, el enfrentamiento, la exageración o la humillación generan más reacciones que la moderación. Así aparece un nuevo maestro invisible, como es la repetición algorítmica. Cuando vemos una conducta una y otra vez podemos comenzar a percibirla como más frecuente, aceptable o normal de lo que realmente es. Si nuestra pantalla está llena de personas furiosas, podemos creer que todo el mundo vive furioso. Si predominan los insultos políticos, podemos terminar pensando que ésa es la manera natural de discutir. Y existe además una diferencia histórica, hoy cualquiera puede convertirse en modelo para miles o millones de personas. Una mentira puede recorrer el planeta, pero también un gesto solidario. De forma tal que se propagan la intolerancia y la humillación, pero igualmente la empatía, la cooperación y el respeto. Las redes ya no se limitan a reflejar nuestra cultura, igualmente participan en modelarla, porque cada publicación puede convertirse, para alguien que observa, en una pequeña lección sobre cómo comportarse… Investigaciones recientes muestra que las redes sociales funcionan también como entornos de aprendizaje social ya que los algoritmos seleccionan y repiten determinados contenidos, mientras los ‘me gusta’, los comentarios y los “compartidos” actúan como señales de recompensa social. De ese modo, ciertas conductas pueden ganar visibilidad, parecer más frecuentes y terminar influyendo en aquello que otros consideran normal o digno de imitación. Al final… Tal vez nuestra personalidad sea, en alguna medida, una inmensa conversación entre todas las personas que pasaron por nuestra vida. En nosotros todavía puede existir algo de la forma en que un papá reaccionaba cuando alguien lo contrariaba. De cómo una mamá enfrentaba una dificultad. De aquel maestro que creyó en nosotros. De otro que nos avergonzó delante del salón. De aquella frase que escuchamos una vez y terminamos repitiéndola durante décadas. De los líderes que admiramos. De los presidentes que vimos ejercer el poder. De las palabras que escuchamos miles de veces. Y ahora también de los innumerables desconocidos que todos los días entran en nuestra mente desde una pantalla. Claro, no estamos obligados a convertirnos en la suma automática de todos esos modelos. Podemos observar nuestra propia historia y decidir qué conservar y qué no. Podemos descubrir que una supuesta incapacidad nunca existió. Reconocer que una conducta aprendida en nuestra casa quizá ya no nos sirve. Comprender que obedecer no significa renunciar a pensar. Resistirnos a aceptar como normal aquello que la repetición pretende volver cotidiano. Dejar de transmitir un prejuicio, una humillación, una intolerancia o una forma abusiva de ejercer el poder. Recordemos que una de las mayores expresiones de libertad no consiste solamente en escoger qué hacemos mañana, sino en atrevernos a descubrir quién nos enseñó a hacer lo que hacemos hoy, y responder ¿qué patrones de conducta estamos enseñando ahora a quienes nos observan? Porque mientras intentamos comprender quiénes nos formaron, es posible que no advirtamos que alguien —un hijo, un nieto, un alumno, un compañero, un empleado, usted lector o simplemente un desconocido detrás de una pantalla— está aprendiendo también de nosotros. Y algún día podría preguntarse: ¿Quién me enseñó a ser así?... Es probable que una pequeña parte de la respuesta seamos nosotros. También sentimos que en la reflexión sobre las autocracias no pertenece solamente a la historia. Está ocurriendo ahora. En distintos lugares del mundo existen jefes de Estado y dirigentes políticos que, en mayor o menor medida, están modelando patrones de conducta socialmente peligrosos. Presentan al adversario como enemigo, convierten la descalificación en argumento, relativizan la verdad cuando resulta incómoda, presionan a periodistas, jueces o instituciones que los contradicen, y hacen del enfrentamiento una forma cotidiana de ejercer el poder. Los informes internacionales más recientes advierten precisamente sobre el avance de estos procesos de erosión democrática y sobre el debilitamiento de la libertad de expresión, de los medios independientes, de la sociedad civil y de los contrapesos institucionales en numerosos países. Lo verdaderamente preocupante no es solamente lo que hace un gobernante, sino lo que millones de personas pueden comenzar a aprender observándolo. Porque cuando desde la más alta autoridad se demuestra diariamente que insultar, mentir, intimidar, humillar o desconocer límites puede producir poder, aplausos y obediencia, esas conductas corren el riesgo de dejar de parecernos excepcionales. Y ésa es una de las grandes advertencias de nuestro tiempo. Una vez más, las democracias y la libertad no comienzan a perderse únicamente cuando desaparecen sus instituciones, ocurren cuando una sociedad se acostumbra a comportamientos de su gobernante que alguna vez habría considerado inadmisibles... Hasta la próxima entrega… Que la Divina Providencia del Universo nos acompañe a todos… Por favor, si desea hacernos un comentario o una consulta escríbanos a: psicologosgessen@hotmail.com. María Mercedes y Vladimir Gessen, psicólogos. (Autores de “Maestría de la Felicidad”, “Que Cosas y Cambios Tiene la Vida” y de “¿Qué o Quién es el Universo?”) Puede publicar este artículo o parte de él, siempre que cite la fuente de los autores en Informe 21. Gracias. © Fotos e Imágenes Gessen&Gessen

  • Silencio oficial ante la hospitalización de Raúl Castro

    Raúl Castro fue una figura clave en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en 2014. Capture: local10.com Raúl Castro fue hospitalizado este martes 1 de septiembre en Cuba, según fuentes en comunicación con el analista de Local 10 News Andy Gomez , ex director del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad de Miami. Funcionarios cubanos permanecieron en silencio después de que Diario Las Américas reportara el martes que el líder de 95 años, quien fue presidente de Cuba durante 12 años, había sufrido un derrame cerebral y estaba conectado a soporte vital. Raúl Modesto Castro Ruz, nació el 3 de junio de 1931 en Birán. En 2006 asumió provisionalmente la presidencia de Cuba debido a la enfermedad de su hermano Fidel, y en 2008 fue formalmente elegido como Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, sucediendo oficialmente a Fidel Castro. A la muerte de Fidel, el 25 de noviembre de 2016, Raúl Castro asumió el poder hasta el 19 de abril de 2018, cuando Miguel Díaz-Canel Bermúdez, su sucesor elegido por él, lo reemplazó. Conservó el rango militar de general en Cuba y un escaño en la Asamblea Nacional. Fue una figura clave en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en 2014. Se mantuvo en el escenario político cubano hasta 2021, Mientras ejercía el poder tras bastidores, Raúl Castro hacía eventuales apariciones públicas con su uniforme militar. Con información de local10.com

  • Las noticias políticas del 2Sep en Venezuela

    El secretario de Estado afirma que María Corina Machado es venezolana y por ello puede ingresar a su país cuando quiera. Foto: Archivo I21 Un resumen de las informaciones políticas actualizadas para hoy miércoles 2 de septiembre María Corina Machado a Venezuela: "Es ciudadana venezolana y tiene todo el derecho de regresar El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habló sobre el retorno de María Corina Machado a su país, Venezuela. En entrevista con el periodista venezolano Sergio Novelli, el jefe de la diplomacia de los Estados Unidos sostuvo: "Ella es ciudadana venezolana y tiene todo el derecho de regresar". Asimismo, expresó: Nosotros le hemos dado consejos; por ejemplo, durante lo del terremoto, teníamos muchas preocupaciones y seguiremos teniendo en el futuro, pero queremos que su seguridad sea garantizada. El pasado lunes, Machado, Premio Nobel de Paz y líder de la democracia en Venezuela, se refirió nuevamente a su regreso a Venezuela. "La transición que tenemos por delante es importante, por eso creo que regresaré muy pronto a Venezuela para ayudar en este proceso", dijo la apodada 'dama de hierro'. Asimismo, pronunció: No será simplemente el fin del régimen autoritario, será el comienzo de la reconstrucción de una nación. Cabe decir que Machado lidera diferentes encuestas de popularidad e intención de voto en Venezuela. De acuerdo con los estudios publicados a lo largo de 2026 por diversas firmas prestigiosas, la líder de la democracia en Venezuela mantiene una ventaja abrumadora frente a cualquier figura del chavismo. Con información de NTN24.com AN 2015 pide a todos los venezolanos comprometerse con escogencia de un TSJ independiente La Asamblea Nacional 2015 celebró la aprobación de la reforma parcial la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y aseguró que es un paso más hacia la construcción de una institución judicial independiente. La reforma parcial fue sancionada por unanimidad en la sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional este 1 de septiembre. Los diputados aprobaron el funcionamiento del Comité de Postulaciones Judiciales, el cual ejercerá por un periodo de dos años y estará integrado por diferentes sectores de la sociedad, asegurando paridad de género. Tras conocerse la aprobación en el parlamento, la AN 2015 señaló, a través de una publicación en sus redes sociales, que comienza una nueva etapa para la designación de todos los magistrados que requerirá el compromiso de todos los venezolanos. Recordó que la reforma de la ley del TSJ forma parte de los acuerdos suscritos el pasado 12 de agosto por la mesa de negociación, conformada por la AN 2015 y el oficialismo. En el comunicado, la Asamblea Nacional 2015 se refirió concretamente al Comité de Postulaciones Judiciales el cual quedó integrado por 23 personas: 12 miembros de la sociedad civil y 11 diputados. Pidió a los miembros de la sociedad civil convertirse en los "ojos de Venezuela»" dentro del Comité de Postulaciones y a los juristas que integren el Consejo Independiente de Revisión de Credenciales los exhortó a verificar el estricto cumplimiento de los requisitos constitucionales de los postulados. La Asamblea Nacional 2015, liderada por Dinorah Figuera, hizo un llamado a "hombres y mujeres del derecho dispuestos a asumir la responsabilidad de transformar el sistema de justicia" a postularse como magistrados para el nuevo Tribunal Supremo de Justicia. Con información de talcualdigital.com Partido Comunista de Venezuela rechaza el acuerdo petrolero El Partido Comunista de Venezuela (PCV), intervenido por el Tribunal Supremo de Justicia y distanciado del chavismo, rechazó este 1ero de septiembre el acuerdo petrolero alcanzado entre Caracas y Washington, que tiene una vigencia de 25 años y el objetivo de producir más de 1,5 millones de barriles diarios. "El PCV rechaza de manera categórica la nueva y grave entrega del patrimonio nacional ejecutada por el triunvirato ilegítimo e ilegal que ejerce de facto el poder en Venezuela", dijo en aparente alusión al Gobierno que encabeza la encargada del poder en Venezuela Delcy Rodríguez junto a su hermano y titular del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello. En una nota de prensa, la formación, que tampoco se alinea con la oposición liderada por María Corina Machado, consideró que estos acuerdos se hacen de "espaldas al pueblo venezolano, sin transparencia y al margen de los controles constitucionales". "No se trata de un acuerdo menor ni de una simple operación comercial. Estamos ante la entrega de una porción significativa de la principal riqueza nacional en condiciones que el país desconoce", subrayó el PCV. Asimismo, cuestionó las condiciones de igualdad y respeto mutuo al afirmar que la política estadounidense está "orientada a garantizar sus propios intereses energéticos, económicos y estratégicos mediante el control creciente sobre los recursos venezolanos". "El PCV reafirma su compromiso con la defensa consecuente de la soberanía nacional, los derechos democráticos y los intereses de la clase trabajadora y del pueblo", apuntó. El pasado viernes, Provea advirtió que Venezuela parece "estar derivando en una atípica tecnocracia autoritaria", en la que, según la ONG, las autoridades "tuteladas" por Estados Unidos "se empeñan en satisfacer los intereses de los capitales transnacionales y en continuar desconociendo los derechos ciudadanos". Con información de elpitazo.net

