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  • El Locro de Donato

    Donato De Santis al frente de su olla, con la misma seriedad y el mismo orgullo con que un cocinero enfrenta lo sagrado del locro. Hay ollas que no son solo ollas. Hay guisos que no son solo guisos. Y hay días en que una preparación que lleva horas cocinándose a fuego lento se convierte, de alguna manera inexplicable y maravillosa, en patria. El lunes 25 de mayo fui a Villa Devoto. Fui a cubrir una acción impulsada por Cucina Paradiso, la cadena de restaurantes del chef italiano Donato De Santis. Y lo que encontré fue algo que ya no me sorprende de este país, pero que todavía me emociona cada vez que sucede: una olla enorme, vapor que subía al cielo de otoño porteño, y alrededor de ella, argentinos. De nacimiento y por adopción. De Tucumán y de Nápoles. Del norte profundo y de algún barrio de Buenos Aires donde la niebla de mayo siempre huele a algo que se está cocinando. Donato —que llegó a esta tierra hace décadas y lleva en el acento la música del sur de Italia pero en el alma ya tiene algo inconfundiblemente rioplatense— estaba ahí, al frente de su olla, con la misma seriedad y el mismo orgullo con que un cocinero enfrenta lo sagrado. Porque el locro, que nadie se equivoque, es sagrado. Una historia que viene de lejos El locro no nació en ningún restaurante. Nació en el silencio de los cerros, en las manos de los pueblos originarios del noroeste americano, siglos antes de que alguien soñara con la Argentina. En su versión más antigua y más pura, era apenas maíz y porotos. Dos ingredientes. Dos mundos vegetales que juntos formaban una proteína completa, un alimento que sostenía cuerpos que caminaban leguas, que subían montañas, que cultivaban civilizaciones. No había chorizo. No había carne. No había pimentón. Había la sabiduría de quienes aprendieron a alimentarse de lo que la tierra daba, sin desperdiciar nada. Cuando llegaron los españoles —con sus cerdos, sus vacas, sus chorizos colorados y sus costillares— el locro no desapareció ni se rindió. Hizo lo que siempre hicieron los grandes guisos del mundo ante la historia: incorporó, absorbió, integró. Se volvió más carnoso, más grasoso, más contundente. Se convirtió en ese plato que hoy conocemos: una mezcla densa y generosa donde conviven el maíz blanco con la panceta ahumada, el zapallo con el mondongo, los porotos con el hueso. Una mestización en el plato. Una metáfora perfecta de lo que somos. El guiso de los días grandes Hay algo que los argentinos saben desde siempre y que los recién llegados aprendemos rápido: el locro es el plato de los días patrios. No cualquier plato. No una opción entre otras. El locro. El 25 de Mayo y el 9 de Julio, cuando el frío aprieta y las banderas flamean en el viento de invierno, el país entero se congrega alrededor de una olla. ¿Por qué este guiso y no otro? Porque viene de acá. Porque antes de que existiera la Argentina como nación, ya existía el locro como alimento. Porque tiene en su DNA el mestizaje que define a este pueblo. Porque es caliente cuando hace frío, es abundante cuando hay hambre, y es imposible comerlo solo. El locro convoca. El locro reúne. El locro, en su modesta grandeza de guiso popular, hace lo que las mejores cosas de este país hacen siempre: te incluye. Los que llegamos y nos quedamos Donato De Santis y Juan Eduardo Fernández encontraron en Argentina, en lugar de indiferencia, una mesa puesta. Yo llegué a la Argentina hace años. Llegué, como tantos otros, buscando algo. Y me encontré con algo que no esperaba: que este país, tan complicado, tan contradictorio, tan capaz de inventarse crisis como de inventarse soluciones, tenía una vocación hospitalaria que no se enseña en ningún lado porque viene del hueso, como el tuétano que le da cuerpo al locro. La Constitución Nacional, en su Preámbulo, lo dice con una claridad que todavía me estremece cada vez que lo leo: "Nos los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución, para la Nación Argentina." Esa línea —"para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino"— no es retórica. No es un adorno de época. Es una declaración de principios. Es una política de Estado que tiene casi doscientos años y que, a diferencia de tantas otras, se cumple todos los días en la manera en que este pueblo trata a los que llegan de afuera. Donato lo sabe. Yo lo sé. Lo sabemos todos los que en algún momento cruzamos una frontera con una valija y encontramos del otro lado, en lugar de indiferencia, una mesa puesta. Alrededor de la olla Ese lunes 25 de mayo, en Villa Devoto, mientras el locro hervía y el vapor se mezclaba con el frío de mayo, miré a mi alrededor. Había señoras del barrio con bolsas de compras. Había chicos que no entendían bien qué se festejaba pero que sabían que había comida. Había un señor con escarapela en la solapa que miraba la olla con la devoción con que se mira algo que te pertenece. Y había, también, tipos como Donato. Como yo. Tipos que venimos de otro lado y que en algún momento dejamos de ser extranjeros —no porque lo hayamos decidido nosotros, sino porque los argentinos, sin hacer demasiado ruido y sin pedir nada a cambio, decidieron adoptarnos. Eso es lo que tiene este país. Esa es su maravilla menos cantada y más real: su capacidad infinita de hacer lugar. En la mesa, en la conversación, en el humor, en el abrazo. En la olla de locro que a las doce del mediodía del 25 de mayo humea en un local de Villa Devoto y convoca, sin distinción de origen ni de acento, a todos los que quieran arrimarse. Argentina es muchas cosas difíciles. Pero también es esto: una tierra que te recibe, te da de comer, y antes de que te des cuenta, ya sos de acá. Feliz 25 de Mayo y 9 de Julio. A los argentinos de siempre, y a los que llegamos y nos quedamos. Juan E. Fernández, Juanete

  • ¿Vivir y convivir… o dejar de existir?

