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- Las noticias de economía del 24Oct en Venezuela
La contribución de los venezolanos representa el 1,91% de los ingresos fiscales en Colombia y el 0,32% en Costa Rica. Foto: Archivo Un resumen de las informaciones económicas de importancia nacional del día. Estudio: Migración venezolana crea mercado de consumo de US$10.500 millones en América Latina La migración de hasta siete millones de venezolanos en América Latina y el Caribe creó un mercado de consumidores del orden de 10.500 millones de dólares , según un estudio presentado este viernes 24 de octubre, por la consultora Equilibrium en Washington. Aunque el 41% de los venezolanos que emigraron a ocho países de la región no tienen acceso a servicios financieros, su inserción en el mercado laboral modificó las perspectivas de cada país, según este estudio sobre el impacto económico de la diáspora venezolana, cuyas cifras preliminares fueron presentadas en el centro de análisis Diálogo Interamericano. "La mayor parte de ese consumo se realiza en el país de acogida, en torno a un tercio para el hospedaje, un 25% para comida y cerca de un 10% para educación y salud ", explicó David Licheri, director de Equilibrium, una consultora con sede en Lima. Según el experto, el envío de remesas no representa una parte significativa de los ingresos de los emigrantes, ya que los países donde residen no les ofrecen salarios mucho más altos que los de Venezuela. La situación cambia totalmente para los venezolanos que viven en Estados Unidos (poco más de 1,1 millones) o Europa, donde tienen más margen para mandar dinero. El estudio de Equilibrium fue llevado a cabo en Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Perú y República Dominicana, con la colaboración de cámaras de comercio locales, comunidades de migrantes e instituciones públicas. La contribución de los venezolanos representa entre el 1,91% (en Colombia) y el 0,32% (Costa Rica) de los ingresos fiscales en esos países. Las diferencias salariales son sustanciales en función de si logran entrar en la economía formal o se quedan en la marginalidad. En Colombia, por ejemplo, un venezolano con un contrato legal puede ingresar una media de 427 dólares; en el sector informal no pasa de 100. En Chile puede cobrar 958 dólares como media mensual ; si trabaja en el sector informal, la mitad (495 dólares). La gran mayoría de los venezolanos (cerca del 82%) trabajan en la economía "negra" en esos países. Cuando logran acceder a un trabajo formal, su contribución per cápita crece considerablemente, según estudios particulares realizados en Perú y Ecuador. En Perú, un venezolano que cotiza legalmente entregaba anualmente a las arcas del Estado 133 dólares en 2021 y 358 dólares en 2024. En Ecuador, su aporte era de 84 dólares en 2021 y 243 en 2024. Con información de bancaynegocios.com Ecoanalítica: intervención del BCV cayó a $71 millones en septiembre En septiembre, el Banco Central de Venezuela (BCV) intervino en el mercado cambiario con 71 millones de dólares, lo que representa una caída del 82,5% respecto a las ventas registradas en el mismo mes de 2024 y un 61% menos en comparación con agosto, según datos difundidos por Ecoanalítica. Esta disminución en las operaciones del BCV evidencia un menor flujo de divisas en el mercado oficial, en un contexto de alta volatilidad cambiaria y persistente brecha entre el dólar oficial y los tipos de cambio del mercado. El comportamiento del mercado cambiario se enmarca en una restricción general de divisas que también ha impactado al comercio exterior. De acuerdo con el economista Asdrúbal Oliveros, las importaciones acumuladas de Venezuela registraron una caída de 15% entre enero y agosto de 2025, en comparación con el mismo período del año pasado. En un video publicado en su cuenta de Instagram, Oliveros explicó que la falta de acceso a divisas ha limitado la capacidad del sector privado para financiar compras en el exterior. “La restricción de divisas ha provocado una caída en el volumen de las importaciones en lo que va de año, un cambio clave respecto a los dos años precedentes”, señaló. Prioridad en la asignación de divisas En junio pasado, la vicepresidenta del área económica, Delcy Rodríguez, anunció que los sectores de alimentación, medicamentos y producción —particularmente materias primas y bienes de capital— tendrían prioridad en la asignación de divisas, mientras que el acceso para bienes suntuarios sería limitado. Según la funcionaria, el objetivo es reorientar los recursos económicos hacia las necesidades básicas y estimular la producción nacional, en el marco de lo que el Ejecutivo describió como un proceso de sustitución de importaciones. Con información de finanzasdigital.com Mercado cripto está "repotenciado": En Venezuela habrá evolución en instrumentos financieros para usar criptoactivos El economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, expresó que el mercado de criptoactivos "tiene mucho rato" en Venezuela y sumó que en el resto del mundo, este sector se desarrolla como una alternativa de inversión. En ese sentido, explicó que en el caso de Venezuela, el mercado cripto se desarrolló por dos razones: la primera, por "la volatilidad de la moneda, la incapacidad de mantener estable al bolívar en el tiempo". Precisó que el segundo aspecto es que se utiliza en la actualidad como un puente "para convertir la moneda local en divisas, especialmente en dólares" . Luis Vicente León indicó que actualmente, el mercado cripto está «repotenciado» en la nación caribeña, porque fundamentalmente "se tranza una parte del cobro del petróleo que se hace al mercado no occidental" . "El 90% de esa producción (petróleo) no va a Estados Unidos, no va a Occidente por el tema de las sanciones, lo que va es lo que está autorizado para Chevron , que son un poco más de 110.000 barriles de petróleo diarios (bpd)", apuntó. El economista venezolano manifestó que "una parte muy importante de las divisas que entran en el país hoy, vienen a través de los criptoactivos" . Igualmente, señaló que en el mundo entero habrá una evolución importante para el uso de los criptoactivos y destacó que en Venezuela "habrá algunas evoluciones más rápidas (en instrumentos financieros) que en lo que se pueda ver en el resto del globo terráqueo". Precio del Dólar y Euro Al cierre del 24 de octubre de acuerdo al Banco Central de Venezuela el dólar cierra la semana en 216,37 y el euro 251,65. Precio que se mantendrá hasta el 27 de octubre en horas de la tarde.
