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  • Vladimir Gessen: Trump y Putin pueden llevar al Mundo a un peligroso escenario

    2 April 2017 ¿Puede la maniobra de Donald Trump lograr una alianza estratégica entre Estados Unidos de América y la Federación de Rusia? ¿Se puede ir contra los compromisos, pactos, acuerdos y coalición de Estados Unidos con Europa, la cual se han mantenido desde la segunda guerra mundial, precisamente contra la extinta Unión Soviética, y la Rusia actual?... Pues es una arriesgada posibilidad… Los antecedentes lo tenemos en lo que se llamó la “Diplomacia del Ping Pong”, que comenzó con un inocente y amistoso juego de tenis de mesa en 1970, entre los equipos de dos naciones enemigas como lo eran Estados Unidos y China, lo que fue el primer paso para lograr que las diferencias entre la China de Mao y la URSS comunista se agravaran, y se rompiera lo que parecía inevitable en medio de una guerra fría, como era una confrontación entre Estados Unidos contra una China y Unión soviética unidas. Dos años más tarde, en 1972, Mao Zedong y Richard Nixon se daban la mano en la China comunista. Hecho que dio el inicio de la separación del mundo comunista y la independencia de China del Kremlin soviético. Sin dudas una alianza entre los presidentes Trump y Putin, significaría un volver la tortilla de la política mundial. Desde el punto de vista estratégico, el objetivo último sería impedir que China se convirtiera en la primera potencia mundial. Para ello, una primera meta sería debilitar a China, económica, política y militarmente. Otro objetivo estratégico sería el control del Medio Oriente por parte de ambas potencias, Estados Unidos y Rusia, con el objeto, no solo del control de la energía, sino, asimismo de neutralizar y destruir las organizaciones terroristas que se desarrollan en la zona. Recordemos que Rusia al igual que EEUU han invadido y combatido en distintas épocas en países musulmanes como Afganistán, Siria, Iraq y ha sido notoria sus injerencias en el mundo árabe. Por otro lado, los Estados Unidos han enfrentado y atacado al terrorismo del yihadismo, una de las ramas más violentas y radicales dentro del islam, pero Rusia también lo ha llevado a cabo en Chechenia y otros territorios de la Federación Rusa. Este escenario obviamente no es el único que se espera. Algunos analistas dicen que Trump entrará en razón, o que no podrá llevar a la práctica lo que pregona. No obstante, con este adversario común, China, y el otro enemigo que comparten, el yihadismo, es posible y hasta probable que el acercamiento entre los Estados Unidos de Trump y la Rusia de Vladimir Putin se encamine. La empatía de ambos presidentes, su similitud de comportamiento en su arrojo, osadía, audacia, agresividad, temeridad, determinación, y liderazgo, hace verosímil que puedan personalmente sentirse que juntos pueden enderezar a un mundo que ellos creen al menos extraviado. La incertidumbre en Europa Una alianza económica, política o militar, o por lo menos de no agresión, entre los dos países, perjudicaría, además de China, a los países europeos. El problema radica, que una alianza económica entre las dos potencias, aplicando un proteccionismo como lo perfilan los dos presidentes, que beneficie a ambas naciones, iría en contra de la tendencia generalizada de un libre comercio mundial, y generaría un estancamiento de Inglaterra y de los países que hasta ahora conforman el Mercado Europeo. Esta situación podría quebrar la Unión Europea y obligaría a los países del viejo continente a una carrera de proteccionismo económico y de armamentismo militar, como no se haya visto. Los extremos políticos avanzarían tanto de derecha como de izquierda. De alguna manera, países europeos se aliarían con China y otros con la alianza EEUU y Rusia. Latinoamérica Trump ha comenzado su presidencia con un “Muro” que separa a los Estados Unidos del resto de América, más allá del Rio Grande. De hecho, es una señal, un símbolo y un claro mensaje que su política no será de integración. En este sentido, anunció medidas proteccionistas al proclamar impuestos para las importaciones de México, y el abandono del Acuerdo de Libre Comercio del Pacífico. Esto obligará a los países centroamericanos a mirar hacia Asia y Europa y viceversa. Venezuela y Cuba En este escenario, Cuba y Venezuela pueden coincidir con la alianza EEUU-Rusia. Si bien, Trump no pareciera favorecer a Cuba o Venezuela, no podemos ignorar, la deuda que mantiene Venezuela con Rusia, y Putin abogaría con el inquilino de la Casa Blanca para buscar un acuerdo con Venezuela. Al fin y al cabo, EEUU y Rusia conocen los recursos mineros, petroleros y estratégicos que existen en este país, y no querrán dejarle este territorio y sus riquezas a los chinos y sus aliados. Recordemos que Trump declaró que él era partidario de mantener a Baashar al-Assad en el gobierno de Siria, y que no hubiera sacado a Muamar el Gadafi de Libia, porque combatían al terrorismo. Lo cual nos demuestra que el no defiende principios democráticos en otros países, sino los intereses de los Estados Unidos. En el caso de Cuba, hace muchos años que los dictadores Castro se dieron cuenta que tenían que de alguna manera asociarse con el gigante del Norte. Otros países latinoamericanos Todos los países caribeños dependen económicamente, en buena medida, de los Estados Unidos. También, existen países como Colombia y Argentina que hoy se consideran amigos de los EEUU. Brasil tendrá que tomar una opción entre Europa y la alcanzable alianza Rusia-EEUU, de esta producirse. Conclusión La separación de Inglaterra de la Unión Europea, el resurgimiento de movimientos políticos distinto a los tradicionales, tanto de derecha como de izquierda, en un buen número de países del mundo, el regreso del populismo, el renacimiento de formas de discriminación y hasta de racismo, y el advenimiento de la presidencia de Donald Trump, han puesto en evidencia que la humanidad se encuentra en un momento crucial de transformaciones profundas, políticas, económicas, sociales, para bien o para mal de la humanidad. “Alea iacta Est”… La suerte parece estar echada. Esperemos lo mejor. Vladimir Gessen

  • Vladimir Gessen: Fidel Castro no hubiera actuado como Nicolás Maduro

    16 February 2017 El presidente Maduro debió abrir, como mínimo, una investigación sobre las gravísimas acusaciones que pesan sobre Tareck El Aissami. El propio vicepresidente debería exigirlo para limpiar su nombre si fuera el caso. Lo correcto, es que Nicolás Maduro ordenara abrir una investigación de oficio a la Fiscalía General de La República para que esta entidad solicitara al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, las pruebas que le llevaron a designar a El Aissami como narcotraficante, especialmente designado conforme a la Ley de Designación de Cabecillas Extranjeros del Narcotráfico acorde a la Ley Kingpin de ese país. Por su parte, el Vicepresidente Tareck El Aissami debió pedir retirarse del cargo mientras durara la investigación para dedicarse probar y dejar en claro su inocencia, si así se considera. También, debió dar una rueda de prensa y explicar abiertamente su punto de vista y defenderse ante semejante acusación. Recordemos que quién no la debe no la teme... El narcotráfico en Cuba Existe un caso que es bueno recordar. Cuando era el presidente de la Comisión Antidrogas del Congreso venezolano, y en el Parlamento Andino, fui invitado por el gobierno cubano, a pesar de mi posición siempre crítica a la dictadura castrista, para ir a observar y analizar el juicio al general Arnaldo Ochoa, al general Antonio La Guardia y de otros oficiales, acusados de tráfico de cocaína hacia los Estados Unidos, y de asociación con el entonces denominado Cartel de Medellín, que dirigía el capo de la droga Pablo Escobar Gaviria. La acusación también provenía de los Estados Unidos. Según informaciones que tuve, para esa época, el general y hombre fuerte de Panamá, Manuel Antonio Noriega, advirtió a Fidel que el Departamento de Estado estadounidense denunciaría a Cuba como Estado narcotraficante y forajido, y pediría sanciones que colocarían en peligro la estabilidad del gobierno cubano. Entonces, ¿qué hizo el dictador cubano? Se adelantó, y él mismo ordenó la captura y enjuiciamiento de –ni más ni menos- los generales más encumbrados de su gobierno, el general Antonio La Guardia era el poderosísimo ministro de relaciones interiores, y el general Ochoa, el tercero al mando militar después de Fidel y de Raúl Castro. Además, Ochoa ostentaba el título de “Héroe de la República de Cuba” junto con Fidel y Raúl. ¿Eran los hermanos Castro inocentes? Pudieron estar en conocimiento o implicados, pero actuaron como si no lo estuvieran. Abrieron una investigación, Se le ordenó un juicio a la Fiscalía Militar, dado que eran militares, y se lo abrieron, donde fueron declarados culpables, y condenaron a muerte o a largas penas de prisión a los involucrados. Lo cierto es que este juicio y la forma como actuaron los dictadores Castro, dejaron a los Estados Unidos sin caso a los efectos del derecho internacional, y de acusar a Cuba como Estado forajido y narcotraficante. Esto es lo que parece no comprender la sala situacional que asesora al alto gobierno. Se debió abrir, como mínimo, una investigación sobre las gravísimas acusaciones que pesan sobre El Aissami. Se le acusa por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de proporcionar asistencia material, apoyo financiero o bienes o servicios en apoyo de actividades de narcotráfico internacional, y por actuar en su nombre o representación, de facilitar, coordinar y proteger a otros narcotraficantes que actuaban en Venezuela, de recibir dinero por facilitar el transporte de narcóticos propiedad del narcotraficante venezolano Walid Makled García, y de estar vinculado a la coordinación de envíos de narcóticos al violento cartel mexicano Los Zetas, así como a la protección del capo narcotraficante colombiano Daniel Barrera y del narcotraficante venezolano Hermágoras González Polanco. De Tareck El Aissami ser inocente, no le será difícil demostrarlo ante el Ministerio Público, pero, el propio presidente Nicolás Maduro no lo puede exonerar sin que medie alguna investigación. El presidente de Venezuela no puede actuar como si fuera el principal juez del país, porque este hecho, más que exonerar a El Aissami, siembra dudas porque no se aclaran las acusaciones. Igualmente, este proceder lo que demuestra es que no hay justicia en Venezuela. Maduro no puede determinar quién es inocente o no, esto es un disparate jurídico. Ni siquiera la tiranía cubana se atrevió a tanto. Ante tales acusaciones, la fiscalía venezolana o cualquier tribunal tendría que abrir una investigación por noticia crimines, pero ¿Quién se atreve?... Precisamente, lo que tendría que hacer el gobierno para despejar toda duda es abrir la investigación abierta a la opinión pública o sumarse a la investigación aprobada por la Asamblea Nacional, y probar que es una conspiración, o demostrar que Tareck El Aissami es inocente. En cualquier país democrático, cuando una autoridad de nivel alto es acusada de alguna irregularidad o delito ocurre igual, esta autoridad dimite o es separado de su cargo para que una investigación aclare su nombre. Nicolás Maduro debe hacerlo para también limpiar la imagen de su administración, porque este no es el primer caso que ocurre durante el gobierno bolivariano desde Hugo Chávez, donde nunca se investigaron acusaciones similares, y que ha traído como consecuencia que a nivel internacional y nacional, se ha estado creando una imagen de que el gobierno ampara narcotraficantes y que es capaz de actuar como un Estado, dispuesto a todo para apoyarlos y protegerlos. Vladimir Gessen

