Resultados de la búsqueda
Search this site
Se encontraron 11192 resultados sin ingresar un término de búsqueda
- El presidente, el dolor, la morfina y el fentanilo
7 June 2012 En un paciente de cáncer, el dolor es parte de la enfermedad e incluye, no sólo al afectado sino a su familia, amigos y dolientes. Si no se trata este síntoma, la disminución de la calidad de vida del enfermo se expone porque el dolor obstruye el apetito, obstaculiza un buen estado de ánimo y destroza el control emocional del mismo. Los pacientes de cáncer sufren dolor durante su enfermedad y aumenta en las etapas críticas. Ante esta situación la medicina contemporánea prescribe fármacos analgésicos de distinta potencia y acorde al tipo de dolor que acusa el paciente. Generalmente, se comienza con analgésicos no opioides y las indicaciones son para dolores leves o moderados. Luego, siguen los analgésicos opioides débiles, como la codeína, y cuando el dolor se extrema se pasa a los analgésicos opioides potentes, como la morfina oral y subcutánea, hasta llegar al fentanilo. Usualmente, se da inicio al tratamiento con la morfina oral, opioide potente en el dolor oncológico agudo. Primero, con morfina de acción rápida, luego de acción prolongada, y aumentando las dosis acorde al dolor. La morfina subcutánea se usa, si no es posible aplicar la vía oral o cuando el dolor se hace intenso. Entre los efectos del uso de morfina esta la posibilidad de provocar depresión respiratoria, aunque el peligro en pacientes con dolor oncológico, es mínimo. El estreñimiento es muy frecuente. Se presentan nauseas y vómitos y el paciente se encuentra sedado, lo cual se logra controlar con psicoestimulantes. Puede haber confusión o agitación, sobre todo si se presentase insuficiencia renal, por la acumulación de los metabolitos de la morfina, vértigo, retención urinaria, la cual puede requerir sondaje. También, el uso de opiáceos provoca prurito y sudoración. En presencia del dolor intratable, dolor crónico o síndrome doloroso, se usa el Fentanilo, el cual produce un estado de analgesia profunda. Es hasta 81 veces más potente que la morfina. Entre sus efectos adversos, además de los de la morfina, se encuentran la rigidez muscular, la euforia, hipertensión arterial y ritmo cardiaco lento o irregular. En los trastornos psiquiátricos son frecuentes la somnolencia, la anorexia, estados de ansiedad, alucinaciones, confusión mental, depresión, insomnio y amnesia parcial. Sin mencionar el síndrome de abstinencia, y la dependencia que generan estos fármacos en sus usuarios. En relación a los trastornos gástricos del fentanilo, son usuales las nauseas, vómitos, constipación, sequedad bucal, dispepsia y, a veces, diarrea. A los pacientes a los cuales se administra el fentanilo se les prohíbe conducir u operar equipos y maquinarias, mientras duran sus efectos. Ni imaginarlo tomando decisiones que afecten a terceros. Como es natural, ante el uso de potentes opiáceos, los profesionales de la salud recomendamos a los pacientes guardar reposo y normalmente se otorgan licencias médicas de ausencia al trabajo, durante el procedimiento. Si el tratamiento es de por vida, la jubilación por causa clínica es lo conveniente y aconsejable. La seguridad social, en la mayoría de los países del mundo –incluido el nuestro- prevé legalmente esta enfermedad y tratamiento, como causa de retiro permanente. Además del criterio médico, el sentido común indica que sería absurdo que una persona en medio de esta enfermedad, sus dolores y su tratamiento, estuviera trabajando, porque es imposible un rendimiento adecuado a su nivel, y obviamente, inhumano. Vladimir Gessen
- Con los días contados…