    Es la decisión vital que enfrenta la humanidad desde sus inicios: ahora la cooperación de todos es condición para sobrevivir en el siglo 21... Porque el futuro de nuestra civilización dependerá más de la unión, la tolerancia, de comprenderse y coexistir que de la fuerza y las armas… ¿Dónde estamos? Hay palabras que parecen simples hasta que descubrimos que contienen toda la historia de la humanidad. ¿Qué diferencia hay entre existir, vivir y convivir? A primera vista, parecen semejantes, pero quizás describen las tres grandes etapas de nuestra evolución. Existir es estar en el Universo. Vivir es experimentar el Universo. Convivir es compartir esa experiencia con otros seres. El propósito de nuestra existencia dependería enteramente de cómo decidamos vivir y contribuir al bienestar colectivo. Durante miles de millones de años la materia simplemente existió. Mucho después apareció la vida y comenzó a experimentar el mundo a través de los sentidos, las emociones y la conciencia. Finalmente, surgió algo todavía más extraordinario: seres capaces de relacionarse, cooperar, construir familias, comunidades, culturas y una civilización, en la Tierra, la humana. Tal vez nuestra evolución pueda entenderse precisamente como ese recorrido. Primero aprendimos a existir. Después aprendimos a vivir. Y ahora —más que nunca— estamos aprendiendo a convivir. Esa podría ser la gran lección de nuestro tiempo. Porque una persona puede existir sola. Incluso, puede vivir sola durante algún tiempo. Pero ninguna familia prospera sola. Ninguna nación progresa sola. Ninguna civilización sobrevive sola. Y quizás el quid del siglo XXI ya no sea únicamente si la humanidad seguirá existiendo, sino si aprenderá a convivir lo suficiente para seguir viviendo. ¿Quiénes somos? Hay preguntas que parecen dormir durante siglos en algún rincón de la historia hasta que la realidad las despierta de golpe y las convierte en urgentes. Desde que nuestros antepasados levantaron la mirada hacia las estrellas, la humanidad se ha preguntado quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Para responderlo construimos mitologías y religiones, levantamos imperios, escribimos constituciones, fundamos naciones, desarrollamos la ciencia y creamos tecnologías capaces de transformar el mundo. No obstante, en pleno siglo XXI, mientras observamos guerras que regresan, sociedades polarizadas, crisis ambientales, migraciones masivas, inteligencia artificial, armas capaces de destruir ciudades enteras y conflictos culturales en varios continentes, una preocupación nueva se eleva por encima de todas las demás: ¿seremos capaces de convivir o terminaremos dejando de existir?... No es una idea dramática. Es histórica. Para nosotros, es la más importante que nuestra especie haya enfrentado desde que aprendió a encender fuego. Por primera vez, la humanidad posee simultáneamente la capacidad de resolver muchos de los problemas que atormentaron a nuestros antepasados durante milenios y, al mismo tiempo, la capacidad de destruir una parte significativa de la civilización que tanto esfuerzo costó construir. Nunca habíamos acumulado tanto conocimiento. Nunca habíamos tenido tanta tecnología y dispuesto de tanto poder. Y, paradójicamente, nunca habíamos necesitado tanto entendimiento. La gran paradoja de nuestro tiempo es que mientras la tecnología nos conecta como una sola especie, nuestras emociones continúan reaccionando muchas veces como si todavía viviéramos en pequeñas tribus aisladas, disputándose territorios, recursos y creencias. Compartimos el mismo planeta, respiramos la misma atmósfera, dependemos unos de otros para subsistir y, a pesar de ello, seguimos mirando al diferente con sospecha, al adversario con temor y al desconocido como una amenaza potencial… La realidad es que vivimos juntos. Dependemos unos de otros. Nuestro destino está entrelazado como nunca antes en la historia. Pero seguimos pensando, demasiadas veces, como si fuéramos enemigos. Y es allí donde aparece el tema central de nuestro tiempo. Uno que trasciende a la psicología, la evolución, la política, la geopolítica, la espiritualidad y el futuro mismo de nuestra especie: ¿Estamos programados para competir... o estamos llamados a comprendernos? La batalla que llevamos dentro Si observamos con atención la historia de la humanidad, descubrimos que las grandes guerras y las grandes obras de cooperación nacen del mismo lugar: de los instintos, del corazón, de las emociones humanas. La psicología evolutiva ofrece una respuesta, la naturaleza no nos diseñó exclusivamente para competir ni únicamente para cooperar. Nos diseñó para ambas cosas. Dentro de cada uno de nosotros habitan dos fuerzas antiguas que llevan miles de generaciones acompañándonos. Una busca protegerse. La otra busca acercarse. Una desconfía. La otra confía. Una teme perder. La otra desea compartir. Una levanta murallas. La otra construye puentes. Esa tensión no es un error de la evolución. Es parte de nuestra herencia más clara. Nuestros ancestros sobrevivieron porque supieron luchar cuando era necesario, pero sobre todo porque aprendieron algo todavía más poderoso… ¡colaborar! Ningún ser humano habría sobrevivido solo en las inmensas sabanas africanas donde comenzó nuestra historia. La caza era colectiva. La vigilancia era colectiva. La protección de los niños era colectiva. El aprendizaje era colectivo. El lenguaje nació entre muchos. La cultura fue creada entre varios. Y la civilización misma es el resultado acumulado de millones de actos de cooperación realizados por personas que jamás llegaron a conocerse. Por ello, la colaboración no fue una consecuencia accidental de la evolución. Fue una de sus herramientas más extraordinarias. La antropología y la biología sostienen que la capacidad de colaborar, compartir intenciones y perseguir objetivos comunes fue uno de los factores decisivos que diferenciaron a nuestra especie de otras. Afirma que los niños son naturalmente —y de forma única— cooperativos. Podríamos decir, sin exagerar, que el ser humano no conquistó el planeta porque fuera el más rápido, el más fuerte o el más feroz. Lo hizo porque aprendió a ayudarse. Porque descubrió el valor de la confianza. Porque comprendió que muchos podían lograr juntos lo que ninguno podía alcanzar por separado. Y, aún de esta forma, la otra fuerza nunca desapareció. La competencia siguió allí. Dormida algunas veces. Despierta otras… como ahora… Escondida detrás de ideologías, banderas, religiones, identidades o intereses. Continúa viviendo dentro de nosotros como una antigua memoria biológica que nos recuerda los tiempos en que sobrevivir significaba desconfiar del extraño. La historia humana podría entenderse, en buena medida, como el relato de esa batalla permanente entre dos impulsos igualmente poderosos. El que nos lleva a proteger lo nuestro, y el que nos invita a reconocer que, en el fondo, nunca hemos estado solos. Porque mientras una parte de nosotros sigue viendo rivales, otra parte comprende algo mucho más, como es que toda gran conquista humana, desde el fuego hasta la inteligencia artificial, ha sido posible gracias a la capacidad de cooperar, gracias a la convivencia. “El conflicto esencial de la condición humana es el conflicto entre la selección individual y la selección grupal" ... Es decir, entre proteger lo propio y cooperar con los demás. ¿Cuál de esas dos fuerzas elegiremos alimentar durante el siglo XXI?... ¿Por qué siguen existiendo las guerras? Sí sabemos que pueden destruirnos, ¿por qué hay conflagraciones y seguimos haciéndolas? Porque las guerras no comienzan cuando se dispara el primer misil ni cuando avanzan los primeros soldados. Lo hacen mucho antes. Nacen en lugares invisibles. Se gestan lentamente en la mente humana, en los miedos colectivos, en las heridas no resueltas, en los relatos que separan a unos de otros. Toda guerra empieza cuando dejamos de reconocer al otro como semejante. En el momento que un ser humano deja de ser una persona para convertirse en una amenaza. Cuando el diferente se transforma en enemigo. El adversario deja de ser con quien se puede dialogar y pasa a ser el que debe ser derrotado. La historia demuestra que las guerras rara vez nacen únicamente por recursos, territorios o ideologías. Esas suelen ser las razones visibles. Debajo de ellas existe algo más... Aparecen cuando grupos humanos enteros llegan a convencerse de que otros grupos humanos representan un peligro para su existencia, para su identidad, o para su futuro. Entonces el miedo comienza a ocupar el lugar de la razón. La sospecha reemplaza a la confianza. La distancia sustituye al encuentro… La psicología social ha observado este proceso, una y otra vez, a lo largo de la historia. Cuando el miedo colectivo se activa, la empatía se reduce. Cuando disminuye la empatía, aumenta la hostilidad. Cuando aumenta la discrepancia, la agresión comienza a parecer justificable. Y cuando esta violencia encuentra argumentos que la legitiman, la guerra deja de parecer impensable y comienza a presentarse como inevitable. Por eso las guerras constituyen una de las mayores incongruencias de nuestra especie. Los mismos seres humanos capaces de escribir poesía, construir hospitales, desarrollar vacunas, componer sinfonías, criar hijos y explorar galaxias, son también capaces de destruir ciudades enteras. Ambas posibilidades habitan dentro de nosotros. En el fondo, toda guerra representa mucho más que un enfrentamiento militar. Es el fracaso de la convivencia. Es el momento en que la capacidad de comprender se rinde ante la necesidad de vencer. Es la derrota temporal de los puentes frente a los muros. Y quizás por eso lo verdaderamente importante no sea por qué existen las guerras, sino cómo logramos impedir que vuelvan a nacer dentro de nosotros. La convivencia comienza en casa La humanidad suele hablar de paz entre las naciones mientras muchas veces tropieza allí donde esa paz debería nacer, en el hogar. En la pareja. En la familia. Resulta curioso que soñemos con un mundo reconciliado cuando a menudo nos cuesta comprender a quienes se sientan en nuestra misma mesa. Esto se debe a que convivir con otro ser humano representa uno de los desafíos psicológicos más complejos de la existencia. Son dos historias que se encuentran. Dos sensibilidades. Dos maneras de interpretar la realidad. Dos universos interiores intentando compartir un mismo espacio y un mismo destino. Amar, en cierto modo, puede ser espontáneo. Convivir es otra cosa. Exige aprender el delicado arte de escuchar sin interrumpir, comprender sin juzgar, y ceder sin sentirse derrotado. Requiere paciencia cuando aparecen las diferencias, humildad cuando surgen los conflictos, y grandeza emocional para perdonar aquello que inevitablemente ocurre cuando dos seres humanos comparten la vida. La convivencia no consiste en pensar igual. Sino en seguir caminando juntos aun cuando pensemos distinto. Las familias son las primeras escuelas de la civilización. Allí aprendemos —o no— a dialogar, negociar, respetar y cooperar, así como a amar. De esta manera, descubrimos si las diferencias pueden convertirse en riqueza o en conflicto. Y es precisamente esa misma habilidad la que necesitan las sociedades para mantenerse unidas y las naciones para evitar las guerras. Cambian las fronteras, cambian los idiomas y cambian las banderas, pero la psicología sigue siendo sorprendentemente parecida. La paz mundial no comienza en los tratados internacionales. Lo hace mucho antes, en la forma en que hablamos, escuchamos y amamos dentro de nuestras propias vidas… en ti, apreciado lector La polarización: la nueva epidemia emocional Hoy observamos un fenómeno preocupante. Millones de personas parecen estar perdiendo la capacidad de escuchar. No necesariamente porque sean “malas”. Sino porque están atrapadas dentro de burbujas emocionales e informativas. Los algoritmos nos muestran aquello que confirma nuestras creencias. Los líderes políticos descubren que el miedo moviliza más que la reflexión. Y poco a poco surge una nueva forma de tribalismo. No basado en la geografía sino en las ideas. Izquierda contra derecha y viceversa. Nacionalistas contra globalistas. Unos enfrentándose a otros en distintos niveles. La consecuencia es peligrosa: Cuando desaparece el diálogo, el conflicto se convierte en el único lenguaje disponible… Religiones, culturas y una verdad olvidada Las grandes tradiciones espirituales del planeta