  • Roban más de 300 metros de cable de CANTV en el barrio Niño Jesús

    Cargar 300 metros de cableado requiere infraestructura logística especializada, incluyendo camiones de carga, escaleras de gran altura, herramientas de corte de uso industrial y personal técnico. Foto: Cortesía Más de 300 metros de cableado perteneciente a la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV) fueron hurtados en el barrio Niño Jesús, ubicado en la parroquia Sucre del municipio Libertador. La acción vandálica dejó sin telefonía fija ni acceso a internet a cientos de familias de diversos sectores de este populoso sector del oeste caraqueño. De acuerdo con las denuncias formuladas por los residentes, el desmantelamiento de la red ocurrió durante la madrugada del pasado sábado 22 de agosto. Portavoces comunitarios expresaron su preocupación e indicaron que sospechan de una presunta complicidad con empresas operadoras de fibra óptica. Los vecinos argumentan que la maniobra para sustraer el pesado cableado de red de los postes de alumbrado público requiere infraestructura logística especializada, incluyendo camiones de carga, escaleras de gran altura, herramientas de corte de uso industrial y personal técnico. Tras el incidente, voceros de los consejos comunales de la zona acudieron a las oficinas administrativas de CANTV para solicitar la reposición del material. En la empresa estatal manifestaron la imposibilidad de restituir la conectividad, argumentando que el plan apunta hacia la transición digital a través de fibra óptica, proyecto que aún no contempla en su programación a la comunidad del barrio Niño Jesús. De forma simultánea, los afectados reportaron que cuadrillas de operadoras privadas de fibra óptica se desplegaron con celeridad en el sector para ofrecer planes comerciales de internet de alta velocidad, los cuales superan tecnológicamente al antiguo tendido de cobre. Ante la interrupción indefinida del servicio de telecomunicaciones, los habitantes del barrio Niño Jesús solicitaron a las autoridades competentes emprender una investigación que esclarezca las circunstancias del hurto y determine responsabilidades. Dick E. Torres

  • Soy un viejo comelibros

    Sigo comprando libros y sigo terminándolos, uno detrás de otro. No sé si eso me convierte en un viejo antes de tiempo o simplemente en alguien testarudo. Imagen: IA Gemini A los ocho años alguien cometió el error de regalarme un libro. Se llamaba Las aventuras de Vania el forzudo, de la colección El Barco de Vapor, y venía con una portada que hoy no recuerdo, pero con un efecto que no se me fue nunca: no paré de leer desde entonces. De ahí en más mi vida tiene una cronología rara, medida en libros en lugar de años. Después llegó Doña Bárbara, después los cuentos de Rómulo Gallegos, y en el bachillerato caí de lleno en los autores del Boom Latinoamericano, con Gabriel García Márquez a la cabeza, que llegó como llega un huracán, sin pedir permiso y reordenando todo lo que había alrededor. Por esos mismos años del liceo descubrí, no en un libro sino en el diario, a José Ignacio Cabrujas, que escribía columnas capaces de hacerte reír y hacerte pensar en la misma frase, algo que a mí me pareció una proeza técnica antes de entender que era, en realidad, un estilo de vida. Ahí nomás aparecieron Salvador Garmendia e Ibsen Martínez, y con este último me pasó algo que todavía me cuesta creer: años después, ya periodista, terminé compartiendo redacción con él en Cadena Capriles, y tuve que hacer un esfuerzo consciente para no comportarme como un pendejo de dieciséis años pidiéndole un autógrafo entre nota y nota. Cuarenta y pico de años después de Vania el forzudo, la costumbre no solo no se curó, sino que mutó a una forma más seria de la enfermedad: sigo comprando libros como si cada uno fuera una promesa, y a diferencia de lo que uno esperaría de un adulto con vida social, esa promesa la cumplo. Los leo todos. Tarde, apurado, robándole tiempo al sueño, pero los leo. Lo que sí quedó fuera de control es el volumen: tengo libros en el escritorio, apilados con una lógica que solo yo entiendo. Tengo libros en el baño, que es, seamos honestos, el único lugar de la casa donde nadie me interrumpe, ni el celular, ni el perro, ni las ganas de revisar el mail. Y tengo libros en la mesa de luz, en una torre que ya mide más que la lámpara y que mi pareja mira con una paciencia que se le va a acabar cualquier día de estos, el día en que esa torre me caiga encima mientras duermo y termine en la guardia explicándole al médico que no, no fue un intento de nada, fue Vargas Llosa que se vengó por tenerlo tres semanas en la fila de espera. Lo que más me llama la atención, y por eso me senté a escribir esto, es que mientras yo seguía leyendo con la misma voracidad de los dieciséis años, noté que a mi alrededor cada vez se lee menos. No lo digo desde el lugar cómodo del que nunca cayó en la trampa, porque yo uso inteligencia artificial todos los días, para laborar, para investigar, para acomodar ideas antes de reescribirlas con mi propia bronca. El problema no es la herramienta. El problema es cuando alguien te habla con total seguridad de un libro que en realidad conoce por un resumen que le hizo un chatbot, con la misma confianza con la que yo hablo de vinos sin saber una palabra de vinos. Y después está el celular, que es mi verdadero archienemigo, mucho más peligroso que cualquier plazo de entrega. Está diseñado por gente mucho más inteligente que yo, con sueldos que yo no voy a ver ni en tres vidas, específicamente para que no lo suelte. Un libro, en cambio, no tiene ningún interés en retenerme: no vibra, no me manda una notificación a las tres de la mañana, no me hace sentir que me estoy perdiendo algo si lo dejo cerrado un rato. Por eso cuando quiero leer en serio tengo que hacer un ritual casi religioso: dejar el teléfono en otro cuarto, boca abajo, como si fuera un animal al que hay que noquear antes de que se despierte y me arruine la noche. Sigo comprando libros, entonces, y sigo terminándolos, uno detrás de otro, como si todavía tuviera algo que demostrarle a ese pibe de ocho años que un día abrió Vania el forzudo y jamás encontró la manera de volver atrás. No sé si eso me convierte en un viejo antes de tiempo o simplemente en alguien testarudo, pero mientras siga habiendo un libro nuevo en el escritorio, en el baño o en la mesa de luz, algo de mí sigue resistiendo. Y esa resistencia, poco práctica y nada viral, es la única guerra que pienso seguir dando, un libro terminado a la vez. Juan E. Fernández, Juanete

  • Las noticias de economía del 1Sep en Venezuela

    Un funcionario estadounidense informó que Chevron estima próximamente anunciar "la ampliación de sus operaciones actuales" en Venezuela. Foto: @SecretaryWright Una mirada a las informaciones de importancia en el plano económico venezolano Chris Wright viaja a Venezuela: Gestionará un nuevo contrato para Chevron El secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, viaja este martes a Venezuela, una visita que se prevé que se salde con un nuevo contrato para la petrolera estadounidense Chevron en la Faja Petrolífera del Orinoco, según explicó un funcionario estadounidense. En una llamada con periodistas, el mencionado funcionario detalló que está previsto que mañana Chevron anuncie "la ampliación de sus operaciones actuales en el país, algo que también incrementará la capacidad productiva (petrolera de Venezuela)" El anuncio, que llega después de que el Gobierno estadounidense presentara un acuerdo para que la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP) explote el 20% de las reservas probadas de crudo del país caribeño, parece hacer referencia a un acuerdo que Chevron estaría ultimando, según han apuntado medios citando fuentes anónimas, para incorporar dos grandes yacimientos en la faja. La petrolera con sede en Texas habría estado negociando los derechos para operar estos yacimientos situados en estado Carabobo, los cuales se cree que albergan miles de millones de barriles en reservas de crudo pesado. Este anuncio forma parte del plan del Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, para incrementar el volumen de producción de crudo a niveles previos a la llegada del chavismo al poder y de incrementar la presencia de empresas estadounidenses o alineadas con Washington en el mercado petrolero venezolano tras la captura y deposición de Maduro en enero. El lunes la Casa Blanca especificó que sería NABEP, empresa que tiene sede en Barbados y que es considerada la segunda operadora en el mercado venezolano, la que explotará unas reservas que equivaldrían a unos 65.000 millones de barriles y que, según el propio Trump, serán procesados en EE.UU. y contribuirán a rebajar ahí el precio de la gasolina. La subida del precio de los combustibles se ha convertido en un quebradero de cabeza de cara a las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre para la Administración Trump, que desde que inició la guerra contra Irán en febrero, prácticamente ha tenido que liberar la mitad de las reservas estratégicas de petróleo del Gobierno Federal. Con información de bancaynegocios.com La recuperación petrolera hasta 3 millones de barriles tomará una década El acuerdo petrolero anunciado el viernes 28 de agosto, por el presidente estadounidense Donald Trump y la administración de Delcy Rodríguez contempla el acceso de empresas norteamericanas a 17 campos con 65.000 millones de barriles probados. Pero elevar la producción venezolana hasta 3 millones de barriles diarios podría tardar hasta 10 años, según el ingeniero y experto energético Oswaldo Felizzola. Explicó que una parte importante de los campos incluidos en el pacto carece de infraestructura previa. “Por lo menos ocho campos son proyectos greenfield, terrenos donde no se ha ejecutado ningún trabajo anterior. Los otros son brownfield, campos ya producidos que esperan inversión en modernización o ampliación”, señaló en entrevista con Fedecámaras Radio. Primeros barriles tardarían entre 3 y 5 años Los campos sin desarrollo previo podrían comenzar a producir en cinco años, mientras que aquellos que requieren solo mejoras técnicas y operativas podrían hacerlo en tres años, según el especialista. Felizzola indicó que, a mediano y largo plazo, los campos implicados en el acuerdo aportarían hasta 1,5 millones de barriles diarios. El experto, profesor e investigador del IESA, destacó que Venezuela mantiene ventajas que podrían atraer inversiones para recuperar la producción. Entre ellas, los costos de extracción: “En un yacimiento de Texas cuesta entre 50 y 55 dólares extraer un barril. En cambio, en Venezuela los costos están entre 15 y 20 dólares por barril”, afirmó. También mencionó la proximidad geográfica con Estados Unidos y la ausencia de los riesgos geopolíticos asociados al Medio Oriente como factores que favorecen la llegada de capital. “Acá no existen los problemas geopolíticos y la inestabilidad que se asocia al Medio Oriente”, dijo. Con información de finanzasdigital.com Inflación de agosto apunta a ser la más baja del año, según Luis Oliveros El economista y decano de la Universidad Metropolitana (Unimet), Luis Oliveros, afirmó este martes 1 de septiembre, que la inflación de agosto experimentó una caída "bastante" pronunciada en comparación con julio, y proyectó que podría ser la más baja del año en términos mensuales. Sin embargo, Oliveros llamó a mantener la cautela y recordó que la cifra de un solo mes en Venezuela supera la inflación anual de buena parte del planeta. «Hay mejora, pero muy lejos de la normalidad», enfatizó el especialista. El anuncio ocurre en un contexto de optimismo cauteloso por parte de firmas consultoras. Datanálisis prevé que Venezuela cierre 2026 con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de entre 9 % y 10 %, impulsado por un consumo privado que repuntaría entre 11 % y 11,5 % y un flujo comercial con exportaciones de USD 30.000 millones frente a 23.000 millones en importaciones. Este impulso, según el analista Fabián Campos, responde principalmente a la reactivación del flujo petrolero, cuyo impacto permea de manera asimétrica en el aparato productivo, liderado por el sector Construcción, seguido por Banca y Seguros. A pesar de las cifras positivas, Oliveros señaló que el tipo de cambio subió algo más de 6 % en agosto, y advirtió que la inflación anual proyectada aún ronda el 300 %. El economista insistió en que la brecha cambiaria y la depreciación del bolívar siguen presionando los precios , una realidad que contrasta con la ligera desaceleración de la devaluación del 5,8 % registrada en el mes. Con información de sumarium.info El precio del dólar pasó la barrera de los 800 El Banco Central de Venezuela informó que al cierre de la jornada de este martes 1 de septiembre la tasa de cambio del dólar para el miércoles 2 se ubicó en 801,17 bolívares. Eso significa un incremento de Bs. 2,85 (+0,35%) en comparación con la tasa de cambio anterior. En el caso del euro, la nueva tasa de cambio se ubicó en 929,09 bolívares. Eso representa un incremento de Bs 2,54 (+0,27%) en comparación con la tasa anterior.