9 June 2012 Chávez anuncia que es el capitalismo quien tiene los días contados… Pero, ¿Cómo creerle?... El Che Guevara también vaticinó el fin del capitalismo. Mientras ya estaba en Bolivia, de forma secreta, para crear una guerrilla continental que acabaría con el imperialismo, se publicaban en la revista Tricontinental, sus palabras “proféticas”: Mirar el futuro de luminoso y cercano, si dos o tres, muchos Vietnam florecieran en la superficie del globo… con sus golpes repetidos al imperialismo… bajo el embate del odio creciente de los pueblos del mundo”. El problema, es que no hubo sino un Vietnam, que como todos sabemos venció a los Estados Unidos, y fue el Che quien dejó de estar luminoso y cercano. Vietnam hoy, es socio comercial de Estados Unidos y sigue los pasos de China hacia una sociedad productiva y de mercado. El capitalismo no se acabo. En los años sesenta recuerdo los estudios del Manual de Economía Política de Nikitín, (impreso en la Unión Soviética) durante las clases en la UCV. Allí aprendí una de esas “verdades comunistas” sobre el “ciclo del capitalismo” que llevaría al fin del sistema de mercado. Según Nikitín y el distinguido camarada profesor que nos “enseñaba”, este ciclo se producía cada 12 años, y culminaba con una crisis, que –según él- es lo que había pasado en los años 30 con la quiebra de la Bolsa en los Estados Unidos. Se esperaba entonces que a mediados de los años 40, el capitalismo en medio de una gran depresión económica, desaparecería. Le pregunté al profesor, por qué no había ocurrido, y este me dijo que no se terminó el capitalismo como consecuencia de la segunda guerra mundial, pero que después de la conflagración en los años 50, 12 años después, es decir en los sesenta, se estaba produciendo el final del capitalismo. Vivíamos los tormentosos años del mayo francés, de la guerra de Vietnam, y de las impresionantes manifestaciones en todas partes del Mundo. La revolución comunista cubana estaba en pleno apogeo, y las guerrillas “ñangaras” se reproducían por todas partes. Al lado de lo que sucedía en los sesenta, los movimientos de los indignados del presente son como comparar una brisa con un huracán… No obstante, el capitalismo no se desapareció, por el contrario se expandió, y estamos hablando de la crisis del capitalismo –otra vez- después de ¡medio siglo!... Ahora es Hugo Chávez quien dice que el capitalismo tiene los días contados. Más creíble hubiera sido decir que tiene las décadas contadas. Lo que sí se derrumbó en el entretanto fue el comunismo soviético, y en todas partes, menos en Corea del Norte, donde una familia mantiene una feroz e inhumana dictadura militar hereditaria. China, se dejó de Nikitín, y va a pasos agigantados hacia el “socialismo de mercado” que es la nueva forma de llamar al capitalismo mundial en función social. Y, Cuba, ahí va, poco a poco, mientras Raúl Castro permanezca en el poder, y a paso acelerado después que los Castro pasen a otro plano, hacia el mercado. También, traigo a la memoria un grafitti muy famoso que vi en el Mayo Francés de 1968 que decía: Dios ha muerto: Nietzsche Nietzsche ha muerto: Dios El cual rememoraba la famosa frase que se le atribuye al filósofo alemán del siglo XIX Friedrich Nietzsche, fallecido en 1900. 68 años más tarde alguien recordaba lo efímero de la vida humana. De verdad no creo que Chávez, ni yo, ni la generación viviente puedan ver el fin del capitalismo. Pero, si veremos el fin de los días de Chávez, como comandante-presidente. Vladimir Gessen
- El ganador de las dos postulaciones será Capriles
9 June 2012 Aunque no le guste al oficialismo, el domingo, la marcha presidencial de Capriles lo mostrará dinámico y a paso de vencedores. Su juventud, potencia y aguante, lo presentan como el hombre que transita hacia un futuro cierto y seguro. Todos observarán a Henrique, como el candidato que hace hoy, lo que 15 años antes hacía Chávez, impresionar por su fortaleza. También, el país se sorprenderá por la cantidad de gente que se movilizará. La encuesta de la calle asombrará a más de uno, entre otras cosas porque no le será difícil hacerlo, ya que la propaganda del oficialismo lo ha minimizado tanto que mucho ni-ni, y la mayoría del chavismo, cree de verdad que Capriles no tiene apoyo. Cuando vean el gentío el impacto será enorme. Además, todas las fuerzas que lo apoyan harán acto de presencia y la Unidad se hará evidente e indiscutible y se derrumbará el mito que igualmente ha intentado el gobierno sembrar, el de la división de la oposición. No tengo ninguna duda, el sábado se provocará una nueva matriz de opinión: Capriles puede ganar la presidencia. Por su parte, el lunes, durante su postulación presidencial, es muy difícil que Chávez supere el “mas de lo mismo” que lo acompaña desde hace algún tiempo. Su campaña con el candidato ausente es