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- Estelar suspende vuelos entre Caracas y Madrid los viernes de julio
Los pasajeros afectados podrán optar por el reembolso del boleto correspondiente al tramo afectado o solicitar la reprogramación del vuelo. Foto: Instagram @aerolineasestelar La aerolínea venezolana Estelar confirmó la suspensión temporal de sus vuelos en la ruta Madrid-Caracas-Madrid durante los días viernes del mes de julio , debido a inconvenientes operativos vinculados con la empresa arrendadora de aeronaves. La medida afecta únicamente a esa frecuencia semanal, según informó la compañía a través de un comunicado oficial. De acuerdo con la empresa, los problemas que motivaron la decisión son ajenos a su voluntad y responden a “ motivos operacionales de la empresa arrendadora de las aeronaves utilizadas ”. Estelar utiliza aviones Airbus A350-900 y A330-300 de Iberojet bajo contrato de wetlease. La compañía informó que los pasajeros afectados podrán optar por el reembolso del boleto correspondiente al tramo afectado o bien solicitar la reprogramación del vuelo . “Sabemos que este tipo de cambios pueden afectar sus planes y causar molestias, por lo que le ofrecemos nuestras más sinceras disculpas”, señala el texto difundido por la aerolínea. Estelar subraya que trabaja para reducir los efectos del inconveniente y que sus prioridades son la seguridad y bienestar de los pasajeros , además de “mantener la calidad del servicio”. Para consultas o asistencia, la empresa dispone de canales de contacto como el correo electrónico atencionalcliente@flyestelar.com y el número de Whatsapp 0424-176-83-52. Con información de aviacionline.com
- Jon Aramburu: voz joven y corazón Vinotinto
Para el embajador de Bancamiga, alcanzar la clasificación al Mundial 2026 requiere ejecución táctica impecable, inteligencia emocional y continuidad en el modelo de juego Con una madurez motivadora y un temple que inspira respeto dentro y fuera del campo, Jon Aramburu , lateral venezolano y embajador de Bancamiga , se ha consolidado como un referente de la nueva Vinotinto. Sus palabras resuenan como eco de un liderazgo silencioso pero poderoso: “Esta es la oportunidad de oro que siempre esperábamos”, y hoy abre su corazón para compartir lo que significa vestir la camiseta de la Vinotinto en este momento crucial de nuestra historia futbolística. A pocos meses de dos partidos que podrían marcar un antes y un después para Venezuela en su camino al Mundial 2026 , Aramburu reconoce que “la preparación ahora es individual, pero todo es mental. Sabemos lo que nos jugamos”. Y es que más allá de lo físico, Jon representa esa nueva mentalidad del futbolista venezolano que se planta sin complejos ante cualquier rival. “Hoy creemos que no somos menos que nadie, y eso lo cambia todo”. La evolución del futbolista venezolano en los últimos años responde a un desarrollo más integral: ya no se trata solo del talento nato, que siempre ha existido, sino de una estructura mental más fuerte y una disciplina competitiva que se entrena igual que lo físico. “El fútbol es un poco de todo, es talento y disciplina, pero sobre todo es lo mental. Creo que en ese sentido el venezolano ha ido creciendo con el paso de los años, porque siempre ha habido talento en este país”, asegura. Alcanzar la clasificación al Mundial 2026 exige más que ilusión; requiere ejecución táctica impecable, inteligencia emocional y continuidad en el modelo de juego. Para Aramburu, en los partidos que se disputarán en septiembre contra Argentina y Colombia “tenemos que estar concentrados, estar unidos como equipo y seguir el plan. Habrá mucho nerviosismo porque sabemos lo que estamos jugando, pero debemos seguir siempre el plan”, porque las eliminatorias se ganan con estrategia, pero también con convicción y cohesión. Jon encarna los valores de trabajo, disciplina, humildad y mentalidad ganadora Jon Aramburu, lateral venezolano y embajador de Bancamiga Más allá de su solidez táctica y su proyección internacional, Jon se ha convertido en una fuente de inspiración para los jóvenes venezolanos. Su historia es la prueba de que el talento florece cuando se riega con trabajo constante, disciplina y fe en uno mismo, recordándonos que no hay límites para nuestros sueños y que el éxito no nace de la perfección, sino del coraje de seguir adelante incluso con miedo. “El día de mi debut contra México, ya yo sabía que sería titular, y esa noche no dormí, estaba nervioso porque si no descansaba sabía que no rendiría. A las 4 de la mañana llamé a mi papá para preguntarle qué hacer y me dijo: quédate tranquilo, todo está bien, son los nervios del partido. Yo sentía que esta era mi oportunidad y que no podía fallar”. En esta ruta hacia el Mundial 2026, el respaldo de la fanaticada no es solo importante, es vital. Tal como lo expresa Aramburu, jugar en casa y en un estadio a reventar como lo ha sido Maturín, inyecta energía, eleva el espíritu colectivo y se convierte en ese impulso que muchas veces marca la diferencia entre resistir o vencer. En cada grito late el mismo sueño compartido por millones de corazones venezolanos. Para Bancamiga , su rol como embajador representa un puente entre el fútbol y el país que quiere crecer. Contar con Jon es un compromiso real con los valores que él encarna: trabajo, disciplina, humildad y mentalidad ganadora . El orgullo de acompañarlo, de ser parte del impulso que lo lleva a él y a todo un país hacia una cita mundialista, es compartido por todos quienes creen que el deporte puede transformar realidades. En los próximos partidos, se espera ver a un Jon tácticamente disciplinado y físicamente dominante, usando su fortaleza defensiva para contener a rivales exigentes y su visión ofensiva para proyectar al equipo en salida. Su capacidad para leer los momentos del juego, cerrar espacios y dar amplitud al equipo lo convierte en un recurso valioso. Pero más allá de lo técnico, su presencia es un mensaje: que el fútbol venezolano está listo, no solo por talento, sino por preparación. Y eso marca la diferencia . Más datos y útil orientación en www.bancamiga.com Con información e imágenes facilitadas por Bancamiga Banco Universal
- Semana Deportiva: PSG clasifica en el Mundial de Clubes
El PSG avanza a la final para clasifiar a los parisinos. Foto: @fifaworldcup_es Un resumen de las informaciones de las diferentes disciplinas deportivas para seguidores nacionales e internacionales. Désiré Doué y Ousmane Dembélé meten al PSG en semifinales del Mundial de Clubes Désiré Doué y Ousmane Dembélé decantaron este sábado 5 de julio una épica eliminatoria entre el PSG y el Bayern de Múnich en el Mundial de Clubes de la FIFA, para clasificar a los parisinos -que terminaron con nueve jugadores- a las semifinales. El PSG espera rival entre Real Madrid y Borussia Dortmund. Musiala lesionado durante el partido Jamal Musiala, centrocampista del Bayern de Múnich, abandonó el campo con una aparente lesión en su tobillo izquierdo que se hizo en la última jugada del primer tiempo de la eliminatoria de cuartos de final del Mundial de Clubes de la FIFA ante el PSG. Musiala, que disputaba un balón con Willian Pacho, fue barrido por Donnarumma en el área parisina. Su tobillo izquierdo quedó bajo el cuerpo del guardameta italiano y, de acuerdo a las imágenes de televisión, la extremidad quedó descolada. Con información de monitoreamos.com José Altuve llegó a los 2.315 hits en las Grandes Ligas José Altuvo bateó el hit número 2.315 de su carrera en las Grandes Ligas el miércoles 2 de julio en una jornada en la que los Astros de Houston se impusieron 5-3 sobre los Rockies de Colorado. Con la cifra, el segunda base venezolano superó al miembro del Salón de la Fama Jeff Bagwell. Además, se convirtió en el segundo jugador con más imparables en la historia de la franquicia, solo detrás de Craig Biggio. Ocurrió en el sexto inning del juego. José Altuve bateó el histórico hit y remolcó a dos compañeros en una brillante jugada que dio como resultado un racimo de tres anotaciones . En la página de la MLB se especificó que Altuve mantiene una estrecha relación con Jeff Bagwell. Su vínculo es tan cercano que, en ocasiones, Bagwell se le ha acercado para darle consejos sobre su swing. “ Siempre está pendiente de mí . Si no le gusta mi swing, me escribe: ‘¿Qué fue eso?’. Realmente se preocupa, no sólo por mí, sino por todo el equipo y la organización. Como dije, lo agradezco, y también a mis compañeros, a la afición de Houston, a mi familia y a todos los que me han ayudado”, señaló el venezolano. A Altuve le tomó quince temporadas en las Grandes Ligas y 1.903 juegos llegar a la histórica cifra de hits. Su próxima meta es superar a Craig Biggio, quien alcanzó 3.060 hits en Las Mayores. Oportunidades tiene: en 2024 el segunda base firmó un contrato con los Astros de 125 millones de dólares. Lucirá la camiseta del equipo hasta 2029. José Altuve tiene un promedio de bateo de .304, 1.601 sencillos , 1.196 anotadas y 321 bases robadas en su trayectoria en las Grandes Ligas. Con información de elnacional.com Inició el Torneo Clausura del fútbol de Venezuela Puerto Cabello y Metropolitanos empataron 2-2 este viernes 4 de julio, en el inicio del Torneo Clausura de la Primera División del fútbol de Venezuela , cuyas fechas se completarán el próximo lunes. El equipo local abrió el marcador al minuto 19 a través del mediocampista ghanés Abdul Awudu, pero en el alargue del primer tiempo su compatriota George Ayimbire Ayine dio el empate a Metropolitanos, Así fue reseñado por elnacional.com Puerto Cabello se puso arriba con un gol de su delantero Edwuin Pernía, quien anotó al minuto 57. Sin embargo, el delantero uruguayo Gastón Poncet anotó para poner el 2-2 a casi 20 minutos del final, marcador que se mantuvo pese al dominio ligeramente mayor de Metropolitanos. ¿Qué es el Torneo Clausura? El Clausura es la segunda competición del año del fútbol venezolano tras el Apertura, que finalizó el pasado 15 de junio. Los mejores ocho de la primera ronda del Clausura clasifican a la siguiente fase, los cuadrangulares, que comprenden un Grupo A y otro B, para disputar partidos de ida y vuelta. Los primeros de cada grupo pasan a la final y el equipo que resulte ganador se enfrentará al campeón del Apertura. Sin embargo, si UCV gana el Clausura será el campeón absoluto de liga. Los ganadores del Apertura y Clausura 2025 clasificarán de forma directa a la Copa Libertadores, mientras que los subcampeones irán a la Copa Sudamericana, ambos campeonatos en 2026. Familiares y amigos dan el último adiós al jugador Diogo Jota y su hermano André En medio de un profundo dolor, familiares, amigos y una multitud de seguidores se congregaron este sábado 5 de julio en Gondomar, Portugal, para dar el último adiós a Diogo Jota y a su hermano André. Durante la ceremonia en la Iglesia Matriz de Gondomar, lágrimas, abrazos y palabras de consuelo se sucedían, mientras se compartían anécdotas que resaltaban la bondad, el talento y la inquebrantable unión de los hermanos, reportó Gol Caracol . Las exequias fueron oficiadas por el obispo de Oporto, Manuel Linda. Los dos hermanos fueron enterrados en el cementerio que hay dentro del recinto de la iglesia. Un homenaje emotivo Diogo, conocido por su destreza en el campo y su carisma fuera de él, y André, su compañero y apoyo , fueron recordados con inmenso cariño. Durante la despedida, estuvieron presentes el seleccionador de Portugal , el español Roberto Martínez, el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), Pedro Proença, y otros compañeros de equipo como Rúben Dias, João Félix y Rui Patrício. Además, dos jugadores del Liverpool, Virgil van Dijk y Jordan Henderson, llevaron dos arreglos florales en forma de camisetas con los números de Diogo Jota (20) y André (30) de color rojo. Jugadores de la selección nacional también se congregaron para darles un último adiós. Diogo Jota y su hermano André fallecieron, el pasado 3 de julio, en Zamora, España, durante un accidente de tránsito, cuando uno de los neumáticos del Lamborghini estalló y ocasionó que un incendio se propagara rápidamente en el vehículo. El club Liverpool también dispuso un libro de condolencias a las afueras del estadio de Anfield para que los fanáticos pudieran ofrecer algunas palabras de despedida a los jugadores.