  • Las noticias políticas del 1Sep en Venezuela

    Defensa de Maduro y Flores intentará frenar el juicio en EE.UU Foto: "X" Una mirada a las informaciones más relevantes del plano político venezolano. Defensa Maduro-Flores reclamará inmunidad en un intento por frenar proceso penal en EEUU La defensa legal de Nicolás Maduro y Cilia Flores intentará frenar el proceso penal en Estados Unidos argumentando la inmunidad diplomática como jefe de Estado y cuestionando la legalidad de su aprehensión por parte de fuerzas militares estadounidenses. Según la agencia Reuters, la defensa prepara un conjunto de mociones ante el Tribunal Federal de Distrito en Manhattan para solicitar que se desestimen los cargos por narcotráfico. El abogado Barry Pollack enfrenta una batalla cuesta arriba para convencer al juez de distrito de EEUU, Alvin Hellerstein, con sus argumentos, aunque el derecho internacional generalmente protege a los jefes de Estado en ejercicio de ser procesados en los tribunales de otros países. El precedente legal favorece a los fiscales, dijeron los expertos. Señalan el intento fallido del exdictador panameño Manuel Noriega de invocar inmunidad de jefe de Estado después de que el ejército estadounidense lo capturara y lo llevara a Miami por cargos de tráfico de drogas. En 1990, un juez federal rechazó el argumento de Noriega porque nunca ostentó oficialmente el título de presidente. Un factor que Hellerstein podría sopesar es si Venezuela, ahora dirigida por la exvicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, respalda su reclamo de inmunidad. Al confirmar la condena de Noriega, un tribunal de apelaciones señaló que Panamá nunca pidió inmunidad para él. Aunque los casos penales estadounidenses que involucran a jefes de Estados extranjeros o a personas capturadas por la fuerza en el extranjero son extremadamente raros, los casos anteriores que guardan similitudes con el de Maduro no le son favorables, dijeron a Reuters seis expertos estadounidenses en derecho internacional y defensa penal. El principio de que los jefes de Estado en ejercicio son inmunes al procesamiento en el extranjero se considera fundamental para la diplomacia. Es probable que Maduro argumente que su procesamiento viola este principio. Se espera que los fiscales contraargumenten que Washington no ha reconocido a Maduro desde 2019, cuando fue investido después de unas elecciones de 2018 que EEUU consideró amañadas. Estados Unidos también calificó de fraudulenta su reelección de 2024. Maduro dice que ambas votaciones fueron justas. El inicio de una etapa El abogado Nizar El Fakih, quien ha seguido el caso Maduro-Flores, señaló en su cuenta en X que la defensa ya tiene lista su primera moción para presentarla en las próximas horas. No obstante, precisó que esta acción solo dará inicio a una "etapa que producirá varias semanas de importantes novedades procesales antes de que el asunto quede sometido a decisión del juez". Indicó que la Fiscalía ya ha preparado sus argumentos para responder y está a la espera de que la defensa formalice la presentación. El inicio del juicio contra Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores comenzará el 1 de junio de 2027, según lo acordado por el juez federal Alvin K. Hellerstein el pasado 22 de julio durante una audiencia en la que también se fijó un calendario de mociones previas al juicio y se abordaron los plazos para la entrega de evidencia clasificada. Reseñado por talcualdigital.com Alejandro Betancourt y el acuerdo entre EE.UU. y Venezuela El “histórico acuerdo petrolero” entre Estados Unidos y Venezuela, impulsado por el presidente Donald Trump, gira en torno a Alejandro Betancourt, un polémico empresario caraqueño de 46 años con un pasado controvertido y una larga trayectoria de apoyo a intereses estadounidenses, incluido el operativo que terminó con la captura de Nicolás Maduro. Según un reportaje del portal informativo Axios publicado este 1 de septiembre de 2026, Betancourt dirige la compañía que entra en una asociación inédita con el Pentágono. El pacto otorga a Estados Unidos acceso a importantes campos petroleros venezolanos en un momento de bajas reservas estadounidenses. “Sin Betancourt, no hay acuerdo de seguridad energética. Y Maduro podría seguir en el poder si no fuera por él”, afirmó un funcionario estadounidense a Axios. Rol en la transición Durante las exigencias de Trump para que Maduro abandonara el poder, Betancourt desempeñó un papel clave sondeando a la vicepresidenta Delcy Rodríguez sobre su disposición a asumir el gobierno. Mantuvo contacto regular con Mauricio Claver-Carone, el intermediario no oficial de Trump para Venezuela. El 3 de enero de 2026, día de la captura de Maduro por fuerzas militares estadounidenses, Claver-Carone se comunicaba por teléfono con Betancourt, quien a su vez hablaba con Rodríguez. Según un aliado del empresario, Rodríguez creyó inicialmente que Estados Unidos había matado a Maduro y se sintió traicionada; Betancourt la calmó y la convenció de dialogar con el secretario de Estado Marco Rubio para asumir el control del país. La relación de Betancourt con el gobierno estadounidense se remonta al primer mandato de Trump, cuando Claver-Carone dirigía asuntos del hemisferio occidental en el Consejo de Seguridad Nacional. En 2019, Betancourt actuó como intermediario entre la oposición venezolana (incluido Juan Guaidó) y figuras políticas y militares para promover una transición, e incluso viajó a Moscú para entregar una carta pidiendo a Rusia que dejara de apoyar a Maduro. Maduro sobrevivió a ese intento, ordenó la detención de Betancourt y le confiscó activos y su empresa petrolera. En 2023, Rodríguez convenció a Maduro de reincorporarlo por su reputación como “hombre de rescates” en el sector petrolero, con la condición de que se distanciara de la oposición. Betancourt enfrentó una investigación internacional por lavado de dinero de 1.200 millones de dólares, que en 2019 llevó a la acusación de su primo y otros venezolanos en Miami. Uno de sus abogados entonces, Rudy Giuliani, se reunió con altos funcionarios del Departamento de Justicia para argumentar que Betancourt no conocía el delito. Nunca fue acusado formalmente. Seis años después, autoridades suizas reactivaron el caso y lograron un registro en su castillo español El Alamín y su oficina en Madrid. Esta primavera, funcionarios estadounidenses, incluida la entonces fiscal general Pam Bondi, pidieron a Suiza que pausara la investigación por la importancia de Betancourt en la política exterior. Tras la intervención, Suiza informó a un tribunal británico que no estaba lista para proceder, lo que permitió a Betancourt viajar en junio y cerrar el acuerdo. Detalles del acuerdo Hacia mediados de agosto se alcanzó un acuerdo de palabra entre Betancourt, Rodríguez y funcionarios del Departamento de Estado y de la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono. Según los términos: Venezuela recibe entre el 16% y el 40% de la producción, según el campo, más impuestos. Estados Unidos no invierte dinero, obtiene una participación del 35% y el 20% del petróleo después de impuestos al costo de producción (alrededor de 30 dólares por barril). La empresa de Betancourt, North American Blue Energy Partners, accede a 17 campos con el respaldo implícito del ejército estadounidense. “Ningún otro petrolero puede decir que tiene al Pentágono de su lado”, dijo un funcionario estadounidense. Expertos energéticos han criticado el pacto como potencialmente inviable y poco probable que reduzca pronto los precios de la gasolina. Algunos venezolanos lo califican de “cleptocrático” y tildan a Betancourt de “bolichico”. Su abogado, Jon Sale, defendió a su cliente: “Ha sido investigado por los suizos y por el DOJ durante mucho tiempo sobre hechos muy antiguos. No solo nunca ha sido condenado, sino que ni siquiera ha sido acusado de ninguna actividad criminal. Está en una posición única para este momento histórico”. Con información de efectococuyo.com AN aprueba por unanimidad la Reforma a la Ley Orgánica del TSJ En sesión extraordinaria de este martes 1 de septiembre, los diputados de la Asamblea Nacional (AN) aprobaron por unanimidad la Reforma a la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) la cual contempla la modificación del Comité de Postulaciones Judiciales para la designación o renovación de magistrados. Con esta aprobación se eleva de 21 a 23 los miembros del Comité de Postulaciones, de los cuales 11 serían diputados y 12 miembros de los distintos sectores de la sociedad civil, en comparación con la estructura anterior, en la cual eran 21 integrantes (11 parlamentarios y 10 de la sociedad civil). Los diputados nacionales aprobaron la reforma legal, la cual ahora aguarda por su promulgación, luego de que el 27 de agosto sancionaran esta ley en primera discusión. En la sesión de primera discusión el diputado Pedro Infante, primer vicepresidente de la AN, indicó que la iniciativa de reforma está relacionada con las conversaciones entre la delegación del Gobierno Nacional y un sector de la oposición. "Como resultado de ese diálogo hubo un acuerdo que se firmó el pasado 12 de agosto de este año […] Y en ese sentido, uno de los acuerdos plantea iniciar un proceso que contribuya a la transformación del sistema de justicia y se plantea la reforma a la Ley Orgánica del TSJ específicamente el artículo 65", dijo en esa oportunidad. Con información de bancaynegocios.com ONG exige al Gobierno de Venezuela que atienda irregularidades en las cárceles del país Activistas de la ONG Alianza por la Libertad de los Presos Políticos exigieron este martes al ministro para el Servicio Penitenciario de Venezuela, Julio García Zerpa, que atienda lo que consideraron como irregularidades en las cárceles del país, donde la alimentación y la atención de salud es deficiente, según denunciaron. "Exigimos que el señor ministro Julio García Zerpa hable con los familiares para que entienda todas las irregularidades, las torturas, el maltrato, la mala alimentación, la mala atención médica y tiene que darnos una respuesta", manifestó Yessica Castro, activista de la organización. Castro declaró desde las afueras del Ministerio para el Servicio Penitenciario, en Caracas, donde indicó que el titular de este despacho debería "ir a cada centro de reclusión" y asegurar que estén "en buen estado". "No son capaces ni siquiera de hacerles (a los presos) un examen (médico) y llamar a sus familiares para que estén al tanto. Seguimos teniendo muertos bajo el régimen. Seguimos teniendo personas que están graves de salud", subrayó Castro. El pasado 20 de agosto, Amnistía Internacional y familiares de presos políticos reclamaron una "atención médica oportuna» en las cárceles venezolanas, donde, según aseguraron los allegados de los detenidos, las condiciones pueden afectar o agravar la salud de los reclusos, hay demoras en las evaluaciones y falta de exámenes o imposibilidad de acceder a especialistas para afecciones específicas. En una transmisión en YouTube, organizada por Amnistía Internacional, la activista Andreína Baduel subrayó entonces que las condiciones de reclusión en Venezuela "no se ajustan a los estándares internacionales, por lo cual el que no entra enfermo se va enfermando en la cárcel porque no recibe atención médica especializada y oportuna". Este martes 1 de septiembre la ONG Foro Penal indicó que en Venezuela hay 328 presos políticos, de los cuales 317 son hombres y 11 son mujeres, según un boletín con fecha de corte hasta el pasado 31 de agosto. El Gobierno encargado de Delcy Rodríguez niega que en Venezuela haya presos políticos y asegura que son personas que cometieron delitos, una afirmación que rechazan partidos opositores y organizaciones derechos humanos. Con información de swi