nacieron en épocas diferentes, en geografías distintas y bajo circunstancias culturales diversas. Esto explica por qué hablan idiomas diferentes. Utilizan símbolos distintos. Narran historias desiguales. Cuando observamos sus enseñanzas esenciales aparece algo extraordinario. Una especie de hilo invisible que atraviesa los siglos y conecta a culturas y religiones que jamás llegaron a conocerse. Un tejido de compasión, amor, perdón, servicio, respeto y cooperación. Desde Buda hasta Jesús. Desde Lao Tsé hasta Mahoma. Desde los sabios hindúes hasta los místicos judíos. Desde los pueblos indígenas hasta los filósofos contemporáneos. La mayoría de los grandes maestros de la humanidad intentaron responder, de una u otra forma: ¿cómo convivimos? ¿Cómo compartimos la existencia sin destruirnos unos a otros? ¿Cómo aprendemos a reconocer nuestra humanidad común por encima de nuestras diferencias?... La verdadera batalla espiritual nunca fue determinar quién posee la verdad absoluta. La historia demuestra que las guerras religiosas, las persecuciones y los fanatismos nacieron precisamente cuando los seres humanos intentaron imponer una única respuesta. Y, por cierto las denominamos: “Guerras Santas”. La gran tarea espiritual ha sido siempre otra, la de aprender a convivir con quienes buscan la verdad por caminos distintos: Se llama ecumenismo. Y existe una razón para ello: Si el Universo fuera solamente un conjunto de objetos separados, la competencia permanente podría parecer inevitable. Pero si el Universo fuera —como han intuido filósofos, y algunos científicos, físicos y psicólogos contemporáneos— una inmensa entidad viviente, una realidad consciente o una totalidad claramente interconectada a nivel cuántico, entonces la convivencia dejaría de ser simplemente una virtud moral para convertirse en una necesidad fundamental de la existencia. Porque en un organismo vivo ninguna célula prospera destruyendo a las demás. Ningún órgano sobrevive aislándose del conjunto. Todo existe porque todo está relacionado. Desde esta perspectiva, estrellas, galaxias, ecosistemas, culturas, pueblos y seres humanos formarían parte de una misma realidad en evolución. Una inmensa red de relaciones donde cada elemento encuentra sentido a través de su vínculo con los demás. Quizás por eso las grandes tradiciones espirituales intuían una verdad más universal como es que todo cuanto existe está conectado con todo lo demás. En esta realidad que emerge, convivir dejaría de ser únicamente una elección humana. Sería una de las leyes fundamentales del propio Universo. La condición necesaria para que la vida, la conciencia y la existencia misma continúen desplegándose a través del tiempo… Naciones obligadas a compartir destino Durante miles de años un conflicto podía permanecer aislado. Hoy ya no. En esta nueva era los conflictos y la violencia van en aumento. Un virus nacido en una región puede recorrer el planeta. Una crisis financiera llega a afectar continentes enteros. Un conflicto regional puede alterar los mercados globales. Una guerra nuclear comprometería el futuro de todos. Así, la humanidad comparte un destino común. La geopolítica moderna ya no puede analizarse únicamente desde el poder. Debe analizarse desde la interdependencia. Ninguna potencia puede resolver sola los desafíos del siglo XXI. Ni Estados Unidos, China, Europa, Rusia, India. Ni ninguna otra nación. La pregunta ya no es quién dominará el mundo. Es quién ayudará a evitar que el mundo se destruya a sí mismo… ¿Cuáles son los escenarios que nos estremecen y que estamos viviendo?… La guerra entre Rusia y Ucrania alteró los mercados energéticos, cadenas de suministro y estrategias militares en buena parte del planeta. Las tensiones en Medio Oriente repercuten inmediatamente sobre los precios del petróleo, las rutas marítimas y la estabilidad global. La creciente rivalidad entre Estados Unidos y China influye en la economía, la tecnología, el comercio y la seguridad internacional mucho más allá de sus fronteras. Ninguno de estos conflictos permanece encerrado dentro de los límites de quienes los protagonizan. En un mundo interconectado, toda confrontación importante termina proyectando sus consecuencias sobre millones de personas que nunca participaron en ella. Con cada nueva crisis vuelve a aparecer el viejo fantasma: el miedo a que un instante de irracionalidad, un exceso de orgullo o un cálculo equivocado desencadenen una tragedia nuclear de consecuencias inimaginables… La humanidad y la naturaleza: la relación que olvidamos Durante gran parte de nuestra historia creímos que estábamos separados de la naturaleza. La observamos. La estudiamos. La explotamos. La transformamos. Pero rara vez recordamos que también somos ella. Nuestros huesos están hechos de elementos forjados en antiguos astros. Nuestra sangre contiene minerales nacidos en la Tierra. El agua que circula por nuestro cuerpo formó parte de océanos, nubes, glaciares y ríos mucho antes de nuestra existencia. Nuestros átomos quizás formaron parte de algún dinosaurio. Somos naturaleza contemplándose a sí misma. Sin embargo, durante los últimos siglos la humanidad desarrolló una ilusión peligrosa: creer que podía actuar contra la naturaleza sin consecuencias. La deforestación masiva. La contaminación de los océanos. La pérdida de biodiversidad. El deterioro de ecosistemas enteros. La alteración del clima. Todo ello no representa únicamente un problema ambiental. Buena parte de los problemas psicológicos contemporáneos están relacionados con la creciente separación entre los seres humanos y el mundo natural. Porque revela una profunda desconexión entre el ser humano y el sistema del cual forma parte. La naturaleza no es un escenario. Es nuestra casa. Y nadie destruye su propia casa sin terminar afectándose a sí mismo. Quizás uno de los mayores desafíos de este siglo sea reaprender algo que las culturas ancestrales comprendían intuitivamente: No estamos sobre la Tierra, formamos parte y estamos dentro de ella. La nueva convivencia: seres humanos e inteligencia artificial Y entonces aparece un actor completamente nuevo. Uno que ninguna generación anterior tuvo que enfrentar. La inteligencia artificial. Muchos la observan con entusiasmo. Otros con temor. Algunos la consideran una herramienta. Otros creen que podría convertirse en algo mucho más allá… Pero independientemente de cuál sea su desarrollo futuro, una realidad ya es evidente: La humanidad ha comenzado a convivir con una nueva forma de inteligencia. Ya no se trata solamente de computadoras o únicamente de algoritmos. Se trata de sistemas capaces de aprender, razonar, crear, diagnosticar enfermedades, analizar millones de datos, escribir textos, descubrir patrones y colaborar con los seres humanos en tareas cada vez más complejas. ¿Conviviremos con la inteligencia artificial?... ¿La Era Cuántica que recién comienza como nos afectará?... Eso ya está ocurriendo. La verdadera pregunta es cómo conviviremos. ¿Será una herramienta para amplificar la cooperación humana? ¿O una tecnología que aumentará la manipulación, la polarización y los conflictos? La respuesta no dependerá únicamente de la inteligencia artificial. Dependerá de nosotros porque la tecnología amplifica las capacidades humanas. No sustituye nuestros valores. Si alimentamos sistemas con odio, producirán más odio. Si los alimentamos con conocimiento, producirán más conocimiento. Si los utilizamos para dividir, dividirán. Si los utilizamos para unir, podrán ayudarnos a cooperar como nunca antes en la historia. Ahora, la humanidad posee el poder de acceder casi instantáneamente al conocimiento acumulado de generaciones enteras. La inteligencia artificial podría convertirse en el mayor instrumento educativo jamás creado. Podría ayudarnos a comprender mejor nuestras diferencias. A resolver problemas globales, coordinar esfuerzos científicos internacionales, combatir enfermedades, optimizar recursos, reducir sufrimientos, o podría ser utilizada para manipular emociones, controlar poblaciones, crear desinformación masiva. y profundizar divisiones. La herramienta es nueva, aunque el dilema humano es antiguo… ¿La cooperación global será la próxima evolución humana? Al observar la historia, parece una posibilidad cada vez más razonable. La evolución comenzó con partículas. Luego aparecieron moléculas. Después células. Más tarde organismos. Posteriormente sociedades. Y finalmente nuestra única civilización. Cada salto evolutivo importante implicó mayores niveles de organización y cooperación. Las células colaboraron para formar organismos. Los organismos cooperaron para formar comunidades. Las comunidades formaron culturas. Es probable que la humanidad se encuentre ahora frente al siguiente paso: una nueva era de integración con la inteligencia artificial basada en los valores humanos en lugar de la sobrevivencia. La construcción gradual de una conciencia planetaria. No de un gobierno mundial. No se trata de una uniformidad cultural, ni una pérdida de identidades. Más bien. de una comprensión mayor de que compartimos un mismo destino y una misma casa de existencia, el planeta. Una conciencia capaz de reconocer que los problemas fundamentales ya no son nacionales. Son humanos… Al final… … la pregunta más importante no es si podremos convivir. Porque en realidad ya lo hacemos. Compartimos la misma atmósfera. Los mismos océanos. La misma Tierra. La misma historia. El mismo futuro. La verdadera interrogante es si llegaremos a comprenderlo antes de que sea demasiado tarde… Toda la historia humana ha sido una larga escuela de aprendizaje. Desde las primeras familias reunidas alrededor del fuego en la hoguera hasta las ciudades modernas iluminadas por satélites y redes digitales. Cada generación recibió una lección semejante: Nadie se salva solo. Ninguna familia, cultura o nación prospera sola. Mucho menos ningún ser consciente evoluciona solo… Desde la psicología sabemos que la salud emocional surge de vínculos saludables. Desde la biología aprendimos que la vida prospera mediante complejas redes de cooperación. Desde la geopolítica entendemos que las grandes potencias están más interconectadas de lo que admiten. Desde la tecnología descubrimos que el conocimiento compartido multiplica posibilidades. Desde la espiritualidad intuimos que existe una unidad profunda detrás de la aparente separación. Y desde la ciencia comenzamos a comprender que el Universo entero parece estar tejido por relaciones, conexiones e interdependencias. No se trata únicamente de evitar guerras sino de proteger ecosistemas. No de regular la inteligencia artificial. Se trata de descubrir quiénes somos y de ¡regularnos nosotros!... Porque si somos únicamente individuos aislados compitiendo entre sí, el conflicto será inevitable. Pero si somos expresiones diferentes de una misma humanidad —e incluso, como algunos científicos, filósofos y tradiciones espirituales comienzan a sugerir, somos expresiones diversas de una misma Conciencia Universal— entonces la cooperación deja de ser una estrategia conveniente y se convierte en nuestra verdadera naturaleza… Quizás la evolución no nos esté llevando hacia máquinas más inteligentes. Ni hacia imperios más poderosos. Ni hacia armas más sofisticadas. Quizás nos esté llevando hacia algo mucho más extraordinario: Hacia el descubrimiento de que todos formamos parte de una misma historia. De una misma aventura. De una misma conciencia que lentamente despierta y aprende a reconocerse a sí misma. Y si eso es cierto, entonces el futuro de la humanidad dependerá menos de nuestra capacidad para vencer a otros… y mucho más de nuestra habilidad para comprender que, en realidad, nunca hubo… otros. Siempre fuimos nosotros. Todos nosotros. Juntos. Bajo las mismas estrellas. Dentro del mismo Universo. Y posiblemente… sea el Universo observándose, comprendiéndose y aprendiendo finalmente a convivir consigo mismo… y con nosotros… Por favor, si desea hacernos un comentario o una consulta escríbanos a: psicologosgessen@hotmail.com. Hasta la próxima entrega… Que la Divina Providencia del Universo nos acompañe a todos… María Mercedes y Vladimir Gessen, psicólogos. (Autores de “Maestría de la Felicidad”, “Que Cosas y Cambios Tiene la Vida” y de “¿Qué o Quién es el Universo?”) Puede publicar este artículo o parte de él, siempre que cite la fuente de los autores y el link correspondiente de Infofrme 21. Gracias. © Fotos e Imágenes Gessen&Gessen