  • Vladimir Gessen: Todos los dictadores han sido condenados por la historia

    28 November 2016 Ningún dictador ha sido absuelto, y más temprano que tarde Fidel Castro será juzgado y sentenciado por la historia. Basta pensar en Augusto Pinochet, Francisco Franco, Benito Mussolini, Idi Amín, Adolf Hitler, Joseph Stalin, Juan Vicente Gómez, Saddam Hussein, Pol Pot, Anastasio Somoza, François y Jean Claude Duvalier (padre e hijo), o Mao Zedong, Josip Tito, solo para nombrar algunos. Todos los dictadores, sin excepción, pueden haber sido famosos, pero están en las páginas más oscuras de la humanidad. Y, no existen crónicas donde se identifique a Fidel Castro como un demócrata. Nadie duda que fue un dictador... La Dictadura Cubana Todo dictador, por definición, es aquella persona que concentra todo el poder del Estado en sí mismo o en su elite. Puede llegar al poder por un golpe de estado, por una insurrección, o incluso, por elecciones, como fue el caso de Hitler. No importa como llegue, lo importante es que una vez tomado el poder destruyen las instituciones democráticas, y se sustenta el poder en base a un aparato político y militar, y no por la voluntad popular, la cual es burlada a través de mecanismos no realmente democráticos. Una dictadura se identifica porque no hay división de poderes. El poder judicial y el legislativo están al servicio del dictador, y si alguno de estos poderes se le enfrenta al dictador, de una u otra forma, es anulado. Una característica de los dictadores es la presencia de presos políticos y las violaciones de derechos humanos en su régimen. Asimismo, siempre está presente el culto a la personalidad del dictador. Muy difícilmente exista alguien que no considere dictador a Fidel Castro después de gobernar ¡52 años!, más de medio siglo, desde 1959 hasta el 2011, como primer ministro, presidente, primer secretario del partido comunista cubano y comandante en jefe de las fuerzas armadas de Cuba. Para colmo, cuando deja el poder por razones de salud, lo hereda un familiar como ocurre generalmente en las dictaduras, como es el caso de la dinastía de Corea del Norte con la sucesión de la familia de Kim Il Sung. En Cuba, a Fidel Castro lo sustituyó su hermano Raúl como presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministro, por ello Presidente de Cuba. También desde 2011 es el primer secretario del partido comunista, y el actual dictador de la Isla. Por si fuera poco, en Cuba está prohibido cualquier partido opositor. Solamente existe un solo partido, el comunista. Los dictadores, el culto a la personalidad y la historia La característica común de los dictadores es el culto a la personalidad. Fue un dictador comunista, Nikita Krushchov, quien acusó a Stalin –después de su muerte- de practicar el “Culto a la personalidad”. Nikita, por cierto, siempre apareció como el más “fiel” y servil seguidor de Stalin… mientras estaba vivo. Nikita denunció los asesinatos masivos del “padrecito” Stalin. Su denuncia fue la piedra angular que, a la postre, derrumbó la dictadura comunista soviética. En China, apenas murió Mao Zedong, fueron acusados -por los también comunistas Zhou Enlai y Deng Xiaoping- los denominados “Banda de los Cuatro” que incluía a la propia viuda de Mao, Jian Qing , y sus colaboradores más cercanos Yao Wenyuan, Zhang Chungiao, y Wang Hongwen. Pasó a liderar China Deng Xiaoping, y comenzó las reformas para avanzar hacia una economía de mercado. Es considerado el arquitecto de la actual China. La esposa de Mao, Jian Qing fue condenada a muerte y luego se le conmutó la pena. Ella se suicidó al poco tiempo de salir de la cárcel. El mariscal Josip “Tito” que gobernó Yugoeslavia más de 3 décadas, igualmente ejercitó el culto a la personalidad. Cuando muere se dudaba que sus posibles “sucesores” pudieran impedir la división de Yugoeslavia. La confrontación religiosa y étnica fueron aumentando y al final estalló una de las más cruentas guerras civiles contemporáneas. Hoy no existe Yugoeslavia. Se dividieron en ¡seis! países: Eslovenia, Serbia, Macedonia, Croacia, Montenegro y Bosnia y Herzegovina. El culto a la personalidad no es otra cosa que la adulación –o adoración- unipersonal de un caudillo que por lo general es un dictador o un autócrata. Uno de sus principales componentes es la mimetización de la figura del caudillo con el estado que rige. Si el “jefe”, “padre” o “supremo” de un país está amenazado, la “Patria” asimismo lo está. Por supuesto, si el “jefe supremo” no puede gobernar, pues la “Patria” sería ingobernable. Otro componente que define sí se practica el culto a la personalidad es la existencia de un “enemigo común”, el cual puede ser nacional o internacional. Esto justifica el rol del caudillo porque es el “salvador” de la “Patria”. Los enemigos pueden ser una potencia extranjera, una clase étnica o social, un grupo económico o político nacional… o todos a la vez tratando de ir en contra del “líder”, o sea, del país. Del mismo modo, es característica del culto a la personalidad, la persecución extrema de cualquier crítico del “jefe supremo”, es atacado ante la opinión para someterlo al escarnio público, es amenazado, perseguido y en algunas dictaduras hasta aniquilados. En cuanto a la propaganda, veremos al “supremo” en imágenes, fotografías, películas, videos y en todo medio masivo como un ser envuelto en un carisma cuasi-divino como el gran proveedor de la felicidad de “su pueblo”. Hasta cuando el caudillo se enferma, se pretende enfermar al país. A Hitler y a Mussolini se les presentaba como los grandes benefactores de Alemania e Italia respectivamente. Al general Franco, como “caudillo de España por la voluntad de Dios”. A Stalin, como el “padrecito”. Estos “bondadosos” dictadores asesinaron a millones de seres humanos sin que se les moviera su aureola. Otros casos adicionales de culto a la personalidad lo encontramos en Cuba con los hermanos Castro, en Corea del Norte con la dinastía Kim y los casos de Muamar al Gadafi, Saddam Hussein y Bashar Al Assad, de Libia, Siria e Irak. En Latinoamérica, el siglo 20 se caracterizó por las dictaduras y en este siglo, los neo-caudillos han intentado nuevas formas de dictaduras disfrazadas con el nombre de socialismo del siglo 21. El intento más importante fue en Venezuela con el “comandante supremo”, que gracias a la riqueza petrolera pudo durar un buen tiempo, además de sostener la dictadura de los hermanos Castro, hasta que el sistema socialista destruyó la economía venezolana como antes la de todos los países donde se ha intentado aplicar sus recetas. No obstante, el futuro de la humanidad no está en el populismo, socialismo del siglo 21, o en el comunismo, en los autoritarismos, o en las dictaduras de distintos signos. Cada año que pase veremos más democracia, más libre mercado y más libertad. Los dictadores no tendrán cabida en el futuro. Incluso, los actuales pichones de dictadores en algunos países de Latinoamérica, ni siquiera lo pueden proclamar, como si lo hacen aún en Corea del Norte o Cuba y lo hicieron en el pasado tantos sátrapas, ahora tienen que disimular y aparentar ser demócratas. Por allí vimos a Lula Da Silva, y a Cristina Fernández de Kirchner, y vemos a Rafael Correa, a Evo Morales, y a Nicolás Maduro, tratando de aparecer como líderes de la democracia. Pero desaparece Fidel Castro, y todos se lanzan una campaña de alabanzas, invitando a los latinoamericanos a “ser como Fidel”. Este es su deseo oculto. Esa es la esencia de su “yo” interior. Ellos quisieran ser dictadores como lo fue Fidel Castro y lo es su hermano. Afortunadamente eso ya nunca pasará. Los dictadores y las dictaduras quedarán en el pasado sombrío como ejemplo de lo que no deberá hacerse nunca más. Vladimir Gessen

  • Vladimir Gessen: El anti establishment es un nuevo fantasma que recorre el mundo