- The super Drug Trade in this century
Drug trafficking, beyond being a crime, is a multibillion-dollar transnational enterprise that buys countries, corrupts their identity, and undermines their institutions. At the end of the last century, when the world was astonished by Colombia’s Medellín and Cali cartels, I demanded, as a member of Parliament, the creation of the Permanent Anti-Drug Commission of the Congress of the Republic of Venezuela, which I chaired for a decade. I also introduced and co-authored the first Law Against Drug Trafficking Crimes in Venezuela. From the National Assembly, I revealed that some congressmen were using their official vehicles to traffic drugs; we managed to expose several of them, and some ended up in prison . I also demanded that President Carlos Andrés Pérez’s government expel the Sicilian mafia Cosa Nostra from the country, an action that was successfully carried out . Since the 1980s, I had warned that Venezuela had to prevent the expansion of drug trafficking within its borders, emphasizing that Colombian cartels could turn our territory into “the largest storage hub of Colombian drugs bound for the United States and Europe.” In 1987, during the government of President Jaime Lusinchi, I also denounced that high-ranking generals at the time were involved in drug trafficking. It was then that I coined for the first time the term “Cartel de los Soles” (Cartel of the Suns). It is called that because Venezuelan generals, unlike their U.S. counterparts who wear stars on their epaulettes, wear suns as insignia on theirs. to describe that emerging structure within the Venezuelan armed forces. That denunciation —made in a supposedly democratic state— led to an illegal judicial and military persecution against me. Though I was a civilian and a member of Congress with parliamentary immunity, the Military Court Martial charged me with “defamation of the Armed Forces” and sought to prosecute me. I could not trust that court, since the president of the same Court Martial, a general, had been tried for drug trafficking after being arrested near Coro, Venezuela, in 1985 with 453 kilograms of cocaine. As a result, I had to seek asylum in the Embassy of Panama in Caracas. The next day, I left the country under the protection of Panamanian Ambassador Marcel Salamín, a fact reported internationally by El País (Spain) and news agencies such as AP . By that time, as reported by El Tiempo (Bogotá), I had already warned that Mexico’s drug cartels were earning more than that country’s oil revenues, and that Colombia’s economy heavily depended on cocaine money. I also cautioned that with the tens of billions of dollars flowing into Colombian and Mexican cartels, they could eventually seize or control power in their own countries —or even in others across the region— thus creating a genuine “State within the State.” Today, more than three decades later, drug trafficking has expanded across much of Central and South America. The warnings I issued back then have become an undeniable reality: the narcotics trade has acquired unprecedented social, economic, political, and military power. Let us now analyze how far the production, trafficking, and consumption of illicit drugs have grown, and how this has become not only a political and security challenge, but also a psychological and generational crisis that endangers humanity as a whole. Cocaine When we speak of the cocaine business, we must first understand its criminal geography. The coca leaf is grown primarily in three Andean countries—Colombia, Peru, and Bolivia. There, in the same rural zones where it is cultivated, the first stage of processing takes place: the pasta básica (also called “pasta de coca” or coca sulfate). The next phase is conversion into cocaine hydrochloride, the white powder that dominates global markets. Traditionally, Colombia, Peru, and Bolivia have been the principal sites of crystallization, but in recent years that geography has expanded. Laboratories that convert base into final product have been uncovered as far afield as the Netherlands, Belgium, Spain, and even Brazil, where imported base or precursor chemicals are used to transform the sulfate into cocaine hydrochloride ready for consumption. In other words, the circuit begins in the Andes with the ancestral leaf, becomes paste and then powder, and may ultimately be refined in Europe or in South American border zones, poised to flood the world. This chain shows that it is no longer a local trade but an industrial network with diversified production centers and a global capacity to adapt. The peasants who cultivate the coca leaf receive little, yet they earn more than double what they would from any food crop. When that paste is moved to the crude jungle laboratories where it is processed into “base” or “pasta,” the price rises. It typically ranges between $600 and $900 per kilo. But the real transformation occurs in the crystallization labs where the paste becomes the white powder exported worldwide. At that point, still in the producing country, a kilo can already cost between $4,000 and $6,000, and sometimes $10,000. The criminal arithmetic is obvious: a commodity worth a few hundred dollars at origin multiplies tenfold when refined, and when it crosses oceans toward the United States, Europe, or Australia the same kilo can reach hundreds of thousands of dollars. In the United States the street price is estimated at $80,000 per kilo, and even higher in Europe and Asia, reaching up to $120,000 per kilo. It is precisely that abyssal price differential that sustains the narcotrafficking machinery. An illicit economy that finances private armies and gangs, penetrates institutions, and turns trafficking organizations into genuine “states within the state.” According to the World Drug Report 2025 , nearly 4,000 tons of cocaine must be produced annually; in fact, in 2023 production was 3,078 tons. Now, if we take those 4 million kilos at an average wholesale price of $80,000 per kilo, the global cocaine market would amount to —pay attention— $320 billion, sold at wholesale. Whoever buys at that price then doubles or triples the product by adding cutting agents such as talc, turning 1,000 grams into 2,500–3,000 grams. Retailers sell each gram for roughly $60 to $80 . Thus, the kilo that cost $80,000 at wholesale, if cut into 3,000 doses, can be retailed for up to $240,000… tripling its cost. Venezuela Venezuela does not cultivate coca leaf on a large scale, but since the 1980s the country has become a key transit territory and, in some border regions, a site for processing coca paste originating from Colombia. As early as the 1990s, I denounced that Venezuelan border states such as Zulia and Apure were being used for storage and refining. This means that although coca was not grown in Venezuela, shipments of coca paste and base arrived from Colombia to continue the process of conversion into cocaine hydrochloride. During the 1990s, both official reports and seizures revealed that ports like Puerto Cabello and La Guaira were being used to consolidate shipments bound for Europe and North America. Venezuela, therefore —though not a leaf producer— became a logistical and refining platform, an indispensable link in the global cocaine chain. According to the DEA (2024), Venezuela remains an important drug-transit country and a preferred route in the Western Hemisphere for trafficking illicit substances, primarily cocaine. It is estimated that between 200 and 250 tons of cocaine pass through Venezuelan territory each year. This would represent revenues of $6.5 to $12 billion, particularly when associated with distributors in Europe and the United States, clearly competing with Venezuela’s oil income. The Venezuelan government has denied U.S. accusations of links to narcotrafficking , claiming instead that most Colombian drugs do not pass through its territory. Colombia In the 1970s, the valleys of Medellín and Cali witnessed the rise of a new economic and paramilitary empire. Escobar, the Ochoa brothers, the Rodríguez Orejuela family, and other groups turned cocaine into a business more profitable than coffee or oil ( Bowden, 2001 ; Kenney, 2007 ). The state —corroded by corruption and fear— was largely incapable of stopping them ( Molano, 2000 ). Thus, drug trafficking became a mirror reflecting the inequality and frustration of a society that had lost faith in its institutions ( Waldmann, 2007 ). The most devastating consequence was not only the assassinations of judges, candidates, and journalists, but also the collective fear. Colombia developed a social trauma ( Herman, 1992 ; Martín-Baró, 1990 ), a permanent emotional state in which danger was internalized and violence became part of the landscape. Illegality was normalized because legality offered no alternatives. Drug trafficking emerged as a culture of survival, a distorted attempt to find meaning and prosperity where the state had failed ( Arendt, 1958 ). With the internationalization of crime in the 1990s, military offensives dismantled the major cartels but not the business itself. Narcotrafficking, like any adaptive structure, decentralized, giving rise to cartelitos , autodefensas , and later bacrim (criminal bands), where drugs, paramilitarism, and politics became intertwined ( Semana, 2008 ; Sarmiento, 2019 ). Mexico entered the game, and cocaine continued its global journey with new intermediaries ( Astorga, 2012 ; UNODC, 2022 ). The business did not die; it became transnational. Eradication strategies —fumigations, military operations, and international cooperation— failed repeatedly ( Youngers & Rosin, 2005 ; Mejía & Restrepo, 2016 ). Each time one growing zone was destroyed, another appeared. Anti-drug policies forgot that drug trafficking is, above all, a social and economic phenomenon. Eradicating coca without replacing it with something productive only sows frustration. Peasants grow coca because it feeds their families and sustains their lives ( UNDP, 2013 ). Today, Colombia