  • Bancamiga apoya atención médica de calidad en Hospital San Juan de Dios

    La alianza institucional reafirma el compromiso social del banco con los servicios de salud para las familias más vulnerables y personas que más lo necesitan Bancamiga entregó una significativa donación al Hospital San Juan de Dios de Caracas, con el objetivo principal de fortalecer las capacidades operativas del centro asistencial y garantizar que más venezolanos tengan acceso a servicios médicos de primer nivel. Como institución financiera comprometida con el desarrollo del país, Bancamiga enfoca sus esfuerzos de responsabilidad social en pilares fundamentales como la salud y el bienestar social. Con este aporte, el banco se suma activamente a la misión del Hospital San Juan de Dios, una institución sin fines de lucro dedicada a recaudar fondos para apoyar a las familias más humildes, brindándoles una excelente atención y acompañándolas a superar sus problemas de salud. “Apoyar financieramente al Hospital San Juan de Dios es una inversión en la vida y en el futuro de miles de niños y adultos que encuentran en este centro una luz, una esperanza y respuestas de atención médica con los más altos estándares de servicios, con calidez humana y profesionalismo”, destacó José Simón Elarba, Presidente de la Junta Directiva de Bancamiga. Por su parte, el doctor Luis Azpurua, Director Médico del Hospital San Juan de Dios, agradeció el apoyo de Bancamiga y aclaró que el dinero recibido será invertido en equipos médicos, siempre con la intención de atender a la población, especialmente a los más necesitados. “Queremos dar respuesta a la clase media y a los más necesitados que requieren de los servicios de salud a un precio razonable”, remarcó el médico. Un aliado de la salud El Hospital San Juan de Dios es un referente en Caracas, por su equipo multidisciplinario y su infraestructura adaptada a las necesidades de la población. Solo en 2025, esta institución atendió a más de 25 mil personas por consultas externas. El centro asistencial ofrece una amplia gama de servicios y 36 especialidades médicas. Entre las que destacan consultas de especialidades pediátricas y de adultos; la unidad de diagnóstico y laboratorio; cirugía y un área de rehabilitación física. Video referencial: https://youtube.com/shorts/dSMPFsZZ_PY?feature=share “Nosotros estamos haciendo evidente que hay un Dios que acoge y sana a todos. En Bancamiga deben sentirse felices y orgullosos porque con Dios están intentando expandir el bien”, expresó Julio Gonzalo Parada, Director General del Hospital San Juan de Dios, sobre la acción solidaria del banco. Con esta alianza, Bancamiga y el Hospital San Juan de Dios consolidan un esfuerzo conjunto que transforma la responsabilidad social en acciones concretas, asegurando que la salud de calidad siga estando al alcance de quienes más lo necesitan. Más datos y útil orientación en www.bancamiga.com Con información e imágenes referenciales cortesía de Bncamiga Banco Universal y Hospital San Juan de Dios de Caracas