    10 November 2016 La mayoría de los análisis políticos predijeron el triunfo de Hillary Clinton con elaborada precisión. No era probable la victoria de Donald Trump. Asimismo, las encuestas e investigaciones señalaban que Hillary Clinton ganaría las elecciones. Desde que Donald Trump decidió postularse para la presidencia de los Estados Unidos hizo una anti campaña electoral que será estudiada en las escuelas de ciencias políticas para intentar explicar qué ocurrió este 8 de noviembre en los Estados Unidos... En teoría Trump restaba y no sumaba. Desde los comienzos de su campaña, durante las primarias del Partido Republicano, no previó sumar a sus contrincantes vencidos. Por el contrario, los convirtió en sus enemigos políticos. Trump irrumpió como un candidato contra lo establecido, y atacó sin cuartel y muy ofensivamente a los otros candidatos y líderes republicanos. Esto lo llevó a que un sinnúmero de estadounidenses acudiera a votar por él. Sin embargo, esta forma agresiva de insultar a los otros líderes conservadores no le permitió negociar con ellos y buscar acuerdos para el necesario posterior apoyo a su candidatura. Así perdió significativos respaldos como los de los expresidentes Bush, del líder republicano del Congreso Paul Ryan, o de los excandidatos presidenciales Mitt Romney o de John McCain. La mayoría de los líderes republicanos le quitaron el apoyo a Donald Trump. Varios de ellos manifestaron claramente que no votaron por él, e incluso llamaron a sus seguidores a no hacerlo, otros aseguran que votaron por Hillary Clinton. Trump pareciera ignorar la supuesta importancia que tiene el trabajo de la maquinaria partidista durante las elecciones en Estados Unidos. Maquinaria que estuvo esencialmente en manos de quienes se le oponen en el partido republicano. Aparte, con un lenguaje directo, pero irrespetuoso, ramplón y procaz chocó con sectores sociales, económicos, políticos y militares, como son comunidades hispanas, afroamericanas, musulmanas, los inmigrantes, el poderoso gremio de artistas e intelectuales, los medios de comunicación, el denominado “Wall Street”, factores empresariales y económicos, y con el determinante componente militar y de inteligencia en su más alto nivel. Trump no sumó a nadie del establishment, se convirtió en un anti héroe y anti sistema, pero sí sumo al ciudadano común. Trump, acostumbrado a competir rudamente en sus actividades económicas copió su forma de actuar en estas lides empresariales a la política contraviniendo todo lo convencional. Si observamos su campaña básicamente fue atacar. Este peso de su ataque superó ampliamente su propio mensaje de propuesta social y económica a los estadounidenses. En estas embestidas, primero, contra sus contendientes internos, y luego en contra de la candidata demócrata, colocó temas familiares, como acusar al padre de Ted Cruz de nazi, o hablar del tamaño del pene de otro precandidato, el senador Marco Rubio, o hablar de temas escabrosos, personales, sexuales, o de intimidades de la familia Clinton. También, Trump acostumbró etiquetar a sus adversarios, con epítetos como criminal, deshonesto, torcido o delincuente. Esta conducta provocó que algunos auscultaran a la familia de Trump, su comportamiento ético, su vida personal, familiar y sexual y descubrieran un escandaloso mundo de abusos por parte de Donald Trump. Vimos a Trump pelear con varias personas o entidades durante la campaña. Lo vimos fajarse durante días con Khizr Khan padre de un héroe militar, el capitán Humayun Kahn quien murió en combate en Irak, condecorado con la Estrella de Bronce y el Corazón Púrpura en los EEUU. Lo observamos pelear permanentemente con periodistas reconocidos de ambos sexos, con medios de comunicación como Univisión o The New York Times , CNN o The Washington Post . Le dedicó semanas para “combatir” con la ex Miss Universo Alicia Machado. La emprendió contra el superempresario Carlos Slim. Luego presenciamos su pelea con las mujeres que le reclaman haber sido abusadas por él mismo. Así, Trump empleó una buena parte de su tiempo, de recursos, en dar la pelea con personas o entidades, en lugar de enviar un mensaje positivo. Una estrategia que en términos sensatos parecía conducir a la derrota. Por si fuera poco, Trump le pidió a Rusia que hackeara los emails de Hillary Clinton. Señaló que el dictador Bashar al-Assad estába haciendo lo correcto en Siria y que apoyaba 100 % lo que hacen las fuerzas rusas en ese país. También Trump además de admirar a Vladimir Putin le pidió un favor: “ Si estás escuchando espero que seas capaz de encontrar los 30.000 mensajes de correo electrónico que faltan... será recompensado poderosamente por nuestra prensa… ”, a pesar de que Rusia no es un país amigo de los Estados Unidos, es un adversario y potencialmente su enemigo: De hecho, en Siria apoya junto a Irán a Assad y combate encarnizadamente a aliados de EEUU como son los Kurdos. Al ir al campo político, Trump olvidó la necesaria humildad, abusó de su autoconfianza. Observando el comportamiento de Donald Trump en la campaña electoral de los Estados Unidos, no podemos dejar de pensar en la conducta que siguió Hugo Chávez en sus campañas electorales en Venezuela. Hugo Chávez mostraba una autoestima exagerada, hablaba sin parar, exaltado, vehemente, y se dejaba llevar por sensaciones de grandeza. Amenazaba a otros, era hostil y ofensivo con los demás. Donald Trump hizo lo mismo, para referirse a su oponente cuando le antepuso la etiqueta de “torcida” (“Crooked” en inglés) a su oponente Hillary Clinton, y de alguna manera igualmente discriminó a sectores sociales o políticos de los Estados Unidos. El problema es que esta conducta genera un odio social dirigido en contra de personas, o razas o hacia ciertas minorías sociales. Esta conducta se fundamenta en la clasificación de la gente. La idea es crear enemigos ficticios quienes pasan a convertirse en reales para quienes creen en quien lo dice. Se culpa a alguien por pertenecer al grupo “mal visto” o “denunciado” y se promueve la mentalidad de “nosotros” contra “ellos”. Hoy, luego de esta campaña, los Estados Unidos están profundamente divididos. En democracia algunos pueblos también se han suicidado. Hitler llegó al poder por elecciones. Chávez al igual que otros autoritarios o líderes trastornados era extremista que se asocia con fanatismo, intransigencia, sectarismo, intolerancia y obcecación. Lamentablemente, este discurso es sorprendentemente escuchado por las sociedades. Hoy vemos algo similar a Venezuela en la campaña electoral de los Estados Unidos. Donald Trump practica estos parámetros, su conducta se asemeja a la de hombres como Chávez y aunque la opinión pública estadounidense advirtió a la sociedad americana de creer las propuestas simples e irrealizables del ahora presidente electo Donald Trump, una mayoría de la población votó por esta opción. No debíamos preocuparnos porque los estadounidenses serían gente preparada y nunca llevarían a Trump a la Casa Blanca. Hitler se hizo del poder democráticamente en Alemania, la sociedad más culta para la época de Europa. Y Hitler después de destruir buena parte del Mundo, antes de quitarse la vida, destruyó a toda Alemania. En Venezuela, los venezolanos votaron repetidamente por Chávez, hasta su muerte. Si, definitivamente los pueblos a veces se suicidan. Sólo esperemos que Donald Trump no conduzca a Estados Unidos a estos escenarios y que las instituciones estadounidenses tengan la fortaleza para impedir un desastre. En teoría Trump, aunque es un hombre exitoso en su área, le falta experiencia, conocimientos y formación política. Algunos empresarios, algunos intelectuales, profesionales, inteligentes y preparados en sus áreas, a veces piensan que la política es manejada por personas que no son competentes. Parte puede ser cierto, pero la práctica política tiene sus propios códigos, sus parámetros, su historia, su ciencia, su teoría y su praxis. Desde la antigua Grecia, pasando por Nicolás Maquiavelo hasta nuestros días, la ciencia política ha estudiado los sistemas y comportamientos políticos de las sociedades. El gran comentario, sottovoce, es que Trump no escucha a sus asesores en ciencias políticas y a los expertos electorales… y todo parece indicar que esto no importó… los estadounidenses votaron mayoritariamente por Trump quien ganó las elecciones, el mismo día donde por cierto, en muchos estados también votaron por legalizar la marihuana… Vladimir Gessen

  • Vladimir Gessen: Chávez y Maduro lograron “Mar de Felicidad” de Cuba en Venezuela