- TPS para hondureños y nicaragüenses vence este #5Jul
Se trata de 55.000 personas de estas nacionalidades que están amparados bajo este beneficio. Abogado explica los detalles. Foto: Pixabay El Estatus de Protección Temporal ( TPS , por sus siglas en inglés) para ciudadanos de Honduras y Nicaragua expirará el 5 de julio de 2025 , según lo confirmado por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. ( USCIS ). Esto significa que, a menos que se renueve antes de esa fecha, miles de migrantes perderán su protección contra la deportación y la autorización legal para trabajar en EE. UU. El fin del TPS para hondureños y nicaragüenses De acuerdo con los portales oficiales de USCIS , el periodo de registro para las protecciones bajo TPS de Honduras y Nicaragua concluye el 5 de julio de 2025, fecha a partir de la cual ambos países perderán su estatus temporal si no se presentan nuevas solicitudes, reseña el portal web msn USCIS advierte que los documentos de autorización de trabajo (EAD) correspondientes también expirarán en esa misma fecha a menos que se publique una nueva extensión. Esto afectaría, de manera clara, a decenas de miles de personas que, hasta entonces, gozaban de protección migratoria. En el caso de Nicaragua , con 2.600 beneficiarios , esta medida tendría una mayor repercusión debido a la extensión otorgada desde noviembre de 2023, lo que significa mayor tiempo de residencia, trabajo y establecimiento para nicaragüenses en Estados Unidos. Sobre Honduras , quien cuenta con 56.840 personas registradas, este período dio inicio en enero de 2024.
- Detenido pasajero sorprendido con 16 serpientes ocultas en su equipaje (video)
El incidente ocurrió cuando los funcionarios de aduanas interceptaron una maleta que despertó sospechas. El pasajero fue detenido y está siendo investigado por las autoridades, según reportes. Foto: Pixabay Un hombre que regresaba de Tailandia fue arrestado en el aeropuerto de Mumbai al intentar introducir 16 serpientes vivas en su equipaje, entre las que se encontraban una serpiente rata rinoceronte y una boa constrictor de Kenia. Este evento resalta el alarmante crecimiento del tráfico ilegal de fauna, especialmente hacia India. El incidente ocurrió el pasado domingo, cuando los funcionarios de aduanas interceptaron una maleta que despertó sospechas. El pasajero fue detenido y está siendo investigado por las autoridades, según reportes de AFP. Las serpientes confiscadas no son venenosas o tienen baja toxicidad, lo que las hace atractivas para los amantes de las mascotas exóticas. Las autoridades resaltan que estas especies comúnmente terminan en manos de aficionados a la fauna silvestre, reseña e portal web diariocontraste Un hombre que regresaba de Tailandia fue arrestado en el aeropuerto de Mumbai al intentar introducir 16 serpientes vivas en su equipaje , entre las que se encontraban una serpiente rata rinoceronte y una boa constrictor de Kenia. Este evento resalta el alarmante crecimiento del tráfico ilegal de fauna, especialmente hacia India. El incidente ocurrió el pasado domingo, cuando los funcionarios de aduanas interceptaron una maleta que despertó sospechas. El pasajero fue detenido y está siendo investigado por las autoridades, según reportes de AFP. Las serpientes confiscadas no son venenosas o tienen baja toxicidad, lo que las hace atractivas para los amantes de las mascotas exóticas. Las autoridades resaltan que estas especies comúnmente terminan en manos de aficionados a la fauna silvestre.
- Lo más viral: Carolina Tejera causa revuelo con su contundente declaración sobre Venezuela
En una entrevista con el periodista Alejandro Mendoza para Miami Break News, Tejera declaró sin rodeos: "Si yo fuera presidenta de Venezuela, fuera peor que Trump. Con eso se lo digo todo". Foto: Instagram carolinatejera Durante el evento Latino Wall Street en Miami, la actriz venezolana Carolina Tejera generó controversia al afirmar que, de ser presidenta de Venezuela , actuaría "peor" que el mandatario estadounidense Donald Trump. En una entrevista con el periodista Alejandro Mendoza para Miami Break News, Tejera declaró sin rodeos: "Si yo fuera presidenta de Venezuela, fuera peor que Trump. Con eso se lo digo todo". En este contexto, la actriz defendió las deportaciones masivas ejecutadas por Trump desde que asumió su segundo mandato, asegurando que Trump está haciendo lo que "haría cualquier presidente que ama a su país". De acuerdo con el portal web alnavio , con su característico estilo directo, Tejera también se dirigió a los migrantes venezolanos con TPS (Estatus de Protección Temporal) o parole humanitario en Estados Unidos. Les pidió mantener la "tranquilidad" y les aconsejó no asistir a eventos masivos ni realizar trámites sin la debida asesoría legal. "No inventen, no se vuelvan locos. Hablen con su abogado. No vayan a hacer ningún documento ni a llevar nada hasta que el abogado les diga", exhortó. El actor Daniel Elbittar denuncia que le quitaron su nacionalidad venezolana En una situación alarmante, el querido actor venezolano Daniel Elbittar denunció que ha sido despojado de su nacionalidad. Este revés llega como consecuencia directa de sus críticas abiertas al régimen venezolano. Elbittar recibió este pasado jueves 3 de julio una notificación oficial que confirmaba la revocación de su ciudadanía y pasaporte . Este hecho, que ha causado revuelo en el ámbito artístico, parece ser una movida del gobierno para silenciar su voz cada vez más crítica. “No podrán quitarme la voz”, afirmó con determinación el actor, resaltando que, a sus 46 años, su compromiso con la libertad y la justicia sigue intacto. Aunque se encuentra en el exilio, su espíritu de denuncia no se amilana y planea seguir visibilizando las injusticias desde el exterior. En este contexto, Elbittar se prepara para el estreno de su nueva telenovela “Amanecer” en Univision, donde interpretará a un villano de gran complejidad, un asesino serial que también aborda el crudo tema del feminicidio. La producción, que inicia el 7 de julio, es liderada por el reconocido productor Juan Osorio, reseña el portal web diariocontraste Elbittar destacó la importancia del mensaje que transmite “Amanecer”, afirmando: “Es un mensaje contra el feminicidio”. Su papel no solo está diseñado para entretener, sino también para generar conciencia sobre problemáticas sociales urgentes. A pesar de los obstáculos que enfrenta, Elbittar continúa comprometido con su carrera y con su amado país, reafirmando su amor por Venezuela en cada paso que da desde el exilio. La comunidad artística y sus seguidores esperan con ansias su nuevo proyecto y respaldan su valentía ante esta difícil situación.
- Boto tierrita y no juego más
Jorge Rodríguez, médico psiquiatra y dirigene político, se distinge por su lenguaje arrabalero. Foto: @Asamblea_Ven El título de esta columna evoca aquella expresión que utilizábamos cuando éramos chamos. La misma exteriorizaba la malacrianza y o frustración de aquel que se veía superado en el juego y ante la falta de argumentos optaba por retirarse y aislarse. No es muy diferente a la actitud de los pintorescos bolivarianos que cada vez que la cosa se les pone fea botan tierrita y se van. Es lo que algunos llaman “huir para adelante”. En el caso de los próceres revolucionarios que en forma ilegítima siguen ocupando los espacios republicanos, la actitud es la misma, pero para darle mayor escándalo se matiza con palabras soeces, las mismas que desde pequeños en nuestros hogares nos fue enseñado no pronunciar, entre otras la que empieza por M que en estas épocas de modernidad e inteligencia artificial ha pasado a formar parte del lenguaje no solo del malandraje sino también del léxico de quienes creen que el discurso se hace más popular cuando en él se intercalan palabrotas. No recordamos que alguno de los grandes protagonistas de nuestra historia republicana democrática haya echado mano a estos comodines como complemento de sus pensamientos. Sí recordamos con total nitidez la inauguración de la etapa de la degradación cuando el Titán de Sabaneta tuvo que aceptar su derrota en el referéndum de diciembre de 2007, a través del cual pretendía modificar la Constitución a su medida. En su despechado discurso aconsejó a la oposición que aprovechara su “victoria de M“ puesto que él seguiría con su plan, como en efecto ocurrió (Ver: https://youtu.be/YC8UPoYN8Vc?si=rYGpJBpYkllZw4aw ). Esta misma semana, el individuo que funge de presidente de la Asamblea Nacional siguió por la misma senda al proponer que el Congreso exhortara al Poder Ejecutivo la salida de esa M que, en su opinión, es la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas. El detonante del exabrupto fue el informe elaborado por la delegación caraqueña de dicha oficina internacional que, según él, había cometido el pecado de informar al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas que en Venezuela se violaban impunemente los derechos humanos de la población. El legislador/psiquiatra profesional, incapaz aquí de contener su clase y su furia, se sintió movido a descargar su improperio no desde un estadio deportivo lleno de espectadores, sino desde la mera tarima de la Asamblea Nacional cuya jerarquía ha caído tan bajo que, en lugar de llamar al orden al orador, procedió de inmediato “por unanimidad” (o sea, también con votos de la oposición “alacrana”) a solicitar al Ejecutivo (que es quien tiene la atribución constitucional art. 236, ord. 4) que declare "persona no grata” al titular del Consejo, Volker Türk. Al escribir estas líneas ignoramos si ello se ha materializado por Maduro. Todo el escándalo proviene del hecho de que el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, compuesto por 47 miembros, decidió desde hace varios años -con reticente conformidad de Venezuela- instalar una oficina en Caracas para monitorear la situación de los derechos humanos, económicos, sociales, LBGTQ+, etc., con el fin de elaborar un informe anual dadas las múltiples denuncias por violación de los mismos por las autoridades. Como es de suponer, la colaboración acordada no solo nunca se materializó sino que los roces y amagos de expulsión de la oficina se volvieron recurrentes. De conformidad con la normativa, el Sr. Türk debe cumplir con la presentación de un informe al Consejo acerca de la marcha de su gestión. Türk expuso las verdades que ya sabemos, con lo cual se hizo acreedor del calificativo de M proveniente de boca de quien dice presidir el órgano en el que se representa a todos los venezolanos, la Asamblea Nacional. Expuestas como fueron las violaciones constatadas por la Oficina del Consejo hizo uso de la palabra en representación del Estado venezolano un pobre segundón que, ocultando su propia vergüenza, refutó lo dicho y pasó a describir los “logros” del debido proceso, las garantías constitucionales, las comodidad del Helicoide y demás logros que no parecen consistentes con la salida de un tercio de la población venezolana hacia el exilio. Así pues, Venezuela se va del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, se fue de la OEA, se retiró de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, está suspendida del Mercosur, dejó el acuerdo de Cartagena, no tiene relación con los organismos financieros internacionales (BID, FMI) y pare usted de contar. Los espacios en los que Maduro y sus cómplices se sienten cómodos son la alianza con Irán y con Rusia; la llave con Cuba, Nicaragua y Bolivia; el Foro de Sao Paulo y la complicidad con los irregulares colombianos. Amenaza con retirarse de la Corte Internacional de Justicia, donde se litiga el caso del Esequibo y de la Corte Penal Internacional , donde parece inminente una medida de comparecencia o de arresto en su contra, etc. Es lamentable que dos resentidos (Jorge y Delcy Rodríguez) aún quieran seguir pasando factura a Venezuela por el abominable asesinato de su padre en julio de 1976, que en efecto constituyó uno de los puntos más criticables del período democrático. Al mismo tiempo, los roces cada vez más peligrosos con Guyana, Argentina, Estados Unidos, Unión Europea, etc., contribuyen al aislamiento que ya es notable. Mientras tanto, cuando el “Pollo” cante sus secretos es posible que los salpicones lleven a nuevos calificativos no muy consustanciales con la lengua de Cervantes. Adolfo P. Salgueiro
- ¿Elon Musk en la ruta hacia el poder político?