patética, por decir lo menos. Lo más que puede ocurrir es que la gente lo vea caminando o en algún grado de actividad, y que se refuerce la matriz de opinión de que está superando su enfermedad. El único bombazo de opinión pública que pudiera estremecer al país es que presentara un equipo e informe médico que demostrara su sanación. La multitud que lo acompañará no causará ni fu ni fa, al fin y al cabo todos sabemos, por los twitter de miles de usuarios, que hacen el acto en día laborable para sacar –presionados- a los empleados públicos para que asistan al evento. El discurso de su programa de gobierno ya preanunciado será más socialismo y neocomunismo, pero de esa perorata ya estamos hasta los teque teque, después de tantos años escuchando la monotemática monserga. El plan de Capriles demostrará un discurso nuevo y de cambio. Henrique será lo novedoso. El candidato de la unidad nacional tiene todo por ganar. Lo más que puede lograr el comandante es mantenerse donde está, en su techo. Mientas que Capriles apenas está despegando de su piso. No lo duden, el futuro y el progreso le pueden ganar al presente y al pasado que representa Hugo Chávez Frías. Vladimir Gessen
- Se hizo evidente que existe otro camino
11 June 2012 La impresionante marcha de Capriles debe tener aun más preocupado a Chávez y a su séquito. En parte, ellos mismos lo ayudaron. Les explicó por qué: Se cansaron de decir que en todas las encuestas oficialistas que Henrique iba palo abajo. Que Chávez le sacaba más de 30 y hasta 40 puntos de ventaja. No les importó que ganara las primarias con millones de votos, que fuera evidente que iba en ascenso, que no tenía ninguna lógica que Chávez subiera sin hacer campaña… Bueno, lograron que todos los venezolanos se asombraran este domingo al ver el imponente respaldo popular que Capriles tuvo. Todos suponen que Chávez puede movilizar grandes concentraciones de empleados públicos, lo que no conocían era si Capriles podría congregar cientos de miles de ciudadanos que salieran a la calle a apoyarlo. Ahora lo saben. Cada persona que acompañó a Henrique, superó el miedo, apostó al futuro y al progreso sin importarle el chantaje con lo que el oficialismo lo presiona. Imaginen, nada más a todos lo que secundan a Capriles, pero que no salieron por temor a perder el empleo, o la beca, o el salario mínimo de la misión, o que no le den la casa, o que le quiten la ayuda, o el cupo estudiantil, o el préstamo, o la otra lista Tascón. Definitivamente, hoy corroboramos lo que hemos venido sosteniendo: Capriles puede ganar las elecciones y con una cantidad de votos notable. Por eso es que el propio Chávez, y los otros voceros del gobierno, comienzan ahora a decir algo así como que están ganando, que en las encuestas gana el supremo, ¡peerooo!… que no hay que bajar la guardia, que las encuestas solamente es una foto del momento, como dijo este domingo Diosdado Cabello, o como expresó José Vicente en su programa, que no hay que confiarse en las encuestas porque las elecciones se ganan es el día de las elecciones. Hasta Mario Silva lleva varias noches advirtiendo a sus camaradas que pareciera que no se dan cuenta lo que el sí, lo que se juegan el 7 de octubre. Comentarios que no harían si de verdad estuvieran seguros del triunfo. Recuerde amig@ lector que en una campaña presidencial gana usualmente el candidato que es el eje de la campaña, como lo fue Chávez en pasadas elecciones. El elector votaba por él o contra él. En estos momentos Henrique Capriles es el candidato más debatido, el más mencionado en toda la programación de los medios de comunicación chavistas. Cayendo y Corriendo, La Hojilla y otros programas emblemáticos gubernamentales, no podrían hacer un programa sin nombrarlo, quiero decir insultarlo. Esa es la verdad. Capriles es el eje de la campaña, con más tiempo de exposición en los medios oficiales que el propio presidente. Además, asociado al progreso y al futuro, mientras Chávez representa cada vez más el presente y el pasado. Basta escuchar a Jaua, a Nicolás Maduro, o a Jorge Rodríguez, cuando hablan del comandante presidente, para darse cuenta que lo que dicen de él, bien podría ser más un epitafio que una opinión. Vladimir Gessen
- ¿Qué pasaría si algún candidato fallece?