    31 October 2016 Hugo Chávez, en marzo del 2000, no mintió cuando dijo “ Cuba es el mar de la felicidad. Hacia allá va Venezuela… ”. Entre él y Nicolás Maduro lo lograron. Pero ¿Qué es el mar de la felicidad de Cuba? Menos de 16 años bastaron para que los venezolanos se igualaran con las penurias de los cubanos, en persecuciones políticas, en limitaciones a las libertades, en violaciones de derechos humanos, en miseria, pobreza, escasez de medicinas, carestía de alimentos, colas interminables, carencia de bienes y de servicios públicos, en hacer colas permanentes para recibir migajas de lo que haya, en apagones eléctricos, en crisis de salud y bienestar, en fin, en alcanzar lo que para Chávez era un “ mar de felicidad ”... “Mar de felicidad” para los burócratas, pillos, corruptos y narcotraficantes Deslumbrado por Fidel Castro y siguiendo sus pasos en Venezuela, lo primero que, para igualarse con Cuba, hizo fue destruir el conglomerado productivo del país, expropiando propiedades, fincas, haciendas, tierras, fábricas, empresas, comercios, bancos. Todas estas actividades fructíferas fueron confiscadas, destruidas o cerradas. A cambio, Chávez contrató a empresas privadas extranjeras, y al gobierno cubano, para que produjeran bienes y servicios en detrimento de lo que se hacía en el país. De esta forma, puso a la mayoría de los venezolanos a depender del gobierno, bien sea por estar empleado en el oficialismo, o por tener que recibir hasta sus alimentos y medicinas de la todopoderosa administración socialista. El mercado negro… El mar de la felicidad socialista en Cuba es mercado negro y corrupción… y en Venezuela, también. El socialismo conduce a la supresión del libre mercado, a la creación del mercado negro como alternativa y, este a su vez, a la corrupción generalizada. Históricamente estos han sido sus resultados. El comunismo lleva a las sociedades que lo han practicado al peor de los capitalismos porque su mercado es clandestino y no tiene las regulaciones del Estado. Es en realidad la máxima expresión del capitalismo salvaje que es lo que estamos viviendo en Venezuela, después de que lo han padecido por casi 60 años los cubanos. Este mercado lo manejan los altos jerarcas del régimen del socialismo porque es el gobierno, a través de estos burócratas, quienes compran los productos que supuestamente deben ir a los ciudadanos y las familias “a precios justos”, o sin costo, pero la realidad es que los revenden ilegalmente a través de los “bachaqueros” que dependen también de estos funcionarios corruptos. Este mercado negro, o bachaquero venezolano, es una copia del “mercado” cubano donde se llama “el rebusque”. Aumento de la corrupción El mercado negro conlleva el surgimiento de mafias criminales. El socialismo destruye el ingreso de los trabajadores. La actividad económica ilegal, la corrupción generalizada, la criminalidad, además de los controles del Estado, provocan el caos, la escasez de productos, la crisis hospitalaria, y coloca en peligro la estabilidad de cualquier hogar. ¿Qué vamos a almorzar hoy?, es la primera pregunta que se hace un cubano cuando abre los ojos, para luego de algunas horas, preguntarse qué va a cenar. Y sale a la calle a “rebuscarse”, término que inventaron los sufridos cubanos hace más de 40 años. Ahora, los venezolanos retoman este vocablo, pero la pregunta que se hace el venezolano al levantarse es ¿Qué colas voy a hacer hoy? ¿A cuántas farmacias voy a ir para encontrar las medicinas que requiere mi salud? ¿Cómo va a hacer para tener otros ingresos que los de su trabajo?, porque ese sueldo decretado por el Estado no le alcanza, y entonces se “rebusca” otra ganancia. Así, se convierte en bachaquero, que no es otra cosa que comerciar con algún producto que consiga de más para revenderlo, o cobrar alguna comisión de alguien quien le pagará porque le consiga un documento, una cita, le adelante en una cola, le atiendan en algún hospital, o le consiga alguna medicina. La corrupción hoy en Venezuela está totalmente generalizada para sobrevivir, y los altos jerarcas se han enriquecido y envilecido como nunca en la historia de Venezuela. El narcotráfico en socialismo Arnaldo Ochoa fue el General de más alto rango en el ministerio de la defensa en Cuba, después de los hermanos Castro. Antonio de la Guardia, fue el más alto oficial del ejército del Ministerio del Interior. Ochoa, además ostentaba el título de “Héroe de la República de Cuba”. Fue también el general cubano que más condecoraciones recibió y miembro del Comité Central del Partido Comunista. Ambos oficiales fueron fusilados cuando se conoció que comandaban una red de narcotráfico en Cuba que llevaba cocaína desde la Isla hacia los Estados Unidos en una combinación con el cartel de Medellín y con las FARC colombianas. Suponiendo que los dictadores de Cuba, Fidel y Raúl Castro no estuvieran implicados, lo cierto es que una red de Narcotráfico se movía en ese país, en los cargos más altos del Ministerio de la Defensa, de las fuerzas armadas cubanas, y del Ministerio del interior, y de las fuerzas militares y para-militares de este ministerio. En Venezuela, reporta William R. Brownfield, actual Subsecretario de Estado para el Bureau Internacional Antidrogas del Departamento de Estado de los EEUU, que la cantidad de droga que pasa por Venezuela llega entre 200 a 300 toneladas. Las actuales autoridades venezolanas han informado de capturas anuales de más de 15 toneladas de drogas. Si proyectamos que esto, de acuerdo a los estándares internacionales, representaría el 10% de lo traficado en un país, tendríamos que algún cartel venezolano de la droga traficaría en el presente al menos 150 toneladas de cocaína, en lugar de las 300 toneladas que informa el Departamento de Estado de los EEUU. Pero, aun así, estas cifras representan que estos carteles de drogas en Venezuela movilizan entre un mínimo de ¡3 mil a 15 mil millones! de dólares hasta aproximadamente de ¡30 mil a 45 mil millones! de dólares, anualmente. No existe ninguna empresa legal -pública o privada- financiera, bancaria, comercial o industrial, en Venezuela, que mueva tanto dinero. Ni siquiera la más grande productora de bebidas y alimentos. El socialismo es el mejor régimen, por distintas razones, que le permite a las mafias del narcotráfico un escenario inmejorable para perpetrar sus crímenes. Aumento de la criminalidad… Nadie duda que el crimen y la delincuencia crecieron en este “mar de felicidad” socialista que se vive en Venezuela. Todo comenzó cuando el 2 de agosto de 2002, Hugo Chávez manifestó en su discurso en la avenida Los Ilustres: “…Y le roban el pan a otro para darles a sus hijos, entonces los agarra la policía...” en lo que se interpretó, por toda la opinión pública, como un permiso presidencial para robar si se trataba de dar de comer a su familia. En aquel entonces, cientos de miles de padres se vieron tentados por la voz permisiva del entonces líder del país… En la medida que el “mar de la felicidad” cundió en Venezuela, fueron creciendo los padres hasta llegar en el presente a ser millones los papás y las mamás que sienten que deben hacer lo inimaginable para “darles el pan a sus hijos”. Chávez ni Maduro nunca entendieron que ser presidente significa ser el patrón de conducta más seguido por sus compatriotas. Su lenguaje soez, sus amenazas de expropiar, decomisar, despojar propiedades, sus resentimientos, sus odios, sus intolerancias, sus arrebatos, sus insultos, han sido sembrados en millones de venezolanos y lamentablemente muchos delitos y crímenes se cometen en buena medida por la justificación presidencial. Si a esto le añadimos, el aumento de la corrupción, del narcotráfico, del mercado negro, de los policías corruptos y del ineficaz poder judicial, de la extrema necesidad de sobrevivir del pueblo venezolano en este “ mar de felicidad ”, tendremos la respuesta del por qué vivimos en la más absoluta inseguridad que se haya experimentado en Venezuela. Este es el ”Mar de felicidad ” que disfrutan los corruptos, los ladrones, los criminales, los narcotraficantes, los jerarcas, los jefes y “los enchufados”, en el oficialismo de la Venezuela actual, y que la gran mayoría de los ciudadanos quisiera revocar, mientras que toda esa maraña de personajes vinculados a ese mar de felicidad hacen lo posible para mantenerlo y que nada cambie. Vladimir Gessen

  • Vladimir Gessen: Extraña silencio del alto mando militar

    24 October 2016 La Asamblea Nacional, legítimo representante del pueblo de Venezuela, declaró la ruptura del orden constitucional y un golpe de estado por parte del gobierno de Nicolás Maduro. Por mandato expreso de la Carta Magna, todos los ciudadanos de Venezuela son los custodios y garantes de la Constitución Nacional, la cual no puede suprimirse o derogar total o parcialmente. Todos y cada uno de los ciudadanos están obligados a colaborar en su defensa. Los ciudadanos civiles ya se han pronunciado, sin embargo, llama la atención el mutismo que guardan los ciudadanos de uniforme, especialmente el silencio del alto mando militar, y de su vocero principal, el general Vladimir Padrino... El poder civil se pronunció El poder civil, básicamente se expresa en el Parlamento, donde el pueblo soberano, delega su legítima representación y vocería a través del voto directo y secreto. La voz del pueblo, en ausencia de una elección, o de una opinión manifestada mediante referéndum, o a través de una Constituyente, se exterioriza a través de la Asamblea Nacional. Así, la representación popular ha dictaminado que : 1.- Declaran la ruptura del orden constitucional, y la existencia de un golpe de estado cometido por el régimen de Nicolás Maduro en contra de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y del pueblo de Venezuela y exigen a la Fuerza Armada Nacional no obedecer ni ejecutar ningún acto o decisión que sean contrario a los principios constitucionales, o menoscaben derechos fundamentales del pueblo de Venezuela, emanados del Poder Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral. 2.- Solicitan a la comunidad internacional la activación de todos los mecanismos que sean necesarios para garantizar los derechos del pueblo, en especial su derecho a la democracia. 3.- Formalizarán la denuncia ante la Corte Penal Internacional y demás organizaciones que sean competentes, en contra de los jueces y rectoras del CNE, responsables de la suspensión del proceso de Referendo Revocatorio, y demás funcionarios responsables de la persecución política al pueblo de Venezuela. 4.- Proceden de manera inmediata y de acuerdo con los mecanismos constitucionales, a la designación de los 3 rectores principales y sus suplentes, que fueron nombrados provisionalmente en diciembre de 2014; así como la designación de los dos rectores principales y suplentes cuyo período de ejercicio culmina en diciembre del presente año, para con ello garantizar el respeto del derecho de los venezolanos a elegir, así como la independencia de poderes y el respeto al estado derecho. 5.- Proceden de manera inmediata y de acuerdo con los mecanismos constitucionales, a la designación de los Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, para garantizar el respeto del derecho de los venezolanos a elegir, así como la independencia de poderes y el respeto al estado derecho. 6.- Inician el proceso para determinar la situación constitucional de la Presidencia de la República, y convocan a una sesión especial de la Asamblea Nacional para el próximo martes 25 de octubre, para evaluar y decidir sobre esta materia. 7.- Conforman una comisión especial de alto nivel parlamentario encargada de desarrollar y definir las decisiones emanadas de este acuerdo para restituir el orden constitucional. 8.- Convocan al pueblo de Venezuela, en virtud de los preceptos constitucionales, en especial lo establecido en el art 333° de nuestra Constitución, a la defensa activa, constante y valiente de nuestra Carta Magna, de la democracia y el Estado de Derecho, hasta lograr la restitución del Orden Constitucional. Ahora, los ciudadanos civiles se preguntan, qué piensan los ciudadanos de uniforme, también garantes del orden constitucional. ¿Están o no de acuerdo con los dictaminado por la Asamblea Nacional? ¿Consideran que existe la ruptura del orden constitucional? ¿Actuarán acorde al artículo 333° de la Constitución Nacional de la República donde se les conmina a restituir el orden pautado en la Carta Magna? ¿Acepta la Fuerza Armada Nacional la exigencia de la Asamblea Nacional, como representantes legítimos del Soberano, de no obedecer al presidente de la República, ni ejecutar ningún acto o decisión que sea contraria a los principios constitucionales? También, y en virtud de que la Fuerza Armada no fue capaz de evitar que un colectivo o grupo violento entrara por la fuerza a la Asamblea Nacional el día de hoy, el alto mando militar debe señalar ¿Si les permitió la entrada a estos facinerosos al Parlamento o si no tuvo la capacidad de impedirlo?, lo cual sería en ambos casos sumamente grave y ameritaría una investigación de la justicia militar. Estas preguntas deben ser respondidas por el alto mando militar, mientras tanto esperemos que todos los venezolanos se apeguen a lo descrito en el artículo 333° de la Carta Magna: “ Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia ”. De no ser así, el pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución, y la iniciativa de convocar a la Asamblea Nacional Constituyente podrá tomarla la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes. Acorde a la actual Constitución, el Presidente Nicolás Maduro no podrá objetar la nueva Constitución. Los poderes constituidos no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente. Una vez promulgada la nueva Constitución, ésta se publicará en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela o en la Gaceta de la Asamblea Nacional Constituyente. En estos momentos cruciales que atraviesa la Nación, el alto mando militar no debe guardar silencio. Vladimir Gessen