  • Unen esfuerzos para impulsar la telemedicina rural en Venzuela

    El acuerdo garantiza la prestación de servicios médicos especializados en las comunidades agropecuarias a escala nacional. Foto: Cortesía Impulsar la telemedicina rural y servicios de salud digital en el campo agrícola fue la alianza sellada en Mérida entre la Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos y Afines (SVIAA), la Universidad de Los Andes (ULA) y la plataforma Central Salud. La información la dio a conocer el presidente de la SVIAA, Saúl Elías López, quien explicó que la iniciativa busca integrar la tecnología en los servicios médicos y veterinarios para atender las zonas rurales y agroproductivas del país. En el convenio participan la SVIAA, Colegio de Médicos Veterinarios del Estado Mérida, Comité Académico para la Transformación Digital de la Salud de la Universidad de Los Andes y Central Salud, una plataforma digital que conecta a pacientes y médicos. López expresó que el sector agronómico celebra la alianza con Central Salud en la prestación de los servicios especializados de la medicina a distancia en las comunidades agropecuarias a escala nacional. Indicó que el acuerdo establece el uso de equipos multidisciplinarios, acceso a la telemedicina, uso de drones médicos en zonas de difícil acceso y accesible para toda la población venezolana. “Este paso nos permite garantizar la prestación de servicios médicos especializados en las comunidades agropecuarias a escala nacional, combinando innovación y accesibilidad para nuestra gente del campo”, expresó el presidente de la SVIAA. Don información de Dick E. Torrres

  • Bancamiga reafirma su compromiso social con “Creando Ideas. Juntos por Venezuela” 2026

    La iniciativa de responsabilidad social alcanzó a más de 300 estudiantes de cinco planteles en la Gran Caracas. A través de la metodología de pensamiento de diseño, jóvenes estudiantes formularon soluciones alineadas con los ODS Reafirmando su compromiso social y en apoyo a la educación, el desarrollo sostenible y la construcción del país, Bancamiga culminó con éxito la tercera edición de su programa: “Creando Ideas. Juntos por Venezuela”, impactando positivamente a más de 300 estudiantes de educación diversificada en cinco instituciones de la Gran Caracas. Este programa educativo tiene como objetivo central fomentar la creatividad y el pensamiento crítico. Mediante la metodología de pensamiento de diseño, los jóvenes participantes identifican retos en sus comunidades y proponen soluciones innovadoras que contribuyan al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. “En Bancamiga creemos en la innovación como motor del cambio social. Con Creando ideas Juntos por Venezuela no solo estamos entregando herramientas, sino que estamos empoderando a la próxima generación de líderes del país; incentivándolos a transformar su realidad y fomentando que se conviertan en agentes de cambio desde el pensamiento crítico y creativo”, indicó José Simón Elarba, Presidente de la Junta Directiva de Bancamiga. En esta tercera edición, la iniciativa se implementó en la U.E. Madre Cecilia Cros (Catia), la Escuela Técnica La Rinconada (Coche), el Liceo Pedro Emilio Coll (El Valle), la Escuela Técnica Padre Machado Fe y Alegría (Las Acacias) y la U.E.P. María Auxiliadora (El Hatillo), durante el año escolar que culminó el pasado mes de julio. Formando líderes entre los jóvenes En alianza con Aprendo y Emprendo, en cada institución participante se realizaron talleres donde los estudiantes aprendieron sobre los ODS y cómo aplicarlos; determinaron problemáticas de su entorno, así como posibles soluciones, con el propósito de generar ideas innovadoras que promuevan un impacto positivo en sus comunidades. El profesor Gonzalo Rodríguez, coordinador de intermediación laboral de la Escuela Técnica Padre Machado, sostiene que el programa “aparte de ser pedagógico, académico y formador, es creador de conciencia” entre los jóvenes. Además, el programa representa “una oportunidad” para los muchachos “de trabajar propuestas de acuerdo a sus fortalezas y llevar a cabo en sus comunidades posibles soluciones”, afirmó Willians Venegas, director de la U.E.P. María Auxiliadora. Positivo impacto comunitario Desde sus inicios en el año 2024, “Creando Ideas. Juntos por Venezuela” ha incrementado su impacto entre la población estudiantil y en sus comunidades. La primera edición se inauguró con la participación de 365 estudiantes de entre 14 y 16 años en 6 centros educativos de zonas populares de Caracas. La segunda etapa se enfocó en el fortalecimiento institucional, capacitando a 76 docentes de 10 escuelas como facilitadores y multiplicadores del programa, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad de la metodología en las aulas. Con esta tercera edición, el programa educativo consolida el modelo de innovación social entre los estudiantes e igualmente Bancamiga reafirma su compromiso social con la educación, invirtiendo en las nuevas generaciones para construir un futuro más próspero y sostenible. Más datos y útil orientación en www.bancamiga.com Con información e imágenes cortesía de Bancamiga Banco Universal

  • ¿Venezuela puede convertirse en una “China del Caribe”?