12 June 2012 Lo primero es que no se suspenden las elecciones dado este acontecimiento. La Ley Orgánica de Procesos Electorales es muy clara al respecto: “Las organizaciones postulantes podrán modificar las postulaciones que presenten. En caso de candidatos ya postulados, quienes por renuncia, muerte, discapacidad física o mental, o por cualquier otra causa, deban ser retirados, se admitirán las correspondientes sustituciones”. Así, los partidos que respalden al candidato, en esas circunstancias lo que tienen que hacer es postular al candidato sucesor. Sin embargo, la rectora principal del CNE, Socorro Hernández, informó que “la sustitución de candidaturas tendrá como fecha tope el 27 de septiembre, diez días antes de las elecciones del 7 de octubre”. Por otra parte, después del 23 de junio no podrá sustituirse la foto del tarjetón. O sea, si alguno de los candidatos fallece o renuncia después de esta fecha, el candidato que lo remplace no tendría su foto sino la del candidato retirado. Lo que no queda claro –al fijarse una fecha tope- es si el hecho ocurre en los 10 días antes de las elecciones. En este escenario qué pasaría, ¿las elecciones se harían sin candidato por parte de los partidos del candidato ausente? o se ¿permitiría que a última hora postulen al relevo? El CNE debería aclarar esto, porque si ocurre el suceso faltando apenas una semana antes del 7 de octubre, sería conveniente saber cuál el procedimiento a seguir, para evitar que la incertidumbre generara situaciones que se fueran del control. Vladimir Gessen
- Chávez: Nada nuevo, más de lo mismo, en medio de una tragedia
12 June 2012 No podía ser de otra forma. Sabíamos que marcharían los empleados públicos, los cuales llenarían los espacios, aunque –evidentemente- no fue la mayor ni la mejor demostración de fuerzas. En el pasado fueron impresionantes, ahora no. Quienes le creyeron a Aristóbulo Istúriz sobre la marea roja que tomaría Caracas quedaron decepcionados. También, quienes pensaron que Jorge Rodríguez decía la verdad cuando señaló que el comandante a lo mejor vendría en paracaídas, se desilusionaron. Estos y otros dirigentes crearon tantas expectativas que Chávez deslució. Lo vimos cansado, lamentablemente enfermo, haciendo de cantante con fallas en la voz… Las mismas franelas rojas rojitas, el mismo culto a la personalidad. Habló tres horas... La misma imagen y poses, los mismos clichés, los mismos insultos, las mismas promesas. Los mismos chistecitos... y, por supuesto, el imperialismo, el socialismo, las batallas, la historia versión Chávez, bla, bla, bla... No dudo de su voluntad. Su físico delata el gran esfuerzo, sus ojos casi cerrados, su cara engordada por los tratamientos, su conducta afectada por los medicamentos. No puede caminar como quisiera. Me imagino su frustración. Definitivamente, el PSUV se encuentra en un atolladero, aunque reconozco la lealtad que le profesan a su líder, a quien de todo corazón, le deseo su sanación. Pero debe aceptar la realidad. En las actuales condiciones no podrá ganar las elecciones el 7 de octubre. Vladimir Gessen
- Chávez regresa al odio social y el racismo
13 June 2012 Con lo del "majunchismo",una vez más, el comandante acude al racismo, una exacerbación del sentido racial de un grupo étnico que en ocasiones ha motivado la persecución de un grupo humano considerado como inferior. Ahora, señala a más de tres millones de ciudadanos venezolanos que ya votaron por Henrique Capriles en las primarias de la oposición y al candidato de la Unidad, como “majunches”. Término que define algo de calidad inferior, deslucido, mediocre. Proviene del vocablo “macuache” que indica al indio mexicano que no ha recibido instrucción alguna. Pregona que los “patriotas” vencerán a los “majunches”. Hitler, también aplicó el odio como motor de su “revolución” nacionalsocialista (nazi). La diferencia fue que disimuló la lucha de clases, para diferenciarse de los comunistas, como una lucha racial contra las “razas inferiores” como definió a la judía pero, presentándoles como los “ladrones comerciantes” y como la “oligarquía” que había robado al pueblo germano. En el fondo, fue una mezcla de racismo y lucha de clases. Su categorización significó la muerte de millones de seres humanos en el holocausto. Fidel Castro dividió a los cubanos entre “gusanos” y revolucionarios