  • Foro Penal confirma nombres de militares excarcelados en las últimas horas

    ONG Comité por la libertad de los presos políticos y Foro Penal confirman la excarcelación de presos políticos desde este lunes 8 de junio en horas de la noche Foto: @clippve La ONG Foro Penal confirmó que desde la noche de este lunes 8 de junio se están realizando excarcelaciones de militares en cárceles como Ramo Verde y en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (Inof), en el estado Miranda. La organización que defiende los derechos humanos de las personas presas por motivos políticos señaló a través de su cuenta en la red social X que la primer teniente del Ejército, Karen Gómez; la sargento primero de la Infantería de Marina, Vicmarys Oropeza, y la mayor Diana Victoria, fueron encarceladas en el Inof. Foro Penal también aseguró que el sargento de la Guardia Nacional Bolivariana, José Sánchez Chacón, fue excarcelado tras permanecer detenido desde el 3 de febrero de 2024. Karen Nayarit Gómez Gutiérrez Es una primera teniente de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). El 24 de enero de 2024 fue degradada y expulsada del cuerpo castrense junto a otros 32 oficiales por orden del Ejecutivo nacional, bajo acusaciones de estar presuntamente implicados en planes de conspiración y traición a la patria. Es, además, esposa del coronel Carlos Jesús Sánchez Vásquez, quien también se encuentra privado de libertad. La oficial fue detenida el lunes 22 de enero de 2024 por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), luego de asistir a una convocatoria en la Zona Operativa de Defensa Integral (Zodi) en Guatire, estado Miranda. Tras su detención, familiares y defensores de derechos humanos denunciaron que se desconocía su paradero y las condiciones de su estado de salud, por lo que exigieron públicamente una fe de vida ante la comunidad internacional y organizaciones de derechos humanos. Su arresto ocurrió semanas después de haber denunciado ante funcionarios de la ONU la desaparición forzada de su esposo. Vicmarys Isabel Oropeza González La sargento primero de Infantería de Marina, Vicmarys Oropeza, estaba privada de libertad desde el 16 de septiembre de 2022. Su detención se ejecutó mientras cumplía guardia en la base naval de Punto Fijo, estado Falcón, por su presunta vinculación con actos terroristas. Oropeza González permaneció recluida en el Inof tras ser imputada por los delitos de terrorismo y asociación para delinquir. Diana Victora Diana Desirée Victora Justo, mayor de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y adscrita desde 2012 a la Guardia de Honor Presidencial (GHP), fue excarcelada la noche de este lunes 8 de junio en el Inof. Su detención se produjo el 15 de diciembre de 2023 en la sede de la GHP, el mismo día que su esposo y su cuñado, bajo señalamientos vinculados al caso “Operación Brazalete Blanco”. Posteriormente, fue trasladada a la sede de la Dgcim en Boleíta para ser interrogada sobre su postura política y su presunta relación con otros militares detenidos. Durante su permanencia en los sótanos de la Dgcim, el Ministerio Público solicitó su orden de aprehensión formal el 19 de enero de 2024, un mes después de haber sido recluida de forma efectiva. El 23 de enero, Victora Justo fue incluida en el grupo de 33 militares degradados y expulsados de la Fanb por presunta traición a la patria. A la funcionaria militar se le imputaron cargos que incluyeron traición a la patria, conspiración, terrorismo, asociación para delinquir y homicidio intencional calificado en grado de tentativa contra el primer mandatario nacional y el gobernador del estado Táchira. Tras pasar por periodos de aislamiento, restricciones en el acceso a artículos de higiene personal y limitaciones para comunicarse con sus familiares, la oficial fue trasladada el 10 de abril de 2024 al Inof. José Sánchez Chacón José Sánchez Chacón fue sentenciado a seis años de prisión por denunciar mediante un audio enviado por WhatsApp las malas condiciones de unidades militares. La denuncia fue realizada por el efectivo castrense tras un accidente en el que murieron tres efectivos de la GNB debido a una falla mecánica del vehículo en el que se trasladaban. El funcionario fue acusado de ultraje a la Fuerza Armada y desobediencia y estaba detenido desde febrero de 2024. Con información de efectococuyo.com

  • Elecciones en Perú tendrán un final de infarto

    El ganador será por una pequeña diferencia de votos. La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú se define voto a voto. Con 95,7% escrutado, el izquierdista Roberto Sánchez, de 57 años, se mantiene al frente del conteo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) con 50,07% de los votos, 26.000 más que la derechista Keiko Fujimori, de 51 años. Fujimori, que en un principio lideró el recuento gracias a los sufragios de la capital, Lima, vuelve a recortar distancia gracias al voto de los peruanos residentes en el exterior, donde logra dos de cada tres papeletas y donde aún falta mucho por recontar. Alfredo Torres, presidente ejecutivo de la encuestadora Ipsos, considera que, aunque el conteo parcial otorga una ligera ventaja a Roberto Sánchez, aún falta incorporar al escrutinio segmentos del electorado que históricamente han favorecido a Keiko Fujimori, como el voto de los peruanos residentes en el extranjero, un universo que suele inclinarse hacia la derecha. Torres llamó la atención también sobre las actas observadas e impugnadas, concentradas en Lima, donde la candidata de Fuerza Popular ha obtenido un respaldo mayoritario. “Hemos hecho cálculos internos con distintos escenarios y la verdad es que en la mayor parte de ellos gana Fujimori. El porcentaje que vemos ahora no incluye casi nada del voto extranjero”, advirtió. Poco más de 400.000 peruanos votaron en el exterior en la primera vuelta por la presidencia de Perú, celebrada el 12 de abril pasado. Escrutado 95,14% de los votos de la segunda vuelta del pasado domingo, Sánchez obtiene 50,12%, una ventaja parcial de 42.409 sufragios sobre Fujimori. Con información de elpaís.com

  • Diosdado Cabello descarta diálogo con la oposición y con María Corina Machado

    Cabello desestima la propuesta de la coalición opositora y de sus líderes, María Corina Machado y Edmundo González Urrutia. Foto: Con el mazo dando El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, afirmó este lunes 8 de junio que el Ejecutivo no contempla iniciar un proceso de negociación con la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) ni con la líder opositora María Corina Machado. Las declaraciones surgen como respuesta a las recientes exigencias de la ganadora del Nobel de la Paz 2025, que insistió en fungir como la interlocutora en un diálogo que conduzca a elecciones presidenciales en el país. Durante la rueda de prensa semanal de la tolda oficialista, transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), Cabello desestimó de forma tajante la propuesta de la coalición opositora y de sus líderes, María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, quienes habían solicitado un proceso "serio, firme y responsable" con el acompañamiento de Estados Unidos. Cabello negó cualquier acercamiento diplomático por parte de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. "No ha habido ninguna reunión en ninguna parte del mundo con ningún personaje parecido. Ellos no están en condiciones de poner condiciones en este país", dijo. La posición de María Corina Machado Las declaraciones del gobierno responden a lo expuesto por Machado el pasado jueves 4 de junio durante una entrevista con la periodista Carla Angola desde Oslo. La dirigente opositora ratificó su liderazgo en el bloque antichavista. La opositora advirtió que el país se expone a escenarios impredecibles si la transición política no se ejecuta mediante un mecanismo ordenado, pacífico y con garantías mutuas. Para ello propuso el establecimiento de un protocolo estricto con objetivos claros, plazos definidos, auditoría de resultados y una política de total transparencia informativa hacia los ciudadanos. Con información de elnacioal.com

  • Las noticias políticas del 8Jun en Venezuela

    La reunión se produce después de la visita de la mandataria venezolana a la India. Foto: @ReporteYa Un resumen de las informaciones políticas del día en Venezuela Delcy Rodríguez se reúne con Erdogan en Turquía Delcy Rodríguez tuvo reunión este lunes 8 de junio, con el jefe de Estado turco, Recep Tayyip Erdogan, en Estambul, adonde llegó anoche procedente de India, para tratar cuestiones bilaterales y regionales. La reunión, a las 14.30 GMT, fue en el palacete de Dolmabahçe a orillas del Bósforo, donde Erdogan suele recibir jefes de Gobierno extranjeros para visitas de trabajo, con menos ceremonial que el habitual en el palacio presidencial de Ankara. Delcy Rodríguez fue recibida anoche a su llegada a Estambul por el ministro de Energía turco, Alparslan Bayraktar, como confirmó este en su cuenta de X, difundiendo imágenes de la llegada. Según un breve comunicado difundido hoy por la oficina de la Presidencia turca, Erdogan y Rodríguez hablarán de los múltiples aspectos de las relaciones bilaterales y evaluarán los pasos necesarios para profundizar en la cooperación. Con información de larazon.es Ministerio de Salud pospone y restringe aplicación de vacunas por escasez Una circular del Ministerio del Poder Popular para la Salud, fechada el 29 de mayo de 2026 y firmada por la Dirección Nacional de Inmunizaciones, reveló que Venezuela enfrenta una escasez crítica de vacunas que obliga al sistema de salud a racionar dosis, posponer refuerzos y restringir los días y centros de aplicación de biológicos esenciales para la población infantil. El documento, identificado como circular VRSC/DGE/DI 020/2026, instruye a las autoridades regionales a "optimizar el uso del limitado número de dosis" disponibles de vacunas BCG, pentavalente, toxoide tetánico-diftérico y SRP (sarampión, rubéola y parotiditis). Entre las medidas ordenadas figuran: vacunar con BCG solo lunes, miércoles y viernes en establecimientos con menos de 10 nacimientos diarios; diferir el cuarto y quinto refuerzo de la pentavalente "hasta aumentar la disponibilidad del producto biológico"; y aplicar únicamente primeras dosis de SRP, postergando la segunda dosis indefinidamente. El abogado Carlos Trapani, director de la ONG Cecodap, advirtió que la circular no trata de optimización sino de cómo administrar la escasez. "Posponer dosis y restringir aplicaciones puede reducir pérdidas, pero también incrementa el riesgo de que niños y niñas no reciban la protección que necesitan en el momento adecuado. La respuesta no puede ser acostumbrarse a la escasez, sino superarla", señaló en X. Con información de monitoreamos.com Freddy Bernal: "Hemos llegado a tener hasta 10 horas sin luz, eso es insostenible" "Insostenible y muy fuerte", así se refirió el gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, a la crisis eléctrica que afecta a la entidad andina y que mantiene a las comunidades sin luz por más de 10 horas. El mandatario resaltó que las comunidades más afectadas son las de la zona norte, donde además hay altas temperaturas. Por los apagones, también se paraliza el bombeo de agua por tuberías, por lo que en esas horas las comunidades no tienen ninguno de los dos servicios. Bernal contó que llamó al ministro de Electricidad, al ministro de Agua y al vicepresidente de Servicios Públicos para explicarles la situación que se vive en el estado Táchira y pedir soluciones o respuestas: "Yo no tengo cómo resolver el problema. Sé que el problema es complejo, pero yo estoy obligado a elevar esa denuncia al Gobierno nacional". Precisó que en los próximos días también notificará a Delcy Rodríguez sobre los constantes cortes eléctricos. El gobernador indicó que reconoce lo difícil que es sostener el sistema eléctrico de Venezuela, debido al cambio climático y otros problemas. Según su información, los cortes deberían realizarse cada cuatro horas, sin embargo, se han presentado fallas: "añadidas al plan de administración de cargas, que han dejado hasta 10 horas continuas sin suministro". Hay comunidades del Táchira en las que las fallas eléctricas han durado hasta por 20 horas, mientras que en otras zonas, los cortes van entre 10 y 12 horas. Las quejas sobre el servicio eléctrico se han agudizado en las últimas semanas, especialmente en el occidente del país, con usuarios que refieren gasta desde 35 dólares hasta 120 dólares para reponer pequeños equipos o reparaciones de electrodomésticos dañados por los apagones. Con información de talcualdigital.com