  • Vladimir Gessen: Trump cometió 8 errores estratégicos que lo llevan a la derrota

    17 October 2016 Desde que Donald Trump decidió postularse para la presidencia de los Estados Unidos ha incurrido en errores que le han hecho perder la posibilidad real que tuvo de convertirse en el inquilino de la Casa Blanca. El caso Trump será estudiado en las escuelas de ciencias políticas como un ejemplo de lo que no se debe hacer en una campaña electoral… Estos son sus principales equivocaciones, desatinos y dislates : 1. Restar y no sumar : Desde los comienzos de su campaña, durante las primarias del Partido Republicano, no previó sumar a sus contrincantes vencidos. Por el contrario, los convirtió en sus enemigos políticos. Trump irrumpe como un candidato contra lo establecido, y ataca sin cuartel y muy ofensivamente a los otros candidatos y líderes republicanos. Esto lleva a que un sinnúmero de estadounidenses acuda a votar por él y vaya ganando su nominación. Sin embargo, esta forma agresiva de insultar a los otros líderes conservadores no le permitió negociar con ellos y buscar acuerdos para el necesario posterior apoyo a su candidatura. Así perdió significativos respaldos como los de los expresidentes Bush, del líder republicano del Congreso Paul Ryan, o de los excandidatos presidenciales Mitt Romney o de John McCain. En la actualidad, la mayoría de los líderes republicanos han quitado el apoyo a Donald Trump. Varios de ellos han manifestado claramente que no votarán por él y llaman a sus seguidores a no hacerlo, y algunos incluso aseguran que votarán por Hillary Clinton. Trump pareciera ignorar la extremada y vital importancia que tiene el trabajo de la maquinaria partidista durante las elecciones en Estados Unidos. Maquinaria que está esencialmente en manos de quienes se le oponen en el partido. Aparte, con un lenguaje directo, pero irrespetuoso, ramplón y procaz se ha enemistado y chocado con sectores sociales, económicos, políticos y militares que pudieron eventualmente apoyarlo como son comunidades hispanas, afroamericanas, musulmanas, los inmigrantes, el poderoso gremio de artistas e intelectuales, los medios de comunicación, el denominado “Wall Street” o factores empresariales y económicos, y con el determinante componente militar y de inteligencia en su más alto nivel. Trump no suma, resta. 2. Cambiar de estrategia : En primera instancia se presentó como un candidato antisistema o anti-establishment, pero procura ser el candidato del Partido Republicano, el GOP (Grand Old Party), fundamental organización del establecimiento estadounidense. Esto lo llevó a declarar que si no era postulado por ese partido de todos modos sería candidato independiente. Luego aclaró que sería el candidato solamente del partido republicano. No obstante, hace pocos días, y luego de perder el apoyo de una considerable parte de los líderes de esa organización política, aseguró que se sentía liberado para actuar como un candidato independiente, agregando que ahora es: “ libre de las cadenas para luchar por el tipo de país que quiero ”. 3. Tirar piedras a los demás, pero con un techo de vidrio propio Trump, acostumbrado a competir rudamente en sus actividades económicas copió su forma de actuar en la política. Si observamos su campaña básicamente es atacar e intentar destruir al adversario. El peso del ataque al contrario supera ampliamente su propio mensaje de propuesta social y económica a los estadounidenses. En estas embestidas, primero contra sus contendientes internos, y luego en contra de la candidata demócrata, colocó temas familiares, como acusar al padre de Ted Cruz de nazi, o hablar del tamaño del pene de otro precandidato, el senador Marco Rubio, o hablar de temas escabrosos, personales, sexuales, o de intimidades de la familia Clinton. También, Trump acostumbra etiquetar a sus adversarios, con epítetos como criminal, deshonesto, torcido o delincuente. Esta conducta provocó que algunos auscultaran a la familia de Trump, su comportamiento ético, su vida personal, familiar y sexual y descubrieran que quien tiraba las piedras tenía un techo de vidrio que no soportaría la menor de las rocas. 4. Equivocarse de enemigo Hemos visto a Trump pelear con varias personas o entidades durante la campaña. Lo vimos fajarse durante días con Khizr Khan padre de un héroe militar, el capitán Humayun Kahn quien murió en combate en Irak, condecorado con la Estrella de Bronce y el Corazón Púrpura en los EEUU. Lo observamos pelear permanentemente con periodistas reconocidos de ambos sexos, con medios de comunicación como Univisión o The New York Times, CNN o The Washington Post. Más reciente, le dedicó semanas para “combatir” con la ex Miss Universo Alicia Machado. Hace pocos días la emprendió contra el superempresario Carlos Slim. En la última semana, su pelea es con las mujeres que le reclaman haber sido abusadas por el mismo. Así, Trump emplea una buena parte de su tiempo, de recursos, en dar la pelea con personas o entidades, en lugar de enviar un mensaje positivo o de enfrentar a su real adversario: Hillary Clinton. Una estrategia puede ser la mejor, pero si se aplica a un enemigo equivocado, el verdadero adversario quedará intacto. 5. Aliarse con enemigos de Estados Unidos Trump le ha pedido a Rusia que hackee los emails de Hillary Clinton. Ha señalado que el dictador Bashar al-Assad está haciendo lo correcto en Siria y que apoya 100 % lo que hacen las fuerzas rusas en ese país. También Trump le pidió un favor a Vladimir Putin: “ Si estás escuchando espero que seas capaz de encontrar los 30.000 mensajes de correo electrónico que faltan... será recompensado poderosamente por nuestra prensa… ” Rusia no es un país amigo de los Estados Unidos, es un adversario y potencialmente su enemigo: De hecho, en Siria apoya junto a Irán a Assad y combate encarnizadamente a aliados de EEUU como son los Kurdos. 6. Subestimar al adversario Un error clásico en la política es subestimar al contrincante, en este caso, Hillary Clinton. No importa si lo es por ser mujer o porque la crea incompetente como el mismo lo ha manifestado. Para criticarla dice que lleva 30 años en la política activa como si fuera un defecto, mas desconoce que Hillary precisamente por ello lleva tres décadas preparándose para ser presidente. Primero como una primera dama muy activa en Arkansas cuando su esposo fue gobernador de este estado. Luego como primera dama de Estados Unidos, y más tarde como Senadora por el estado de Nueva York. Posteriormente como Secretaria de Estado, el puesto más relevante de gobierno después de la Presidencia. Ahora, es la primera mujer que logra postularse con opción de triunfo para convertirse en la mujer más poderosa del mundo. Es evidente que Trump no entiende que es una mujer muy competente en las lides políticas y que ha subestimado a tan implacable adversaria. 7. Exceso de confianza Da la impresión que Donald Trump, un exitoso hombre de negocios, con gran confianza en sí mismo, ha intentado traspasar su ego empresarial a la política. Es probable que a un empresario como Trump aparentar ser poderoso económicamente le haya dado dividendos y le haya permitido “blufear” en ocasiones. Al ir al campo político, Trump olvidó la necesaria humildad, abusó de su autoconfianza, y en principio, tomó por sorpresa a los candidatos republicanos que cometieron el mismo error de Trump, subestimar al enemigo y excederse en su confianza… y Trump los derrotó, aunque perdiera estratégicamente al no obtener el posterior apoyo de ellos. Lamentablemente para Trump esto le elevó el ego aún más, al punto de presentarse al primer debate presidencial sin preparación. Mientras que muy humildemente, sin exceso, pero con confianza en sí misma Hillary le dio una pela. Este largo proceso de la elección primaria republicana le permitió al Partido Demócrata y a su candidata Hillary Clinton, no subestimar a Trump y prepararse humildemente, como reconoció en un debate con Trump: “ Me parece que Donald me acaba de criticar por prepararme para este debate. Y sí, lo he hecho. ¿Y sabes para qué más me he preparado? Me he preparado para ser presidenta ”. 8. No oír consejos El subestimar a enemigo y el exceso de ego conllevan el no escuchar a los expertos en ciencias políticas y en campañas electorales. Trump, un hombre exitoso en su área, no lo es en la política. Le falta experiencia, conocimientos, formación. Algunos empresarios, algunos intelectuales, profesionales, inteligentes y preparados en sus áreas, a veces piensan que la política es manejada por personas que no son competentes. Parte puede ser cierto, pero la práctica política tiene sus propios códigos, sus parámetros, su historia, su ciencia, su teoría y su praxis. Desde la antigua Grecia, pasando por Nicolás Maquiavelo hasta nuestros días, la ciencia política ha estudiado los sistemas y comportamientos políticos de las sociedades. El gran comentario, sottovoce, es que Trump no escucha a sus asesores en ciencias políticas y a los expertos electorales… y todo parece indicar que es muy tarde para ello… Vladimir Gessen