y miles de cubanos fueron fusilados o presos por ser “gusanos”. Cabe señalar que lo que designaba esta grotesca forma de llamar a un ser humano era el no estar de acuerdo con el castro-comunismo. El odio dirigido en contra de razas o de ciertas clases sociales o étnicas es similar, y se fundamentan en la clasificación de la gente. La idea es crear enemigos ficticios quienes pasan a convertirse en reales para quien cree esa “verdad”, esa diferenciación. No es más que una astuta y programada manipulación política de la conducta humana por parte de autócratas de gobiernos autoritarios para imponer su poder y sus doctrinas. La sociedad se divide en raza superior versus raza inferior. Antes, fue entre “escuálidos” versus socialistas. En el presente, Chávez fomenta la separación entre “patriotas” y “majunches”. Esta codificación conduce a la división, a la enemistad de los venezolanos y a la creación de enemigos entre seres iguales, lo cual viola la Constitución y la Carta de los Derechos Humanos, ya que prohíben cualquier tipo de discriminación. El problema del odio social que genera este “enchavado” método de lucha política, es que su final previsible son la violencia o la segregación del grupo odiado por el gobernante, como en la tristemente célebre Lista Tascón. En otros casos fue peor: ha derivado en guerras (Alemania, Kosovo, Croacia, los Balcanes o Camboya), guerras civiles (España, EEUU), golpes de estado (Chile), revoluciones (URSS, China, Cuba) y masacres y genocidios en África. Este enfoque no tiene nada de teórico sino un efecto muy práctico en el porvenir inmediato de Venezuela: Chávez se encuentra en su momento político más peligroso. Es su hora decisiva y va a hacer cuanto esté a su alcance para imponer su sucesión, usando todos los recursos que halle disponibles para conservar el poder. Al fomentar este odio social, segregando a los millones de “majunches”, crea las condiciones para una conflagración. Pareciera que el combustible que da fuerza y sentido a su lucha es y será el Odio Social. Por ello mantiene la confrontación. De hecho es su táctica. Lo insólito, es que el lema de su campaña es: “Corazón venezolano”. Vladimir Gessen
- La crisis del capitalismo
16 June 2012 Algunos neocomunistas creen que la inestabilidad económica mundial que estamos viviendo le abrirá las puertas otra vez al socialismo del siglo XX. Pero no será así. Sin embargo, es necesario cambiar la forma de conducir el sistema capitalista sí queremos evitar la anarquía o un neototalitarismo. Lo cierto es que la reforma capitalista neoliberal que comenzaran, en la década de los ochenta, Ronald Reagan y Margaret Thatcher y expandió el crecimiento mundial, el empleo, la prosperidad, e impulso la “mundialización” de la economía, llegó a su fin. Del neoliberalismo tendremos que pasar hacia la economía social de mercado, con una fuerte intención y praxis en pro del desarrollo de los sectores económicamente limitados o desposeídos. Tampoco, se podrá hablar de economía mundial sana si esta no incluye a los países no desarrollados. La “mano invisible” del mercado que debió equilibrar la economía y generar riqueza y bienestar para todos, funcionó en principio durante un tiempo en algunos países, pero en el mediano plazo condujo a abusos corporativos, a prácticas deshonestas, a enriquecimientos ilegítimos, al capitalismo salvaje y a la presente crisis de la economía mundial. El balance del neoliberalismo en Latinoamérica fue francamente negativo. No obstante, el capitalismo probó durante un siglo que no tiene alternativa válida, porque su antítesis, el comunismo, demostró su inviabilidad en la extinta Unión Soviética, en China, en Cuba, en Corea del Norte y en todos los más de 30 países que lo intentaron. La dictadura del proletariado y la negación de la propiedad individual acarrean pobreza porque suprimen el incentivo personal. Los supuestos de igual remuneración para igual empleo, a cada quien según su trabajo, en la fase socialista, y a cada quien según su necesidad en la fase comunista, congelan la productividad, y la falta de libertades niegan la creatividad, el ingenio y la iniciativa de inventar. Un capitalismo regulado, con intervención del Estado, genera mas riqueza, progreso y felicidad que el comunismo, sistema que empobrece a los que más tienen y vuelve miserable a