    ¿El acuerdo petrolero con Estados Unidos puede abrir una transición democrática o consolidar un chavismo capitalista inspirado en China?... Trump y Delcy pueden reconstruir la economía venezolana, pero la incógnita es si esa prosperidad traerá legitimidad democrática y libertad… El petróleo, Trump, Delcy y los posibles escenarios El punto es si —salvando todas las diferencias históricas, culturales, económicas y geopolíticas— Venezuela podría comenzar a recorrer una variante propia del camino chino, y abrir progresivamente la economía sin que, necesariamente al mismo ritmo, el poder político cambie. Es decir, permitir capital privado, inversión extranjera, mercados más libres y una creciente integración con Estados Unidos, mientras buena parte de la estructura política heredada del chavismo permanece intacta. Si esa fórmula produce crecimiento, empleo, estabilidad y una mejora visible en la vida cotidiana, podría generar además una nueva forma de legitimidad basada no tanto en la ideología como en los resultados. Y allí aparecería la verdadera incongruencia: que el capitalismo termine ayudando a prolongar en el poder a quienes llegaron a él proclamando precisamente la superación del capitalismo… El caso chino Se presentan situaciones en la historia de los países en los que una decisión económica termina modificando mucho más que la economía. Cambia las alianzas, se redistribuye el poder, se transforma las expectativas de la población y, en determinadas circunstancias, puede hasta alterar la naturaleza del régimen político. Venezuela podría encontrarse frente a uno de esos momentos. El gigantesco acuerdo petrolero anunciado entre el gobierno de Donald Trump y la administración interina de Delcy Rodríguez no debería analizarse únicamente preguntándonos cuántos barriles producirá Venezuela, cuánto dinero invertirán las compañías estadounidenses o cuánto petróleo llegará a las refinerías de Texas y Luisiana. La cuestión es otra: ¿Qué clase de Venezuela puede surgir si este acuerdo tiene éxito?... Porque existen dos transformaciones diferentes que no necesariamente ocurren al mismo tiempo. Una es económica y la otra es política… Además, la historia demuestra que un país puede cambiar profundamente la primera, sin cambiar la segunda. China constituye probablemente el caso contemporáneo más emblemático. El experimento chino Cuando Deng Xiaoping comenzó las reformas económicas a finales de la década de 1970, China seguía gobernada por el Partido Comunista. Y lo continúa haciendo medio siglo después. La diferencia es que su economía cambió extraordinariamente. China comenzó a abrirse al comercio internacional y a la inversión extranjera, permitió progresivamente una mayor actuación de las fuerzas del mercado, diversificó las formas de propiedad y desarrolló zonas económicas especiales. El Banco Mundial describe aquel proceso precisamente como una transición progresiva desde una economía planificada hacia una economía donde los mecanismos del mercado adquirieron una importancia creciente, mientras permanecía la continuidad política del Partido Comunista. No debemos cometer la simplificación de llamar a China simplemente una economía capitalista occidental. Beijing continúa definiendo su sistema como una “economía socialista de mercado”, mantiene poderosas empresas estatales y conserva una enorme capacidad gubernamental de intervención. Tampoco puede describirse aquella economía como el viejo comunismo de planificación central existente durante la época de Mao. Deng introdujo una revolución pragmática. En esencia, el mensaje fue: no importa demasiado cómo llamemos al sistema mientras produzca crecimiento. Entonces la mano invisible del mercado comenzó a avanzar. Llegaron las inversiones. Una de las primeras: La Coca Cola. El acuerdo se cerró en diciembre de 1978 y Coca-Cola entró al mercado chino en enero de 1979. Se multiplicaron las empresas privadas. China se integró progresivamente a la economía mundial. Y, sin embargo, el Partido Comunista continuó gobernando. El Banco Mundial ha señalado precisamente que la continuidad política permitió a China concentrarse durante décadas en una transformación económica y social sin experimentar simultáneamente una transición política. La enorme pregunta venezolana es si, con todas las diferencias históricas, culturales, económicas y geopolíticas que existen entre ambos países, algo conceptualmente semejante podría comenzar a desarrollarse ahora en Venezuela. No una copia de China. Eso sería imposible. Pero sí una variante venezolana del principio que determina cambiar a fondo la economía para conservar, transformar y prolongar el actual poder político… Un acuerdo mucho mayor de lo que parece El trato anunciado por Trump y Delcy Rodríguez contempla el desarrollo de 17 campos petroleros que contienen alrededor de 64.000 a 65.000 millones de barriles de reservas. Según las autoridades venezolanas, requeriría inversiones superiores a 100.000 millones de dólares durante sus 25 años de duración y podría llevar la producción asociada a estos proyectos hasta alrededor de 1,5 millones de barriles diarios. No estamos hablando, por tanto, de otorgarle una licencia adicional a Chevron. Estamos viendo que se intentar rediseñar una parte considerable de la industria fundamental de Venezuela. Y a la sazón, aparece un personaje inesperado, Alejandro Betancourt, quien encabeza la compañía North American Blue Energy Partners —NABEP— actualmente controlada por este empresario venezolano, ha sido escogida como pieza central de la estructura que Washington pretende utilizar. NABEP recibiría 14 nuevos proyectos y, sumados a los que ya maneja, tendría participación en 17 proyectos petroleros venezolanos. Cinco de los nuevos campos habían estado asociados con compañías chinas y uno con una empresa rusa. Esto convierte a Betancourt en mucho más que un empresario petrolero. Lo coloca potencialmente como una bisagra entre PDVSA, Delcy Rodríguez, Washington y el capital estadounidense… ¿Por qué Betancourt y no Exxon? Ésta es una de las interrogantes más interesantes… Porque si Estados Unidos pretende reconstruir la industria petrolera venezolana, parecería lógico imaginar inmediatamente a ExxonMobil, Chevron o ConocoPhillips. Porque Chevron sí mantiene una posición privilegiada. Ha permanecido en Venezuela durante años y se calcula que sus proyectos producirán alrededor de 280.000 barriles diarios en 2026. Igualmente se preparan nuevos acuerdos para ampliar considerablemente sus operaciones. Exxon representa otra historia. Después de haber salido del país tras las nacionalizaciones de 2007, su CEO Darren Woods llegó a decir en enero que Venezuela era prácticamente “no invertible” sin mayores garantías jurídicas. Sin embargo, la empresa envió posteriormente un equipo técnico para examinar oportunidades, y Trump declaró el 31 de agosto que Exxon se preparaba para entrar, aunque la compañía todavía no había confirmado públicamente una inversión definitiva. ConocoPhillips, por su parte, continúa arrastrando las consecuencias financieras y jurídicas de las antiguas expropiaciones y no se encuentra todavía en una situación comparable a Chevron como operador venezolano… ¿Por qué NABEP? Probablemente porque ofrece algo que las gigantes petroleras no pueden proporcionar con la misma rapidez, la presencia previa en Venezuela, relaciones dentro del sistema, conocimiento de PDVSA, mayor tolerancia al riesgo y capacidad para actuar como intermediario entre Caracas y Washington. Asimismo, Washington estudia una estructura mediante la cual el gobierno estadounidense incluido el Pentágono podría obtener alrededor de 35 % de participación pasiva en NABEP, junto a derechos preferenciales sobre aproximadamente 20 % de la producción de los campos petroleros. La fórmula exacta continúa siendo objeto de discusiones jurídicas, particularmente por las limitaciones existentes para que organismos vinculados al Pentágono posean directamente participaciones empresariales para costear parte de los armamentos de EEUU. La diferencia es enorme. Exxon seguiría siendo Exxon. Chevron seguiría siendo Chevron. Pero NABEP podría convertirse en algo mucho más funcional para Washington, un vehículo empresarial privado sobre el cual Estados Unidos tendría una participación o influencia estratégica extraordinaria. Lo que busca Trump, las petroleras, el complejo industrial y el Pentágono. El petróleo es solamente una parte. Washington parece perseguir al menos cinco objetivos. Primero, incrementar la seguridad energética estadounidense... Segundo, enviar crecientes volúmenes de petróleo venezolano hacia las refinerías estadounidenses del Golfo de… ¿America?... Tercero, aprovechar eventualmente parte de esa producción en el contexto de una Reserva Estratégica de Petróleo que se encuentra en niveles extraordinariamente bajos, aunque existen obstáculos técnicos para utilizar directamente determinados crudos pesados venezolanos en esas instalaciones. Cuarto, desplazar progresivamente a China y Rusia de posiciones estratégicas que adquirieron durante los años de confrontación entre Caracas y Washington bajo el “chavismo”. Y quinto, el objetivo más importante desde el punto de vista geopolítico, volver a insertar Venezuela dentro de la esfera económica y estratégica de Estados Unidos. Un funcionario estadounidense explicó que uno de los objetivos consiste precisamente en abrir el mercado estadounidense para petróleo que anteriormente terminaba principalmente en China. Eso significa que debajo de los pozos existe otra disputa. No solamente se está decidiendo quién extraerá el petróleo venezolano. Más bien, hacia dónde mirará Venezuela durante las próximas décadas. Durante años Caracas construyó una relación privilegiada con: China, Rusia e Irán. La nueva Venezuela podría desplazarse hacia: Estados Unidos, inversión occidental y mercados norteamericanos… como fue en China. El petróleo se convierte nuevamente en geopolítica… ¿Y qué obtiene Delcy Rodríguez? Algo igualmente poderoso: viabilidad y tiempo a su mandato. Un gobierno puede sobrevivir durante algún tiempo gracias al control político. Pero para mantenerse necesita finalmente producir resultados. Necesita empleos. Necesita inversión. Electricidad, infraestructura, estabilidad monetaria. Requiere que los supermercados tengan mercancías y que el salario permita comprar algunas de ellas, que las personas vuelvan a imaginar un futuro dentro de su propio país. Desde la psicología política existe algo que pudiéramos llamar legitimidad por resultados. Un gobierno que enfrenta cuestionamientos sobre su origen puede intentar construir una legitimidad diferente basada en una afirmación muy sencilla: “Ahora ustedes viven mejor.” Ése podría convertirse en el proyecto político de Delcy Rodríguez. Y precisamente aquí aparece el precedente chino… ¿Un chavismo capitalista? Imaginemos por un momento que el acuerdo funciona. Llegan decenas de miles de millones de dólares. Chevron incrementa la producción. NABEP desarrolla sus campos. Exxon finalmente entra. Otras empresas internacionales regresan. Se recuperan instalaciones. Aumentan las exportaciones. Entran divisas. Crece el empleo. Disminuye gradualmente la inflación. Mejora el abastecimiento. Comienzan algunas obras públicas. Los venezolanos empiezan a percibir después de tantos años de deterioro que el país vuelve a funcionar. ¿Qué ocurriría políticamente?... Bueno, aquí aparece uno de los escenarios que hasta hace poco parecía improbable y que ahora debemos estudiar seriamente, como es que el chavismo abandone gran parte de su economía socialista sin dejar inmediatamente el poder político. Sería una especie del socialismo de mercado chino. No el chavismo de Hugo Chávez. Mucho menos el modelo económico de Nicolás Maduro. Una nueva versión. PDVSA continuaría existiendo. El Estado mantendría formalmente la soberanía sobre los hidrocarburos. El PSUV seguiría siendo una fuerza política en recuperación. Parte de la burocracia y de la estructura militar permanecerían. A la par, habría inversión extranjera masiva, empresas privadas explotando campos, exportación directa, comercialización internacional, capital estadounidense y creciente utilización de mecanismos de mercado. Las modificaciones recientes de la legislación petrolera ya conceden a empresas extranjeras