  • Vladimir Gessen: No hay forma de que pierda la oposición

    28 November 2013 En los próximos comicios de alcaldes y de concejales no existe forma en que la oposición pueda perder las elecciones. La unidad representada en la MUD va a ganar sea cual sea el escenario que se presente. Así lo asegura el psicólogo y analista Vladimir Gessen, en entrevista exclusiva para El Diario de Caracas . “Si arrasa la oposición con más del 55 % de los votos y llegara a ganar la emblemática Caracas, virtualmente el gobierno de Nicolás Maduro entraría en una vorágine que conduciría a que la oposición convocara a una nueva constituyente. Esto sería imparable. Por el contrario, en el caso de que sea el oficialismo quien ganara claramente, incluso ganando alcaldías claves de la oposición como Baruta o Maracaibo, se consolidaría el liderazgo de Nicolás Maduro dentro del oficialismo y el presidente profundizaría un gobierno autocrático bajo su comando. La unidad de la MUD entraría en crisis". En las próximas elecciones del 8 de diciembre pareciera que vamos a una confrontación plebiscitaria, juzgando la gestión de Maduro, ¿Cree que el presidente saldrá bien parado? – En efecto, de una manera u otra, la gente va a votar a favor o en contra de la gestión de Nicolás Maduro. La razón de ello es que es la primera elección donde no estará presente Hugo Chávez, aunque el gobierno haya inventado para el día de las elecciones el "día de la lealtad al comandante", para contrarrestar este efecto de ausencia del padre de la revolución bolivariana. No obstante, debemos agregar que también algunos ciudadanos votarán nominalmente por candidatos específicos porque al fin y al cabo lo que van a elegir realmente es a concejales y alcaldes. Pero, pienso que la mayoría votará entubado por el gobierno o por la oposición. ¿Quién cree que ganará las elecciones? – No existe forma en que la oposición pueda perder las elecciones. Siempre va a ganar en todos los escenarios. En el peor de los casos para la oposición, aumentará el número de alcaldías que gobernará. Diría que de unas cincuenta alcaldías que administra hoy, logrará ganar en más de cien. Por el contrario, el oficialismo perderá un tercio o más alcaldías que hoy están bajo su dominio. En el caso de Nicolás Maduro… ¿Cómo queda su imagen presidencial? – Depende de los resultados obviamente. El escenario más probable, de acuerdo a los análisis y las encuestas a que hemos tenido acceso, nos señalan que la unidad opositora debe ganar en las alcaldías más importantes del país y podría obtener entre 100 a 175 alcaldías dependiendo de la abstención de los electores. Por su parte, el oficialismo perdería unas 50 alcaldías que pueden llegar hasta 125 si los electores chavistas se abstienen más que los electores de la unidad opositora. El otro dato relevante es que aunque el oficialismo ganara más alcaldías, éstas serían las más pequeñas, en cuanto a número de electores, y dado que la oposición ganaría en las capitales y en las ciudades con mayor densidad poblacional es altamente probable que la oposición logre sacar más votos populares que el gobierno. El resultado podría ser 52 % a favor de la Unidad y 48 % a favor del gobierno. Si fuera así, ¿No se debilitaría la imagen del presidente de la República? ¿Qué consecuencias habría? – Si el escenario que se presenta el 8 de diciembre es el que narramos, el gobierno tendría que llamar al diálogo nacional. No tendría más alternativa. De hecho, ya Nicolás Maduro señaló que convocaría a todos los alcaldes sin importar de qué partido sea el alcalde electo. El oficialismo tendría que reconocer por fin a la oposición democrática del país y abandonar el radicalismo y el extremismo que lo ha caracterizado. ¿Y si no lo hace? ¿Si no llama al diálogo – Irremediablemente, la oposición tendría que promover acciones dentro de lo pautado en la Carta Magna y provocar la renuncia del presidente. También, creo que los factores responsables y moderados del oficialismo le generarían una situación crítica al presidente. ¿Descarta que el gobierno pueda ganar? – No. Porque no sabemos cómo se comportará la variable abstención en los oficialistas y en los opositores. Los escenarios alternos al probable que ya hemos descrito serían que el gobierno o la oposición obtengan más del 55 % de los votos a su favor. En el caso de que sea el oficialismo quien ganara claramente, incluso ganando alcaldías claves de la oposición como Baruta o Maracaibo, se consolidaría el liderazgo de Nicolás Maduro dentro del oficialismo y el presidente profundizaría un gobierno autocrático bajo su comando. La unidad de la MUD entraría en crisis. Por el contrario, si arrasa la oposición con más del 55 % de los votos y llegara a ganar la emblemática Caracas, virtualmente el gobierno de Nicolás Maduro entraría en una vorágine que conduciría a que la oposición convocara a una nueva constituyente. Esto sería imparable. ¿Cree en la posibilidad de fraude? – El fraude solamente lo puede ejecutar quien tenga el control del CNE, de la Fiscalía, del Poder Judicial, de los distintos poderes. Sin embargo, si hay fraude este será detectado por los testigos de la oposición y por las actas y será denunciado. Sería muy peligroso para el gobierno volver a pasar por una crisis de ilegitimidad nacional e internacional. ¿Y los militares? – El alto mando militar lleva el pulso de los votos durante todo el proceso y conoce los verdaderos resultados de los votantes. No tengo ninguna duda que los ciudadanos de uniforme acompañarán a la mayoría del Pueblo y enfrentarán a quien quiera burlar la voluntad popular expresada, porque esa conducta colocaría al país al borde de una guerra civil. Vladimir Gessen

  • Gessen: La pregunta clave es quién se beneficia de un magnicidio

    29 August 2013 “Si queremos analizar quien podría asesinar al presidente venezolano, lo que habría que preguntarse es ¿Quién se beneficiaría?... En los complots de los magnicidios más controversiales del Mundo, ha sido muy difícil comprobar la participación y la culpabilidad de sus autores. No obstante, al correr del tiempo la historia ha demostrado quién se benefició del asesinato del mandatario víctima", explica el psicólogo y analista Vladimir Gessen en entrevista para El Diario de Caracas. ¿Cree que el presidente miente cuando anuncia por enésima vez que lo quieren asesinar? - Lo planteado por Nicolás Maduro me hace recordar una frase popular: “Tanto va el agua al cántaro hasta que se rompe”. Siempre he creído que en materia de seguridad las amenazas no se develan porque entorpecen las investigaciones e impiden que se capture a los presuntos criminales. Cuando un gobierno revela un plan de esta magnitud o de terrorismo es porque no tiene más remedio de hacerlo, y trata de parar la acción criminal advirtiendo a los perpetradores que están al tanto de lo que pretenden hacer. Pienso que a Maduro le informan los servicios de inteligencia cubanos y él les cree. Pero traigo a la memoria que la dictadura de los Castro lleva más de medio siglo diciendo que a Fidel o a Raúl los van a asesinar, y nunca ocurrió. Maduro incluso le cree a Fidel la insólita hipótesis de que a Hugo Chávez lo mataron inoculándole un cáncer. Los hermanos Castro le han transmitido a Maduro su paranoia, o le hacen creer que está en peligro para manipularlo. ¿Cuándo dice lo del cántaro que se rompe es porque piensa que puede ocurrir un magnicidio? - Bueno, es lo que informa el presidente. ¿Y quién estaría por detrás? - En los complots de los magnicidios más controversiales ha sido muy difícil comprobar la participación y la culpabilidad de sus autores. No obstante al correr del tiempo la historia ha demostrado quién fue el o los que se beneficiaron del asesinato del mandatario víctima. De manera que si queremos analizar quién podría asesinar al presidente venezolano, lo que habría que preguntarse es ¿Quién se beneficiaría? Maduro responsabiliza a la derecha fascista ¿Usted qué cree? - La verdad que no sé a quién define Maduro como derecha fascista. No sé si se refiere a factores de la Mesa de la Unidad, a sectores del PSUV, a facciones militares o grupos paramilitares o colectivos chavistas. Concretamente, ¿Estima que Capriles y la MUD estén tras de un magnicidio? - No, es un absurdo pensarlo. La oposición democrática venezolana tiene por futuro la más alta probabilidad de vencer en las elecciones de alcaldes, las municipales, luego, obtendrá la mayoría en la Asamblea, la mayoría de las gobernaciones, y por último, alcanzará la presidencia de la República por elecciones. Todo hace suponer que la oposición tiene mucho por ganar de mantenerse el estatus, entonces ¿Por qué lo arriesgaría todo? No tiene sentido. Además, si Maduro –Dios no lo quiera- fuera víctima de un magnicidio, el PSUV seguiría gobernando de acuerdo a la Constitución Nacional. El yerno de Chávez quien es vicepresidente, o el presidente de la Asamblea Diosdado Cabello asumiría el poder. Por otra parte, si tal magno crimen ocurriera y se generaran situaciones de descontrol social y político, se podría decretar el estado de excepción y formalizarse un gobierno militar. En todos los escenarios quienes se beneficiarían no sería ni Henrique Capriles ni la oposición democrática. Definitivamente, no puedo suponer que la oposición planee un magnicidio. Vladimir Gessen