los más pobres, además de destruir a la clase media. Cuando la crisis de los años treinta, el siglo pasado, John Maynard Keynes escribió una teoría económica como respuesta a la gran depresión que incluía una “política fiscal” para intervenir el mercado y regularlo. Sin quebrantar las libertades de los ciudadanos y sin coartar libertades, los países democráticos del mundo enfrentaron las crisis con un capitalismo reformulado a la altura de esos tiempos. Otras naciones pensaron que mediante un control férreo del Estado y con una planificación centralizada lograrían mejores resultados. No fue de esta forma, el fascismo en Italia, el nazismo en Alemania y el comunismo en los países que lo practicaron pagaron un alto precio social sin tener el éxito esperado. La dictadura del proletariado hizo a los trabajadores del socialismo comunista más desheredados que el capitalismo. Tenemos dos sistemas que nos han mostrado históricamente sus desempeños. Ahora debemos dejar atrás al capitalismo salvaje y avanzar al futuro. La salida no puede ser ir hacia el pasado. Por ahora, apostamos al capitalismo en función social o economía social de mercado, o como dicen los chinos, hacia un “socialismo” de mercado, pero con pleno ejercicio de las libertades, las prácticas democracias y la observancia absoluta de los derechos humanos. Vladimir Gessen
- Chávez, tengo que saber si podrás gobernar
20 June 2012 Así de simple. Haces promesas extraordinarias, siempre las has hecho y algunas las cumples, aunque sea a medias. El problema es que no se si en esta oportunidad podrás efectuarlas. No hablas de tu estado de salud. No sabemos si estás curado, si te sanarás… o si durarás meses o los seis años al frente del gobierno. Nos invitas a votar por ti, tu partido explica a través de todos sus dirigentes que todo contigo y sin ti, nada. Tu mismo expresas que nadie llena tu grandeza, que el otro candidato, Capriles, es “la nada”. Que tú eres como Cassius Clay, en realidad Muhammad Alí, y que si aceptabas debatir con Henrique, era como pelear con el Jefe de tu partido, el primer vicepresidente Diosdado Cabello y segunda autoridad del país, porque según tu comparación es como el “majunche”. Imagina no más el desasosiego que causas en tus seguidores. Tú prometes y prometes, pero nadie sabe si vivirás para llevar a la realidad estos ofrecimientos. Y si tú no lo puedes hacer, la pregunta es: ¿Quién lo va a lograr en tu ausencia si ninguno sirve? Votar por ti se está convirtiendo en una celada que no nos lleva a ninguna parte como no sea a un vacío de poder y una crisis institucional… Sin embargo, comandante, todo tiene solución en la política –el arte de lo posible- y lo que tienes que hacer es relativamente sencillo: Uno, pedirle a tus médicos tratantes, los más amigos y fieles a tu causa, que den una rueda de prensa y le expliquen a todos que estás sanado y que tus expectativas de vida superan los próximos 7 años. Dos, si lo anterior no es posible, porque ninguno de ellos quiera afirmar que estás restablecido a plenitud, revela entonces quién será la persona que nombrarás como vicepresidente, para saber quien realizará tus propuestas si tu no puedes honrar tus palabras por la enfermedad. Pareciera que Diosdado no es de tu talla, nos imaginamos que Jaua tampoco, ni Nicolás. ¿Será tu hija, tu hermano, el ministro de la Defensa?… Por favo,r dinos a quien quieres de sucesor. Y, tres, aclara también si vas a cambiar la Constitución Nacional para que ese vicepresidente se quede todo el período en tu lugar, porque de acuerdo a lo establecido en la actualidad, solamente podría gobernar por 30 días, en el caso de tu ausencia absoluta, porque habría que llamar a elecciones en ese tiempo. De no enmendar la Carta Magna votar por ti sería como tener que llamar a votar otra vez en corto plazo. Presidente, todos debemos saber las respuestas a estas interrogantes: ¿Estás rehabilitado o no? ¿Podrás gobernar o no? ¿Por cuánto tiempo? ¿Tus promesas, quién las cumplirá? Respuestas que de no darlas te impedirán ganar las elecciones… aunque Usted –por ahora- no lo crea en el Olimpo donde se encuentra. Vladimir Gessen
- El presidente-comandante no es mi padre…