¿Puede un tercer partido liderar el Congreso y cambiar a Estados Unidos? El centro político lo espera: ¿Es el inicio de un cambio político? El empresario más influyente del siglo XXI Elon Musk no es simplemente un empresario exitoso y el hombre más rico del mundo. Es una figura global que simboliza innovación, ruptura de paradigmas y desafío a las estructuras tradicionales. Nacido en Sudáfrica se hizo estadounidense, ha transformado sectores enteros, desde los vehículos eléctricos con Tesla, pasando por la exploración espacial con SpaceX, las telecomunicaciones con Starlink, la neurotecnología con Neuralink hasta la inteligencia artificial con xAI. Además, fue la persona clave que llevo a Donald Trump a la Casa Blanca. También, es propietario de la red social X (antes Twitter), lo que le da un megáfono planetario sin filtro. Más allá de su genio tecnológico, Musk ha asumido una voz política cada vez más activa. Ha criticado tanto a demócratas como a republicanos, denunciando la polarización, la ineficiencia del sistema, y el desplazamiento de ambos partidos hacia los extremos. En múltiples ocasiones ha sugerido, en serio o en tono provocador —como suele hacerlo— la necesidad de un tercer partido político en Estados Unidos que represente a quienes ya no se sienten identificados ni con la derecha conservadora ni con la izquierda progresista. En 2022, tuiteó que, de fundar un partido, lo llamaría el “Partido Moderado”. La idea quedó resonando… Hoy plantea el “American Party”. ¿La desaparición del centro político en EEUU? Desde el año 2000 —y con mayor fuerza desde 2016— el sistema bipartidista estadounidense ha experimentado una polarización ideológica que ha desplazado el centro político, y los ignorados deploran el golpe. El Partido Republicano , tradicionalmente una coalición de conservadores fiscales, libertarios moderados y religiosos tradicionales, se ha transformado. Desde la irrupción del Tea Party en 2009 —como reacción al gasto público, a las políticas de Barack Obama, y a una supuesta amenaza socialista— comenzó a radicalizarse una parte importante de su base. Esta ola abrió paso a una narrativa más confrontacional, anti-establishment y populista. Años después, con la llegada de Donald Trump en 2016, el partido terminó de redefinir su identidad, empujándose hacia una derecha conservadora autocrática, nacionalista, escéptica de la globalización, crítica de la élite científica y mediática, y favorable a políticas de control migratorio, proteccionismo económico y prioridad del orden público por encima de los derechos civiles. El movimiento MAGA (Make America Great Again) consolidó este giro, convirtiéndose en la bandera emocional e ideológica de millones de votantes republicanos. Si bien aún existen voces moderadas dentro del partido, el centro ha sido desplazado casi por completo. El Partido Demócrata , por su parte, ha girado progresivamente hacia una izquierda socialista democrática, alejándose de las posturas centristas que marcaron el liderazgo de Bill Clinton en los años 90 bajo la llamada "Tercera Vía". Tras la crisis financiera de 2008, emergió una nueva generación de líderes y votantes que exigía una mayor intervención del Estado para corregir las desigualdades estructurales. El movimiento Occupy Wall Street (2011) puso en el centro del debate la brecha entre el 1% más rico y el resto de la población, sentando las bases ideológicas para una reconfiguración del partido. A partir de entonces, el discurso demócrata se ha orientado hacia una mayor equidad, la justicia social, la ampliación de derechos civiles, el feminismo interseccional, una transición energética acelerada y políticas redistributivas que incluyen aumentos de impuestos a los más ricos, expansión de la salud pública y educación gratuita. Figuras como Bernie Sanders, Alexandria Ocasio-Cortez, Elizabeth Warren, Cori Bush e Ilhan Omar han sido clave en este viraje, impulsando una agenda progresista que, aunque no siempre se convierte en ley, marca el tono del debate nacional. Y ahora hace días, Zohran Mamdani, miembro de la Asamblea estatal y autoproclamado socialista democrático gana la nominación demócrata para la alcaldía de New York. Aunque Joe Biden proyectó una imagen centrista y conciliadora, heredera del realismo político de los años de Obama, su presidencia estuvo constantemente presionada por una base activista más radicalizada, especialmente entre los jóvenes, las minorías raciales y los sectores urbanos. Estos grupos exigen reformas estructurales más profundas, como el Green New Deal, el Medicare for All, la condonación masiva de deudas estudiantiles, y una política exterior más coherente con los derechos humanos. Así, el Partido Demócrata se enfrenta a una creciente tensión interna entre su ala moderada institucional y una nueva izquierda decidida a redefinir el rol del Estado en la economía y la vida social del país. ¿Cuántos votantes del centro se han quedado huérfanos? Estados Unidos atraviesa una etapa de profunda polarización política. Millones de ciudadanos que alguna vez se sintieron representados por una visión moderada del país —basada en el diálogo, el equilibrio fiscal, las libertades individuales y la reforma gradual— hoy se ven expulsados o invisibilizados por el radicalismo creciente de los partidos tradicionales. El centro político, históricamente amplio y decisivo en los comicios presidenciales, ha sido desplazado por discursos cada vez más ideológicos, reactivos y sectarios. El caso demócrata: moderados en busca de una casa común Según datos del Pew Research Center y Gallup , entre el 33 % de los votantes registrados que se identifican como demócratas, el 34 % se autodefinen como moderados, mientras que un 55 % se identifican como liberales y solo un 9 % como conservadores. Esta composición revela que un tercio de la base demócrata se ubica en un espectro centrista, alejado de las posturas progresistas que hoy marcan la agenda del partido. Una encuesta de Gallup de enero de 2025 arrojó que el 45 % de los votantes demócratas y sus simpatizantes desean que el partido retome un rumbo más moderado. Dentro de ese grupo, el 43 % se identifica como centrista, y de ellos, un 62 % preferiría una plataforma ideológica menos inclinada hacia la izquierda. Esto sugiere que hay una tensión interna creciente entre la dirigencia del partido y una parte significativa de su base. El cálculo aproximado del malestar centrista en el electorado demócrata es, si asumimos que existen cerca de 50 millones de votantes registrados como demócratas, y que el 34 % de ellos son moderados, eso nos da aproximadamente 17 millones de electores con una inclinación centrista. De estos, si al menos la mitad están descontentos con el giro progresista del partido, estamos hablando de más de 8 millones de personas que podrían estar abiertas a una nueva propuesta política. Incluso en un escenario más conservador —si entre el 10 % y el 15 % de los demócratas moderados se sienten huérfanos ideológicamente— eso equivaldría a entre 5 y 8 millones de votantes potencialmente receptivos a un nuevo proyecto centrista. El caso republicano: moderados exiliados por la era MAGA En el otro extremo del espectro, el Partido Republicano ha experimentado una transformación aún más abrupta. Según informes de Pew y análisis políticos de NPR y Politico , aproximadamente el 25 % de los votantes republicanos se definían como moderados o centristas antes del ascenso de Donald Trump. Sin embargo, tras el dominio del movimiento MAGA y el giro hacia una derecha nacionalista y autocrática, al menos el 12 % de estos votantes han abandonado la identificación partidista y ahora se declaran independientes o políticamente huérfanos. Considerando que hay alrededor de 55 millones de votantes republicanos registrados, este 12 % representa un grupo de entre 6 y 10 millones de ciudadanos que podrían ver con buenos ojos la aparición de una alternativa política menos extrema, más pragmática y basada en principios tradicionales de conservadurismo liberal, gobernabilidad y respeto institucional. Una mayoría silenciosa en busca de representación Cuando se suman los centristas desencantados del Partido Demócrata con los moderados desplazados del Partido Republicano, surge una masa crítica de entre 11 y 18 millones de votantes que ya no se sienten representados por las opciones tradicionales. Esta población transversal —que cruza líneas ideológicas y demográficas— conforma lo que podríamos llamar la “mayoría silenciosa del siglo XXI”, es decir ciudadanos pragmáticos, más preocupados por soluciones que por consignas, por la eficacia que por la fidelidad partidista, y por la estabilidad que por las guerras culturales. No se trata de un grupo marginal. En un sistema electoral como el estadounidense, donde las elecciones presidenciales suelen decidirse por márgenes mínimos en menos de una docena de estados clave, esta mayoría silenciosa tiene el potencial real de inclinar la balanza del poder político nacional. En estados como Wisconsin, Georgia, Arizona o Pensilvania, bastan decenas de miles de votos para redefinir el rumbo de la historia. Un nuevo partido que capture la atención y confianza de una parte significativa de este electorado podría no solo influir en el resultado de las elecciones, sino también reconfigurar el mapa político estadounidense. ¿Qué tan grande es el campo independiente? Más allá de los desplazamientos internos dentro de los partidos, las cifras generales del registro electoral revelan un fenómeno aún más significativo como es la independencia creciente del electorado. Según datos combinados de la Federal Election Commission y del U.S. Census Bureau , un 32 % de los votantes registrados se identifican como demócratas. Un 29 % como republicanos. Y un impresionante 39 % se declaran independientes o no afiliados a ningún partido político. Esto significa que casi 4 de cada 10 votantes no se sienten representados por ninguno de los dos grandes partidos. En términos absolutos, estamos hablando de más de 90 millones de personas. Esta es la cantera electoral más amplia, volátil y estratégica del país, y representa la clave para cualquier movimiento político que aspire a romper el bipartidismo. Y este electorado no es apático ni indiferente. Lo que rechaza no es la política, sino la polarización, la corrupción, la ineficiencia, y la falta de visión a largo plazo. Es un grupo que clama por liderazgo auténtico, por propuestas concretas, por libertad con responsabilidad, y por una ética del servicio público. Y además no buscan ideologías dogmáticas, sino innovación, pragmatismo y sentido común. En pocas palabras, buscarían lo mismo que Elon Musk ha representado en los campos de la tecnología, el emprendimiento y la disrupción global. ¿Hay espacio para un tercer partido? La pregunta ya no es si hay espacio… La interrogante es si hay valor para ocuparlo, estructura para sostenerlo y liderazgo para inspirarlo. Porque el vacío está ahí. Esperando ser llenado. Y si esa mayoría silenciosa decide hablar… no lo hará con gritos, sino con votos. ¿Tercer camino en la historia reciente? Desde los años 80, ha habido candidaturas independientes o de terceros partidos que han logrado relevancia nacional, aunque ninguna ha ganado. Así, John Anderson (1980) un republicano moderado que se lanzó como independiente y obtuvo el 6.6% del voto popular. Ross Perot (1992), empresario texano que, con su discurso fiscal y anti-élite, logró el 18.9% del voto popular, sin ganar ningún estado, pero alterando profundamente la contienda entre Clinton y Bush padre. Ralph Nader (2000), como candidato del Partido Verde, obtuvo apenas el 2.7%, pero fue suficiente para dividir votos en estados clave y posiblemente inclinar el resultado a favor de George W. Bush. ¿Puede Elon Musk ser candidato presidencial? No. La Constitución de los Estados Unidos, en su Artículo