mayor flexibilidad para operar campos, exportar petróleo y administrar ingresos provenientes de las ventas. En pocas palabras: podría desaparecer buena parte del socialismo económico sin desaparecer simultáneamente el chavismo político. Esto fue, salvando enormes distancias, lo que ocurrió en China. Deng no eliminó al Partido Comunista para introducir mercados. Introdujo mercados para intentar hacer viable al sistema dirigido por el Partido Comunista. Los escenarios Primer escenario, una transición negociada y gradual: Con una probabilidad de hasta el 40 %. Delcy Rodríguez permanece durante una etapa de estabilización. Estados Unidos garantiza inversiones, mercados y apoyo económico. El gobierno continúa negociando con sectores de la oposición. Se reconstruyen progresivamente mecanismos electorales e institucionales. Y finalmente se celebran elecciones competitivas que permiten una verdadera alternabilidad. Ya existen conversaciones respaldadas por Washington entre el gobierno interino y una representación opositora encaminadas, según publicaciones, a reformar el sistema político antes de futuras elecciones. De hecho, senadores estadounidenses de ambos partidos han reclamado elecciones libres, liberación de presos políticos y avances democráticos. En este escenario Delcy no sería necesariamente el destino final. Sería el puente. Y el acuerdo petrolero que fortalezca su gobierno durante los próximos meses podría crear posteriormente las condiciones económicas para que pueda entregar democráticamente el poder… Segundo escenario, el modelo chino venezolano: Con una probabilidad de menos del 30 %. Pero éste podría convertirse en el escenario dominante si el éxito económico es considerable. Delcy lograría crecimiento. El petróleo vuelve a producir riqueza. La población experimenta una mejoría palpable. El chavismo abandona progresivamente su viejo discurso económico y se transforma. Acepta capital privado. Convive con Estados Unidos. Reduce su dependencia de Rusia, China e Irán. Pero conserva buena parte de las instituciones políticas y de las estructuras de poder construidas durante las últimas décadas. Entonces surgiría algo que hace apenas unos años habría parecido una contradicción: un gobierno heredero del chavismo administrando una economía claramente capitalista. La nueva legitimidad ya no sería: “Somos la revolución.” Ahora diría: “Nosotros recuperamos Venezuela.” Psicológicamente, eso puede resultar extraordinariamente poderoso. Los pueblos agotados después de largos períodos de crisis suelen valorar intensamente la estabilidad. Cuando una persona ha vivido años entre inflación, inseguridad, emigración familiar, deterioro de servicios y desesperanza, la recuperación cotidiana puede adquirir más importancia inmediata que las abstracciones institucionales. Allí reside precisamente el peligro democrático. El bienestar económico puede generar tolerancia frente a un sistema políticamente incompleto. China lo demostró durante décadas. Tercer escenario: transición democrática acelerada: Probabilidad de menos del 15 por ciento. Existe otra posibilidad. Washington utiliza deliberadamente el extraordinario poder económico derivado del acuerdo para exigir cambios institucionales. La fórmula sería: petróleo e inversión a cambio de democracia y seguridad jurídica. Se reconstruye un poder electoral confiable. Se garantiza participación política. Se liberan definitivamente los presos políticos. Se restablecen contrapesos institucionales. Se acuerdan garantías para sectores militares y antiguos dirigentes chavistas. Así las cosas Venezuela celebra elecciones competitivas verificables internacionalmente. Sería probablemente el escenario políticamente más deseable. Pero implica la dificultad fundamental de todas las transiciones, quienes poseen el poder deben aceptar que pueden perderlo y esto puede llevar a que la posibilidad de que este escenario se apague. Cuarto escenario: fractura del chavismo y crisis de gobernabilidad: Con una probabilidad de menos del 10 %. No todos los sectores del chavismo necesariamente aceptarán esta metamorfosis. Pensemos en la dimensión psicológica del cambio. Durante años se presentó a Estados Unidos como enemigo imperial. China, Rusia e Irán fueron aliados estratégicos. Las empresas petroleras estadounidenses representaban simbólicamente aquello contra lo cual supuestamente luchaba la revolución. Y ahora podría ocurrir exactamente lo contrario: Estados Unidos entra. Capital estadounidense se hace presente. Empresas privadas operan petróleo. Campos petroleros chinos y rusos pasan a estructuras respaldadas por Washington. Caracas negocia con la oposición. El viejo enemigo comienza a convertirse en socio. Para sectores ideologizados, burocráticos, militares o económicamente beneficiados por el antiguo sistema, esto podría experimentarse no como una reforma sino como una traición. Podrían entonces aparecer luchas internas, sabotajes, divisiones militares o resistencia política… En el caso de China, antes de que Deng Xiaoping pudiera transformar la economía china, el país tuvo que resolver una feroz lucha interna por el poder. Tras la muerte de Mao, la “Banda de los Cuatro” —entre cuyos miembros se encontraba Jiang Qing, la propia viuda de Mao— fueron arrestados en octubre de 1976 por la nueva dirección encabezada por Hua Guofeng. La ruptura con el maoísmo radical no fue menor: dos integrantes de la Banda, incluida la viuda de Mao, fueron condenados a muerte —penas luego conmutadas— y otro recibió cadena perpetua y el cuarto veinte años de prisión. Aquella derrota del ala radical de la Revolución Cultural abrió el espacio político que permitiría posteriormente el regreso de Deng y, desde 1978, el inicio de una transformación económica que habría resultado prácticamente imposible mientras aquella facción conservara el poder. Quinto escenario: el gigantesco proyecto tropieza con la realidad: Con menos del 5 % de probabilidad. También puede ocurrir que estemos contemplando un anuncio mucho más espectacular que viable. Extraer el petróleo pesado venezolano es costoso. Hay que reconstruir pozos, oleoductos, mejoradores, electricidad e infraestructura. Se necesitan diluyentes. Se necesitan barcos y capital abundante durante décadas. Y, sobre todo, se necesita algo que Venezuela perdió hace muchísimo tiempo: confianza jurídica. La prensa ha recogido severas críticas sobre la ausencia de una licitación competitiva, la falta de transparencia de los contratos y las dudas acerca de la arquitectura legal de un acuerdo de semejante magnitud. Para que entren los 100.000 millones de dólares Venezuela necesita instituciones confiables. Pero si los contratos gigantescos se realizan sin suficiente transparencia, podrían debilitar precisamente las instituciones cuya reconstrucción necesita el país. Alejandro Betancourt ocupa en este panorama una posición excepcional. No porque posea más recursos que Exxon. No porque su empresa sea tecnológicamente superior a Chevron. Sino porque controla una organización situada justamente en el lugar donde convergen varios poderes como PDVSA, NABEP/Betancourt y Washington. Y ahora además NABEP podría asumir campos anteriormente relacionados con operadores chinos y rusos. Un empresario colocado en esa posición puede transformarse inevitablemente en un actor político, aunque formalmente no ocupe ningún cargo público. Por ello no se trata de prejuzgar su actuación ni de convertir las controversias que han rodeado anteriormente su trayectoria empresarial en condenas que no existen. Se trata de aplicar una regla democrática elemental, como es que cuanto mayor sea el poder económico concentrado, mayor debe ser la transparencia institucional que lo rodee. Y eso vale para Betancourt, para Chevron, para Exxon, para PDVSA y también para los propios gobiernos de Estados Unidos y Venezuela. El escenario que más debería preocuparnos Existe una posibilidad que no encaja perfectamente dentro de las categorías tradicionales. Venezuela podría dejar atrás el socialismo autoritario pero no llegar inmediatamente a la democracia. Podría aparecer en su lugar un capitalismo oligárquico petrolero. Un reducido número de empresarios controla grandes concesiones. El Estado conserva poder político. Las grandes compañías reciben rentabilidad. Washington obtiene energía y seguridad geopolítica. El gobierno venezolano obtiene recursos. La economía mejora. Pero las instituciones continúan siendo débiles. Entonces habríamos cambiado el modelo económico sin resolver el verdadero problema venezolano: ¿quién controla a quienes tienen el poder? Porque el capitalismo necesita democracia y Estado de derecho tanto como necesita inversión. De lo contrario, la riqueza puede cambiar de manos sin que cambie la relación entre el ciudadano y quienes gobiernan... Trump y Delcy se necesitan Ésta puede ser finalmente el quid del asunto. Trump necesita a Delcy Rodríguez. No necesariamente porque desee que gobierne Venezuela indefinidamente, sino porque requiere de alguien que pueda mantener suficiente cohesión interna mientras se reconstruye la industria petrolera, y se redefine la relación estratégica con Washington. Por lo mismo, Delcy necesita a Trump. No porque se haya convertido ideológicamente en una dirigente pro estadounidense, sino porque sin capital, tecnología, mercados y reconocimiento internacional resulta extraordinariamente difícil reconstruir la economía venezolana. Podría establecerse así una relación de dependencia mutua: Trump requiere estabilidad venezolana para obtener petróleo. Delcy necesita la inversión en petróleo estadounidense para obtener estabilidad. Y en medio se encuentra Venezuela… Hasta publicar este análisis el 1° de septiembre de 2026, María Corina Machado no se ha pronunciado... Al final… … la gran pregunta venezolana ya no es si el chavismo sobrevivirá. Es: ¿En qué se transformará para sobrevivir? China descubrió hace casi medio siglo que un partido nacido bajo una economía comunista podía permitir mercados, inversiones, propiedad privada y capitalismo empresarial sin abandonar necesariamente el monopolio político. Venezuela podría estar comenzando, con enormes diferencias y características propias, un experimento semejante. Delcy Rodríguez podría intentar construir legitimidad económica allí donde existe una profunda controversia sobre la legitimidad política. Trump podría aceptar temporalmente esa fórmula porque obtiene petróleo, estabilidad y una Venezuela nuevamente alineada con Estados Unidos, mientras China, Rusia e Irán pierden influencia. Al leer este artículo mi esposa María Mercedes Gessen me dijo: “Pienso que se puede dar el caso en que una población agotada podría aceptar durante algún tiempo menos democracia a cambio de más prosperidad. Ésa sería psicológicamente una tentación comprensible, aunque también históricamente peligrosa. Porque la prosperidad no sustituye a la libertad, de la misma manera que la libertad política difícilmente puede consolidarse sobre una sociedad condenada permanentemente a la miseria. Venezuela necesita ambas”. Yo agregaría que el petróleo pueda proporcionar los recursos para reconstruir el país. Que Estados Unidos pueda contribuir con capital y tecnología. Que el chavismo pueda transformarse y la oposición pueda incorporarse a una transición pactada. Que Delcy Rodríguez pueda convertirse en un puente entre dos épocas… El éxito verdadero del acuerdo Trump–Delcy no podrá medirse solamente preguntando cuántos millones de barriles salieron de la Faja del Orinoco. Habrá que responder si ¿sirvió el petróleo para que Venezuela recuperara solamente su riqueza… o también para que recuperara sus instituciones, su pluralismo, su democracia y su libertad? Porque si dentro de algunos años los venezolanos tienen una economía capitalista próspera pero continúan sin poder decidir libremente quién los gobierna, habremos transformado el modelo económico. Pero todavía no habremos terminado la transición, como le ocurrió a China durante medio siglo y continúa... Que la Divina Providencia Universal nos acompañe, apreciado lector… Si desea darnos su opinión o contactarnos puede hacerlo en psicologosgessen@hotmail.com... Vladimir Gessen. Psicólogo Puede publicar este artículo o parte de él, siempre que cite la fuente del autor. Gracias. © Fotos e Imágenes Gessen&Gessen