has changed, but the wounds remain open. Illicit money circulates disguised within legal businesses and political campaigns ( Transparency International, 2020 ). Yet the ethical dilemma persists: Can a society build justice when part of its economy depends on illegality? Can there be peace without development or real alternatives? ( ECLAC, 2021 ). The history of narcotrafficking in Colombia is the history of a people unable to reconcile morality with hunger. The day Latin America invests more in consciousness than in repression, the drug trade will lose its market. No army can defeat what is born of deprivation, and no state will achieve peace unless it offers something more powerful than cocaine, such as daily sustenance and opportunity. The production and trafficking of cocaine have a profound social and economic impact. Although Colombia’s formal sectors contribute much more to its GDP, narcotrafficking operates as a parallel economy that compromises legality, distorts markets, erodes institutions, and inflicts deep social damage. Even if it does not dominate the formal economy, it influences it, since the sheer magnitude of illicit funds creates multiplier effects: corruption, money laundering, and violence. The cocaine economy generates resources that escape official statistics and fiscal control, meaning its real impact is likely underestimated. It remains the main source of income for paramilitary armies and for dissident guerrilla groups from the FARC and ELN. According to the United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC), in 2023 Colombia recorded a 53% increase in potential cocaine production , reaching approximately 2,664 metric tons, with 253,000 hectares cultivated with coca leaf . Another source estimates that the cocaine market brings $10 billion per year into the country. Undoubtedly, cocaine production in Colombia has reached record levels, signaling an illicit economy of vast magnitude. Its true weight is also qualitative, manifested in institutional corruption, regional control, the erosion of the judiciary and armed forces, the maintenance of parallel military organizations and guerrillas, the expansion of criminal networks, and the decay of public morality. Mexico When we speak about Mexico and drug trafficking, we must understand that this country is no longer merely a transit point—it has become both an industrial plant for synthetic drugs and a command center for routes leading to the United States and other global markets. According to the DEA, the transformations of the past decade have redrawn the map: it is no longer just about moving cocaine from South America, but about manufacturing the most lethal product of the modern era —fentanyl— and diversifying the portfolio to dominate the continental market. What Drugs Do the Mexican Cartels Produce? The main development is that Mexican cartels have acquired industrial-scale capacity to produce fentanyl —in pills or powder— using imported precursors and machinery. Today, a large portion of the fentanyl that reaches the U.S. market in pill form originates from laboratories in Mexico , as indicated by the DEA. As for methamphetamine, it is now produced massively in industrial plants (both pills and crystal form), with greater sophistication and volume than in previous decades. According to the U.S. Department of State, this growth is largely due to Mexican factories using precursor chemicals imported from Asia . When it comes to heroin, which still retains high value in specific markets, Mexico remains an important source of this narcotic bound for the United States . However, in terms of public health impact, fentanyl has now surpassed heroin as the leading cause of overdose deaths. Cocaine is not produced on a large scale in Mexico, but it is imported from Andean countries, and Mexican organizations control the routes , store shipments, and sometimes refine batches, particularly for the U.S. market. Although no precise public percentage divides the global trade by transit country, agencies monitoring the phenomenon agree on one essential fact: most of the cocaine that reaches the United States passes through routes controlled by Mexican organizations. Moreover, these groups have extended their logistical influence toward Europe and Africa through partnerships with local transit networks. This position allows them to capture substantial margins of profit at every stage : storage, transshipment, transportation, and occasionally refinement. Major Cartels and Their Reach At the strategic level, two conglomerates currently dominate both the national and international landscape: The Sinaloa Cartel, historically the dominant player in routes to the U.S., remains a central actor, though now fragmented by internal disputes. The Jalisco New Generation Cartel (CJNG) has become the most economically powerful and rapidly expanding narcotrafficking organization of the past decade, with strong territorial control, paramilitary capabilities, and market diversification, including fentanyl production and distribution. Alongside them operate other groups of varying strength and regional presence , such as the Gulf Cartel, Juárez Cartel, Tijuana/Arellano Félix Cartel, and remnants of Los Zetas (now splintered and restructured), as well as the weakened Beltrán-Leyva Organization, and dozens of smaller local gangs and satellite cells acting as intermediaries. If alliances and subcontracted networks are included, the number of active “organizations” may reach several dozen. A Parallel Economy In Mexico, the cartels function as parallel private corporations, with an economic accumulation capacity rivaling that of formal economic sectors. Reliable estimates suggest that drug trafficking generates between $25 billion and $35 billion annually in gross revenue from drug exports to the United States alone. Some estimates push that figure to $40 billion when methamphetamine, fentanyl, and cocaine are included. There does not appear to be a unified mega-cartel operating jointly between Mexico and Venezuela. What exists are temporary collaborations, transit contracts, mutual protection pacts, or transportation subcontracts between cross-border networks. For Mexican cartels, alliances with Venezuelan networks ensure secure routes through the Caribbean corridor, Venezuelan ports, and air transfer points. For Venezuelan groups, partnerships with Mexican cartels provide direct access to the U.S. market, greater distribution capacity, and logistical cooperation in both land and maritime transport. By 2024 and 2025, journalistic and intelligence reports consistently affirm that the majority of the cocaine entering the United States continues to do so via Mexico . United States: The Largest Illicit Drug Market on the Planet It is in the United States where the entire chain converges domestic production, market manipulation, distribution gangs, and a segment of the financial system that absorbs and conceals billions of dollars in drug-trafficking profits. When we speak of narcotrafficking, we often point the finger at countries that produce coca, opium, or fentanyl, but rarely do we emphasize that the epicenter of the problem lies in mass consumption within the United States. There not only exists a demand that fuels foreign cartels, but also significant domestic production of methamphetamines and synthetic opioids. A RAND study estimated that U.S. consumers spend around $100 billion annually on illicit drugs such as marijuana, cocaine, heroin, and methamphetamine. Another report from the U.S. Bureau of Economic Analysis (BEA) placed consumer spending on illicit drugs at $153 billion in 2017. These figures make the U.S. drug market one of the most lucrative in the world. While major international mafias supply the raw material, it is on U.S. soil where the market is manipulated. The FBI reports that more than 33,000 violent street gangs, motorcycle clubs, and prison gangs are criminally active in the United States. Many are sophisticated and well organized, and all use violence to control neighborhoods and expand their illegal operations ranging from robbery, drug and arms trafficking, and prostitution to human trafficking and fraud. Many gang members continue committing crimes even after incarceration. These gangs are responsible for the distribution of drugs in neighborhoods, schools, and nightclubs across the country. But the business doesn’t end on the street. The billions of dollars generated by those illicit sales are laundered through U.S. banks, the real estate market, shell corporations, the stock exchange, and even cryptocurrencies. The United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC) estimates that drug trafficking and related crimes generate over $800 billion globally each year , in laundered money and a substantial portion circulates and is reinvested within the U.S. economy. This is not speculation: some of America’s most recognized banks have admitted to laundering more than $378 billion linked to Mexican cartels . In 2012, another major financial institution agreed to pay a $1.9 billion fine for facilitating narcotrafficking-related transactions . These cases demonstrate that the problem does not end in the streets because the international financial system, headquartered in Wall Street and London, is also part of the machinery. That is why I maintain that, while the criminal actions of cartels in poorer countries are devastating, so too is the role of the American consumer, whose demand perpetuates the wheel of narcotrafficking and allows dirty money to find refuge within the most powerful economy on Earth. The Poppy During the twenty years of U.S. military presence in Afghanistan, between 2001 and 2021, the world witnessed one of the greatest paradoxes of modern history. While Washington waged its so-called “war on terror” and “war on drugs,” Afghan opium production reached unprecedented levels. When U.S. and coalition forces entered Afghanistan in 2001 and overthrew the Taliban regime, opium