II, Sección 1, establece de manera explícita que para ser presidente se debe ser ciudadano estadounidense por nacimiento ( natural-born citizen ), tener al menos 35 años de edad y haber residido en el país durante los últimos 14 años. Elon Musk, aunque es ciudadano naturalizado desde mediados de los años 2000, nació en Pretoria, Sudáfrica, por lo que no cumple con el requisito constitucional de haber nacido en territorio estadounidense. Esto lo inhabilita legalmente para postularse a la presidencia, incluso si contara con el respaldo popular o de un partido emergente. Sin embargo, esta limitación no impide que funde un partido político ni que juegue un rol decisivo en la vida política del país. En Estados Unidos, la creación de un partido no requiere autorización federal, basta con organizarse legalmente en los estados, cumplir los requisitos locales de registro y presentar candidaturas a cargos públicos. Elon Musk puede actuar como fundador, presidente del partido, estratega, financiador o vocero principal, utilizando su capital económico, su visibilidad mediática y su influencia social para posicionar al partido en la conversación nacional. Además, si un eventual candidato de su partido ganara la presidencia, Musk podría ser designado en cargos clave del gabinete, como Secretario de Energía, de Comercio, de Defensa o incluso Secretario de Estado, siempre y cuando se cumplan los requisitos constitucionales y legales del cargo correspondiente. También está habilitado para postularse como senador o representante en la Cámara Baja, ya que ha sido ciudadano estadounidense por más de 9 y 7 años, respectivamente, como exige la ley. De esta forma podría ser el líder de una nueva bancada en el Parlamento estadounidense a la que le bastaría tener 5 senadores y 15 representantes en la Cámara para ejercer un real poder si se convierte en el fiel de la balanza que decida cada una de las leyes con sus votos cuando difieran los demócratas y los republicanos. La consecuencia es que los dos partidos tradicionales tendrían que moderar sus extremos de derecha o de izquierda. ¿Puede ese partido presentar un candidato presidencial? En cuanto a la posibilidad de presentar un candidato presidencial, la respuesta es clara… Sí, un nuevo partido puede postular candidatos a la presidencia y a la vicepresidencia de los Estados Unidos, siempre que estos cumplan los requisitos constitucionales. De hecho, figuras como Ross Perot (1992 y 1996), Ralph Nader (2000) o más recientemente Howard Schultz han evaluado o ejecutado este camino desde estructuras fuera del bipartidismo tradicional. Musk, aunque personalmente inhabilitado para la presidencia, podría respaldar a una figura independiente, carismática y capacitada como candidato presidencial, mientras articula una coalición electoral nacional con postulaciones al Senado, la Cámara de Representantes y gobiernos estatales. Por tanto, aunque no puede aspirar habitar la Casa Blanca, Elon Musk sí puede liderar desde fuera un movimiento político disruptivo, con capacidad real de presentar candidatos, cambiar el debate público y eventualmente transformar el mapa político de Estados Unidos. Lo difícil no es presentarse, sino lograr visibilidad nacional, reunir las firmas necesarias en todos los estados, participar en los debates presidenciales televisados y obtener una franja de votantes estratégicamente distribuida en el Colegio Electoral. Sin embargo, con el apoyo financiero, tecnológico y mediático de Elon Musk —que controla una red social global (X), es dueño de una constelación satelital (Starlink), y moviliza millones de seguidores diariamente—, ese desafío podría volverse factible. ¿Quiénes podrían ser candidatos del nuevo partido a la presidencia, al Senado o a la Cámara de Representantes? Musk podría atraer a figuras carismáticas, disruptivas y moderadas, provenientes de distintos campos. A continuación, una lista de 20 figuras —exdemócratas, exrepublicanos, independientes, líderes empresariales, sociales y culturales— que podrían postularse a la presidencia, o a cargos clave del Ejecutivo o el Congreso bajo un partido de centro, pragmático, y post-ideológico. Entre las figuras que podrían ser postuladas por un nuevo partido impulsado por Elon Musk —con vocación de centro, modernidad y sentido práctico— destacan algunos nombres. En primer lugar, Oprah Winfrey , empresaria, filántropa y símbolo de superación personal, representa una candidatura de consenso nacional, con fuerte arraigo emocional y una trayectoria que conecta con múltiples sectores del electorado. Otro nombre relevante es el de Andrew Yang , tecnócrata y exprecandidato presidencial que ha promovido ideas innovadoras como la renta básica universal y que ya fundó su propio partido, el Forward Party. Desde el mundo empresarial aparece Mark Cuban , dueño de los Dallas Mavericks y figura reconocida por su pensamiento crítico y su independencia ideológica. También Condoleezza Rice , exsecretaria de Estado con un perfil intelectual y experiencia en seguridad nacional, que conserva respeto en ambos lados del espectro. En la esfera corporativa destaca Howard Schultz , exCEO de Starbucks, identificado con valores centristas y un enfoque pragmático de la política. A ellos se suma Cory Booker , senador demócrata con discurso inclusivo y un historial de reformas moderadas, y Nikki Haley , republicana de origen indio, exembajadora ante la ONU y disidente de Trump, quien podría atraer a votantes conservadores desencantados. Desde el ámbito cultural y mediático podría incorporarse Matthew McConaughey , actor e intelectual público que ha manifestado interés por la política con una mirada ética y no partidista. También Larry Hogan , exgobernador republicano de Maryland, ampliamente respetado por su gestión moderada. Gina Raimondo , actual secretaria de Comercio y exgobernadora de Rhode Island, posee un perfil técnico y proempresa que podría complementar un ticket centrista. En el ala conservadora moderada destaca Dan Crenshaw , congresista texano y ex-Navy SEAL, con posturas firmes, pero apertura al diálogo. El sector financiero podría estar representado por Jamie Dimon , CEO de JPMorgan Chase, quien ha sido mencionado como una figura capaz de liderar en tiempos de incertidumbre económica. Por otro lado, Joe Rogan , comunicador independiente e influyente entre jóvenes, representa una voz disruptiva con llegada transversal. Desde el ámbito empresarial y tecnológico también podría emerger Sheryl Sandberg , ex COO de Meta y defensora del liderazgo femenino, o incluso Jeff Bezos , fundador de Amazon, cuyo perfil público combina éxito empresarial y proyección global. Más jóvenes, pero con potencial de futuro están Alexis Ohanian , cofundador de Reddit y activista digital, y Van Jones , abogado y comentarista con capacidad de tender puentes entre comunidades diversas. Asimismo, Meg Whitman , empresaria y ex CEO de eBay, con experiencia política como embajadora. Con ella completamos una lista diversa, transversal y con potencial real de proyección nacional... Y, ¿por qué no agregar a Michelle Obama ?, quien, aunque ha declarado no tener aspiraciones políticas, mantiene una imagen de integridad, liderazgo y empatía que muchos consideran presidenciable, o Arnold Schwarzenegger , exgobernador de California, defensor del medio ambiente y estadista reconocido a nivel mundial, que aunque no puede aspirar a la presidencia por no haber nacido en Estados Unidos si podría postularse a senador, o Jeb Bush , exgobernador de Florida, reformador educativo y respetado centrista dentro del Partido Republicano… Estos nombres por supuesto, no son todos. En una nación de más de 330 millones de habitantes y con una diáspora diversa de talento político, académico, empresarial, artístico y cívico, existen figuras capaces y relevantes para ocupar con solvencia todas las curules del Senado y de la Cámara de Representantes, así como para asumir con visión y responsabilidad las más altas magistraturas del Ejecutivo, incluida la Presidencia y la Vicepresidencia de los Estados Unidos. Los nombres aquí mencionados son apenas los primeros que me acudieron a la memoria —o tal vez al inconsciente colectivo— cuando se piensa en quienes podrían encarnar una nueva propuesta política que reconcilie al país con su futuro. ¿Un futuro con tres caminos? Elon Musk representa mucho más que un empresario visionario, encarna una revolución silenciosa que ha transformado industrias, desafiado modelos mentales y alterado el curso de la innovación global. Ahora, esa disrupción podría adquirir forma política. El desencanto creciente con el bipartidismo, la erosión del centro ideológico, la frustración ciudadana ante la inercia institucional y la fatiga del votante frente a las guerras culturales estériles, abren un espacio histórico para el surgimiento de una tercera fuerza política nacional con visión de futuro, centrada en soluciones y desprovista de los lastres ideológicos del pasado. El año 2028 podría ser el punto de inflexión, el momento en que una nueva opción convoque a quienes hoy se sienten huérfanos de representación. Centristas, independientes, moderados, tecnócratas, emprendedores, jóvenes desencantados y millones de ciudadanos que creen en el progreso sin dogmas, en la eficiencia con compasión, y en la ética del servicio público antes que en la lealtad partidaria. No sería fácil. El sistema electoral estadounidense —con sus reglas estatales, su diseño mayoritario y su histórico sesgo bipartidista— parece blindado frente a los outsiders. Las barreras legales, logísticas y culturales son reales. Pero la historia política de Estados Unidos también nos recuerda que las grandes transformaciones no nacen de la comodidad, sino del coraje. No se inician con certezas, sino con decisiones audaces y visionarias. Y si hay alguien hoy con la voluntad, los recursos, la influencia global y la audacia para intentar romper ese muro. Lo que no sabemos es si ese alguien es Elon Musk. Su figura polariza, pero también moviliza, interpela e inspira. No será él quien ocupe la presidencia, pero puede ser quien encienda la chispa que marque el inicio de un nuevo capítulo político en Estados Unidos, donde no haya solo dos caminos… sino, por fin, una tercera vía hacia el futuro. ¿Será este el inicio de un nuevo orden político en Estados Unidos? ¿Estamos presenciando el nacimiento de una tercera fuerza nacional que recupere el centro ideológico, el sentido común, la innovación práctica y la moderación como virtudes políticas? ¿Podrá Elon Musk —sin necesidad de postularse a la presidencia— redefinir el sistema desde sus márgenes, catalizando una transformación que ni los demócratas ni los republicanos han sabido liderar? ¿Podría una minoría convertirse en una fuerza decisoria en el Congreso porque sus votos sean necesarios para aprobar las leyes? Las respuestas no están escritas. Como en toda encrucijada histórica, el futuro dependerá de la capacidad de imaginar alternativas, de organizarlas con coherencia y de llevarlas con valentía al terreno electoral. Pero algo parece evidente, millones de ciudadanos ya no quieren elegir entre dos extremos. Anhelan una opción que combine libertad con equidad, tecnología con humanidad, progreso con ética. Nos corresponde a todos —ciudadanos, analistas, líderes y votantes— observar con lucidez, analizar con rigurosidad y, cuando llegue el momento, votar con conciencia, no con resignación. Porque quizás no estemos ante una simple elección presidencial… sino ante la posibilidad de iniciar una nueva era política para Estados Unidos. Y esas oportunidades, como bien sabemos, no se presentan todos los días… Si deseas profundizar, comentar o consultar sobre este tema puede conectarme en psicologosgessen@hotmail.com . Nos vemos en la próxima entrega. Vladimir Gessen Psicólogo
- Can Elon Musk rise to political power in the U.S.?