  • Las noticias de economía del 31Ago en Venezuela

    El economista destacó que lo que se derive de la implementación del acuerdo entre EE.UU. y Venezuela no se reflejará a corto plazo. Foto: Archivo I21 Un resumen de las informaciones de importancia nacional del plano económico venezolano LVL: Acuerdo con EE.UU. cambiaría percepción de estabilidad en Venezuela para inversionistas extranjeros Para el economista Luis Vicente León, el acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos debe ser evaluado "con prudencia" inicialmente por las implicaciones en materia de inversión que se requieren para concretar el proyecto. Hizo énfasis también en los intereses de ambos países: por un lado el de EE.UU, en un escenario con reserva estratégica en mínimos y gasolina cara antes de una elección presidencial. Y por el otro, el de Venezuela, con requerimientos de ingresos petroleros para abordar la situación económica y la captación de inversión extranjera para resolverla. León también puso el acento en un aspecto clave para captar esa inversión: "Ver a EE.UU. como socio con intereses propios puede cambiar la percepción de estabilidad para otros inversionistas extranjeros en campos convencionales fuera de este proyecto", dijo. El presidente de la firma Datanálisis indicó que los beneficios para Venezuela se definirán en los mecanismos bajo los cuales se implemente el acuerdo. Al respecto, recordó que EE.UU. tomaría 55% de la producción efectiva según el acuerdo, tanto como accionista, como por el derecho a comprar crudo a costo, aspectos que forman parte de lo que no se ha divulgado del acuerdo. "Y falta un elemento igual de determinante: qué se define como costo, porque cuando el comprador es también el accionista mayoritario esa definición pesa tanto como la tasa", dijo. "La regalía se calcula sobre volumen, pero el impuesto de hidrocarburos sobre ingreso bruto y el ISLR sobre ganancia. Si más de la mitad se entrega a costo y no a precio de mercado, el ingreso reportado se comprime y con él dos de los tres tributos. Los 209 mil millones en impuestos anunciados solo cuadran con valoración fiscal a precios internacionales (y eso puede estar en los contratos que aún no conocemos)", detalló. León indica que el análisis de este acuerdo debe incluir también los aspectos operativos del proyecto. "Una inversión así en 17 campos, buena parte greenfield en la Faja, obliga a reconstruir mejoradores, dilución, oleoductos, terminales y sobre todo generación eléctrica dedicada. Esa generación cambia la ecuación eléctrica de las regiones donde se instale. Detrás vienen servicios, metalmecánica, transporte, construcción, empleo y retorno de talento", comentó. En una publicación difundida en su perfil de "X", también consideró las aristas del contexto tecnológico mundial, los requerimientos para ampliar el alcance de la Inteligencia Artificial (IA) y cómo se podría posicionar globalmente un país que ayude a resolver esto. "La energía firme y barata se volvió el cuello de botella de la inversión tecnológica: los centros de datos y la infraestructura de IA requieren nodos energéticos gigantes que no son fáciles de conseguir en ninguna parte. Un país que resuelva generación a escala se vuelve candidato para inversiones que no tienen que ver con el petróleo. Igual con la minería y los minerales raros, que dependen de energía, logística y seguridad para el capital". No obstante, recalcó que lo que se derive de la implementación del acuerdo entre EE.UU. y Venezuela no se reflejará a corto plazo. "El crudo extrapesado madura entre cinco y diez años y el capital anunciado es intención, no todavía desembolso". Reseñado por bancaynegocios.com Luis Oliveros considera que el nuevo acuerdo petrolero entre Venezuela y USA podría "cambiar las reglas de juego" El economista Luis Oliveros, decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Metropolitana (Unimet), fijó posición respecto al reciente acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos, luego de que Delcy Rodríguez ofreciera algunos detalles del acuerdo . En ese sentido, Oliveros destacó que aún faltan muchos detalles por conocer, pero que si se confirma que el pacto involucra una cifra de 100.000 millones de dólares en inversiones, esto indicaría que se trata de un "verdadero game changer" (punto que cambia las reglas de juego). "Se empiezan a conocer más datos sobre el acuerdo petrolero entre Venezuela y los Estados Unidos. Estaríamos hablando de unos 17 proyectos, más de la mitad de esos nuevos desarrollos, bajo la figura de los CPP, con (fundamental) un horizonte de 25 años. La extracción prevista durante esos 25 años sería de unos 11.000 millones de barriles (importante: reservas no significa producción efectiva, esas reservas tienen una tasa de extracción). La meta conjunta de producción podría llegar a 1,5 millones de bd", señaló al referir declaraciones que dio Delcy Rodríguez el sábado 29 de agosto. Así mismo, Oliveros destacó como "un dato importante" la estimación de que el Estado venezolano recibiría cerca de 20 dólares por barril, bajo un cálculo que supone que la cesta del Brent cotice en 65 dólares por barril. "Se debe considerar el descuento de la cesta venezolana. Si el precio promedio sube, al Estado le queda más", aclaró. Además, remarcó: "Se habla de inversiones cercanas a 100.000 millones de dólares. Esta cifra es fundamental para entender el impacto económico del acuerdo. Todavía faltan muchos detalles por conocer y analizar, y varias de estas cifras son extraoficiales. Pero, de confirmarse, estamos ante un verdadero game changer", indicó Oliveros. De igual forma, señaló que el mayor impacto sobre producción petrolera, exportaciones y crecimiento se sentirá en el mediano y largo plazo, pero, matizó que cree que en el corto plazo comenzará a sentirse. Por otra parte, Oliveros mencionó que se debe tener en cuenta que las reservas petroleras de Venezuela son 300.000 millones de barriles y cuestionó cómo se pretenden explotar esas reservas. "¿Qué porcentaje de ese número vamos a poder explotar en las circunstancias actuales?¿Vamos a hacerle misas o terapias de psicología positiva a los pozos para que produzcan más? ¿De donde van a venir las inversiones? ¿De Pdvsa o del exterior?», preguntó. Y siguió: "Siempre se habló de la necesidad de la inversión extranjera en la industria petrolera y en general en la economía venezolana. Faltan detalles, data, sin duda, pero firmar un acuerdo a largo plazo con empresas norteamericanas (no iraníes, cubanas, etc.), para desarrollar una parte de nuestras reservas, no parece una mala estrategia". En otro orden de ideas, el economista dijo que ante el interés causado por el anuncio del acuerdo petrolero, es importante tener claridad sobre las siguientes definiciones: Greenfield: proyecto desarrollado desde cero en un área no explotada previamente, donde hay que construir prácticamente toda la infraestructura: pozos, instalaciones de producción, transporte y servicios asociados. Suele requerir más inversión, más tiempo y asumir mayor riesgo que desarrollar un campo ya existente. Government Take: es la proporción de la renta, generada por un proyecto petrolero, que captura el Estado a través de regalías, impuestos, participación accionaria, bonos y otros mecanismos fiscales. En términos sencillos: qué parte del valor del negocio petrolero termina quedándose el Estado. Acuerdo petrolero El pasado viernes 28 de agosto, Venezuela anunció un acuerdo que tildó como "histórico", mientras, en paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, celebró en su red social Truth Social «haberse asegurado el control mayoritario» de un volumen de reservas petroleras probadas en Venezuela de 65.000 millones de barriles. Posteriormente, Trump afirmó que el petróleo venezolano será destinado, entre otros fines, a reponer las Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR) de su país, cuyo nivel considera insuficiente. Por su parte, el sábado 29 de agosto, Delcy Rodríguez dio declaraciones, en las que precisó que el acuerdo tendrá una duración de 25 años y que permitirá generar ingresos superiores a 209.000 millones de dólares para el Estado venezolano, tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril. Rodríguez explicó que el convenio contempla el desarrollo conjunto de 17 campos petroleros estratégicos en Venezuela, con una meta de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios. Aclaró que el cálculo de ingresos podría variar dependiendo del precio internacional del crudo, pero precisó que, bajo la referencia de 65 dólares por barril, el Estado venezolano recibiría aproximadamente 209.335 millones de dólares. “Por cada barril producido y vendido, cerca de 19 dólares ingresan directamente a nuestro país”, dijo. Asimismo, Rodríguez detalló que el proyecto también incluye el desarrollo de ocho bloques verdes o greenfields en la Faja Petrolífera del Orinoco, una extensa zona petrolera ubicada en el centro y oriente de Venezuela. Según explicó, estos proyectos contemplarán regalías mínimas de 16 % y una tasa de impuesto sobre la renta de 34 %. Con información de sumarium.info Precio del dólar vs euro El Banco Central de Venezuela informó que al cierre de la jornada de este lunes 31 de agosto la tasa de cambio del dólar para el martes 1 de septiembre se ubicó en 798,32 bolívares. Eso significa un incremento de Bs. 3,33 (+0,41%) en comparación con la tasa de cambio anterior. En el caso del euro, la nueva tasa de cambio se ubicó en 926,55 bolívares. Eso representa un incremento de Bs 3,86 (+0,41%) en comparación con la tasa anterior.