flourished again like a resilient weed growing amid the rubble of war. According to the RAND Corporation, “ the international intervention opened a new and unprecedented cycle of production .” In the first years of occupation, the promises of development and state control never reached the rural areas where opium was the only means of survival. The UNODC Report of 2006 stated that cultivated land had reached 165,000 hectares, a 59% increase from the previous year. By 2007, studies estimated that Afghanistan accounted for 90% of the world’s illicit opium production . Over the following decade, that proportion barely changed. The Modern War Institute at West Point recorded that in 2019 and 2020 the country was still producing around 85% of global illicit opium , while U.S. eradication programs consumed billions of dollars, ironically strengthening the Taliban rather than weakening them. In 2022, following the U.S. withdrawal and the Taliban’s return to power, the UNODC reported a record 233,000 hectares under cultivation . Although this figure came after the U.S. exit, it showed that the expansionary trend had never truly been contained. Psychologically and politically, the paradox is telling: the greater the foreign intervention, the stronger the opium economy became. The Afghan state, fragmented and dependent, relied on traditional agriculture, and for millions of farmers the poppy represented not only income but survival. Both the United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC) and the U.S. Department of State agree that substitution programs failed because alternative crops were less profitable and more vulnerable to drought and violence. Afghanistan demonstrates that in countries at war —or where central governments are weak— drug production and trafficking thrive precisely because the state is absent , even when the intervening force is the largest and most technologically advanced military in the world. Trafficking networks often take root in conflict zones, where violent actors consolidate power through economic, political, and social influence . Thus, in Afghanistan, opium became a systemic drug. It fed entire communities, financed militias, sustained corruption networks, and turned the war into a self-perpetuating enterprise. For farmers, poppy cultivation provided what neither the state nor the occupying forces could guarantee: a sense of control over their destiny. In the face of fear, poverty, and foreign occupation, the poppy offered the illusion of autonomy. Politically, however, it meant something else: it was the financial backbone of the insurgency. Numerous studies from the RAND Corporation and the U.S. Institute of Peace have shown that narcotrafficking revenues financed the Taliban, turning opium into both a tool of resistance and an indirect source of war funding . In 2024, Afghanistan produced around 433 tons of opium, representing roughly 30% of the country’s total income. Today, opium production leadership has expanded to Myanmar, in the heart of the Golden Triangle, which in 2023 even surpassed Afghanistan in some reports, with over 45,000 hectares cultivated. Together with Laos and Thailand, these nations remain a global epicenter of heroin bound for Asia, Europe, and North America. The total cost of the U.S. military intervention in Afghanistan exceeded $2.3 trillion, according to the Costs of War Project of the Watson Institute for International and Public Affairs at Brown University. That figure includes direct military spending, reconstruction efforts, veterans’ care, and accumulated debt. To put it in perspective, with just one-tenth of that amount —10%— Afghanistan could have rebuilt its basic infrastructure, created a modern national education system, and financed sustainable projects in solar energy, agriculture, and cultural tourism. Reports from the United Nations Development Programme and the World Bank note the country’s vast tourism and historical potential, from the valleys of Bamiyan to the Greco-Buddhist ruins of Ai-Khanoum, and the ancient trade routes of Herat and Mazar-e-Sharif. Investing in the restoration of that heritage, in modern irrigation, and in local industries would have produced an infinitely greater human and social impact than two decades of war. Symbolically and morally, the United States could have replaced poppies with schools —and opium fields with an economy of hope and dignity— while saving 90% of what it ultimately spent on war. Fentanyl But the real epochal change lies in synthetic opioids. We are no longer speaking only of heroin, but of fentanyl, far more potent and lethal. Here China and India enter the picture as the principal producers of the chemical precursors that, disguised as legal industrial inputs, travel to Mexico. There the cartels have erected industrial laboratories capable of producing multibillion-pill batches. The figures are chilling. The DEA reported seizing 13,176 kg of fentanyl (powder) in 2023 and 9,950 kg in 2024. One kilogram of fentanyl can fetch roughly $1.6 million on the black market, which means that the seizures alone represent no less than $19.2 billion. Looking at the market as a whole, even the most conservative estimates indicate that the illegal trade in synthetic opioids not seized in the U.S. could reach $307 billion annually, a sum comparable to what heroin once generated. The economic burden in hospitals and treatment for opioid use disorder in the United States is estimated at $471 billion, while fatal opioid overdoses carry an economic toll of $550 billion per year . What we face is a lethal supply chain: Afghanistan and Myanmar produce opium and heroin; China and India export the precursor chemicals; Mexico converts them into fentanyl; and the United States endures the largest overdose epidemic in its history. This is a business that moves hundreds of billions of dollars, and unlike cocaine it travels in minuscule volumes while inflicting an exponentially greater capacity for social destruction. A Lesson for the Psychology of Power From the perspective of social psychology, this cycle reveals a recurring pattern: policies based on repression generate creative adaptations within the systems they seek to control. Every attempt to eradicate the poppy resulted in new routes, new alliances, and new methods of production. The human mind —whether individual or collective— always finds ways to preserve what it depends on for survival. Thus, while the rhetoric spoke of reconstruction and democracy, in the Afghan valleys a parallel economy blossomed, sustaining the daily lives of millions. In essence, opium became the mirror of a moral failure. The failure to impose order without justice, to build peace without real economic and social alternatives, and to replace an economic addiction with social hope. One question inevitably arises: if under full U.S. control in Afghanistan it was impossible to eliminate the production of opiates and their derivatives such as heroin or fentanyl, how can we assume that the so-called “War on Terror and Narcotrafficking” will succeed in Latin America, under far weaker state institutions and even greater social inequalities? Nearly 800,000 Americans —soldiers, marines, and support personnel— participated in the longest war in U.S. history, which peaked in 2011 with about 100,000 troops deployed simultaneously. By contrast, today’s military force stationed in the Caribbean Sea comprises fewer than 10,000 marines or special forces. In the case of Latin America, in most countries the drug cartels surpass governments and the state itself in revenue and firepower. This means they possess more offensive and defensive capacity than the official armed forces. Moreover, they have the financial means to intimidate or buy police officers, judges, legislators, ministers, and even presidents, placing them in their service. The most dangerous factor, however, is that these networks operate within the clandestine world, where the greater the conflict or instability, the more favorable the terrain becomes. Guerrilla movements, heavily armed gangs, and urban militias occupy entire neighborhoods, forming criminal enclaves that challenge state sovereignty. In such a landscape, the so-called “wars on drugs” risk becoming endless cycles of violence. Not wars against crime, but wars that perpetuate it. Narco-Destruction I observe that in Colombia, Afghanistan, Mexico, and Venezuela —just as I warned more than three decades ago— narcotrafficking has penetrated institutions. The pattern repeats itself: poverty, corruption, weakened states, and the presence of parallel armies, paramilitaries and guerrillas. Drug trafficking destroys societies from within; it devours the foundations of legality and turns the State into either a complicit actor or a hostage. Instead of being a motor of development, it is a cancer that consumes every possibility of progress. Narco-Power No individual or institution is immune to the temptation of power and money. The narcotics trade moves such staggering sums that it breaks the moral resistance even of those who once swore loyalty to the State. Thus, judges, police officers, officials, and soldiers often end up protecting shipments once they perceive that the State has abandoned them. Politicians justify their silence with the excuse that “this is how balance is maintained.” The narcopower does not only buy consciences, it reprograms them psychologically. It alters moral hierarchies, normalizes the illicit, and turns crime into a daily routine. That internal corrosion is far more devastating than bullets or bombs because it hollows out institutions from within, leaving behind empty shells. That is why I affirm that narcotrafficking is not merely an economic or criminal phenomenon, it is a psychological and social virus that exploits human vulnerability, ambition, and fear. Therein lies its power. And until we understand it in that dimension —as a human, cultural, and ethical problem, not just a criminal or security issue— we