Could a third party lead Congress and change America? Political center is waiting: Is this the beginning of a political shift in USA? The most influential entrepreneur of the 21st century Elon Musk is not merely a successful businessman or the world’s richest man. He’s a global figure who embodies innovation, paradigm shifts, and defiance of traditional structures. Born in South Africa and now an American citizen, he has transformed entire industries, from electric vehicles with Tesla, to space exploration with SpaceX, telecommunications with Starlink, neurotechnology with Neuralink, and artificial intelligence with xAI. He was also a key figure in bringing Donald Trump to the White House. Moreover, as owner of the social media platform X (formerly Twitter), he wields a global megaphone, unfiltered and direct. Beyond his technological genius, Musk has become an increasingly vocal political presence. He’s criticized both Democrats and Republicans, denouncing polarization, systemic inefficiency, and both parties’ shift toward ideological extremes. On several occasions —whether seriously or provocatively, as is his style— he has suggested the need for a third political party in the U.S. that represents those who no longer identify with either the conservative right or the progressive left. In 2022, he tweeted that if he ever founded a party, he would call it the “Moderate Party.” That idea resonated. Today, he speaks of the “American Party.” The disappearance of the political center in the U.S.? Since the year 2000 —and more intensely since 2016— the American two-party system has undergone growing ideological polarization that has pushed the political center aside, leaving millions of voters feeling ignored and politically orphaned. The Republican Party , traditionally a coalition of fiscal conservatives, moderate libertarians, and religious traditionalists, has undergone a profound transformation. The rise of the Tea Party in 2009 —spurred by resistance to public spending, Obama-era policies, and a perceived socialist threat— triggered a radicalization of its base. This wave gave way to a more confrontational, anti-establishment, and populist narrative. With Donald Trump’s arrival in 2016, the party completed its ideological redefinition, moving toward a form of conservative authoritarianism, nationalist, anti-globalist, skeptical of the scientific and media elite, and supportive of migration controls, economic protectionism, and prioritizing public order over civil rights. The MAGA movement (“Make America Great Again”) consolidated this shift, becoming the emotional and ideological banner of millions of Republican voters. While moderate voices still exist within the party, the center has been almost entirely displaced. On the other side, Democratic Party has steadily shifted toward democratic socialism, drifting away from the centrist positions that defined Bill Clinton’s leadership in the 1990s under the so-called “Third Way.” After the 2008 financial crisis, a new generation of leaders and voters demanded greater state intervention to address structural inequalities. The Occupy Wall Street movement in 2011 brought income inequality between the top 1% and the rest to the forefront, laying the ideological groundwork for a party shift. Since then, the Democratic discourse has emphasized equity, social justice, expanded civil rights, intersectional feminism, accelerated energy transition, and redistributive policies—such as taxing the wealthy, expanding public healthcare, and free education. Leaders like Bernie Sanders, Alexandria Ocasio-Cortez, Elizabeth Warren, Cori Bush, and Ilhan Omar have played key roles in pushing this progressive agenda, which, even when not enacted into law, now sets the tone for national debate. Just recently, Zohran Mamdani —a self-proclaimed democratic socialist— won the Democratic nomination for New York City mayor. Although Joe Biden projected a centrist, conciliatory image rooted in Obama-era realism, his presidency was consistently pressured by a more radicalized base, especially among youth, racial minorities, and urban voters. These groups demand deep structural reforms: a Green New Deal, Medicare for All, widespread student debt cancellation, and a foreign policy aligned with human rights. Thus, the Democratic Party now faces internal tensions between its institutional moderates and a new left determined to redefine the role of the state in the economy and social life. How many centrist voters feel politically orphaned? The U.S. is going through a phase of intense political polarization. Millions of citizens who once identified with a moderate vision —based on dialogue, fiscal balance, individual freedoms, and gradual reform— now find themselves pushed aside or invisible due to the growing radicalism of the two traditional parties. The political center, historically broad and decisive in presidential elections, has been marginalized by increasingly ideological, reactionary, and sectarian rhetoric. The democratic case: Moderates in search of a common come According to Pew Research Center and Gallup, among registered Democratic voters, 34% identify as moderates, 55% as liberals, and only 9% as conservatives. This means a third of the Democratic base sits in the centrist spectrum, distanced from the party’s current progressive agenda. A January 2025 Gallu p poll revealed that 45% of Democratic voters and sympathizers want the party to adopt a more moderate direction. Of that group, 43% identify as centrists, and 62% of them prefer a less left-leaning platform. This shows rising internal tension between party leadership and a significant portion of its base. Assuming there are about 50 million registered Democrats, and 34% are moderates, that gives us roughly 17 million centrist-leaning voters. If at least half are dissatisfied with the party’s progressive shift, that’s over 8 million people potentially open to a new political alternative. Even under more conservative estimates —say 10% to 15% of Democratic moderates feel ideologically orphaned— that would still represent 5 to 8 million potential swing voters. The republican case: Moderates exiled by the MAGA era On the Republican side, the transformation has been even more dramatic. According to Pew and political analysis from NPR and Politico , about 25% of Republican voters identified as moderates before Donald Trump’s rise. However, after MAGA’s dominance and the shift toward nationalist, autocratic conservatism, at least 12% of these voters have abandoned partisan identification and now declare themselves independents or politically homeless. With around 55 million registered Republicans, this 12% represents between 6 and 10 million people who might welcome a less extreme, more pragmatic political alternative, one rooted in liberal conservatism, institutional governance, and traditional values. A silent majority in search of representation If we combine disenchanted centrists from the Democratic side with displaced moderates from the Republican camp, we get a critical mass of 11 to 18 million voters who no longer feel represented by the current political offerings. This cross-sectional group —cutting across ideological and demographic lines— could be called the “silent majority of the 21st century.” They are pragmatic citizens, concerned with solutions than slogans, with effectiveness over partisanship, and with stability over cultural wars. In a U.S. electoral system where presidential races often hinge on razor-thin margins in a dozen key swing states, this silent majority could decisively tilt the national balance of power. In states like Wisconsin, Georgia, Arizona, or Pennsylvania, a few tens of thousands of votes can change the course of history. How big is the independent field? Beyond party shifts, general voter registration data reveals an even more significant trend: the growing independence of the electorate. According to combined data from the Federal Election Commission and the U.S. Census Bureau: 32% of registered voters identify as Democrats, 29% as Republicans and a striking 39% as independents or unaffiliated with any party That means nearly 4 out of every 10 voters feel unrepresented by either of the two main parties. In absolute terms, we’re talking about over 90 million people. This is the broadest, most volatile, and most strategic voting bloc in the country, and it holds the key to any political movement aiming to break the two-party monopoly. And this bloc is not apathetic. It rejects not politics, but polarization, corruption, inefficiency, and the lack of long-term vision. These voters want authentic leadership, concrete proposals, freedom with responsibility, and a genuine ethic of public service. They’re not looking for dogmatic ideologies, but for innovation, pragmatism, and common sense. In short, they’re looking for the same values Musk has championed in the fields of technology, entrepreneurship, and global disruption. Is there room for a third party? The question is no longer whether there’s room. The real question is whether there is courage to occupy it, structure to sustain it, and leadership to inspire it. Because the political vacuum is there. Waiting to be filled. And if that silent majority decides to speak, it won’t do so by shouting, but by voting. A third path in recent history? Since the 1980s, several independent or third-party candidates have reached national relevance, though none have won. In 1980, moderate Republican John Anderson ran as an independent and captured 6.6% of the popular vote. In 1992, Texas businessman Ross Perot —with a message focused on fiscal discipline and anti-elitism— earned an extraordinary 18.9% of the vote, without winning any states but profoundly disrupting the race between Bill Clinton and George H. W. Bush. In 2000, Ralph Nader, as the Green Party candidate, garnered just 2.7%, but that was enough to split the vote in key states and possibly tip the election in George W. Bush’s favor. Can Elon Musk run for president? No. The U.S. Constitution, in Article II, Section 1, clearly states that to be president, one must be a natural-born citizen, at least 35 years old, and have resided in the U.S. for the past 14 years. Elon Musk, although a naturalized citizen since the mid-2000s, was born in Pretoria, South Africa. Therefore, he does not meet the constitutional requirement of being U.S.-born and is legally ineligible to run for president, even if he had popular or political support. However, this limitation does not prevent him from founding a political party or playing a decisive role in national politics. In the U.S., creating a political party does not require federal approval. It only requires legal organization at the state level, fulfilling local registration requirements, and presenting candidates for public office. Musk can serve as the party’s founder, president, strategist, financier, or chief spokesperson, using his wealth, media presence, and social influence to position the movement on the national stage. If a candidate from his party were to win the presidency, Musk could still be appointed to a key Cabinet role —such as Secretary of Energy, Commerce, Defense, or even Secretary of State— provided he meets the legal qualifications for the position. He is also eligible to run for U.S. Senate or House of Representatives, having been a U.S. citizen for more than nine and seven years, respectively, as required by law. This could allow him to lead a new congressional caucus that could wield real legislative power. In fact, with just 5 senators and 15 representatives, a new centrist bloc could become the decisive swing vote in closely divided chambers—forcing both traditional parties to moderate their ideological extremes. Coud that party present a presidential candidate? Absolutely. A new party can nominate candidates for president and vice president, as long as they meet the constitutional requirements. Figures like Ross Perot (1992 and 1996), Ralph Nader (2000), and more recently Howard Schultz have all either explored or pursued this path outside the traditional two-party system. While Musk himself cannot run, he could endorse and fund a presidential candidate who is independent, charismatic, and competent, while organizing a national coalition with candidates for Senate, the House, and state governments. So even if he can’t reside in the White House, Musk can lead from the outside, presenting candidates, shaping the public discourse, and potentially transforming the American political landscape. The challenge is not in running, but in achieving national visibility, collecting the necessary signatures in all 50 states, qualifying for televised presidential debates, and securing a strategically distributed slice of the Electoral College. Still, with Musk’s financial power, tech infrastructure, and media reach —as the owner of a global social network (X), a satellite communications system (Starlink), and a daily audience of millions— this once-impossible feat may now be within reach. Who could be the new party’s candidate for the presidency, the Senate, or the House of Representatives? Musk could attract charismatic, disruptive, and moderate figures from various fields. Below is a list of individuals —former Democrats, former Republicans, independents, and leaders from the business, cultural, and social arenas— who could credibly run for president, take on key executive roles, or seek congressional office under a centrist, pragmatic, and post-ideological party banner. Among the most notable names is Oprah Winfrey —entrepreneur, philanthropist, and cultural icon— who represents a unifying figure with deep emotional resonance and broad appeal across demographics. She could be the kind of national consensus candidate the country hasn’t seen in decades. Another strong contender is Andrew Yang, technocrat and former presidential candidate who introduced bold ideas such as universal basic income and already launched his own movement, the Forward Party. From the world of business, Mark Cuban, owner of the Dallas Mavericks and outspoken entrepreneur, brings critical thinking and ideological independence. Condoleezza Rice, former Secretary of State with academic credentials and national security experience, still commands respect across party lines. Corporate leadership is also represented by Howard Schultz, former Starbucks CEO, who espouses centrist values and pragmatic governance. Cory Booker, Democratic senator known for his inclusive rhetoric and moderate reform agenda, and Nikki Haley, a Republican of Indian descent and former U.N. Ambassador critical of Trump, could attract disillusioned voters from both sides. From the cultural and media arena, Matthew McConaughey, actor and public intellectual, has hinted at political interest grounded in ethical, nonpartisan values. Larry Hogan, former Republican governor of Maryland, earned bipartisan praise for his level-headed leadership. Gina Raimondo, current Secretary of Commerce and former governor of Rhode Island, brings a technocratic, pro-business profile that could complement a centrist ticket. On the center-right, Dan Crenshaw, Republican congressman from Texas and former Navy SEAL, combines firm principles with openness to dialogue. From finance, Jamie Dimon, CEO of JPMorgan Chase, is often cited as a leader capable of steering through turbulent economic waters. On the disruptive side, Joe Rogan, independent media personality with a vast youth following, represents a nontraditional voice with cross-cutting influence. From the tech and business world, Sheryl Sandberg, former COO of Meta and advocate for women in leadership, and Jeff Bezos, Amazon founder with global stature, stand out. Younger but rising are Alexis Ohanian, Reddit co-founder and digital activist, and Van Jones, lawyer and commentator known for bridging diverse communities. Also on the list Meg Whitman, former eBay CEO and diplomat, with both executive and political experience. And why not consider Michelle Obama? While she has consistently denied political ambitions, her public image —marked by integrity, leadership, and empathy— has long been regarded as presidential. Or Arnold Schwarzenegger, former California governor, environmental advocate, and globally respected statesman, who is constitutionally ineligible to run for the U.S. presidency but is eligible to serve in the Senate. Or even Jeb Bush, former Florida governor, education reformer, and well-regarded centrist within the Republican Party. Of course, this list is not exhaustive. In a country of over 330 million people —and a diaspora rich in political, academic, entrepreneurial, artistic, and civic talent— there are many capable figures who could serve with integrity in the U.S. Senate, House of Representatives, or highest executive offices, including the presidency and vice presidency. The names mentioned here are simply those that came to mind —or perhaps emerged from the collective unconscious— when imagining those who might embody a political proposal that reconciles America with its future. A future with three paths? Elon Musk represents much more than a visionary entrepreneur. He embodies a silent revolution that has transformed industries, challenged mindsets, and disrupted the trajectory of global innovation. Now, that disruption could take on political form. The growing discontent with the two-party system, the erosion of the ideological center, the public’s frustration with institutional inertia, and voter fatigue with endless cultural wars are converging to create a historic opening for the emergence of a third national political force, future-oriented, solution-driven, and free from the ideological baggage of the past. The year 2028 could be a turning point, an opportunity for a new political option to emerge and rally those who today feel unrepresented. Centrists, independents, moderates, technocrats, entrepreneurs, disillusioned youth, and millions of citizens who believe in progress without dogma, in efficiency with compassion, and in public service ethics over party loyalty. Of course, it wouldn’t be easy. The U.S. electoral system —with its complex state-level regulations, winner-take-all design, and deeply entrenched two-party structure— seems built to exclude outsiders. Legal, logistical, and cultural barriers are real, but American political history reminds us that major transformations rarely emerge from comfort—they begin with courage. They don’t start with guarantees, but with bold, visionary decisions. And if there is someone today with the will, the resources, the global influence, and the audacity to attempt breaking through that wall, it’s Elon Musk. Whether or not he is the one remains uncertain. His figure polarizes, but it also mobilizes, provokes reflection, and inspires. He won’t occupy the presidency himself, but he just might ignite the spark that launches a new political chapter in the United States, one in which the country is no longer trapped between two options… but finally opens a third path toward the future. Are We Witnessing the Beginning of a New Political Order in America? Are we witnessing the birth of a third national force, one that reclaims ideological centrism, common sense, practical innovation, and moderation as political virtues? Could Elon Musk, without ever running for president, redefine the system from its margins, catalyzing a transformation that neither Democrats nor Republicans have been willing or able to lead? Could a minority become a decisive force in Congress because their votes are essential to pass legislation? The answers are not yet written. As with every great historical crossroads, the future will depend on our capacity to imagine alternatives, to organize them coherently, and to bring them into the electoral arena with boldness and clarity. One thing is clear, millions of Americans no longer want to choose between two extremes. They are longing for an option that fuses freedom with fairness, technology with humanity, and progress with ethics. It’s up to all of us —citizens, analysts, leaders, and voters— to observe with clarity, analyze with rigor, and when the time comes, vote with conscience rather than resignation. Because perhaps we are not simply facing another presidential election… Perhaps we are on the verge of a new political era in the United States, and opportunities like that —as we well know— do not come around every day. If you wish to explore this topic further, comment, or ask questions, feel free to reach me at psicologosgessen@hotmail.com ... See you in our next edition. Vladimir Gessen Psychologist and political analyst
- ¿Te has planteado una vida sin hijos?