21 June 2012 … Fue Don Luis Gessen Campos, meritorio trabajador margariteño que tuvo la virtud de invertir la mitad de su sueldo en los estudios de sus hijos, entre ellos yo. Digo esto porque en días pasados, con motivo del día del padre, el más importante ideólogo y filósofo del PSUV, Miguel Pérez Pirela, felicitaba al “padre” Hugo Chávez, señalándolo como el padre de los venezolanos. La propaganda oficialista nos intenta presentar a un “nuevo padre de la patria” en la figura del mandamás. “Después de Dios, el comandante” dice otra de sus cuñas. Todo, en medio de una campaña de culto a la personalidad, solamente equiparable a la usada por los tiranos más connotados de la historia, como Mao, Hitler, Mussolini, o Kim Jong Il. Otro que uso la palabra de “padre” fue el genocida José Stalin. Los pueblos sojuzgados por su dictadura lo tenían que llamar el “padrecito”. Un criminal que asesinó a sus “hermanos” dirigentes de la revolución de Lenin: León Trotski, Gregori Zinoviev, Led Kámenev, Nikolái Bujarin e Ivan Smirnov, entre otros, y luego extermino a buena parte de sus “hijos” compatriotas. Hoy, Stalin está acusado por el gobierno de Ucrania por la muerte de entre siete a diez millones de campesinos por oponerse a sus designios. Luego de la disolución de la Unión Soviética, los archivos del régimen comunista han sido abiertos y se estima hasta en ¡60 millones! las víctimas “hijos e hijas” de este “padrecito”. Por ello, es que me preocupa que el presidente Chávez haya autorizado el que lo llamen “padre” de Venezuela o de la Patria, en la propaganda gubernamental, porque todos estos “padres”, terminan “castigando” a sus “hijos” y destruyéndolos. El único Padre de la Patria es Simón Bolívar. Lo rememoramos así porque es el progenitor, el creador de nuestra Nación. Nos legó la independencia, la emancipación, la libertad, nuestro espíritu, nuestra identidad nacional y escribió las primeras páginas de nuestra historia republicana. Los venezolanos –sin excepción- lo evocamos como el pater familias del país. El culto a la personalidad ha llevado a algunos autócratas a querer ser los “padres” del país que regentan. Quienes lo han hecho han culminado sus mandatos sin el reconocimiento de sus “hijos”, todo lo contrario, odiados y repudiados. Vladimir Gessen
- Chávez no es mi comandante, ni mi jefe…
22 June 2012 … Ni “mi” presidente… Es el Señor Presidente, electo por una mayoría de venezolanos, como nuestro primer servidor público, para que administre con honestidad y eficiencia –dentro de los parámetros constitucionales- los recursos de todos los venezolanos. Es cierto que es el comandante en jefe de las fuerzas armadas, pero no el comandante de los civiles. Un fundamento clave en las filas militares es la obediencia. Por eso, un subalterno llama a su superior “mi” jerarquía. Un teniente dirá “a la orden mi capitán”, en señal de acato. Todos los uniformados castrenses en Venezuela le deben subordinación, dentro del marco de las leyes, al presidente, porque es el supremo grado militar. Para ellos, el presidente es “su” comandante, “su” jefe. Pero, Chávez no es el jefe de los venezolanos. Es el principal empleado público. Como tal, no somos los ciudadanos quienes debemos escucharlo. Al revés, es él quien debe oír la voz del Pueblo, el clamor y los requerimientos de la gente. Cuando algún civil, sea ministro, asambleísta, magistrado, rector, dirigente del oficialismo o servidor público, se dirige al Señor Presidente como “mi” comandante-presidente, niega su condición ciudadana, y agacha la cabeza a un jefe militar sin corresponderle. Lo hace por adulación, por cuidar su puesto, por obligación, por miedo, o para recibir una de sus dádivas. Un presidente debe ser un líder no un jefe. El líder fundamenta su autoridad porque las personas le siguen en virtud de su moral, su decencia, probidad, integridad, y su eficacia para resolver los problemas de quienes dirige. El Jefe cimenta su dominio por el castigo que impone a quienes no le obedezcan. Al líder lo respetan, al jefe le temen. El líder escucha e incorpora a su equipo de gobierno en la toma de decisiones, el jefe no oye, ordena a sus seguidores –a su bien entender aunque esté equivocado- y quien no se someta será sancionado. Por esto Chávez, Usted no puede ser líder de la mayoría de venezolanos. Es el jefe de quienes renuncian a sus derechos como ciudadanos en buena medida, y se doblegan ante Usted. Usted, Señor presidente no es mi jefe y mucho menos líder de nuestro Pueblo. Vladimir Gessen