will continue to watch our institutions collapse under the weight of the darkest economy on Earth. A Possible Way Out of the Narcotrafficking Labyrinth After more than three decades studying and denouncing the narcotrafficking phenomenon, I am convinced of something many still do not want to hear. The truth is that the war on drugs, as it has been waged, has been lost again and again. We have witnessed successive governments, programs, and anti-drug crusades come and go while the illicit trade prospered. Not for lack of will or sacrifice, but because the global strategy was flawed from the start. As long as there exists a voracious market of consumers, clandestine production will persist alongside it . History is clear. During Prohibition in the United States (1920–1933), the attempt to ban alcohol did not eliminate demand; rather, it created mafias, criminal gangs, and an underground economy that corrupted police, judges, and politicians ( Miron & Zwiebel, 1995 ; Thornton, 1991 ). In the end, the only viable exit was regulation and legalization of consumption, which deflated the mafias and landed Al Capone in prison. Today we see a parallel with marijuana. In 2013 Uruguay became the first country in the Americas to legalize its production and sale under state control. The State sets the price, limits dosages, and regulates distribution through pharmacies. It is not a perfect model, but so far it has prevented an explosive rise in consumption and reduced the weight of the illegal market ( Pardo, 2014 ; Walsh & Ramsey, 2016 ). In the Netherlands, with its coffeeshop policy, the controlled sale of cannabis is tolerated, effectively separating the soft-drug market from the market for hard drugs. There, consumption is not significantly higher than in the rest of Europe, and substance-abuse harms are among the lowest on the continent ( EMCDDA, 2023 ). Both cases demonstrate that intelligent regulation does not destroy societies; it reduces violence and collateral damage. Therefore, I believe the only real solution to narcotrafficking is to attack consumption and production simultaneously, under a coordinated global plan. We cannot keep risking the lives of our marines and soldiers, spilling blood over plantations and trafficking routes, while consumer markets remain intact. The global strategy must change. No more “wars on drugs,” as Ronald Reagan proclaimed in the 1980s and others have copied, because that war was an expensive illusion with no results. After decades of failure, it is clear that you cannot extirpate this social ill with cannon fire nor cure an addiction with prison. The time has come to replace the logic of war with the intelligence of prevention: education, mental health, and development. The new strategy must be dual, humane, and global. It must reduce consumption and production at the same time offering economic opportunities where illicit crops now flourish, and psychological hope where dependency and addiction reign. I Propose a Ten-Year Global Plan with Clear and Measurable Goals First, to reduce consumption by 10% per year in the countries with the highest demand —the United States, Europe, and Asia— through massive programs of prevention, rehabilitation, and education. On the other hand, to reduce production and trafficking by 10% per year in the producing and transit countries —Colombia, Mexico, Afghanistan, Venezuela, and Myanmar— by promoting crop substitution, rural development, institutional strengthening, and a direct fight against organized crime ( UNODC, 2023 ). If both processes advance simultaneously, and even if only 50% of the target is achieved, within a decade we could cut global consumption and production in half. This is not a utopia, it is the only strategy that truly attacks the roots of the phenomenon. As the market shrinks, the volume of money laundering and related criminal activity will also diminish. This is not about naivety, but about recognizing that absolute prohibition multiplies crime. We saw it with alcohol, and we have confirmed it with marijuana. Regulation, prevention, and education are far more effective than repression or endless wars ( Nadelmann, 1989 ; Reuter & Pollack, 2012 ). It is time for a global pact against drugs, with the same political will that once made possible the Marshall Plan, the founding of the United Nations, or nuclear disarmament treaties. This is about achieving peace against narcotrafficking. The solution exists and it depends, inexorably, on reducing both consumption and production together, until what is today a global criminal enterprise becomes a public health issue under state control. That is the true peace against narcotrafficking, one that will not be won with rifles, but with education, regulation, prevention, and political courage. The presidents of the countries with the highest levels of consumption and production must jointly promote a United Nations Convention on the Consumption and Illicit Trafficking of Narcotic Drugs and Psychotropic Substances , establishing these parameters. The previous convention, held in Vienna in 1988, which I attended, merely tightened punitive measures against drug trafficking, money laundering, and illicit production—without addressing consumption. Will the cartels disappear? Many ask me, “Will that policy eliminate the cartels?” My answer is clear: Yes, but progressively. Cartels do not exist because cocaine, heroin, or fentanyl exist; they exist because there is a gigantic market that consumes these drugs and because mafias have monopolized their production and distribution. As long as that market remains intact, there will always be somebody to produce and traffic. But if, in ten years, we cut consumption in rich countries and production in poor countries by half, we would drain the business. Cartels are like any corporation: they live off profit. If their revenues fall from hundreds of billions to half, they lose power, lose their capacity to corrupt, and cease to be private armies that challenge the State. History shows this: when Prohibition ended in the U.S., the alcohol mafias lost their most profitable business. Some reinvented themselves, others vanished, but none retained the power they held during Prohibition. The same will happen with the cartels if the market shrinks and some consumption moves to regulated, health-oriented channels: their economic empire will collapse. Cartels can be eliminated not with more bullets or prisons, but by attacking their true engine: money and profit. That money is weakened only when consumption and production decline together, under a global pact that combines prevention, regulation, and development. Individual Responsibility At the individual level, not using drugs is not merely a private decision or a matter of personal conscience, it is a political and moral act. Every dose a person buys feeds a criminal machine without borders or scruples. It is money that buys weapons, corrupts judges, weakens hospitals, and turns entire towns into scenes of misery and fear and, ultimately, it kills people. To abstain from drug use is to break one strand of that criminal web. If we truly want to defeat narcotrafficking, we must begin by acknowledging that the first battle is fought within the conscience—within the personal decision not to feed the criminal business. Thank you… If you wish to share your opinion or contact us, you can do so at psicologosgessen@hotmail.com . May the Divine Universal Providence guide us all. Vladimir Gessen, Psychologist This article, or any portion of it, may be published provided that the authors are properly credited and the corresponding link © Photos and Images: Gessen & Gessen
- UCV celebrará misa de acción de gracias por canonizaciones este sábado 25Oct
La invitación afirma que "será una Santa Misa por la libertad y el reencuentro de todos los venezolanos." La Universidad Central de Venezuela (UCV) junto con la Federación de Centros Universitarios (FCU), realizó un llamado a todos los venezolanos para que se sumen a una misa en acción de gracias por la reciente canonización de San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles. Este evento religioso está programado para este sábado 25 de octubre a las 10:00 am en la Plaza Cubierta de la Ciudad Universitaria de Caracas. Esta invitación se produce después de que la Arquidiócesis de Caracas anunciara la suspensión de las actividades previamente planificadas en el estadio Monumental Simón Bolívar, debido al rebase del límite de feligreses que deseaban asistir a este importante evento. En su lugar, se solicitó que se realicen misas en todas las parroquias de la capital, lo que ha llevado a la UCV a organizar esta eucaristía como un espacio para la comunidad católica. Las autoridades, docentes y estudiantes de la UCV extienden su invitación a todos los creyentes católicos, sugiriendo que lleven banderas de Venezuela durante la celebración. “Este llamado busca reunir a la comunidad en un acto de unión y hermandad, compartiendo el júbilo que inunda al país por la canonización de nuestros santos”, manifestaron los organizadores a través de un comunicado. La misa promete ser un momento significativo para la congregación, donde se celebrará no solo la canonización, sino también el sentido de comunidad y fe que une a los venezolanos en estos tiempos, refiere Unión Radio.
- Las noticias políticas del 23Oct en Venezuela