Cada vez más personas en el mundo deciden no tener descendencia. ¿Qué hay detrás de esta transformación íntima y ahora más colectiva? Durante milenios, tener hijos no fue una elección personal, sino una necesidad estructural y evolutiva. En las primeras comunidades humanas —cazadoras y recolectoras, y luego agrícolas— la reproducción era sinónimo de supervivencia colectiva. Cada nuevo ser traído al mundo no solo representaba una esperanza vital frente a la alta mortalidad infantil, sino que aportaba brazos para recolectar frutos, piernas para desplazarse con el clan, y, con el tiempo, inteligencia colectiva para enfrentar los desafíos de la naturaleza. Como señalan los antropólogos evolucionistas Kim Hill y Hillard Kaplan , la cooperación intergeneracional fue una estrategia clave para la supervivencia del Homo sapiens. La procreación no solo garantizaba la continuidad biológica del linaje, sino también aseguraba la transmisión del conocimiento, el cuidado mutuo en la vejez, y la defensa del territorio frente a amenazas externas. En un entorno impredecible y hostil, tener hijos no era un derecho ni una expresión de afecto, era un imperativo biológico, económico y cultural. No obstante, en pleno siglo XXI, este vínculo primigenio entre reproducción y supervivencia se ha debilitado, cuando no desaparecido. En muchas regiones del mundo —especialmente en sociedades industrializadas, urbanas y tecnológicamente avanzadas— tener hijos ha dejado de ser un mandato social o una urgencia vital, y se ha convertido en una opción personal, frecuentemente postergada o directamente descartada. Las tasas de natalidad descienden sostenidamente desde hace décadas, incluso por debajo del nivel de reemplazo generacional de 2.1 hijos por mujer, según datos del World Population Prospects de Naciones Unidas . La pregunta entonces emerge con una fuerza renovada y filosóficamente inquietante: ¿por qué en distintos países estamos dejando de tener hijos si seguimos siendo humanos? ¿Qué ha cambiado en nuestra conciencia, en nuestra cultura o en nuestra visión del futuro para que aquello que durante decenas de miles de años fue central —dar vida— hoy sea para muchos, como prescindible o incluso cuestionable? Testimonio 1: "No quiero ser madre porque amo la vida" Laura C., 32 años, Madrid: "No quiero tener hijos. No porque odie a los niños, sino porque amo demasiado la vida como para traer a alguien a sufrirla en estas condiciones. Miro el mundo y me cuesta ver esperanza. El cambio climático avanza, las guerras resurgen, la desigualdad crece. ¿Qué le diré a un hijo si me pregunta por qué lo traje al mundo? Para mí, no es miedo. Es responsabilidad." La angustia del futuro Uno de los factores más profundos en la caída de la natalidad es la ansiedad existencial. Una buena parte de los jóvenes que no desean hijos citan el cambio climático y sienten que el futuro es turbador . Cerca del 44% de padres de entre 18 y 49 años dicen que no es muy probable o nada probable que tengan hijos algún día de acuerdo a estudios del Pew Research Center . David Benatar (Better Never to Have Been, 2006) sostiene que la existencia implica sufrimiento, y no traer seres humanos al mundo puede ser una forma de compasión . Testimonio 2: "Decidimos no tener hijos, pero sí construir algo juntos" Juliana y Martín, 41 y 43 años, Bogotá: "Formar una familia no siempre significa tener hijos. Nosotros hemos elegido ser pareja sin hijos, pero con proyectos comunes que dan sentido a nuestra vida. Acompañamos a nuestros padres, educamos a niños en zonas vulnerables, viajamos, nos escuchamos. Lo que falta no es un hijo, sino un mundo donde toda infancia pueda ser cuidada." Evolución de la consciencia No es solo un cambio demográfico, es un cambio de consciencia. Como plantea Yuval Noah Harari en Homo Deus (2015), por primera vez podemos redirigir nuestros impulsos biológicos. La decisión de no tener hijos puede ser tan significativa como la de tenerlos, es una afirmación de libertad, compasión y responsabilidad planetaria. Byung-Chul Han observa que la fatiga de ser uno mismo también afecta la crianza. Vivimos en una cultura del rendimiento que agota. La reproducción se convierte en una exigencia más. Testimonio 3: "Mi hijo no es un legado, es un compañero de vida" Rafael S., 40 años, maestro rural, Oaxaca, México: "Tuve un hijo no para que me cuide ni para dejar herencia, sino para compartir la vida. Criarlo es una decisión consciente. Cada día me enseña algo nuevo. A quienes eligen no tener hijos los respeto profundamente. Para mí, lo importante es que sea una decisión libre, tomada desde el amor, no desde la culpa ni la presión social." Lo que viene Estamos viviendo una transición entre dos formas de habitar la vida. En la antigua, tener hijos era garantizar el linaje. En la nueva, será una opción consciente. No se trata de negar la maternidad o la paternidad, sino de redefinirlas. Tal vez la verdadera evolución consista en que criar a un ser humano deje de ser un mandato, y se convierta en un acto libre, amoroso y profundamente humano. ¿Qué países tienen tasas de fertilidad por debajo del "nivel de reemplazo"? Según Our World in Data, en 2021, 152 zonas, aproximadamente el 63 % de la población mundial, registraban niveles de fecundidad por debajo del nivel necesario para mantener la población . Los países con tasas de natalidad especialmente bajas incluyen en Asia a Taiwán con 1,11 hijos, Corea del Sur con 1,12 y Singapur con 1,17. En Europa, prácticamente todos los países presentan tasas entre 1,2 y 1,6 hijos por mujer, incluyendo Italia, España, Polonia, Portugal, Grecia, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Lituania, Letonia y otros. Según Euronews y Worldmapper, los países con más de 10 millones de habitantes que han experimentado descendencia poblacional son Italia, Portugal, Polonia, Rumanía, Grecia, Ucrania y Bulgaria El portal World Population Review destaca los países con proyecciones de reducción poblacional marcadas entre 2024 y 2050. Entre ellos, Bulgaria perdería el 20 % de su población, Lituania el 20,7 %, Letonia: el 21,1 %, Ucrania ya cayó de 43,7 millones en 2020 a 37,9 millones de habitantes en 2024, perdiendo 5,8 millones de ucranianos. También decrecerán Serbia, Bosnia, Croacia, Moldavia, Japón, Albania, Rumanía, Grecia, Estonia, Hungría, Polonia, Georgia, Portugal, Macedonia del Norte, Cuba e Italia. Japón, ya en declive desde 2011, tiene una rata de merma del 0,5 % anual y ha decrecido tres millones personas desde 2008: de 128 a 125 millones, y se proyecta que disminuirá hasta los 87millones hacia 2070 . Corea del Sur bajó de 0,81 a 0,72 hijos/mujer entre 2021 y 2023 y tuvo población decreciente desde 2020. China se encuentra en fase de disminución desde 2022, con una rata de -0,2 % anual en 2023. Italia ha disminuido un millón de habitantes entre 2011–2022, y proyecta perder el 12,5 % de su población hacia 2050. La población en estas zonas está decayendo. Estos datos reflejan una profunda transformación demográfica global. Venezuela ha perdido en las últimas dos décadas cerca del 30 % de su población, según Naciones Unidas. Este fenómeno, que antaño era exclusivo de zonas rurales o remotas, ya afecta a grandes naciones. Cuando tener hijos, era vital Durante la mayor parte de la historia humana —desde el Paleolítico hasta bien entrado el Neolítico— tener hijos no era una expresión de deseo individual ni una forma de realización personal, era literalmente, una apuesta por la supervivencia del grupo. Los hijos eran el seguro de vida de los padres, ya que cuidaban, alimentaban y protegían. Y en las primeras aldeas agrícolas, ese rol se intensificó. Los niños se convertían, desde temprana edad, en trabajadores esenciales del campo, en cuidadores de animales, y en aprendices de las herramientas y de los mitos. La antropóloga Sarah Blaffer Hrdy ha demostrado que la maternidad humana evolucionó como una compleja red de cooperación, donde el éxito reproductivo dependía tanto del entorno como de la alianza entre madres, abuelas, tíos, y otros cuidadores ( Mother Nature, 1999 ). La alta mortalidad infantil —frecuentemente superior al 40% antes de los cinco años— forzaba a las familias a tener numerosos hijos, confiando en que al menos algunos sobrevivieran. Además, la reproducción estaba estrechamente ligada al prestigio social y a la pertenencia simbólica. En muchas culturas, un hombre no era considerado completo si no dejaba descendencia masculina. Una mujer no era valorada si no paría. Esta presión cultural reflejaba un mandato evolutivo más profundo. Desde la biología, Richard Dawkins, en El gen egoísta (1976), plantea que los organismos tienden a desarrollar comportamientos que maximicen la replicación de sus genes. En este sentido, el impulso reproductivo no era una invención cultural sino una estrategia evolutiva profundamente arraigada. El deseo de tener hijos, entonces, emergía no solo del afecto o la tradición, sino de un mandato genético codificado en lo más profundo de nuestra biología. Cambio de época: de supervivencia a proyecto personal Con la llegada de la modernidad —y de forma más aguda con la revolución industrial y el ascenso del Estado-nación— se trastocó la antigua ecuación entre procreación y supervivencia. El ser humano comenzó a construir instituciones que sustituyeron progresivamente las funciones esenciales de la familia extensa como lo eran las escuelas para educar, hospitales para curar, sistemas de salud pública para prevenir, redes de seguridad social para asistir en la vejez. Como describe el sociólogo Ulrich Beck en La sociedad del riesgo (1986) , se consolidó un nuevo tipo de individuo cada vez más autónomo, más expuesto, y también más reflexivo sobre su papel en el mundo. En este nuevo concepto, la crianza dejó de ser una tarea compartida por la comunidad para convertirse en un proyecto intensivo de la pareja nuclear o, incluso, de uno solo de los padres. Se espera que cada hijo reciba no solo alimento y techo, sino también atención emocional, educación integral, acompañamiento afectivo, estímulo intelectual, disciplina sin autoritarismo, y desarrollo personal pleno. Como muestra Elisabeth Badinter en La mujer y la madre (1980) , la maternidad moderna se ha vuelto tan exigente que muchas mujeres la experimentan como una renuncia a sí mismas más que como una vía de realización. Pero quizás el giro más radical ha sido cultural y simbólico por el ascenso de la autonomía femenina. Con la entrada masiva de las mujeres a la educación, el control sobre su fertilidad mediante anticonceptivos, como señala la OMS y estudios del Guttmacher Institute , y su incorporación progresiva al mundo laboral, las mujeres dejaron de estar “obligadas” a ser madres para tener un lugar en la sociedad. Muchas —por decisión, por convicción o siguiendo su propósito de vida— eligen no serlo. Y esa elección, lejos de ser una negación de la vida, es una