  • Las noticias de economía del 8Jun en Venezuela

    La reforma legal que abre el sector eléctrico a la inversión privada tras años de monopolio estatal es un paso vital en la construcción de confianza por su estrecha vinculación con el resto de la economía. Foto: Pixabay Un resumen de las informaciones de importancia nacional en el plano económico venezolano. Reconstrucción del sistema eléctrico es la clave para que no se apague la recuperación económica La construcción de la confianza en que la recuperación de la economía venezolana va bien encaminada tiene un indicador clave: que las luces se mantengan encendidas. El servicio eléctrico está en el centro de los esfuerzos iniciales, porque su deterioro ha sido de tal magnitud que no empezar a resolverlo podría representar una traba importante para el resto del recorrido. La reforma de la Ley del Sistema Eléctrico, que ya recibió aprobación en primera discusión por parte de la Asamblea Nacional, es uno de los pasos en un largo trayecto para la solución de un tema clave que viene orientado por la idea de desarmar el monopolio estatal, atraer inversiones y hacer rentable el servicio. Desde que en enero pasado, Estados Unidos comenzó a explicar su estrategia económica con el gobierno interino de Delcy Rodríguez, la mención al sistema eléctrico ha sido una constante, principalmente por su fuerte vinculación con la producción petrolera. Los venezolanos sabemos que los inconvenientes con la electricidad no son nuevos, ni exclusivos de la industria de hidrocarburos. Los constantes cortes en casi todo el territorio nacional son un mal que no solo entorpece el día a día de los ciudadanos sino que tiene efectos obvios en toda la economía nacional. Recomponer el servicio requiere inversiones gigantes de entre 15.000 y 40.000 millones de dólares, según GE y Siemens, desarrollos a largo plazo y reformas legales como la que emprendió la Asamblea Nacional para permitir el regreso de empresas privadas al sector. De acuerdo con datos más recientes del Statistical Review of World Energy, elaborado por Energy Institute, la generación eléctrica en Venezuela retrocedió 37% entre 2013 y 2024, al pasar de 132,6 terawatts hora a 83,3 terawatts hora, en ese lapso. Esta es solo una de las cifras que revelan la enorme contracción que experimentó el sector en los últimos años impactada por un manejo ineficiente, corrupción y salpicado por los efectos de las sanciones económicas. Adaptarse para que llegue el dinero Recomponer el sistema eléctrico nacional requiere no solo de dinero, sino de reparar la forma en que ese dinero pueda llegar, es decir, crear las condiciones necesarias para préstamos internacionales, inversionistas extranjeros y mejoras en los ingresos de los ciudadanos quienes serán finalmente quienes sostengan el sistema con sus facturas. El camino para la recomposición de las relaciones con los organismos internacionales ya está en marcha y serán clave en el proceso especialmente para recibir financiamiento de organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que en el pasado ya ha proporcionado créditos para proyectos como los de la Central Tocoma (US$3.800 millones en 2009) o la rehabilitación de los turbogeneradores de Guri (US$1.300 millones en 2010). No obstante, ese camino es complicado, porque Venezuela deberá primero ponerse al día con todos sus acreedores antes de poder dar pasos en la senda del financiamiento multilateral, una recorrido que ya comenzó con la intención de la reestructuración de la deuda. Mientras tanto, el gobierno de Rodríguez busca convencer a gigantes de la industria como GE y Siemens, con conocimiento sobre la red nacional y con la capacidad técnica y financiera para emprender la titánica tarea. Para ello cuenta con el apoyo de la administración Trump que impulsa los encuentros y ha hecho del tema un punto fundamental. "La red eléctrica de Venezuela se encuentra deteriorada y frágil tras años de mala gestión socialista, corrupción y mantenimiento deficiente. Trabajaremos para mejorar la red eléctrica, que es esencial para aumentar la producción de petróleo, las oportunidades económicas y la calidad de vida diaria del pueblo venezolano", dijo el Departamento de Estado, cuatro días después de la intervención militar del 3 de enero. Lo que ha seguido es una serie de reuniones de funcionarios estadounidenses con sus pares venezolanos, así como el impulso de visitas técnicas de empresas para evaluar la situación. Hasta la fecha no se ha anunciado un plan preciso, más allá del paso que está dando Venezuela al reformar la ley del sector. Un nuevo esquema tarifario Finalmente, otro de los cambios radicales que la ley contempla un punto clave para «la viabilidad económica de la reforma» y asegura en la exposición de motivos que está sustentada "en el diseño de tarifas que contemplen todos los costos reales y permitan una rentabilidad razonable para el inversor, atada a criterios de eficiencia". A las claras se habla de un nuevo esquema tarifario y operativo que se cimienta sobre el principio de la "rentabilidad razonable" atada a métricas de eficiencia, en funcion de lograr la sustentabilidad económica del inversor privado. Esto implica teóricamente la eliminación teórica de subsidios ciegos, es decir, el traslado progresivo del costo real de la energía al consumidor final. Según dijo la presidenta (e) Rodríguez a principios de abril, el gobierno subsidia 95,6% de la factura eléctrica de los hogares venezolanos, por un monto de US$59,5 (por un consumo de 400 kwh), lo que da una idea de hacia a dónde apuntaría esos "costos reales" a los que hace referencia la exposición de motivos de la reforma de la ley. En definitiva, la recuperación del sistema eléctrico venezolano se erige como el desafío estructural más urgente para la incipiente transición económica del país. El éxito de la nueva legislación no dependerá exclusivamente de desmantelar el monopolio estatal y atraer capitales extranjeros, sino de la viabilidad real para ejecutar las inversiones.Con información de bancaynegocios.com Consecomercio propone explorar un tratado de libre comercio con Estados Unidos El presidente de Consecomercio, José Gregorio Rodríguez, informó que el gremio planteó ante el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, la posibilidad de explorar un tratado de libre comercio entre ambos países, con el objetivo de ampliar el intercambio más allá del sector petrolero. Rodríguez explicó que la propuesta incluye la reducción de aranceles para productos no petroleros como camarones, algas, café y cacao, sectores que —dijo— podrían ganar competitividad si se establecen reglas más favorables para el comercio bilateral. En entrevista con Unión Radio, señaló que actualmente existe un flujo relevante de mercancías desde Estados Unidos hacia Venezuela, mientras que las exportaciones venezolanas no petroleras siguen siendo incipientes, aunque con potencial de crecimiento. Rodríguez afirmó que el petróleo seguirá siendo un eje central de la economía, pero insistió en que el país debe diversificar su estructura productiva para reducir vulnerabilidades asociadas a los ciclos del crudo y construir una base más sostenible en el tiempo. Con información de finanzasdigital.com

  • Muere otro recluso y aumenta a 21 la cifra de presos fallecidos desde abril

    Desde la noche de este Domingo 7 de junio familiares de presos por causas políticas se encuentran en las cercanías de la Embajada de EE.UU. en Caracas pidiendo ayuda en la liberación de sus seres queridos, civiles y militares. Foto: X @oveprisiones El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció este lunes 8 de junio la muerte de otro privado de libertad, elevando a 21 la cifra de detenidos fallecidos en custodia desde abril ascendió a 21. La organización identificó al fallecido como Víctor Alfonso Rivero, quien estaba recluido en el Centro de Formación Hombre Nuevo de Carúpano, estado Sucre. "Más allá de la cifra, estos hechos plantean una pregunta que las autoridades venezolanas siguen sin responder: ¿cuántas muertes más deben ocurrir para que se reconozca la emergencia humanitaria que existe dentro de cárceles y calabozos policiales?", cuestionó el OVP. Señaló que, dado que las personas privadas de libertad se encuentran bajo control absoluto del Estado, cada fallecimiento asociado a la falta de atención médica, la demora en traslados hospitalarios o a condiciones incompatibles con la dignidad humana "constituye una señal de alarma para los organismos nacionales e internacionales encargados de la protección de los derechos humanos". El OVP recordó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Corte Interamericana y las Naciones Unidas han reiterado durante años que los Estados tienen una posición especial de garante respecto a las personas privadas de libertad. "Esto significa que no basta con mantenerlas encerradas porque existe la obligación de proteger su vida, su integridad física y su salud. Sin embargo, la realidad venezolana muestra cárceles donde los familiares terminan asumiendo funciones que corresponden al gobierno, suministrando medicamentos, alimentos, insumos médicos e incluso gestionando traslados hospitalarios para intentar salvar la vida de sus seres queridos". Y agregó: "Cada nuevo fallecimiento demuestra que las recomendaciones internacionales continúan siendo ignoradas y que la protección de la vida dentro de los centros de detención sigue siendo una deuda pendiente." Finalmente, el observatorio advirtió que "la acumulación de muertes" bajo custodia no puede seguir siendo vista como una sucesión de casos aislados. Se trata de una situación que exige la actuación urgente de los órganos nacionales competentes y el seguimiento permanente de los mecanismos internacionales de protección de derechos humanos". "La pena de muerte está prohibida en Venezuela, pero el abandono, la indiferencia y la desatención siguen produciendo el mismo resultado", sentenció. Con información de elnacional.com