  • Pedro Elías Hernández:El bolívar hace tiempo que dejó de ser dinero

    El problema en Venezuela no es que la gente no tenga suficiente dinero, sino que el dinero no tiene suficiente valor. Pedro Elías Hernández es periodista dedicado al análisis petrolero y monetario. En la actualidad es diputado a la Asamblea Nacional y forma parte junto con otros consultores del foro económico para la dolarización constituido por el diputado Antonio Ecarri y el especialista internacional en asuntos monetarios Steve Hanke. Con él conversamos sobre el tema de la dolarización y la crisis inflacionaria que vive Venezuela desde hace décadas. -¿Qué pasa en nuestro país en materia monetaria. Por qué es tan persistente la inflación? – Yo creo que es bueno preguntarnos, ¿qué es el dinero? El dinero es un medio de intercambio indirecto, una institución civilizatoria originada desde la era del neolítico de forma espontánea luego de siglos de evolución en las relaciones mercantiles entre las personas, pero sobre todo constituye el bien que recibimos a cambio de nuestro tiempo, trabajo y esfuerzo. Si ese bien lo recibimos en una moneda que no vale nada, entonces nuestro tiempo, trabajo y esfuerzo tampoco valen nada. El bolívar hace tiempo que dejó de ser dinero. El dinero tiene básicamente tres atributos. Ser una unidad cuenta, ser un eficiente medio de pago y ser una reserva de valor. El bolívar carece hoy de todo eso. La historia relativamente reciente del dinero en Venezuela nos relata que en el año 1939 con la creación del Banco Central de Venezuela, el país vivió una sensible reforma monetaria. Anteriormente regía, desde 1918, una Ley de moneda que había creado el bolívar- oro como divisa oficial de la república. La legislación establecía que un bolívar era el equivalente a 0,29 gramos de oro fino, por lo tanto, los bolívares en circulación tenían obligatorio respaldo y libre convertibilidad en oro amonedado o en lingotes. Es decir, se estableció en nuestra nación un patrón oro clásico. Como consecuencia de la referida reforma monetaria se expropio el oro perteneciente a los bancos comerciales radicados en la nación, se emitió moneda de curso legal y se obligó a los venezolanos a canjear los bolívares en su poder- emitidos hasta entonces por diversas entidades bancarias privadas- por el bolívar del BCV. De esta forma se creó un único ente emisor de dinero primario, pero con unas reglas de emisión muy rígidas y precisas, donde los nuevos bolívares tenían que ser respaldados por oro o divisas en base a un tipo de cambio fijo. Esta rigidez en el proceso de emisión de moneda fue lo que permitió la existencia de inflaciones anuales inferiores a 2% en promedio desde 1918 hasta 1974. Tal sistema constituía de hecho lo que se conoce como “una caja de conversión perfecta” y se aplicó en nuestro país mucho antes que el prominente economista Steve Hanke formulara una idea semejante en los años 80 del siglo pasado y antes de que Hong Kong asumiera tal modelo monetario con mucho éxito. La idea consiste en emitir moneda de curso legal sólo si hay divisas extranjeras u oro suficiente para respaldarlo. Este modelo hace que la oferta de dinero se ajuste a la demanda del mismo. Realmente funciona muy bien. -¿Entonces qué paso en Venezuela? -Con el paso de los años, las reglas de emisión monetaria se fueron relajando, otorgándole al BCV mayor discrecionalidad. Tal circunstancia quedó consumada en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (1974-1979) con la estatización del ente emisor venezolano, que había sido desde su fundación una institución semi privada, con millares de accionistas particulares. Hasta allí llegó la estabilidad y fortaleza del bolívar como moneda. La trágica historia de lo que pasó en adelante con nuestra divisa nacional es conocida. El llamado "viernes de negro" de 1983, no es más que un episodio en esta prolongada trama de destrucción de la riqueza dineraria de los ciudadanos. El problema en Venezuela no es que la gente no tenga suficiente dinero, sino que el dinero no tiene suficiente valor. El drama venezolano es la interrupción de un proceso sostenido de estabilidad monetaria y crecimiento económico que data desde 1922 hasta 1977. Durante ese período se multiplicó en 1.000% el Producto Interno Bruto por Habitante, según datos cifras que aporta el profesor Asdrúbal Baptista en su Bases Cuantitativas de la Economía Venezolana 1830-1989. ¿Qué tuvimos en Venezuela desde 1922 hasta mediados de los 70 del siglo pasado, lapso en el cual crecimos a las tasas que crecen hoy las economías asiáticas? Pues bien, durante ese tiempo hubo dos cosas fundamentales: una industria petrolera de gestión privada vigorosa y una moneda sólida y estable. Ciertamente, el cambio crítico se produce a partir de la estatización petrolera de 1975. Por un lado, se flexibilizaron las reglas de emisión de dinero primario por parte del BCV y por otro se estatizó el sector externo de nuestra economía. Antes los dólares de las exportaciones venezolanas estaban en manos del sector productivo privado, petrolero y no petrolero, los cuales eran vendidos al BCV y éste para poder emitir y poner a circular bolívares tenía que garantizar previamente su respaldo en oro o en divisas a un tipo de cambio fijo. Es decir, una caja de conversión. A partir de ese momento los gobiernos venezolanos empezaron a tener sus ingresos más líquidos en dólares petroleros, pero la mayoría de sus gastos los mantenían en bolívares. Un verdadero privilegio. Tal cosa creaba ciertamente un poderoso incentivo para devaluar la moneda a fin de cuadrar las cuentas fiscales. Para el ciudadano común era todo lo contrario, tenía ingresos en bolívares devaluados y gastos dolarizados. Luego, durante el siglo XXI, se produjeron las reconversiones monetarias chavistas, la famosa confiscación del “millardito” de las reservas internacionales, la figura insólita de "las reservas internacionales excedentarias" y las modificaciones a la Ley del BCV de los años 2005, 2009 y 2010, que terminaron de sepultar el sistema monetario nacional. Otro dato interesante es recordar que un bolívar, ese que era citado como un dinero sano y sólido en las novelas del agente 007 escritas por Ian Fleming, equivalía a 0,29 gramos de oro fino. Eso quiere decir que, de haberse conservado el valor de nuestra moneda anclado a ese metal precioso, en vez de pagar hoy cerca de 800 bolívares con 14 ceros a la derecha por un dólar (al colocar a la moneda nacional los ceros que se le restaron por las distintas reconversiones monetarias), serían más bien aproximadamente 49 dólares los que habría que pagar para obtener un bolívar, calculando al precio internacional que hoy en día tiene el oro. -¿Qué hay que hacer en su opinión en Venezuela? El daño reputacional que ha experimentado nuestro bolívar es inmenso e irreparable. - Cada ciudadano debería decidir libremente en qué moneda quiere tener su riqueza o qué moneda o activo físico de valor quiere utilizar como dinero. Esto nos llevará a un sistema de competencia entre monedas de manera libre, o un régimen multimoneda. De esta forma iríamos a una dolarización formal y financiera total o casi total de nuestra economía en donde la inmensa mayoría de los ciudadanos escogerán el dólar. Venezuela está ubicada en lo podríamos llamar una zona dólar comercial y geopolíticamente hablando. También podemos simultáneamente retomar un esquema como el que tuvimos desde 1918 hasta 1975 de caja de conversión perfecta preservando una moneda nacional emitida por nuestro Banco Central, pero con anclaje y respaldo en divisa extranjera o en un activo material, que podría ser el oro monetario. Es decir, atarle los pies y las manos al BCV para que no cometa los desmanes que cometió y sigue cometiendo y que haga política monetaria lo menos posible. Yo era, como el profesor Steve Hanke amigo de la idea de la caja de conversión perfecta, pero conociendo a los políticos venezolanos me voy por la dolarización plena. El daño reputacional que ha experimentado nuestro bolívar es inmenso e irreparable. -Entonces hay que cambiar totalmente nuestro sistema monetario? - Hay que cambiar el actual esquema. El gobierno recibe una parte sustancial de sus ingresos en dólares vía PDVSA y renta petrolera, pero paga su nómina de funcionamiento en bolívares devaluados. Se queda con el poco dinero bueno que todavía da el petróleo y obliga a la gente, bajo el principio del curso legal de la moneda nacional, a aceptar el dinero malo que emite. Impone una suerte de Ley de Gresham, “el dinero malo expulsa al dinero bueno”. La libertad monetaria o el régimen multimoneda, hará que se establezca plenamente, no sólo de hecho sino de derecho, una dolarización formal y financiera en el país, lo que permitirá que la Ley de Gresham opere a la inversa, es decir, el dinero bueno expulsará al dinero malo. De esta manera se monetizará la economía y circulará mejor la riqueza. En el presente, el dinero en bolívares que está en el sistema financiero venezolano es simplemente transaccional, no supone ahorro alguno. ¿Quién va ahorrar en una moneda que se deprecia? El ahorro nacional se marcha a otros países. Por eso nuestro PIB está muy poco monetizado, apenas en 4 o 5% respecto a la cantidad total del producto. Las naciones con alta inflación suelen desmonetizar su riqueza en moneda local. Cae la demanda de ese dinero y por ende su valor. De allí que haya muy limitados fondos financieros para el crédito. Agregue a esto el elevado encaje bancario que existe. - Cómo definiría usted la inflación - Hay una anécdota que cuenta las enseñanzas de un maestro de economía a sus alumnos. Le gustaba el método peripatético y salía a pasear con sus discípulos. Una vez los llevó a la casa de la moneda, lugar en donde se imprimía y acuñaba el dinero de circulación legal. Al llegar al sitio se oyó el ruido de las prensas en plena producción. El maestro les decía; "oigan bien, ese es el sonido de la inflación”. Yo vivo en la ciudad de Maracay, Venezuela, y con frecuencia transitaba por la avenida Casanova Godoy a la altura de la llamada Hacienda La Placera, paraje que le da sede a la Casa de la Moneda de mi país. A veces me detenía en las proximidades de ese lugar, de acceso difícil y distante para los citadinos. Me imaginaba el sonido de las máquinas trabajando y de la inflación venezolana que allí se generaba. Las actividades de esa dependencia del BCV entiendo que están paralizadas o semiparalizadas. Los bolívares ya no se producen físicamente allí, pero desde luego la inflación continúa campante. En materia monetaria Venezuela sufre una crisis inflacionaria. Los precios de los bienes y servicios suben incesantemente. La moneda pierde valor, capacidad de compra. La inflación tiene como consecuencia el incremento de precios, pero los precios no suben todos al mismo tiempo ni es un fenómeno neutral. Es un proceso desigual. La inflación es un fenómeno donde hay ganadores y perdedores. Es lo que en teoría económica se llama “el efecto Cantillon”. Muchos precios suben, pero el último que sube es el precio de la fuerza de trabajo, es decir, el salario. Al subir la mayoría de los precios y no el salario, entonces baja el precio relativo del salario, es decir, baja el salario real, ya que éste se hace más barato en comparación a los otros precios y pierde por consiguiente capacidad de compra. Y el salario real forma parte de los costos del Estado, por lo que la inflación hace que los costos salariales reales del gobierno disminuyan al compararlos con otros costos y así pueda ayudarse para cuadrar sus cuentas fiscales. La inflación es una trasferencia de riqueza desde los que menos tienen a los que más tienen, desde los asalariados a los empleadores. En Venezuela y en muchas partes es un programa de gobierno mediante el cual el sector público se financia. Realizando un Trabajo periodístico para la Revista “Criterios”, especializada en materia económica, entrevisté en 1991 al economista Armando León, quien para el momento se había desempeñado como Director de Cordiplan (Oficina Central de Coordinación y Planificación de la Presidencia de la República). El alto funcionario de manera muy resumida y pedagógica me explicó algo que yo pensé que era muy complejo. Me expuso cómo se diseñaba el presupuesto de la república y su estructura de ingresos y gastos. Textualmente me dijo lo siguiente: “Como el ingreso del gobierno no está relacionado con la actividad económica interna, especialmente la privada, el Estado se plantea su estrategia de gasto sin considerar el aparato productivo, más que como un eventual beneficiario de ese gasto. Lo que realmente importa para determinar los ingresos es el precio del petróleo y el Estado venezolano no puede hacer mucho para afectarlo. Se trata de determinar el ingreso en dólares que se producirá por las exportaciones de petróleo y la cantidad de bolívares que se requieren para cubrir el presupuesto, el resto es dividir”. A partir de ese momento entendí cómo funciona monetaria y cambiariamente Venezuela. Los gobiernos tienen ingresos en dólares, gastos en bolívares y el control sobre el precio del tipo de cambio. Esta formulita contable nos ha arruinado a los venezolanos y ha hecho que el bolívar sea una moneda extinta y haya perdido sus atributos como dinero. La inflación y la devaluación son dos fenómenos que destruyen nuestro dinero, nuestra capacidad adquisitiva. El dinero es la propiedad privada más democrática, la propiedad privada de los pobres, ya que los sectores más desposeídos casi que solamente tienen como activo económico sus ingresos. La inflación, específicamente, es un fenómeno netamente monetario. Pero no es propiamente que haya mucho dinero persiguiendo pocos bienes y servicios. A veces se explica mal la cosa. No siempre es la consecuencia de la expansión indiscriminada de la oferta monetaria por parte de los gobiernos para financiar su déficit fiscal. Puede haber inflación incluso sin emitir moneda. Son los llamados efectos diferidos de la inflación. El periodista y analista Pedro Elías Hernández finalizó la entrevista con el siguiente diagnóstico: "El asunto grave en el caso de la inflación venezolana presente es la terrible caída de la demanda de dinero por parte del público. Nadie quiere bolívares, los que llegan a nuestras manos inmediatamente los queremos gastar o usar para comprar dólares o convertirlos en un activo que sí sirva como reserva de valor, lo que alimenta la carestía y encarece el tipo de cambio. Es así como se produce una suerte de inflación inercial como consecuencia de no tener una moneda nacional sana, sino enferma, de la cual huimos como si fuera una peste."

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