afirmación de su libertad. Hoy el sentido de la vida ya no gira exclusivamente en torno a la familia biológica. Aparecen nuevos relatos de la identidad como la realización personal, el arte, la espiritualidad, la causa social, el compromiso político, la búsqueda de bienestar psicológico, la libertad de movimiento, o simplemente el disfrute de la existencia sin obligaciones parentales. Como señala el filósofo Zygmunt Bauman en Amor líquido (2003) , vivimos en una era donde las relaciones se vuelven más frágiles, pero también más electivas. Se elige con quién estar, cuándo y cómo. Del mismo modo, se decide si traer o no una nueva vida al mundo. En este cambio de época, tener hijos ha pasado de ser una necesidad a una posibilidad profundamente consciente. Y ese tránsito, aunque desafiante, revela quizás el más bello de los logros humanos, su capacidad de elegir el tipo de amor, de vínculo y de legado que queremos construir. Solo un hijo puede despertar el amor filial y su fuerza transformadora Hay una verdad íntima, poderosa y silenciosa que atraviesa la historia humana: como lo es que quien ha tenido un hijo, ha sentido un tipo de amor que no se parece a ningún otro. Ni al amor romántico, ni al de la amistad profunda, ni siquiera al amor espiritual por la humanidad. Es un vínculo visceral y al mismo tiempo místico, que nace no solo del cuerpo, sino del alma… Es el amor filial. Quienes deciden no tener hijos por convicción, por circunstancia o por vocación, viven otras formas de plenitud y merecen el mismo respeto. Pero también es cierto que quienes no han tenido hijos no experimentan —ni podrían imaginar con precisión— lo que es ese lazo irreductible que nace entre madre o padre e hijo. Y no se trata de superioridad, sino de diferencia existencial. Un hijo, desde el primer instante en que es concebido, cambia para siempre la percepción del tiempo, del cuerpo, del miedo y del sentido. Es un otro que nos habita, que nos desborda, que nos exige renunciar a la comodidad y al ego. Pero en esa renuncia también hay una expansión desconocida de la conciencia porque aparece un amor que protege sin pedir nada, que vela sin horario, que perdona sin esfuerzo. Es —como diría Viktor Frankl— uno de los caminos privilegiados para salir de uno mismo y orientarse hacia un “tú” que se convierte en destino. El amor filial es también la fuerza estructurante de la familia. Aunque una familia puede sostenerse en el amor entre adultos, la presencia de hijos introduce una dimensión que une en torno a algo que trasciende a la pareja y a todos los miembros de la familia. El hijo activa roles, despierta ternuras dormidas, obliga a negociar diferencias, y proyecta hacia el futuro. Una familia con hijos no es más valiosa, pero sí más desafiada a crecer en generosidad, compromiso y permanencia. Asimismo, la felicidad que proporciona un hijo no es continua ni perfecta. Está tejida de incertidumbre, cansancio, miedo y conflicto. Pero también de carcajadas inesperadas, asombro cotidiano, orgullo profundo y una forma de alegría que nace no de lo que se logra, sino de lo que se acompaña. En un nuevo abrazo a un nuevo e íntimo ser querido. Tal vez por eso tantos padres y madres dicen que “la vida comenzó realmente” cuando llegó su primer hijo. No porque antes no fueran personas completas, sino porque descubrieron una dimensión de sí mismos que solo se revela cuando se ama a alguien que depende totalmente de uno, y a quien se ama con la certeza de que algún día lo dejaremos ir. Testimonio 4: “Con mi hija descubrí el milagro cotidiano” Alicia R., 36 años, diseñadora, Perú: “Antes de tener a Lucía, creía que sabía lo que era el amor. Había amado a mi pareja, a mis padres, a mis amigos… pero esto fue otra cosa. Es como si alguien hubiera encendido una luz dentro de mí que no sabía que existía. Me asusta pensar que algún día sufrirá, que le rompan el corazón, que enfrente la crueldad del mundo… pero también me llena de asombro verla descubrirlo todo. Cada palabra nueva, cada abrazo, cada mirada suya me recuerda que la vida, en su forma más pura, todavía tiene sentido.” Testimonio 5: “Un hijo es el espejo que me obligó a mejorar” David C., 45 años, médico, Santiago de Chile: “ Cuando nació mi hijo, pensé que iba a enseñarle todo lo que sé. Pero fue él quien me enseñó a mí. Me enseñó paciencia, humildad, empatía. Aprendí a controlar mi enojo, a escuchar con atención, a pedir perdón. Tener un hijo no me hizo mejor hombre por arte de magia… me obligó a querer serlo cada día. Porque sé que me observa. Y ese espejo que me devuelve me compromete más que cualquier juramento.” Testimonio 6: “Ser madre me dio raíces y me dio alas” Sofía T., 51 años, trabajadora social, Madrid: "Mis dos hijos no me quitaron libertad. Me la dieron. Antes de ser madre, vivía para mí, sin saber muy bien para qué. Desde que ellos existen, sé que todo tiene dirección. No se trata de vivir a través de ellos, ni de sacrificarme como mártir, sino de entender que el amor real implica presencia. Gracias a ellos aprendí a poner límites, a confiar, a caerme y levantarme. Me enseñaron que el amor no siempre es bonito, pero sí es verdadero. Y eso me sostuvo incluso en mis momentos más oscuros.” Lo que dicen las religiones En las tradiciones abrahámicas —judaísmo, cristianismo e islam— el mandato “Creced y multiplicaos” ( Génesis 1:28 ) ha sido interpretado históricamente como una orden divina para reproducirse y poblar la Tierra. Durante siglos, tener hijos fue considerado no solo un deber religioso, sino una señal de bendición divina y de continuidad del pueblo elegido. Pero ¿qué ocurre cuando un creyente decide, de forma libre y consciente, no tener hijos? ¿Vive en contradicción con su fe? ¿Está desobedeciendo sus propias creencias? ¿O está respondiendo a ese mismo Dios con una comprensión más profunda del amor, la compasión y la misión existencial? El caso de ANA Es una mujer de 27 años que acude al psicólogo —católica practicante— con una preocupación por un sentimiento de culpa… Ana: Doctor … no sé cómo explicarlo sin sentirme culpable. Soy creyente, creo profundamente en Dios, en la vida, en el amor… pero no quiero tener hijos. Lo he pensado mucho. Y aunque hay amor en mí, algo me dice que mi camino va por otro lado. Pero… ¿y el “creced y multiplicaos”? ¿Estoy desobedeciendo a Dios? Psicólogo: Ana… lo que acabas de expresar es de una honestidad enorme. Y lo primero que quiero decirte es pienso que Dios no se ofende cuando lo buscamos con verdad. La duda también puede ser una forma de oración. Ana (mirando hacia abajo): Pero me educaron creyendo que ser mujer es ser madre. Que es lo natural, lo correcto. Siento que si renuncio a eso, renuncio a algo esencial. Y al mismo tiempo… siento paz cuando imagino mi vida sin hijos. Sirviendo, acompañando, enseñando… Psicólogo: Tal vez lo que está en juego aquí no es una renuncia, sino una fidelidad. No a una tradición, sino a tu vocación más profunda. Mira, en el Génesis, ese “creced y multiplicaos” fue dado a la humanidad en sus inicios. El mundo estaba vacío. Hoy está sobrepoblado. Quizás ahora Dios nos pide algo más que cantidad: nos pide calidad de presencia, de conciencia, de amor. Ana: ¿Entonces no es obligatorio tener hijos para agradar a Dios? Psicólogo: Creo que Dios no contabiliza vientres, Ana. Contempla corazones. ¿Recuerdas a Jesús? Nunca tuvo hijos biológicos. Pablo tampoco. Pero sus vidas dieron frutos eternos. No todos estamos llamados a lo mismo. San Pablo decía: “Cada uno tiene su don particular”. El tuyo… puede ser dar vida de otras formas. Y eso también es obedecer a Dios. Ana: Pero… ¿y si me arrepiento un día? ¿Y si envejezco sola? Psicólogo: Es una pregunta legítima. Pero nadie tiene asegurada la compañía, ni siquiera quienes tienen hijos. Lo importante es vivir con sentido, no con miedo. Y si un día esa voz interior cambia, también eso será válido. Lo importante no es tener hijos por deber, sino vivir como madre del amor, del consuelo, del conocimiento… aunque no gestaras un bebé. Ana: Gracias… me siento aliviada. Como si Dios también pudiera estar en mi decisión. Como si no estuviera sola… Psicólogo: Dios no está fuera de tus decisiones, Ana. Está en tu conciencia lúcida y amorosa. Está en tu libertad, que es también su don. No tener hijos, o tenerlos es tu opción o decisión, es tu libre albedrio y estoy seguro de que Dios te acompañará sea cual sea el camino que tomes... Del mandato literal al discernimiento espiritual Hoy, muchos teólogos —tanto judíos como cristianos y musulmanes— reconocen que los textos sagrados no deben leerse como órdenes mecánicas, sino como invitaciones a la reflexión moral en contextos históricos distintos. En el Antiguo Testamento, “Creced y multiplicaos” se da en un contexto de creación primigenia, donde poblar la tierra era esencial para la supervivencia y expansión de la humanidad. Pero en el Nuevo Testamento, Jesús nunca repite ese mandato. Más aún, elogia la elección del celibato voluntario “por causa del Reino de los cielos” ( Mateo 19:12 ), reconociendo que no todos están llamados a la misma misión. San Pablo, por su parte, dice: “Cada uno tiene su don particular de Dios” ( 1 Corintios 7:7 ), y alienta a quienes no sienten el llamado a casarse o tener hijos a vivir plenamente su vocación espiritual. En el judaísmo reformista y en sectores del islam contemporáneo, también se reconoce que no todos los creyentes están llamados a formar familias biológicas, sino que pueden aportar al mundo desde otros modos de fecundidad: espiritual, intelectual, social. En la religión católica baste decir que el celibato lo siguen desde el Papa, hasta los sacerdotes y monjas. Conciencia, no culpa Desde una psicología espiritual, lo importante no es si alguien cumple con un mandato literal, sino si su decisión nace de una conciencia serena, amorosa y libre. No tener hijos por miedo, por trauma o por rechazo al otro puede cerrar el alma. Pero no tenerlos por amor al prójimo, por cuidado del planeta, por fidelidad a una vocación interior… p uede ser también una forma de responder a Dios con madurez y autenticidad. Una persona de fe que elige no tener hijos no está necesariamente rechazando a Dios. Puede estar, incluso, profundizando su relación con lo divino. La libertad de elegir En estos tiempos de libertad, donde una parte de la humanidad puede elegir su destino sin imposiciones sociales ni biológicas, cada camino es un acto de conciencia. Decidir no tener hijos puede ser una afirmación de autonomía, de responsabilidad ecológica, de fidelidad a un llamado interior. Es una decisión válida, legítima y, muchas veces, profundamente ética. Pero no podemos —ni debemos— olvidar que con esa elección también se renuncia a algo singular, al amor filial. Ese amor que nace sin condiciones, que transforma incluso los rincones más egoístas de la conciencia, que obliga a madurar, a temer, a proteger y a dejar ir. Ese amor que no se puede