  • Portugal celebra su Día con dos conciertos del guitarrista Pedro Jóia

    Pedro Jóia, una de las figuras más destacadas de la música portuguesa contemporánea, regresa a Venezuela en el marco de una celebración que une tradición, memoria y pertenencia. Foto: Cortesía La Embajada de Portugal en Venezuela, en colaboración con Camões – Instituto da Cooperação e da Língua I.P., celebrará el Día de Portugal, de Camões y de las Comunidades Portuguesas con dos conciertos en Caracas, bajo el título “Pedro Jóia: mi guitarra suena a Portugal”. Las presentaciones estarán encabezadas por el reconocido guitarrista y compositor portugués Pedro Jóia, una de las figuras más destacadas de la música portuguesa contemporánea, quien regresa a Venezuela en el marco de una celebración que une tradición, memoria y pertenencia. Los conciertos se realizarán el viernes 12 de junio, a las 5:00 p.m., en la Asociación Cultural Humboldt, en San Bernardino, y el sábado 13 de junio, a las 11:00 a.m., en la Sala de Conciertos de la Universidad Central de Venezuela. Ambas funciones serán de acceso libre al público, hasta agotar el aforo. Cada 10 de junio, Portugal se detiene. No para lamentarse, sino para recordar quién es. La fecha conmemora el fallecimiento de Luís Vaz de Camões, el poeta inmortal que en Os Lusíadas —cuyo título evoca "a los hijos de Luso", pueblo que habitó la antigua Lusitania— capturó para siempre el alma de un pueblo que se lanzó a los mares y regresó con el mundo entre las manos. Hoy, siglos después, ese espíritu persiste en cada rincón donde un portugués ha echado raíces. También en Venezuela. En ese sentido, los conciertos que se realizarán en Caracas buscan rendir tributo a una diáspora activa, integrada y profundamente vinculada a sus orígenes. La comunidad portuguesa en Venezuela ha construido, a lo largo de generaciones, una presencia sostenida en el trabajo, la cultura, la familia, la lengua y un legado que no se ha diluido con la distancia, sino que ha encontrado nuevas formas de expresarse. Para el Embajador de Portugal, Manuel Frederico Pinheiro da Silva, celebrar este acontecimiento con el público venezolano es un privilegio que va más allá de la agenda oficial: la música se convierte en el lenguaje más honesto de integración posible. Venezuela y Portugal tienen en común algo que trasciende los acuerdos bilaterales y las fechas del calendario diplomático: comparten historia, familias, apellidos y, sobre todo, una forma de entender la vida que encuentra en el arte su expresión más genuina. Dos culturas que no se miran de lejos, sino que se reconocen. Pedro Jóia: treinta años de un arte sin fronteras Figura central de ambas funciones, Pedro Jóia celebra en 2026 tres décadas de vida artística. De él se ha escrito que "é um caso único no universo musical português. Guitarrista de modos simples tocado pelo dom do virtuosismo»" una definición que captura la singularidad de un intérprete capaz de unir sobriedad, precisión técnica y una profunda conexión emocional con la música. Formado en el Conservatorio Nacional de Lisboa y en la guitarra flamenca junto a maestros como Paco Peña y Manolo Sanlúcar, Jóia ha desarrollado una trayectoria donde el virtuosismo, la precisión interpretativa y el diálogo entre tradiciones musicales definen cada nota. Es el único artista que ha recibido en dos ocasiones el Premio Carlos Paredes, uno de los reconocimientos más importantes de la música portuguesa, por los álbumes À Espera de Armandinho y Zeca. A lo largo de su carrera ha colaborado con figuras como Gilberto Gil, Ney Matogrosso y Yamandú Costa, y fue director musical de Mariza durante más de seis años. También se ha presentado como solista con orquestas en diversos continentes, incluida la Orquesta Sinfónica Venezuela en la Sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño, en 2013. Su propuesta une la raíz portuguesa con influencias del flamenco y de la música popular brasileña, abriendo la guitarra a un territorio sonoro donde conviven culturas, tiempos y geografías distintas. Tradición, fado y nuevas voces Los conciertos contarán además con la participación de artistas invitados que enriquecen el carácter plural de la conmemoración. Madragoa, el grupo de fados venezolano que lidera el resurgimiento del género en Venezuela, aportará tres piezas con las voces de Andrea Freitas y Antonio Reis. También participará Sofía Castillo, artista que combina elementos del soul, el jazz y el folclor venezolano en una propuesta de gran delicadeza expresiva. A ella se suma Mari Bel, cantautora belga y ganadora del Premio Internacional Cubadisco 2022, cuya sola presencia es prueba de que la música no entiende de fronteras. Juntos, conforman un programa que es, al mismo tiempo, un retrato fiel de lo que estas veladas representan: memoria e innovación, raíces y horizontes. La diáspora, ese Portugal que vive fuera de Portugal La comunidad portuguesa en Venezuela forma parte de una de las diásporas más extendidas del planeta: comerciantes, pescadores, constructores, artistas que cruzaron el Atlántico no solo con ropa y documentos, sino con el idioma, el fado, la saudade y una identidad que, lejos de disolverse, encontró en tierras venezolanas una nueva forma de florecer. Hoy, ese legado enfrenta su prueba más sutil en la llamada Generación Z, nacida entre algoritmos e inteligencia artificial, y que sin embargo elige regresar —aunque sea simbólicamente— al fado, a Camões, a la guitarra portuguesa. Rainer Sousa, Agregado Cultural y de Educación de la Embajada, conoce ese fenómeno de cerca. Para él, el vínculo afectivo con Portugal no se hereda pasivamente: se cultiva. Y en estos tiempos digitales, donde la identidad puede diluirse en el torrente de las pantallas, son precisamente las expresiones más enraizadas —la música, la lengua, la memoria colectiva— las que actúan como anclas. El portugués, esa "lengua de sueños, trabajo y creatividad", no es solo un idioma. Es, como lo definió la historia, la lengua de Camões: una forma de estar y de ser. El fado, en particular, representa mucho más que un género musical. Es el código emocional de Portugal: una música que nombra lo que otras músicas no se atreven, que convierte la melancolía en belleza y la ausencia en presencia. Para las nuevas generaciones de la diáspora, escuchar fado es un acto de memoria activa, una forma de decir: yo sigo siendo. Es precisamente ese espíritu el que da vida a los dos conciertos que la Embajada de Portugal trae a Caracas. Dos funciones, un mismo corazón lusitano Los conciertos tendrán lugar en dos espacios emblemáticos de la vida cultural caraqueña, con entrada completamente libre y hasta agotarse el aforo. El primero se celebrará el viernes 12 de junio a las 5:00 pm en la Asociación Cultural Humboldt, en San Bernardino, Caracas; el segundo, el sábado 13 de junio a las 11:00 am en la Sala de Conciertos de la Universidad Central de Venezuela. Dos encuentros, muchas instituciones, un solo propósito Este esfuerzo conjunto es posible gracias a la articulación de la Embajada de Portugal en Caracas, Camões – Instituto da Cooperação e da Língua I.P, la Asociación Cultural Humboldt, la Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela, Angela Panadería y Pastelería, Abanca, Banesco, Country Motors, Caixa Geral de Depósitos, Grupo Camacho, Casa Oliveira, Gama Supermercados, Luvebras, Maruma Chocolates, Inversiones MCDA, Inversiones Nutralia, Plaza’s Automercados, Empresas Polar, PC Net, Panadería Rositas, Ron Santa Teresa 1796, Servicar, TAP, Vinsa, Importadora Vinum y Vista Alegre. Con información de Prensa Venezuela Sinfónica

  • Con más de 91% de actas procesadas, no se define ganador en Perú

    Hasta el momento, los votos escrutados pertenecen en su mayoría a Lima (capital) y otras urbes, tradicionalmente bastiones de Fujimori ,Gráfico: X @RadioPlayInter Los ciudadanos peruanos seguían con interés mientras avanzaba la noche el conteo de votos de la segunda vuelta de la elección presidencial. El sitio web de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) refleja que, con 91,553% de las actas procesadas, la diferencia entre los dos candidatos de la segunda vuelta presidencial peruana se ubica en 113.630 votos. Según los últimos datos difundidos por la ONPE. Los resultados parciales son los siguientes: La candidata derechista Keiko Fujimori se mantiene ligeramente por delante del representante de la izquierda Roberto Sánchez al conseguir 50,329% de los sufragios frente a 49,671% que capitaliza su rival. Este resultado porcentual daba hasta este momento a la exponente de Fuerza Popular un total de 8 millones 689 mil 389 votos, mientras que el candidato de Juntos por el Perú la seguía con 8 millones 575 mil 759 La diferencia es de 164 mil votos. Hasta el momento, los votos escrutados pertenecen en su mayoría a Lima (capital) y otras urbes, tradicionalmente bastiones de Fujimori, quien por cuarta ocasión se presenta a una elección presidencial. En cambio, Sánchez capitaliza más apoyos en zonas rurales, el Perú profundo, cuyos votos acostumbran a ser los últimos en contabilizarse. Ello se corroboró durante la primera vuelta, cuando aventajó al aspirante de la ultraderecha y hasta ese momento favorito según numerosas encuestas, el exalcalde limeño Rafael López Aliaga. Sondeos a pie de urna difundidos tras el cierre de los centros de votación mostraban empate técnico con pequeña ventaja para Fujimori. De acuerdo con la encuestadora Ipsos, Fujimori recibió 50,7 por ciento de los votos válidos y Sánchez obtuvo 49,3. Por su parte, Datum indicó que aquella obtuvo 50,53 por ciento y este 49,47. Se trata de un resultado muy ajustado, que podría conducir a que la elección se decida por unos miles de votos, como ocurrió en 2021, cuando el maestro Pedro Castillo superó a Fujimori en segunda vuelta con 50.125 por ciento de los votos válidos (ella obtuvo 49.875 por ciento). De acuerdo con reportes de prensa, en aquel momento Castillo derrotó a Fujimori por apenas 40.000 votos. Algo similar le ocurrió en 2016, cuando la candidata de Fuerza Popular perdió frente a Pedro Pablo Kuczynski. Con información de telesurtv.net

  • En 5 meses: ¿Elecciones legislativas o referéndum a Trump?