  • Gessen: Maduro no es un muchacho, debe ser un presidente

    22 September 2013 ¿Es normal que una persona cometa tantos errores al expresarse como lo hace el presidente Nicolás Maduro? – Mire, pienso que los expertos quienes manejan la imagen del presidente lo han aconsejado desatinadamente. En primer lugar, durante su campaña electoral le hicieron creer que debía fundamentar su estrategia en la imagen de Hugo Chávez lo cual fue un error. El 18 de marzo de 2013, señalé ( http://diariodecaracas.com/politica/vladimir-gessen-pedir-votar-chavez-e... ) que cuando Nicolás Maduro decía que “este pueblo le iba a dar a Chávez 10 millones de votos”, en las elecciones presidenciales, cometía un grave error estratégico que a la postre destruiría su posible naciente liderazgo, y no me equivoqué. El debió pedir el voto para él y aprovechar la campaña para mostrarles a los venezolanos sus cualidades y habilidades para ser presidente. Maduro no necesitaba recordar a Chávez, porque el comandante estaba muy presente en la memoria de los votantes. Estoy convencido que si hubiera centrado su campaña en su propia imagen hubiera logrado mejores resultados. Todavía no comprendo por qué no genera su propio liderazgo. No sé a qué le teme. ¿Y no lo hace actualmente? – No. Sigue usando la imagen de Chávez. Fíjese que hasta su familia comete los mismos errores que el presidente. ¿Cómo cuáles? – Es un grave error nombrar un “equipo” que supervise los planes y acciones del gobierno. De hecho, además es inconstitucional porque ese papel debe ejercerlo la Asamblea Nacional con sus órganos correspondientes como lo son la Contraloría y la Fiscalía General de la República. Pero, el colmo es que designa para dirigir al “equipo” a su hijo Nicolás Maduro Guerra. Explíqueme, como un hijo va a supervisar si su padre lo hace bien o no. Un juez, por ejemplo, no podría juzgar a su padre en su tribunal. Es obvio que tiene que inhibirse por ser juez y parte interesada y afectada a la vez. Esto es un disparate. Lo más grave es que el hijo transmite las limitaciones y convicciones que tiene el propio presidente de la República, cuando dice textualmente y cito: “Mi objetivo es que seamos el mejor gobierno después del presidente Chávez. Para eso hace falta una inspección diaria, una observación diaria de cada cosa que hace el gobierno nacional”. Es decir, se parte del supuesto que el gobierno de Nicolás Maduro no puede ser mejor que el del expresidente. Un total absurdo, porque independientemente de las cualidades de líder de Hugo Chávez, su gobierno –como bien sugirió el ministro de Finanzas Nelson Merentes- la revolución de Chávez no tuvo nunca un éxito económico. Entonces ¿El presidente Maduro no está incapacitado sino equivocado en su estrategia? – De una cosa estoy seguro, si no cambia su estrategia, en corto plazo, se verá en problemas, y ya muchos comienzan a decir cosas como que Maduro no terminará su mandato. En el plano militar, es aún más grave. Cuando Nicolás Maduro era candidato, al exacerbar la imagen de Chávez logró que una mayoría de los militares votaran simbólicamente por el fallecido comandante en jefe, quien siguió siendo su comandante, psicológicamente. A tal punto que pasó a ser “Comandante Supremo” y ahora, el propio presidente tiene que dar instrucciones militares mencionando a esta especie de figura mitológica y fantasmagórica: el comandante supremo. Dada la situación de escasez del país, del descontrol y la crisis económica y social que se atribuye al gobierno y de los errores constantes en la manera de hablar y de actuar del presidente ¿Cree Ud., que Nicolás Maduro es una persona apta para gobernar? – Los requisitos constitucionales para ejercer la presidencia de Venezuela indican que se debe ser venezolano por nacimiento, no poseer otra nacionalidad, ser mayor de treinta años, de estado seglar, es decir no tener órdenes clericales como ser pastor, sacerdote o cura, y no haber sido condenado. De manera que Maduro –sí cumple con estos requisitos- es apto para gobernar. Como psicólogo, ¿Considera a Maduro capacitado para ejercer la presidencia de la República? – Clínicamente no es posible determinar la incapacidad mental de ninguna persona sin realizar los exámenes, estudios y análisis correspondientes. Legalmente, en cuanto al presidente se refiere, solamente una Junta Médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia, y con aprobación de la Asamblea Nacional, podría considerar y certificar la incapacidad física o mental del presidente. Electoralmente, una buena parte de los venezolanos votó por Nicolás Maduro, porque obviamente lo consideraron apto para el cargo, además de creerlo así el expresidente Hugo Chávez, los hermanos Castro y la alta dirigencia del PSUV. ¿Qué estrategia le recomendaría al presidente? – Un líder es una persona a la que un grupo sigue, reconociéndola como guía. Si Maduro se comporta no más que como un seguidor de Chávez, como una persona común, o como un muchacho cualquiera, la gente, los ciudadanos, le perderán el respeto y no consolidará su liderazgo. Si Maduro sigue tratando de ser como Chávez nunca se convertirá en lo que sí fue Chávez, un guía, un verdadero líder, aunque su presidencia estuviera signada por enormes problemas. Si Maduro no asume su propio yo, y se proyecta como el nuevo líder de la Venezuela actual no podrá tomar el control de su gabinete, donde existen otros liderazgos, en la secretaría de la Presidencia, en la economía y finanzas, en lo social, en la diplomacia y en el plano militar. No podrá evitar que el alto mando o liderazgo militar le imponga su criterio. Tampoco podrá entenderse con la Asamblea Nacional dirigida por otros líderes. ¿Cómo es eso de comportarse como un muchacho cualquiera? – Un muchacho cualquiera no tiene la responsabilidad de administrar un país en crisis. Por ello, puede quedarse sin dormir para ver al Hombre Araña hasta las cuatro de la madrugada. Un presidente –dada su investidura- no puede hacer eso. Tiene que cumplir con su horario de trabajo y de descanso obligatoriamente, si quiere ser eficiente. Solamente en vacaciones puede ignorar su alta investidura y responsabilidad, pero de forma limitada. Es el precio de ser un líder y de dirigir una nación. Cuando Usted me preguntó sobre los excesos verbales del presidente es importante sugerirle a Nicolás Maduro que no hable tanto como Chávez, porque él es diferente. El se destacó internacionalmente por su mesura y su bajo perfil, y es allí donde debe moverse. No en el show de Chávez. En la medida que deje de imitar al comandante y sea más sí mismo –es probable- que tenga mejor desempeño como líder. Esa es la verdad. Eso está bien pero ¿Qué debe hacer, qué medidas tomar en cuanto a su imagen y persona? – Lo primero que debe aceptar Maduro es que Chávez fue presidente acorde al momento que se vivía en Venezuela al culminar el siglo XX y a inicios del siglo XXI. Con su desaparición y luego de media generación en el gobierno, se crearon nuevas condiciones y un momento distinto. Hoy en día el ámbito social, político, militar y económico es otro, y Venezuela requiere una nueva dirección ejecutiva para estas circunstancias. Si Nicolás quiere ser el líder en esta nueva época no puede ser igual que el líder anterior. Las actuales condiciones demandan otra forma de dirección. En segundo lugar, Maduro debe reconocer sus errores y corregirlos. No insistir en aquello de “millones y millonas” con la excusa de que así lo leen, oyen o ven más. Eso es verdad, pero cada día que ocurre se convierte en el hazmerreír del mundo. Le recomendaría que preparara sus discursos o sus mensajes con antelación y que solamente se haga presente públicamente para anunciar medidas o soluciones para los problemas que sufren los ciudadanos. No debe hablar por hablar. De esta forma los venezolanos se acostumbrarán que cuando habla el presidente es por algo importante. En tercer lugar, Maduro debe comprender que montar bicicleta era correspondiente al Chávez enfermo. Por ello no debe imitarlo, porque ¿Quién no sabe que segundas partes nunca fueron buenas? En cuarto lugar, Maduro tiene que centrarse en resolver los problemas económicos y sociales. Buscar alternativas pragmáticas, aplicables de inmediato y que apunten clara y rápidamente hacia la mejoría de situaciones como la escasez de bienes y servicios o la inseguridad reinante. En quinto lugar, Nicolás Maduro debe lograr el éxito económico a cualquier costo, en el menor tiempo posible, como hizo Lula da Silva, porque sin ello no habrá éxito social… … ¿Y políticamente que le aconseja al presidente? – Maduro tiene que hablarle al país y explicarle que se inicia una nueva etapa de la revolución, la cual implica nuevos planes, nuevos proyectos, nuevas formas de hacer las cosas, nuevo liderazgo, y relanzar a un nuevo gobierno. Obviamente tendría que cambiar el gabinete apenas pueda y reemplazar a los ministros “quemados” –que son más de la mitad- por reconocidos profesionales sean o no del PSUV, pero todos de acuerdo con las orientaciones de Maduro y recomenzar esta “nueva etapa”. No ha de seguir en un gobierno de Chávez, sin Chávez, porque esta situación es insostenible en el tiempo, y no es comprensible… …La polarización genera una dura confrontación… – Yo no sé si se atreva a hacerlo, o si los sectores radicales del PSUV se lo permitan, sin embargo pienso que Maduro debe romper esquemas y llamar a un gobierno de concentración nacional. Llamar al país al diálogo. Invitar y sentarse en Miraflores con el líder más sensato de la oposición, como lo es Ramón Guillermo Aveledo, e ir al encuentro de todo el país. Romper la polarización y perseguir la unidad nacional en torno de objetivos nacionales… …Eso suena utópico – Sin duda alguna, pero la alternativa –de no cambiarse el panorama actual- puede ser una salida supraconstitucional. ¿Se refiere a un golpe de estado? – No lo digo yo, el propio gobierno, el presidente Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello afirman que se quiere dar un golpe de estado en Venezuela. ¿Las relaciones con Estados Unidos? – Le propondría a Maduro que cese la confrontación internacional. El debe mantener las relaciones con China, Rusia, Irán, Cuba, el medio oriente y otros países en concordancia con las estrategias venezolanas. No obstante, puede abrir y normalizar las relaciones con Estados Unidos y promover, a la par, las mejores relaciones con países europeos como España, Portugal, Italia, Francia e intensificar las experiencias diplomáticas y comerciales con Alemania e Inglaterra. Lo cortés no quita lo valiente y nos puede traer grandes beneficios económicos y sociales. Vladimir Gessen