explicar del todo con palabras, y que quienes lo viven lo describen como una forma de felicidad que brota no del logro, sino del lazo, fue nuestra decisión, tuvimos 4 hijos. El no tener hijos no nos hace menos humanos, pero tenerlos sí puede hacernos descubrir dimensiones de humanidad que tal vez no sabíamos que teníamos. Y esa es la paradoja que este siglo nos regala, ya que podemos elegir. Pero toda elección conlleva una pérdida. Lo importante es que sea una pérdida consciente, no impuesta. Que decidamos con amor y con verdad. Que sepamos que toda vida, con hijos o sin ellos, puede ser plena si está habitada por el amor, el sentido, la compasión y la coherencia. Porque al final, la verdadera maternidad o paternidad —biológica o no— consiste en haber amado tanto, que otro ser humano haya florecido gracias a nosotros. Nuestro testimonio: El amor que se multiplicó Supimos que estábamos destinados a compartir la vida cuando, en un acto tan sencillo como profundo, uno preguntó: —¿Quieres ser la madre de mis hijos? Y la respuesta vino con una claridad luminosa, sin duda ni espera: —Claro que sí. No fue una pregunta cualquiera. Era una declaración de amor en su forma más plena. Porque no se trataba solo de compartir el presente, sino de imaginar un futuro tejido de seres que serían mitad de uno, y mitad del otro… y al mismo tiempo mucho más. Con el tiempo, cada uno de nuestros hijos llegó como una bendición única. Con cada uno de ellos, el amor no se dividía, sino se multiplicaba. Sentíamos que no solo crecía la familia, sino también nuestra propia capacidad de amar, de ceder, de reír, de proteger, y de construir un hogar que tuviera raíces y alas. Cada hijo reforzó ese nexo invisible pero indestructible que nos une, como si el amor entre nosotros cobrara forma y voz en cada uno de ellos. Criarlos no fue siempre fácil. Hubo noches de desvelo, preocupaciones, aprendizajes a prueba y error. Pero también existen risas y alegrías, miradas cómplices, primeros pasos, sueños compartidos… Y en todo eso, descubrimos una de las formas más sublimes de la felicidad, como lo es ver crecer a quienes amamos como una extensión del amor que nos tenemos. Hoy, ese amor, bienestar y felicidad se ha prolongado en la alegría de dar la bienvenida a tres nietos y cinco nietas, que han traído nuevas formas de ternura, orgullo y esperanza. Cada uno de ellos nos recuerda que el amor, cuando es verdadero, no se agota, solamente se hereda, se siembra y florece. Hoy, cuando miramos hacia atrás, comprendemos que padre y madre fue uno de los actos más transformadores y reveladores de nuestra existencia. Que aquellos que eligen no serlo tienen también su verdad y su belleza, pero que nosotros, al decir sí a ese proyecto de amor encarnado en nuestros hijos y nietos, tocamos una dimensión de la conciencia que solo el amor filial puede revelar… Si quieres profundizar sobre este tema, consultarnos o conversar con nosotros, puedes escribirnos a psicologosgessen@hotmail.com . Hasta la próxima entrega… Que la Divina Providencia del Universo nos acompañe a todos… María Mercedes y Vladimir Gessen , psicólogos (Autores de “ Maestría de la Felicidad ”, “ Que Cosas y Cambios Tiene la Vida ” y de “ ¿Qué o Quién es el Universo? ”)
- Falleció el escritor venezolano Eduardo Liendo
Eduardo Liendo durante un reconocimiento en la Universidad Católica Andrés Bello. Foto: X @BibliotecaUCAB El reconocido escritor venezolano Eduardo Liendo falleció a sus 84 años este jueves 3 de julio, según confirmaron sus familiares. Su obra más famosa y que lo hizo célebre en Venezuela fue El mago de vidrio en la que hace una aguda reflexión sobre el poder de los medios de comunicación, en especial de la televisión, sobre las personas. Liendo nació en Caracas el 12 de enero de 1941. En su juventud participó en movimientos de izquierda lo que le valió la cárcel en dos oportunidades. Estuvo en prisión en el Cuartel San Carlos y en la isla de Tacarigua, en Carabobo. Se formó en la extinta Unión Soviética donde hizo estudios en el Instituto de Ciencias Sociales de Moscú. Al regresar al país comenzó su carrera como novelista y El mago de vidrio (1973), su primera obra lo llevó a ser una referencia en la literatura nacional. Continuó su carrera literaria con la novela Mascarada que ganó la mención honorífica en los Premio de Ficción de Caracas en 1978, así como el premio de humor Pedro León Zapata en 1981. Entre sus reconocimientos, le otorgaron el Premio Municipal de Literatura en el año de 1985 por por la novela Los platos del diablo . Otro galardón le correspondió en 1990 con el premio del Consejo Nacional de la Cultura. Se resalta en su carrera que fue profesor invitado de la Universidad de Colorado, en Boulder, donde dictó una cátedra de verano sobre su obra novelística. Sus novelas fueron : El mago de la cara de vidrio (1973), Los Topos (1975), Los platos del diablo (1985), Si yo fuera Pedro Infante (1989), Diario del enano (1995), El round del olvido (2002), Las kuitas del hombre mosca (2005), El último fantasma (2009), Contigo en la distancia (2014) y Doy por vivido todo lo soñado (2024). También escribió varios ensayos y relatos cortos. El sitio especializado en literatura Letralia destaca que Liendo ingresó en el año de 1976 a la Biblioteca Nacional de Venezuela, donde trabajó hasta su jubilación en 2001. Ejerció como bibliotecario de las bibliotecas Paul Harris y Enrique Bernardo Núñez; además se desempeñaría como referencista, y posteriormente lo nombraron director de Exposiciones y Eventos y director de Extensión Cultural. Agregan que en 2011 le confirieron la Medalla Internacional Lucila Palacios, del Círculo de Escritores de Venezuela, y en 2015 la orden Juan Liscano, de la Alcaldía de Chacao, durante el 7º Festival de la Lectura. Con información de efectococuyo.com
- Las noticias de economía del 4Jul en Venezuela
El bolívar cae frente al dólar 52% durante el primer semestre del año de acuerdo a la información emanada por el Banco Central de Venezuela Foto: Archivo BCV: Devaluación en el primer semestre cayó 52 % el bolívar frente al dólar El bolívar cayó un 52,2 % frente al dólar en el mercado oficial durante el primer semestre del año, cuando la cotización de la divisa estadounidense pasó de 52 a 108,9 bolívares, según cifras difundidas por el Banco Central de Venezuela (BCV). Por tanto, en ese período, el precio oficial del dólar, una moneda usada ampliamente en el país caribeño en transacciones comerciales y para cotizar bienes y algunos servicios, registró un incremento del 109,4 %. El alza del dólar, que expertos señalan como la principal causa del aumento de precios, también afecta el poder adquisitivo, sobre todo, de los trabajadores del sector público y de los pensionistas, quienes cobran en la moneda local. El salario mínimo -referencia para el resto de remuneraciones en el sector público- y la pensión se mantienen en 130 bolívares desde marzo de 2022, lo que equivale hoy a 1,19 dólares al mes. De acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), una persona necesita alrededor de 100 dólares al mes para cubrir sus gastos básicos de alimentación. Con información de monitoreamos.com EE.UU. sanciona a seis empresas implicadas en la venta y el transporte de petróleo iraní Estados Unidos sancionó el jueves 3 de julio, a seis empresas, una de ellas con sede en Panamá, por su implicación en la venta y el transporte de petróleo, productos petroleros y petroquímicos de Irán. El Departamento de Estado estadounidense señaló en un comunicado que el paso se da porque en su opinión "el régimen iraní continúa alimentando el conflicto y la inestabilidad en Oriente Medio, interrumpiendo los flujos comerciales y financiando a grupos terroristas y a grupos aliados". El objetivo, según la nota, es frenar el flujo de ingresos que ese país utiliza "para apoyar esta actividad desestabilizadora, así como para oprimir a su propio pueblo". Entre las empresas sancionadas se encuentran Kaveh Petrochemical, Asco International, Asian Sea Angel Shipping, Sai Saburi Consulting Services, con sede en la India, Breeze Marine Asset Management, radicada en Emiratos Árabes Unidos, e Isle Innovation, basada en Panamá. Como resultado de las sanciones emitidas, todas las propiedades e intereses de las personas y entidades sancionadas que se encuentren en Estados Unidos quedarán bloqueados. La portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, añadió en otro comunicado de prensa que el Departamento del Tesoro también está vetando varios buque fantasma que participan en la entrega encubierta de petróleo iraní. Con infomación de bancaynegocios.com LVL: Una negociación estructurada que favorece a EE.UU y al pueblo venezolano El economista y presidente de la firma Datanálisis, Luis Vicente León, indicó que, en el mes de junio, todos los reportes internacionales sobre Venezuela coinciden en dos hechos clave. En ese sentido, describió que el primero es que la producción petrolera se ha mantenido relativamente estable, a pesar de las sanciones. "Se confirma, en el caso venezolano, una realidad ya observada en múltiples experiencias globales: las sanciones activan curvas de aprendizaje que permiten adaptación y continuidad operativa" , sumó. León precisó que el segundo punto es que el petróleo que antes se dirigía a Estados Unidos y al mercado occidental bajo condiciones comerciales seguras y competitivas, " ahora fluye casi exclusivamente hacia Asia, en particular hacia China , que lo recibe con descuentos, ventajas logísticas y crecientes oportunidades para participar directamente en la producción a futuro". A ello, se suman nuevas puertas abiertas en los mercados venezolanos de minerales estratégicos: oro, hierro, acero, tecnología y salud" , apuntó. Igualmente, manifestó que los discursos pro sanción "pueden sonar rimbombantes, pero la realidad siempre termina imponiéndose", por lo que considero que el Gobierno de Estados Unidos "necesita repensar su estrategia" . "No se trata de respaldar ideas extremas promovidas por ciertos liderazgos venezolanos que, insólitamente, abogan por bloqueos marítimos, aislamientos financieros, deportaciones sumarias o incluso, intervenciones militares. Se trata de diseñar una política energética y comercial racional e inteligente, que le permita a Estados Unidos aprovechar las ventajas de su propia región", explicó el también economista venezolano. Del mismo modo, expresó en sus redes sociales que una negociación bien estructurada no solo favorecería a Estados Unidos, " también puede traducirse en beneficios concretos para el pueblo venezolano , que debe ser el único protagonista de su lucha política interna y a quien las sanciones, lejos de ayudarle, lo debilitan y desmotivan. Con información de bancaynegocios.com Precio de divisas vs Bs Hoy viernes 4 de julio según el Banco Central de Venezuela, el precio del dólar cerró a semana en Bs 111,41, y el euro Bs 131,23.