    El punto será si Donald Trump sigue manteniendo una fuerza capaz de expandir al Partido Republicano o si los demócratas toman el Congreso… El escenario cambiaría de forma radical porque al presidente perder el control del poder legislativo, su liderazgo disminuye notoriamente… La aprobación o la desaprobación de Trump En noviembre de 2026 ocurrirá algo más que una simple renovación legislativa. En realidad, estas elecciones representan el primer gran referéndum político sobre el segundo mandato de Donald Trump. Los resultados no solo determinarán quién controlará la Cámara de Representantes y el Senado durante los dos años finales de su administración, sino también la capacidad real del presidente para gobernar, impulsar su agenda y moldear la sucesión republicana hacia 2028. Si los republicanos logran conservar ambas cámaras del Congreso, Trump obtendría una importante validación política. Sus partidarios interpretarían el resultado como una ratificación de sus políticas económicas, migratorias, de seguridad y de política exterior. Además, dispondría de mayor margen para aprobar legislación, confirmar nombramientos y consolidar el legado político que desea dejar antes de abandonar la Casa Blanca. Una victoria de esta naturaleza también fortalecería enormemente su influencia dentro del Partido Republicano, permitiéndole actuar como el principal árbitro en la selección del futuro candidato presidencial de su tolda. Por el contrario, si los demócratas recuperan la Cámara de Representantes, el Senado o ambas cámaras, el escenario cambiaría significativamente. Trump se enfrentaría a un Congreso dispuesto a bloquear buena parte de sus iniciativas, aumentar la supervisión sobre el Ejecutivo, abrir investigaciones políticas, y limitar su margen de maniobra legislativa. Históricamente, cuando un presidente pierde el control del Congreso, su capacidad para impulsar grandes reformas disminuye considerablemente y se ve obligado a gobernar mediante negociaciones, decretos ejecutivos y acuerdos parciales. Aun así, una derrota legislativa no significaría necesariamente el fin de la influencia política de Trump. Su liderazgo sobre una gran parte de la base republicana continuará siendo notable. Lo que se definiría será si Donald Trump sigue siendo una fuerza capaz de expandir electoralmente al Partido Republicano más allá de sus seguidores más fieles o si, por más bien da inicio al proceso mediante el cual una nueva generación de líderes conservadores intentará tomar el relevo de un movimiento político que él transformó profundamente. Por eso, más que una elección legislativa tradicional, noviembre de este año será una evaluación nacional sobre la dirección del país, el respaldo real al proyecto político de Trump, y el equilibrio de poder que definirá la carrera presidencial de 2028. El Congreso El propósito de las elecciones es determinar quién controlará el Congreso durante los próximos dos años, aunque influirá en quiénes serán las figuras que emergerán como principales aspirantes presidenciales para la carrera electoral de 2028. Estados Unidos llega a esta cita electoral extremadamente dividido. La polarización continúa siendo intensa. A ello se suma la permanente controversia que genera el propio presidente Trump, cuyo estilo confrontacional, sus declaraciones frecuentemente polémicas, sus enfrentamientos con sectores de la prensa, con el sistema judicial, con universidades, gobiernos estatales e incluso con aliados tradicionales de Washington —tanto en Estados Unidos como en el mundo— mantienen al país inmerso en un debate político casi permanente. Para sus seguidores representa un líder que desafía al establishment y cumple promesas que otros evitaron afrontar, para sus detractores simboliza una figura que profundiza las divisiones nacionales y tensiona las instituciones democráticas. Mientras tanto, los debates sobre la guerra con Irán en Medio Oriente, la guerra de Rusia a Ucrania, la inmigración, la economía, la seguridad fronteriza, la política exterior, la inteligencia artificial, las relaciones con China, el gasto público y el papel del gobierno federal continúan alimentando dos visiones profundamente distintas de la nación. No obstante —y más allá del ruido político cotidiano— existen algunas fuerzas históricas y psicológicas que suelen influir en este tipo de elecciones… La historia juega contra el partido que ocupa la Casa Blanca Desde la II Guerra Mundial, el partido del presidente casi siempre pierde escaños en las elecciones de medio término. La explicación es relativamente sencilla. Cuando un presidente llega al poder, concentra expectativas enormes. Sus seguidores esperan cambios rápidos. Sus adversarios se movilizan para frenarlo. Dos años después, los votantes suelen utilizar las elecciones legislativas como un mecanismo de equilibrio para limitar el poder presidencial. Donald Trump enfrenta precisamente ese desafío histórico. Aunque conserva una base política extraordinariamente leal y continúa siendo la figura dominante dentro del Partido Republicano, el desgaste natural del ejercicio del poder comienza a aparecer. A esto se suma un dato que preocupa a numerosos estrategas republicanos, dado que la mayoría de los promedios nacionales de encuestas muestran una tendencia sostenida al aumento de la desaprobación de su gestión. Diversos sondeos realizados durante los últimos meses sitúan su aprobación general en niveles que oscilan entre el 35% y el 40%, mientras la desaprobación avanza hacia el 60%, alcanzando en algunas mediciones sus peores registros desde su regreso a la Casa Blanca. Además, varios estudios señalan que sus niveles actuales de respaldo se encuentran entre los más bajos registrados en cualquiera de sus dos presidencias… Las razones de este deterioro son diversas. Entre ellas destacan las controversias generadas por la guerra con Irán, el aumento de los precios de la energía y del costo de vida, las disputas en torno a los aranceles comerciales, las tensiones derivadas de algunas políticas migratorias y la percepción de una creciente confrontación política constante. La batalla por la Cámara de Representantes La Cámara Baja es probablemente el escenario donde veremos la lucha más intensa. Diversos indicadores muestran una ventaja inicial para los demócratas en la intención genérica de voto para el Congreso. Algunas mediciones nacionales reflejan una preferencia que oscila alrededor de varios puntos porcentuales a favor de los candidatos demócratas. Además, las elecciones especiales celebradas durante los últimos meses han mostrado un desempeño demócrata muy superior al esperado en varios estados. A pesar de ello, existe un elemento que podría alterar significativamente las proyecciones tradicionales: la guerra de la redistribución electoral. Los republicanos han impulsado agresivamente procesos de rediseño de distritos en varios estados, mientras los demócratas estudian respuestas similares en otros territorios. La reciente decisión de la Corte Suprema sobre Alabama podría otorgar una ventaja adicional a los republicanos en algunos distritos clave. Diversos análisis electorales estiman que los republicanos podrían beneficiarse con entre 8 a 12 escaños adicionales producto de los nuevos mapas impulsados en estados como Texas, Florida, Carolina del Norte, Tennessee, Alabama, Ohio y Luisiana. Los demócratas, por su parte, intentan compensar parte de esa ventaja mediante rediseños en California y otros estados, donde podrían aspirar a recuperar entre 4 y 6 escaños. En otras palabras, la batalla de los mapas podría representar una ventaja neta para los republicanos de entre 4 y 8 representantes antes incluso de que se emita un solo voto. Dado que actualmente la diferencia entre ambos partidos en la Cámara de Representantes es extremadamente estrecha, una variación de apenas cinco o seis escaños puede resultar decisiva para determinar quién controlará el Congreso durante los últimos dos años de la presidencia de Donald Trump. Por ello, la Cámara no parece encaminada hacia una ola electoral contundente para ninguno de los dos partidos, sino hacia una disputa voto a voto, distrito por distrito y estado por estado. Aunque si hoy hubiera que identificar el escenario más probable, los demócratas siguen teniendo una ligera ventaja para recuperar la Cámara de Representantes, pero la clave es la palabra ligera. Escenario más probable para la Cámara En la actualidad la probabilidad de una mayoría demócrata en la Cámara de Representantes se sitúa alrededor del 55%, mientras que la probabilidad de una mayoría republicana ronda el 45%. La impresión general es que los demócratas poseen una tenue ventaja estructural debido al comportamiento histórico de las elecciones de medio término, al desgaste natural de cualquier administración que ocupa la Casa Blanca y a los niveles actuales de desaprobación presidencial. Ahora bien, esta ventaja es considerablemente menor de la que tradicionalmente suele tener el partido opositor en circunstancias similares, debido al fenómeno político que continúa representando Donald Trump dentro del electorado republicano y a la intensa batalla por la redistribución de los distritos electorales… Si estas tendencias se mantuvieran hasta noviembre de 2026, el escenario más probable sería una Cámara de Representantes controlada por los demócratas con una mayoría relativamente estrecha. En términos prácticos, ello podría traducirse en una composición cercana a los 220 a 225 representantes demócratas frente a 210 a 215 republicanos. Recordemos que la mayoría se alcanza con 218 escaños de un total de 435. En otras palabras, no se proyecta una de las grandes victorias legislativas del pasado, sino una Cámara altamente competitiva, donde unos pocos distritos podrían terminar definiendo el control político del Congreso y, con ello, la capacidad de Donald Trump para impulsar su agenda durante los dos últimos años de su mandato. Las variaciones Existe un factor que merece especial atención durante los meses que restan hasta las elecciones. Si la tendencia actual de las encuestas se mantiene y la desaprobación presidencial continúa aumentando al mismo ritmo, las probabilidades de una victoria demócrata podrían incrementarse definitivamente. Cuando la popularidad presidencial desciende por debajo de ciertos niveles, los candidatos del partido gobernante suelen enfrentar crecientes dificultades en los distritos competitivos. En la actualidad se evidencia la ventaja demócrata para recuperar la Cámara de Representantes. Sin embargo, si durante los próximos meses la desaprobación de la gestión presidencial continuara aumentando y superara el 60%, esa probabilidad podría elevarse hasta niveles cercanos al 65%. En ese escenario, la proyección de escaños podría desplazarse desde una mayoría relativamente estrecha de aproximadamente 220 a 225 representantes demócratas hacia una mayoría más cómoda situada entre 225 y 235 escaños… Por el contrario, si la economía mejora, disminuyen las tensiones internacionales, se estabilizan los precios de la energía y la aprobación presidencial logra recuperarse parcialmente, los republicanos podrían volver a equilibrar la contienda. El Senado: un terreno más favorable para los republicanos La situación cambia cuando observamos el Senado. Actualmente los republicanos controlan la cámara alta con una mayoría de 53 escaños frente a 47 del bloque demócrata e independientes. A diferencia de la Cámara de Representantes, donde las tendencias nacionales suelen influir considerablemente, las elecciones senatoriales dependen mucho más de la dinámica política particular de cada estado. Por ello, el llamado mapa electoral continúa otorgando una ligera ventaja estructural a los republicanos, aunque probablemente menor de lo que algunos análisis sugieren. Es cierto que los demócratas enfrentan el desafío de defender posiciones en estados competitivos mientras intentan conquistar algunos escaños actualmente controlados por los republicanos… A la par, los republicanos también enfrentan sus propios problemas. En diversos estados han surgido tensiones internas entre sectores tradicionales del partido y los grupos alineados con Donald Trump. En algunos casos, candidatos respaldados por el presidente han desplazado en las primarias a dirigentes republicanos establecidos, generando resentimientos, divisiones locales y una menor disposición de ciertos sectores del partido a movilizarse con entusiasmo durante las elecciones generales. La experiencia electoral reciente demuestra que las divisiones internas pueden resultar costosas. Cuando una parte del electorado percibe que su candidato fue desplazado o marginado, algunos votantes optan por abstenerse, mientras otros reducen su participación política. En elecciones senatoriales altamente competitivas, donde las diferencias suelen medirse en decenas de miles de votos, una disminución relativamente pequeña de la movilización puede alterar el resultado final. Los estados que probablemente definirán el control del Senado incluyen Carolina del Norte, Georgia, Michigan, New Hampshire, Ohio y Florida. Algunos de ellos presentan electorados profundamente polarizados y márgenes históricamente estrechos. Allí no solo importará la popularidad de Donald Trump o la situación económica nacional, sino también la capacidad de cada partido para mantener cohesionadas sus respectivas coaliciones políticas. Por esa razón, aunque el mapa electoral continúa ofreciendo una ligera ventaja inicial a los republicanos, no puede afirmarse que la batalla esté definida. La creciente desaprobación presidencial observada en diversas encuestas nacionales, junto con posibles fracturas internas dentro del Partido Republicano y la elevada motivación de los votantes demócratas para actuar como contrapeso a la administración, podrían reducir notoriamente esa ventaja durante los meses previos a la elección. En consecuencia, el escenario más probable sigue siendo una retención republicana del Senado, pero por un margen mucho más estrecho de lo que sugieren las cifras actuales. Una composición final de entre 51 a 53 senadores republicanos frente a entre 47 y 49 demócratas parece hoy un escenario más realista que una ampliación significativa de la mayoría republicana. Y si las tendencias actuales de desaprobación presidencial continúan profundizándose, incluso una mayoría demócrata no puede descartarse… Escenario más probable para el Senado Aunque el mapa electoral continúa ofreciendo una ligera ventaja estructural a los republicanos, diversos factores han comenzado a reducir parte de esa ventaja. Por estas razones, la proyección actual parece más competitiva de lo que sugerían los análisis iniciales. Damos una probabilidad de mayoría republicana de 55% y una de mayoría demócrata de 45%. El resultado probable continúa siendo una retención republicana del Senado, aunque por márgenes relativamente estrechos. Si la desaprobación presidencial continúa creciendo durante los próximos meses o se profundizan las divisiones internas republicanas en estados competitivos, la posibilidad de una mayoría demócrata ya no puede considerarse remota. Tres escenarios posibles Escenario 1: Congreso dividido (el más probable): Los demócratas ganan la Cámara de Representantes, los republicanos conservan el Senado. Probabilidad estimada: 51%. Este escenario produciría un retorno al equilibrio tradicional del sistema político estadounidense. La Cámara actuaría como contrapeso de la Casa Blanca mientras el Senado continuaría funcionando como dique de contención frente a las iniciativas demócratas. Las investigaciones legislativas aumentarían, las negociaciones presupuestarias serían más complejas y la atención política comenzaría a desplazarse progresivamente hacia la elección presidencial de 2028. Este resultado también sería interpretado como una señal de advertencia para la administración Trump, aunque no como una derrota decisiva. Escenario 2: Republicanos conservan ambas cámaras: Probabilidad estimada: 24%. Para que esto ocurra, la guerra en el Medio Oriente debe terminar, la economía tendría que mantenerse relativamente sólida, la inflación permanecer bajo control, los mercados conservar estabilidad y en cuanto a la aprobación presidencial, detener su tendencia descendente. También requeriría una reunificación efectiva del Partido Republicano. De producirse, sería interpretado como una importante ratificación política del liderazgo de Trump y fortalecería considerablemente su capacidad para influir en la selección del candidato presidencial republicano de 2028. Escenario 3: Ola demócrata: Probabilidad estimada: 25%. Este escenario requeriría que continúe aumentando la desaprobación presidencial, que se produzca un deterioro económico significativo o que surjan nuevas controversias capaces de movilizar masivamente al electorado opositor. En este caso, los demócratas podrían recuperar tanto la Cámara como el Senado. Los últimos dos años del mandato de Trump se transformarían entonces en un período de intensa confrontación institucional, supervisión legislativa permanente y dificultades para avanzar en nuevas iniciativas políticas. Además, una victoria de esta magnitud alteraría profundamente el equilibrio de fuerzas de cara a la elección presidencial de 2028 y fortalecería notablemente a los aspirantes demócratas a la Casa Blanca. El factor psicológico Más allá de los números, las encuestas y los mapas electorales, estas elecciones poseen un componente emocional y psicológico. La política estadounidense atraviesa una etapa en la que las identidades partidistas se han convertido para millones de personas en una extensión de su propia identidad personal. Para muchos ciudadanos, votar ya no significa simplemente escoger entre propuestas de gobierno, se trata de defender una visión del país, una forma de entender la sociedad e incluso un conjunto de valores culturales y morales… Los republicanos acudirán a las urnas impulsados principalmente por la defensa del proyecto político iniciado y liderado por Donald Trump. Una parte importante de sus votantes perciben amenazas a los valores tradicionales estadounidenses. Para ellos, estas elecciones serán una oportunidad para proteger y consolidar las transformaciones impulsadas desde la Casa Blanca… Los demócratas, por su parte, llegarán movilizados por una emoción diferente. Su principal motivación será actuar como contrapeso al poder presidencial. Muchos de sus votantes consideran que el país necesita instituciones capaces de limitar los excesos de cualquier administración y ven en el Congreso una herramienta fundamental para supervisar, investigar y equilibrar el poder ejecutivo. En consecuencia, para una parte importante del electorado demócrata, estas elecciones representan una oportunidad para frenar aquellas políticas con las que no están de acuerdo y de recuperar influencia en Washington… La historia demuestra que las elecciones no suelen ser decididas por los votantes más ideológicos. Tanto republicanos como demócratas cuentan con bases relativamente estables. El verdadero campo de batalla suele encontrarse en un segmento mucho más pequeño, pero extraordinariamente influyente, el de los votantes independientes, moderados y menos comprometidos partidistamente. Son ciudadanos que pueden votar republicano en una elección y demócrata en la siguiente. Generalmente se concentran en los suburbios de las grandes ciudades y suelen evaluar menos los discursos ideológicos que los resultados concretos de la gestión gubernamental. Estos electores observan cuestiones mucho más prácticas, como el costo de la vida, el precio de la gasolina, la inflación, la estabilidad económica, la seguridad pública, la situación internacional, la calidad de la educación y la percepción de estabilidad institucional. No necesariamente sienten entusiasmo por ninguno de los dos partidos, pero sí reaccionan ante la sensación de progreso o deterioro del país. Por ello, estados como Pennsylvania, Michigan, Wisconsin, Arizona y Georgia volverán a ocupar el centro de la atención nacional. Allí se encuentran muchos de esos votantes independientes que en los últimos años han demostrado una notable capacidad para cambiar de posición electoral. Son ellos quienes inclinaron la balanza en varias elecciones presidenciales recientes y probablemente volverán a desempeñar un papel decisivo en 2026. Desde una perspectiva psicológica, la elección puede resumirse en una pregunta fundamental que millones de estadounidenses responderán de manera implícita al votar: ¿consideran que el país avanza en la dirección correcta o creen que necesita un contrapeso político que corrija el rumbo? La respuesta a esa pregunta probablemente influirá más en los resultados finales que cualquier discurso de campaña o anuncio publicitario. Las encuestas nacionales sugieren que una proporción creciente de estadounidenses considera que el país avanza en la dirección equivocada, una percepción que en algunas mediciones se aproxima al 60% del electorado. Históricamente, este indicador suele ser uno de los más relevantes para anticipar cambios políticos significativos. ¿Y quiénes se perfilan para 2028? Aunque todavía es temprano, algunas figuras comienzan a destacar claramente. En el Partido Republicano el nombre que aparece con mayor fuerza es el del vicepresidente JD Vance. También destacan Marco Rubio en un claro ascenso, Ron DeSantis, Ted Cruz, Donald Trump Jr., y como posibles aspirantes, entre otros Glenn Youngkin, Kristi Noem y Rand Paul… En el Partido Demócrata las figuras más visibles son Gavin Newsom, Pete Buttigieg, JB Pritzker, Josh Shapiro y Kamala Harris, aunque el partido continúa buscando una narrativa clara después de las derrotas presidenciales recientes. ¿Intentará Trump regresar nuevamente? Nuestra impresión es que no. No porque le falte deseo político. No porque carezca de influencia. Y mucho menos porque haya perdido liderazgo dentro del Partido Republicano. La razón fundamental es constitucional. La Constitución estadounidense establece claramente que ninguna persona puede ser elegida presidente ni vicepresidente más de dos veces. Trump ya alcanzó ese límite. Cualquier intento de modificar esa disposición requeriría un proceso constitucional extraordinariamente complejo y políticamente improbable. Más importante aún, Trump parece entender que su verdadera influencia futura probablemente no vendrá de ocupar nuevamente la Oficina Oval, sino de convertirse en el gran elector del Partido Republicano. En otras palabras, en el hombre capaz de decidir quién será el próximo candidato presidencial conservador. Ese papel podría otorgarle incluso más influencia histórica que una nueva candidatura imposible. Aunque Trump no vuelva a ser candidato, todo indica que seguirá siendo, durante varios años más, el político cuya opinión tendrá mayor peso dentro del Partido Republicano." Al final... …aunque las elecciones de 2026 podrían parecer una simple renovación legislativa, en realidad son mucho más que eso. Son el primer gran examen nacional al segundo mandato de Donald Trump. Son el momento en que millones de estadounidenses comenzarán a responder si ¿quieren profundizar el rumbo actual o prefieren construir un contrapeso que modifique la dirección del país? Estas elecciones no decidirán únicamente quién ocupará los escaños de la Cámara de Representantes o del Senado. Tampoco se limitan a una disputa entre republicanos y demócratas. En el fondo, constituyen una confrontación entre dos visiones distintas de Estados Unidos, entre diferentes maneras de entender el poder, la economía, la cultura, la seguridad, el liderazgo y el papel que la nación debe desempeñar en el mundo durante las próximas décadas. Serán también el escenario donde comenzarán a emerger los rostros, las voces y las ideas que probablemente protagonizarán la carrera presidencial de 2028. Algunos liderazgos se fortalecerán. Otros comenzarán a desvanecerse. Nuevas figuras surgirán desde la sombra mientras otras descubrirán que el tiempo político puede ser tan implacable como el tiempo biológico. Pero lo más importante puede ser otra cosa: Las elecciones de medio término siempre han sido una especie de conversación silenciosa entre el pueblo estadounidense y quienes ejercen el poder. Una oportunidad para premiar, corregir, advertir o equilibrar. Un recordatorio de que, en una democracia, ningún liderazgo es permanente, y ningún proyecto político puede darse por garantizado. Por eso, cuando los ciudadanos entren a los centros de votación en noviembre de 2026, estarán haciendo mucho más que elegir congresistas o senadores. Estarán enviando una señal al país, a los mercados, a los aliados y adversarios de Estados Unidos y, sobre todo, a quienes ya comienzan a mirar hacia la Casa Blanca del año 2028. Porque algunas elecciones escriben leyes. Otras escriben gobiernos. Y unas pocas, las más importantes, comienzan a escribir la siguiente etapa de la historia. Todo indica que este noviembre de 2026 será una de ellas… Si desea darnos su opinión o contactarnos puede hacerlo en psicologosgessen@hotmail.com... Que la Suprema Providencia Universal nos acompañe a todos… Vladimir Gessen. Psicólogo Puede publicar este artículo o parte de él, siempre que cite la fuente del autor y el link correspondiente de Informe 21. Gracias. © Fotos e Imágenes Gessen&Gessen

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