Sabemos que la CIA está en todas partes del mundo. Foto: "X" Un resumen de las informaciones que están en primera plana en lo concerniente a asuntos políticos nacionales. La FANB realiza ejercicios militares en varios estados para defender las costas ante "amenaza" de EE UU La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) anunció este jueves 23 de octubre, el comienzo de unos ejercicios en varios estados del país para la defensa de sus costas ante la que denunció como "la amenaza" de Estados Unidos, en referencia al despliegue de ese país en el mar Caribe cerca de las aguas venezolanas. Los ejercicios militares se llevan a cabo en las regiones costeras de La Guaira, Miranda, Anzoátegui, Carabobo, Falcón y Zulia, así como en la insular Nueva Esparta, ubicada en el sureste del Caribe, según imágenes transmitidas por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). Autoridades militares explicaron que estas acciones forman parte del plan denominado "Independencia 200", activado de manera progresiva en el territorio desde el pasado 8 de octubre, y que tienen el objetivo de "alcanzar el punto óptimo de preparación" ante "la amenaza". En el inicio de estos ejercicios participaron autoridades regionales y locales, como el gobernador de Anzoátegui, el chavista Luis Marcano, quien afirmó que el despliegue "permite fortalecer la defensa" de las costas. "(Es) un ejercicio que evidencia nuestra fortaleza, nuestra capacidad y, lo más importante, nuestra voluntad absoluta y nuestra determinación a proteger nuestro territorio nacional, nuestra independencia y nuestra soberanía", expresó. El comandante de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) Anzoátegui, Norber Torres, señaló que, entre las acciones, se realizará un "patrullaje mixto" para "detectar, capturar y bloquear el ingreso del enemigo a través de las vías aledañas" a las costas. En Carabobo, la FANB indicó que se emplearán "piezas de artillería de 105 mm remolcado", sistemas ZU-23 (cañón automático antiaéreo doble remolcado) y misiles antiaéreos Igla-S, entre otros, además de "vehículos blindados anfibios VN1", para "garantizar la independencia y la soberanía del espacio geográfico y aéreo". Nicolás Maduro advirtió el miércoles que Venezuela cuenta con "más de 5.000" misiles antiaéreos rusos Igla-S , que describió como "una de las armas más poderosas que hay" y que, aseguró, tienen el objetivo de garantizar "la tranquilidad" de la nación. Washington defiende que su presencia en el Caribe tiene el objetivo de combatir el supuesto narcotráfico procedente de Venezuela, un argumento que rechaza el chavismo, que denuncia una amenaza en contra del país para propiciar un "cambio de régimen". El mandatario estadounidense, Donald Trump, dijo el miércoles que si decide llevar sus operaciones contra el narcotráfico a tierra notificará al Congreso, al señalar que se trata de un problema de "seguridad nacional". Con información de elpitazo.net Presidente Maduro: ¡No soy un magnate, yo soy un presidente obrero del pueblo! " Yo no soy un magnate, yo soy el pueblo empoderado, el presidente pueblo, el presidente obrero", así lo expresó este jueves 23 de octubre el presidente Nicolás Maduro, durante el acto de juramentación de la constituyente de la clase obrera. En tal sentido el Ejecutivo refirió estar orgulloso de ser parte de la clase obrera histórica y aguerrida de Venezuela. "Soy el primer Presidente Obrero de esta historia grande de América Latina y el Caribe. De la patria de Bolívar, de Zamora, de Chávez, de Antonio José de Sucre", dijo el Jefe de Estado en l a actividad que se desarrolla en la sala plenaria Darío Vivas del Complejo Parque Central, en Caracas. Donde el jefe de Estado pone en marcha el proceso destinado a refundar el instrumento aglutinador del movimiento obrero "para que nunca más se repita el burocratismo ni ninguno de los viejos métodos que sirvieron a las oligarquías en épocas de la cuarta República". Durante su discurso, el dignatario venezolano convocó a la memoria histórica de la clase trabajadora: "Dicen que los lugares van dejando historias y aquí en estos espacios de Parque Central, en esta Sala Plenaria, cuantas jornadas de lucha hemos dado en la década de los 90, en el nacimiento del poderoso Movimiento 5.ª República, en el surgimiento en el año 2000 con en este salón la presencia de nuestro comandante Eterno y amado Hugo Rafael Chávez". Con informacion de notitarde.com Donald Trump dice que "No estamos contentos con Venezuela por múltiples razones" "No estamos contentos con Venezuela por múltiples razones: las drogas son parte del problema, además han enviado criminales". Así lo dijo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una mesa redonda en la que ofreció un balance sobre la lucha contra el narcotráfico en el Caribe. En este contexto, Trump afirmó que el gobierno anterior permitió que los cárteles y sus representantes "asumieran abiertamente el control de nuestro país". Además, subrayó que ahora debería quedar claro para todo el mundo que los cárteles son el ISIS del Hemiferio Occidental. "Estos grupos han provocado más derramamiento de sangre que todos los demás grupos terroristas combinados", sostuvo Trump durante un discurso. Además, el republicano informó que bajo su gobierno se ha realizado el mayor número arrestos a líderes de cárteles: más de 3.000 miembros de varios carteles de droga como Cártel Nueva Generación, MS13 y Tren de Aragua. Con información de elnacional.com
- Las noticias de economía del 23Oct en Venezuela
Solo en el mes de octubre, el aumento del dólar oficial es de 18% desde 179,43 hasta hoy que cerró en 214,41. Foto: Archivo Un resumen de las informaciones de importancia nacional en el plano económico Dólar oficial subió más de 400 % en un año El dólar oficial, publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV) , subió en el último año 440 %, al pasar de 39,32 bolívares el 23 de octubre de 2024 a 212,48 bolívares al cierre de este miércoles 22 de octubre monto vigente para este jueves 23 hasta horas de la tarde. Al cierre del día el dólar quedó en 214,41 y el euro 249.02 Solo en el mes de octubre el aumento es de 18 % , desde los 179,43 bolívares por dólar del cierre del mes de septiembre. En lo que va de 2025, el incremento supera 300 % , desde los 52,02 bolívares por dólar en los que se cotizó al cierre de 2024; y desde el 28 de mayo , cuando Diosdado Cabello anunció la detención de 20 personas involucradas en la fijación del precio del dólar paralelo a través de páginas web y cuentas en redes sociales como Monitor Dólar, el aumento es de 120,11 % . Ese día, el dólar oficial cerró en 96,53 bolívares. El aumento del dólar agrava la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, cuyo salario mínimo de 130 bolívares equivale a apenas 0,6 dólares mensuales . El incremento del dólar se ha mantenido pese a los esfuerzos de la administración de Nicolás Maduro de acabar con la cotización paralela y promedio a la que denominaron "dólar criminal" como estrategia para frenar el aumento del precio de la divisa y estabilizar el mercado cambiario. Camino a la hiperinflación El economista José Guerra alertó sobre la devaluación que ejecuta el BCV, que calificó de "gravísima" , ya que conduce a la economía a un camino cercano a la hiperinflación . "Pareciera que estamos repitiendo el experimento del año 2016 y 2017, donde los precios están desbocados" , dijo en un video publicado en sus redes sociales. Recordó que en los años 2016 y 2017 había escasez de productos básicos, mientras que ahora están disponibles, pero los altos precios impiden comprarlos. "La economía tiene una senda de crecimiento de la inflación muy significativa y el Banco Central no dice ni hace", apuntó. Destacó que el dólar aumentó 99 % el 22 de octubre de 2022 . Al año siguiente el incremento durante el mismo mes fue de 317 %. En contraste, el 22 de octubre de 2024 el aumento fue de 12 % gracias a la licencia de Chevron; pero para la misma fecha de este 2025 el dólar ha subido 440% . " Esto se traslada inmediatamente a la inflación y estamos en una carrera peligrosa. Y probablemente, si esto continúa, vamos a un proceso hiperinflacionario que es la destrucción, más todavía, de lo que hoy tenemos", agregó el economista. Dijo que las soluciones son remediales , pues no hay solución de fondo que no pase por una negociación política. Con información de elpitazo.net Cepal: Economía venezolana crecerá 6% en 2025 La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) mejoró este jueves 23 de octubre en dos décimas su previsión de crecimiento regional para este año con respecto a la última proyección de agosto y elevó su estimación a 2,4% tras detectar "un entorno internacional menos adverso". " Este ajuste en las proyecciones refleja un entorno internacional menos adverso que el previsto en abril, pero no altera el diagnóstico de fondo: el impulso externo al crecimiento se ha desacelerado y la región sigue creciendo a un ritmo bajo", alertó el organismo de Naciones Unidas, con sede en Santiago. Para 2026, Cepal mantiene la estimación de crecimiento regional en 2,3%. Tras las revisiones de abril y agosto, se trata de la tercera mejora que hace la Cepal desde que el presidente estadounidense, Donald Trump , llegó al poder en enero e inició una guerra comercial contra la mayoría de sus socios comerciales, incluido Latinoamérica. Las revisiones, explicó el organismo, responden tanto a " modificaciones en los escenarios del crecimiento del comercio internacional por efectos de los anuncios en materia arancelaria que ha efectuado los Estados Unidos" como a "ajustes en las perspectivas de crecimiento de los principales socios comerciales de la región, cuyo ritmo, si bien se ha desacelerado respecto a 2024, registra mejoras". Venezuela, Paraguay y Argentina, a la cabeza Venezuela (6%), Paraguay (4,5%) y Argentina (4,3%) liderarán el crecimiento económico este año, según las nuevas cifras de Cepal, seguidos de Panamá (4,1%), Costa Rica (3,8%), Guatemala (3,7%), Honduras (3,3%) y República Dominicana (3,4%). En el medio de la tabla, se encuentran Perú (3,2%), Nicaragua (3,1%), Ecuador (3%), El Salvador (2,8%), Chile (2,6%), Brasil (2,5%), Colombia (2,5%) y Uruguay (2,3%). En la cola, pero aún con cifras positivas, están las islas del Caribe -sin contar Guyana y su boom petrolero- (1,9%), Bolivia (1%) y México (0,6%), mientras que Cuba (-1,5%) y Haití (-2,3%) son los únicos que decrecerán este año, de acuerdo al organismo de Naciones Unidas. Latinoamérica, la región más desigual del mundo, cerró tanto 2023 como 2024 con un crecimiento de 2,3%. De concretarse la nueva estimación conocida este jueves, el promedio del crecimiento del PIB regional para el período 2017–2026 sería de 1,6%, según la institución. Para salir de lo que considera la "trampa de baja capacidad para crecer" , el organismo propone "una transformación productiva más acelerada que impulse el crecimiento económico y la productividad, diversifique las economías y genere más y mejores empleos." Con información de bancaynegocios.com