- Chávez: Cuando veas las barbas del vecino quemar pon las tuyas en remojo
24 June 2012 Los mandamases de países como Argentina, Ecuador, Bolivia y Venezuela, han puesto el grito en el cielo porque el Congreso paraguayo destituyó al Presidente Lugo. Allí ocurrió lo que pasó en Venezuela, el Congreso destituyó a Carlos Andrés Pérez, donde, por cierto, Hugo Chávez aplaudió este hecho. Ahora no lo hace sino lo repudia, al igual que Cristina Kirchner de Fernández, Evo Morales y Rafael Correa, porque ven quemar las barbas de su vecino y les preocupan las propias. Este escenario podría presentarse en Venezuela u otro de estos países gobernados por autócratas o dictadores en potencia. No sería imposible que –al igual que en Paraguay- una mayoría de asambleístas del partido oficialista llegaran a la conclusión, en alguna coyuntura política, que fuera necesaria, por la salud del país o para salvar a la propia revolución o los principios del partido de gobierno, destituir al presidente. Esto puede acontecer y lo saben estos mandatarios que hoy se auto-defienden a futuro, cuando se rasgan vestiduras por el obispo -nada casto- paraguayo. Ellos preferirían cerrar a los Congresos o a las Asambleas y enterrar a las democracias… El Congreso o Asamblea de una nación es la representación del Pueblo. De allí se deriva que el nombre sea el Soberano Congreso o la Soberana Asamblea, porque electos sus congresistas o asambleístas, directamente por el voto popular, su mayoría expresa la legítima voz de los ciudadanos. Por esto es que los Presidentes se juramentan ante esta institución, porque de hecho se juran ante el Soberano. Simón Bolívar así lo reconoce cuando como Jefe Supremo de la República, juró “obediencia al Soberano Congreso de Angostura” o cuando escribe en el Decreto de Guerra a muerte: “Un ejército de hermanos, enviado por el Soberano Congreso de la Nueva Granada, ha venido a libertaros”… El Congreso o Asamblea es el poder más importante, porque como vocero del Pueblo controla la gestión del Presidente o del Primer Ministro, y nombra a los magistrados y rectores del Poder Judicial y de los otros poderes del Estado. La división de poderes fue sugerida por Hobbes, Locke y Rousseau. Se trataba de evitar que un solo hombre abarcara todo el poder. La propuesta concreta la realiza Charles Louis de Secondat, Barón de Montesquieu, en su obra “Del espíritu de las Leyes”, donde expone que la división de los poderes es imperiosa para salvar la acumulación de mandos en una persona. La división del poder debía seccionarse en tres poderes: El legislativo, el ejecutivo y el judicial cuando menos, o de lo contrario, se garantizaría un gobierno tiránico y abusivo. Para él, existen tres clases de gobierno: El republicano, el monárquico y el despótico: “Doy por supuestas tres definiciones: El gobierno republicano es aquel en que el pueblo entero, o parte del pueblo, tiene el poder soberano; el monárquico, en que gobierna uno solo, con arreglo a leyes fijas y establecidas; y el gobierno despótico donde una sola persona gobierna sin ley y sin norma, lleva todo según su voluntad y su capricho”… Para Montesquieu el régimen despótico está gobernado a través del terror. El despotismo se asienta en que una sola persona gobierna conforme a su voluntad. Su principio es el temor, el cual debilita todas las virtudes políticas de la república. La fórmula trazada por Montesquieu es hoy aceptada como el elemento vital para definir a un régimen como democrático. Al fin y al cabo el Presidente no es más que el primer empleado público del Pueblo. El Comandante en jefe de la independencia y revolución estadounidense, George Washington, fue el primer presidente de ese país por dos períodos y aunque pudo haberse relecto varias vece,s dada su popularidad y poder, considero no hacerlo sino una vez. El creía fervientemente que era más importante que se fortalecieran las instituciones republicanas que un solo individuo. Es fatal para un pueblo que la opción para mantener una política o una forma de gobierno dependa de un hombre o de una mujer y no de sus ciudadanos e instituciones. En esto deberían pensar los presidentes que hoy chillan en lugar de arremeter contra el principal poder de los ciudadanos de sus países como los son los Soberanos Congresos o Asambleas. Vladimir Gessen