- Bolivia: Comienza una nueva fase
El nuevo presidente de Bolivia tendrá que buscar la ayuda de algunos países de la región, de la Unión Europea, de EE.UU y de organismos internacionales. Foto: Archivo I21 El triunfo de Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), en las pasadas elecciones bolivianas del pasado domingo 19 de octubre, marca el cierre de un ciclo de casi dos décadas en las que Evo Morales y su antiguo delfín (luego enemigo encarnizado), Luis Arce, dirigieron Bolivia desde la presidencia de la República, con el soporte político del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido fundado en 1997 por el exlíder cocalero. Morales, posteriormente, en 2024, perdió legalmente la agrupación, que le fue arrebatada por Arce después de una agria disputa judicial. El país que está recibiendo Rodrigo Paz está atravesado por conflictos en todos los flancos. Luego de la caída de los precios internacionales del gas –principal producto de exportación boliviano y de generación de divisas-, la nación, a partir de 2014, se vio arrastrada lentamente a una crisis económica que ahora alcanzó proporciones gigantescas: una deuda pública enorme; escasez de dólares; desabastecimiento ocasionado por la falta de combustible (gasolina y diésel); inflación; caída de la inversión; informalidad por encima de cincuenta por ciento de la población económicamente activa; severa desigualdad en la distribución del ingreso. Los primeros años del mandato de Evo Morales, cuando se produjo la bonanza gasífera, crearon la ilusión de que el auge sería permanente y creciente . Esa esperanza se desvaneció a los pocos años, dejando al descubierto una economía endeudada, frágil, que no se había diversificado ni consolidado. En otro plano, Bolivia –según informa InSight Crime en uno de sus últimos informes- padece otras agudas falencias: auge del narcotráfico, expansión de la minería ilegal e incremento del contrabando, asociado con la minería irregular . Junto a estos problemas conviven la corrupción generalizada y la frágil institucionalidad. El cuadro global muestra una sociedad atravesada de conflictos, donde resulta difícil alcanzar acuerdos de gobernabilidad que generen confianza y den tranquilidad a los ciudadanos. Las primeras intervenciones y declaraciones públicas de Paz Pereira muestran un mandatario en ciernes, consciente de los desafíos que tiene frente a sí. Un punto espinoso es la relación con Evo Morales. El expresidente, después de haber sido un factor de aplacamiento de los militares y promotor de la institucionalización de Bolivia, país donde los golpes de Estado ocurrían con frecuencia, pasó a convertirse en una traba para el normal funcionamiento del país. Su insensato deseo de volver a ser candidato presidencial, a pesar de haber gobernado durante trece años y haber sido inhabilitado por el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), lo convirtieron en la principal causa de protestas incendiarias e injustificadas, que torpedearon la gestión de Luis Arce. Rodrigo Paz ha señalado que aspira evitar la confrontación con el exmandatario y que este se incorpore a la reconstrucción nacional. Tarea nada sencilla tratándose de ese personaje tan particular. Con Tuto Quiroga, candidato perdedor en los comicios, y las organizaciones que lo respaldan, también ha manifestado su voluntad de alcanzar acuerdos integrales en el menor lapso posible. Quiroga ha expresado su decisión de apoyar las iniciativas parlamentarias que presente Paz Pereira , dirigidas a rehacer la economía y el tejido institucional. El renacimiento de Bolivia, su estabilidad y crecimiento sustentable con redistribución del ingreso, orientado a rescatar los millones de bolivianos hundidos en la marginalidad y la pobreza, muchos de ellos pertenecientes a etnias originarias, será posible si –como dice Rodrigo Paz- la nación entera se unifica en torno de objetivos comunes, se reduce la crispación social y se anulan los factores que conspiran contra la estabilidad y la paz. Una señal positiva se deriva del modo como transcurrió el reciente proceso comicial. No hubo sobresaltos. Los militares se mantuvieron al margen de la polémica. El presidente Luis Arce, en franca minoría, respetó la competencia, de la cual su partido, el MAS, había sido desechado por los electores. Hasta el mismo Evo Morales, tan díscolo en su comportamiento, al final acató los resultados. No ha pasado de amenazar con que se opondrá al proyecto "neoliberal" que, según su visión, representa Paz Pereira. El Gobierno que se instale el próximo 8 de noviembre tendrá que buscar la ayuda de algunos países de la región, de la Unión Europea, de Estados Unidos y de organismos internacionales, entre ellos el Fondo Monetario Internacional (FMI). Seguramente, Bolivia encontrará ese apoyo. La gobernanza del país y los sectores más vulnerables de la población necesitan esa solidaridad. La nueva etapa que comenzará en Bolivia requerirá la asistencia de todos los factores interesados en integrar esa nación andina al desarrollo sostenido y democrático. Trino Márquez
- Venezuela: un país que sigue brillando
Los venezolanos tenemos la oportunidad de ofrecer una lección en positivo : la de la solidaridad, la resiliencia y la esperanza. Imagen Copilot Resulta admirable observar cómo, a pesar de las difíciles condiciones políticas y sociales que atraviesa Venezuela, el país continúa destacándose y brillando en el mundo. En momentos tan controversiales como los actuales —donde el conflicto parece estar a la orden del día y el panorama global no ofrece señales de cambio, detenernos un instante para reconocer las cosas buenas que están sucediendo se vuelve un acto necesario. Aunque más de ocho millones de venezolanos han emigrado en los últimos años, allí donde hay un venezolano también hay una oportunidad de crecimiento, de mejora y de reinvención. No se trata únicamente de buscar el bien individual, sino de construir caminos hacia el bien común. Cada historia de esfuerzo y superación que surge dentro o fuera del país demuestra que seguimos siendo un pueblo que se levanta, que aprende y que crece. Entre las noticias que nos llenan de esperanza, destacan hechos como la canonización del doctor José Gregorio Hernández o la madre Carmen Rendiles. Son ejemplos de cómo la fe, la constancia y el compromiso con el prójimo se mantienen vivos en nuestra identidad nacional. Los venezolanos hemos aprendido que de los golpes también se crece y que la adversidad puede convertirse en una oportunidad para el bien. El bien común no está tan lejos de nuestra realidad cuando entendemos que, desde nuestras profesiones, oficios o labores cotidianas, podemos generar cambios trascendentales que beneficien a otros. El verdadero desarrollo de una sociedad emerge cuando comprendemos que el crecimiento individual tiene más sentido si ocurre en colectivo. Nuestra preparación profesional, creatividad y capacidad de trabajo se reflejan en cada emprendimiento y en cada proyecto que nace dentro o fuera del país. Cada persona que suma esfuerzos demuestra que el verdadero reto para abrazar una humanidad distinta es crecer en positivo y en comunidad. En un mundo marcado por la individualidad, la envidia y la competencia desmedida, los venezolanos tenemos la oportunidad de ofrecer una lección en positivo: la de la solidaridad, la resiliencia y la esperanza. Nuestra inagotable necesidad de hacer, de crear, de avanzar, es lo que nos mantiene en constante movimiento hacia el bien común, ese bien que, a veces, la humanidad parece haber olvidado. El llamado que quiero hacer con estas líneas es a reflexionar desde lo positivo, a mirar con más atención las buenas noticias, las acciones nobles y los logros silenciosos que también están ocurriendo. Lo bueno también transforma, también construye. Recordemos siempre que lo humano nos identifica, y que nuestras diferencias, lejos de separarnos, pueden ser la fuerza que nos une. Eduardo Frontado Sánchez
- Presidente de Perú declara estado de emergencia en Lima por ola de violencia
Durante una declaración televisada, el mandatario anunció que se extenderá por 30 días y que el objetivo es combatir la crisis de seguridad que enfrenta el país. Foto: Instagram soyjosejeri El presidente de Perú, José Jerí, declaró estado de emergencia en Lima y la ciudad vecina de Callao a partir de la medianoche de este miércoles 22 de octubre. Durante una declaración televisada realizada la noche de este pasado martes 21 de octubre, el mandatario anunció que se extenderá por 30 días y que el objetivo es combatir la crisis de seguridad que enfrenta el país. Ese fue precisamente uno de los elementos principales que llevó a la destitución de la ahora expresidenta Dina Boluarte el pasado 10 de octubre, reseña el portal web cactus24 El cambio en el poder presidencial no acabó con las protestas en el país, que se venían desarrollando desde hace semanas. Las críticas contra el mandatario interino de Perú también se han visto intensificadas por denuncias previas que se han presentado en su contra, en las cuales se le ha acusado de presunta violación sexual y presunta corrupción. En el discurso en el que anunció el estado de emergencia para Lima y Callao, Jerí declaró: “Hoy empezamos a cambiar la historia en la lucha contra la inseguridad en el Perú”. “Pasamos de la defensiva a la ofensiva en la lucha contra el crimen. Una lucha que nos permitirá recuperar la paz, la tranquilidad y la confianza de millones de peruanos. Las guerras se ganan con acciones, no con palabras”, enfatizó el mandatario interino. Jerí aseguró que la medida contó con la aprobación del Consejo de Ministros, tal como lo exige la Constitución.
- ¡Exclusiva! Dani Barranco desmiente rumores sobre su relación con el cantante Beéle
Los murmullos sobre un supuesto noviazgo comenzaron cuando los paparazzis sorprendieron a la pareja paseando de la mano y compartiendo un almuerzo en las románticas calles de la bella ciudad italiana. Foto: Instagram danibarranco13 ¡Atención, amantes de la farándula! La talentosa cantante venezolana Dani Barranco acaba de soltar una bomba informativa que ha dejado a todos con los ojos bien abiertos. Durante su reciente participación en ‘La casa de Alofoke’, la diva criolla reveló que sus encuentros con el famoso cantante colombiano Beéle han sido más que amistosos, pero ¡tranquilos! No se dejen llevar por la marea de rumores que azotan las redes: ¡no hay romance de por medio! Dani, en una explosiva confesión, aseguró que tiene una profunda admiración por Beéle, describiéndolo como “una persona increíble” y, aunque han disfrutado de varias salidas, se ha mantenido la línea de la amistad. ¡No hay besos ni acurrucos! Incluso, durante su reciente escapada a Milán, ambos usaron habitaciones separadas. ¡Eso sí que es un control impecable! De acuerdo a lo citado por diariocontraste , los murmullos sobre un supuesto noviazgo comenzaron cuando los paparazzis sorprendieron a la pareja paseando de la mano y compartiendo un almuerzo en las románticas calles de la bella ciudad italiana. Pero, ¡oh sorpresa! Todo parece indicar que se trata más de una química artística que de un romance ardiente. Y por si fuera poco, Dani, fresca como una lechuga, compartió que la frase "estás loco maric.. ve a terapia" que suena en el popular tema de Beéle, “Si te Pillara”, ¡es su voz! Una participación que la coloca en el centro de la atención mediática. La chispa no para ahí: el video hilarante que grabaron juntos en TikTok ha explotado de viralidad, avivando aún más las especulaciones de que detrás de esa amistad hay algo más. Pero ¿será que Dani y Beéle están guardando un secreto ardiente, o solo son dos creativos disfrutando del éxito en un mundo donde el amor se confunde con el arte? Sigue de cerca este emocionante capítulo de la vida de Dani Barranco, porque en la farándula, ¡las sorpresas nunca se detienen!
- Trump promete operaciones terrestres contra los cárteles de droga
Asimismo, Trump aseguró que su país "está en guerra" contra los cárteles del narcotráfico porque esas organizaciones delictivas también le declararon la guerra a Estados Unidos. Foto: X @nytimes Estados Unidos pronto realizará operaciones terrestres contra los cárteles de droga en América Latina, declaró este jueves 23 de octubre el presidente estadounidense, Donald Trump. "Ahora están entrando por tierra e incluso la tierra está preocupada porque les dije que será lo siguiente, la tierra será lo siguiente, y quizá vayamos al Senado, quizá vayamos al Congreso, y se lo contemos", afirmó en una rueda de prensa en la Casa Blanca. Asimismo, Trump aseguró que su país "está en guerra" contra los cárteles del narcotráfico porque esas organizaciones delictivas también le declararon la guerra a Estados Unidos. "Bajo la administración Trump, finalmente estamos tratando a los cárteles como la principal amenaza a la seguridad nacional que realmente representan. Los cárteles están librando una guerra contra EE.UU. Y tal como prometí en la campaña, les estamos librando una guerra como nunca antes. […]. Las administraciones anteriores han intentado mitigar esta amenaza, y nuestro objetivo es eliminarla . No la estamos mitigando. La estamos eliminando. Los estamos expulsando", sostuvo el mandatario en una alocución desde la Casa Blanca, reseña el portal web actualidad.rt "Vamos a matarlos" A continuación, sostuvo que no planea declarar la guerra a los cárteles. "Creo que no vamos a pedir necesariamente una declaración de guerra, creo que simplemente vamos a matar a las personas que traigan drogas a nuestro país. ¿De acuerdo? Vamos a matarlos . O sea, van a estar como muertos", esclareció. La jornada anterior, el líder estadounidense adelantó que acciones de ese tipo podrían suceder en el futuro cercano: "Probablemente volveremos al Congreso y explicaremos exactamente qué haremos cuando lleguemos a tierra", dijo. Luego, aseveró que "algo muy grave va a ocurrir, el equivalente de lo que está sucediendo por mar".
- Soledad Bravo, única y grandiosa
Soledad Bravo, la Orquestaa Gran Mariscal de Ayacucho y la maestra Elisa Vegas, literalmente vencieron las sombras en la UCV porque hubo falla de electricidad en pleno concierto. Foto: Cortesía Un concierto sinfónico memorable fue el que presentó Soledad Bravo, el pasado 11 de octubre, en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela. La acompañó la Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho, conducida por la maestra Elisa Vegas, lo cual fue un añadido atractivo de lujo a este espectáculo, celebrado ante la nutrida y entusiasta audiencia que llenó la venerable sala de nuestra máxima casa de estudios. Soledad se paseó por buena parte de su repertorio de siempre, en una muy acertada selección que incluyó folklore venezolano, Nueva Trova Cubana, Nueva Canción Latinoamericana y salsa, entre otras expresiones musicales que ha abordado con particular solvencia a lo largo de su eminente trayectoria de 65 años. A sus 82 años de edad, Soledad está cantando mejor que nunca . Su voz, poderosa y sugerente, continúa cautivando con su variedad de registros. Y aquí volvió a demostrarlo en temas como Canción del elegido, Palabras de amor, Son desangrado, Alma mía, Ojos malignos, Para vivir y Pajarillo verde , por solo mencionar algunos de los que interpretó en este concierto tan especial. Como detalle, vale destacar que, producto de un apagón en la zona, esta presentación se efectuó “a sala oscura”, solo iluminada por la planta eléctrica que le daba luz y sonido al escenario, lo que afortunadamente posibilitó que el concierto, por lo menos en este vital aspecto, se celebrara sin contratiempos. La falta de aire acondicionado no fue para nada un factor de perturbación . Es que la magia que emana una artista como Soledad, única en su estilo y amadísima por su devota audiencia, resultó el mejor antídoto para que esto no ocurriese. No podía ser de otra manera. Mención especial merece la Fundación Proyecto Maniapure, organizadora de este brillante concierto , cuya recaudación en taquilla se destinará a sus invalorables obras de atención integral a las comunidades indígenas y criollas del estado Bolívar, una iniciativa tan loable como digna de todo el apoyo que se le pueda brindar. Aquilino José Mata
- Lituania denuncia que dos aviones rusos entraron brevemente en su espacio aéreo
Gobierno de Lituania informa de la intrusión de su espacio aéreo por parte de Rusia. foto: Pixabay El Ministerio de Defensa de Lituania anunció este jueves 23 de octubre, una intrusión rusa en el espacio aéreo de este país báltico fronterizo con Rusia y con Bielorrusia, en respuesta a la cual se activaron dos cazas Eurofighter españoles. "Nuestras fuerzas actuaron rápidamente con cazas de la OTAN que estaba patrullando", informó el Ministerio a través de su cuenta de X. "Lituania se mantiene fuerte y preparada. Cada pulgada de nuestro país está protegida", concluyó el breve mensaje. Las Fuerzas Armadas detallaron en un comunicado que dos aviones rusos entraron en el espacio aéreo lituano desde el enclave de Kaliningrado, situado al oeste del país báltico, sobre las 18.00 PM hora local (15.00 GMT). Se trataba de un caza SU-30 y un avión de repostaje IL-78 que posiblemente estaban realizando maniobras en el enclave de Kaliningrado, añadieron. Permanecieron en el espacio aéreo lituano, en el que penetraron unos 700 metros, durante aproximadamente 18 segundos, de acuerdo con el comunicado. Con información de monitoreamos.com