  • Vladimir Gessen: Venezolanos superarán el miedo y las veladas amenazas

    29 July 2013 “Los venezolanos perderán el temor, y en algún momento –más temprano que tarde- volverán a ser libres, vivirán sin miedo, sin temor, y sin tener que soportar las veladas amenazas del chavismo... Los hermanos Castro implantaron en Venezuela una versión ‘light’ del comunismo cubano donde todos sus ciudadanos sienten la presencia de una velada amenaza política constante que genera un miedo crónico en cada hogar, en cada sitio de trabajo, y en cada lugar donde transita” afirma el psicólogo y analista Vladimir Gessen en entrevista exclusiva para El Diario de Caracas. Los venezolanos –prosigue- tienen miedo a ir preso por protestar, aprensión de perder el empleo, angustia de no conseguir un cupo en el colegio, liceo o universidad, miedo a estar en la lista Tascón, temor de que la Fiscalía cercene tu libertad, miedo al hampa, a que te roben, te atraquen, te maten, a la inseguridad exacerbada por la impunidad oficial, preocupación de no conseguir papel toilette, temor a no encontrar las medicinas, miedo a quedarte sin alimentos, temor a no recibir los dólares de Cadivi para importar insumos, de los cuales depende la sobrevivencia de las empresas y el trabajo de sus empleados, miedo a que no te den el pasaporte, miedo a que te expropien, temor a todo, angustia por los cortes de electricidad, zozobra generalizada en cada individuo, miedo extendido en la sociedad entera. Muchos de los venezolanos en el exterior dicen que se fueron de Venezuela por la inseguridad, ¿Es esa la razón o es porque son de oposición? - Es una mezcla de ambas razones y están inextricablemente vinculadas. ¿Por qué? - Los hermanos Castro implantaron en Venezuela una versión “light” del comunismo cubano donde todos los venezolanos sienten la presencia de una velada amenaza política constante, la cual genera un miedo crónico en cada hogar, en cada sitio de trabajo, y en cada lugar donde transite un ciudadano. En principio, adoctrinaron a Chávez en las artes represivas, lo que les ha permitido a los dictadores de Cuba mantenerse en el poder por más de medio siglo. Todas las dictaduras apelan al terrorismo de estado para “controlar a las masas”, pero en Venezuela era necesario innovar, y desarrollaron una estrategia de control y de sometimiento que fuera sutil y se pudiera aplicar “en democracia”. Usted afirma que fueron los hermanos Castro y ¿Dónde queda Hugo Chávez? - Lamentablemente, pienso que el ex presidente Hugo Chávez, ante las evidentes conspiraciones para sacarlo del poder, asumió las directrices castristas, –a través de asesores y estrategas cubanos- que concibieron una novedosa y perturbadora represión política con la cual han subyugado al pueblo venezolano. Fíjese, las tiranías violan los derechos humanos, asesinan, fusilan, torturan, desaparecen a ciudadanos. Los gobiernos despóticos hacen esto de manera sistemática para generar un temor real, como es el miedo a morir si se enfrenta al opresor. Ahora bien estos actos no podían ocurrir en una Venezuela que ama la libertad y la democracia. Entonces, en alguna sala situacional del gobierno chavista, orientados por el gobierno cubano, decidieron practicar un sistema que generara no un miedo real sino un miedo crónico social. El instrumento para ello fue la amenaza velada, tenue, pequeña. Una amenaza que en sí misma no fuera tan grave, pero que sumando unas con otras produjera un estado generalizado de temor. ¿Cómo qué? ¿Puede darnos un ejemplo? - Muchos. Miedo a ir preso por protestar, aprensión de perder el empleo, angustia de no conseguir un cupo en el colegio, liceo o universidad, miedo a estar en la lista Tascón, temor de que la Fiscalía cercene tu libertad, miedo al hampa, a que te roben, te atraquen, te maten, a la inseguridad exacerbada por la impunidad oficial, preocupación de no conseguir papel toilette, temor a no encontrar las medicinas, miedo a quedarte sin alimentos, temor a no recibir los dólares de Cadivi para importar insumos, de los cuales depende la sobrevivencia de las empresas y el trabajo de sus empleados, miedo a que no te den el pasaporte, miedo a que te expropien, temor a todo, angustia por los cortes de electricidad, zozobra generalizada en cada individuo, miedo extendido en la sociedad entera. ¿En qué momento comenzó a alojarse ese temor en cada individuo? - En realidad, la represión política se ha manifestado de distintas maneras desde el principio del chavismo. La ubico cuando Chávez –como él mismo lo explicó- planificó una trampa para despedir a decenas de miles de profesionales y trabajadores de la industria petrolera estatal. Allí demostró que el gobierno podía dejar sin empleo, sin que se le aguara el ojo, a cualquier ciudadano. También la lista Tascón perseguía el mismo objetivo. Recordemos que esta fue la lista de quienes firmaron promoviendo un referéndum revocatorio del presidente Chávez. Así, todos los firmantes que eran empleados públicos, fueron despedidos. Luego vino el cierre de Radio Caracas, y últimamente la compra de otros medios de comunicación. La política de expropiaciones de bancos, casas, edificios, tierras productivas y empresas ejecutadas para aterrar a sus dueños y enviar el mensaje a todos de que ni siquiera sus propiedades están a salvo. Igualmente las expropiaciones procuran entre sus objetivos convertir al gobierno “socialista” en el gran empleador en el país. En paralelo, vino el control de los alimentos por intermedio de las redes oficiales de producción, importación y distribución de los víveres, y de otros bienes de consumo masivo como pañales, jabón y papel de baño… ¿Todo esto fue planificado? - En mi opinión más que un plan ha sido un eje estratégico trazado por el gobierno de Hugo Chávez bajo asesoría de los cubanos. No puede ser que todo lo anterior se haya ejecutado si no fuera una línea de acción oficial. Observemos que adicional a lo enumerado, el gobierno asumió universidades, mantiene humilladas a las universidades autónomas con limitados presupuestos. En otro frente, aparecieron los presos políticos, la jueza María Lourdes Afiuni, con el claro objetivo de que los jueces no se atrevan a sentenciar “sin consultar”, las acusaciones arbitrarias de la Fiscalía como las del asesinato del fiscal Danilo Anderson, acusando falsamente a empresarios y periodistas como autores intelectuales del crimen, las absurdas inhabilitaciones de dirigentes de la oposición por parte dela Contraloría, como la de Leopoldo López. El estímulo de grupos y “colectivos” armados que controlan algunas comunidades bajo el amparo del gobierno, las publicaciones de ilegales grabaciones de conversaciones privadas, las intervenciones de los email, el hackeo de las cuentas de Twitter y Facebook, la golpiza a María Corina Machado y a Julio Borges transmitido, para amedrentar a todos, por la televisora del estado y en cadena del sistema mediático gubernamental, el levantamiento de la inmunidad de Richard Mardo y su enjuiciamiento. La discriminación inconstitucional de los venezolanos no chavistas… En fin, idearon múltiples sistemas de represión política y social que conforman un cuadro de veladas amenazas que acosan al ciudadano común si es disidente del chavismo. Incluso, aunque sean afectos al oficialismo, donde cada militante es obligado a cumplir una férrea disciplina, y si se resbala, los medios oficiales se ocupan de destruirlo moralmente. Lo crucifican con acusaciones diversas. Todos los venezolanos, chavistas y no chavistas, de una u otra forma tienen la percepción de estar amenazados. Este peligro se ha instalado en el imaginario colectivo, y el miedo y la velada amenaza se han convertido en realidad. El chantaje del gobierno existe y funciona en buena medida… ¿Cómo se puede combatir ese miedo? - La fortaleza del venezolano es histórica. Ama la libertad y rechaza la represión directa. Poco a poco está descubriendo esta nueva forma de coerción oculta y comienza a resistirla. La primera señal de ello fue la votación masiva en contra del chavismo representado por Maduro. La respuesta del gobierno fue decir que ellos sabían quiénes eran los oficialistas que habían votado en contra de Maduro y que los castigarían. Una vez más quisieron sembrar miedo. Pero, hasta el Consejo Nacional Electoral, a pesar de ser chavista, negó esta posibilidad. Sin embargo, el oficialismo seguirá manifestando que para ellos no hay secreto del voto con el objetivo de infundir el temor en los electores, y que voten con miedo. No obstante, el secreto del voto prevalecerá y allí, en la urna electoral, es que los venezolanos perderán el temor, y en algún momento –más temprano que tarde- volverán a ser libres, vivirán sin miedo, sin temor, y sin tener que soportar las veladas amenazas del chavismo. Vladimir Gessen

  • Vladimir Gessen: Si el desastre continúa habría cambio presidencial

    21 July 2013 “A la oposición reunida en la Mesa de la Unidad no le interesa una asonada militar, tampoco a los Estados Unidos, China o Cuba. Ni siquiera a los militares quienes están mejor en este momento que si se presentara un gobierno militar, mucho menos a Nicolás Maduro”… Entonces –se pregunta Gessen- “¿Quién comandaría una rebelión?... Entrevistamos en exclusiva para El Diario de Caracas al analista y psicólogo Vladimir Gessen, quien advierte que “de continuar el desastre económico, social y político que se sufre actualmente, se crearían las condiciones objetivas y subjetivas para provocar un cambio en la dirección del país… Esta renovación no necesariamente sería un alzamiento militar. El propio presidente puede renunciar obligado por las circunstancias. Además, la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia tienen mecanismos constitucionales para destituir a un presidente de la República en ejercicio y las fórmulas legales para hacerlo. Igualmente, están previstos los dispositivos para nombrar o elegir a un nuevo presidente. Doctor Gessen, Maduro está gobernando y Diosdado Cabello está en bajo perfil o viajando por el Mundo. Todo indica que se calmaron la pugna y la división dentro del oficialismo… –En apariencia sí. Todos en el menguado chavismo comprendieron la necesidad de colocar a un lado las diferencias, y consolidar el poder en torno a Maduro o se acababa la revolución, y mientras no esté firme el gobierno, será así. ¿No está firme el gobierno? ¿Sugiere que se puede caer? –Este es un gobierno débil, es su principal característica, la cual es también su fortaleza. A la oposición reunida en la Mesa de la Unidad no le interesa una asonada militar, tampoco a los Estados Unidos, China o Cuba. Ni siquiera a los militares quienes están mejor en este momento que si se presenta un gobierno militar, mucho menos a Nicolás Maduro. Entonces ¿Quién va a comandar la rebelión?... Pareciera que –por ahora- no habría un golpe de Estado de carácter militar en Venezuela. Los verdaderos poderes detrás de la silla presidencial de Maduro ejercen el poder real. Es indiscutible que Maduro no es quien da las órdenes en PDVSA, ni en la Asamblea Nacional, ni en las Fuerzas Armadas, ni en materia económica, ni en la mayoría de las gobernaciones. Ni siquiera ha podido hacer lo elemental que hace cualquier gobierno cuando comienza su mandato, como es pedir la renuncia a todo el tren ministerial y nombrar a sus propios ministros. A ninguno de los ministros de Chávez –hoy superministros- les molesta Maduro, diría que lo prefieren porque ahora hacen lo que quieren sin que nadie los regañe o contradiga. Según su análisis… ¿Nadie estaría conspirando? –Siempre, por lo menos en nuestro país, hay alguien conspirando. Pero, lo que trato de decir es que quienes pudieran hacerlo no lo están realizando, porque no les conviene efectuarlo. Fíjese, si Usted tiene el poder por qué va a querer dar un golpe. Por qué se rebelarían los superministros si ellos dirigen al país. ¿Por qué los militares lo harían si tienen el control directo de 11 gobernaciones, y de los más importantes ministerios como lo son el de Relaciones Interiores, el de Secretaría de la Presidencia y el de la Defensa, además de un sinnúmero de Institutos autónomos, de la corporación eléctrica, de embajadas y pare usted de contar? ¿Por qué la Mesa de la Unidad conspiraría en este momento que cada día es más claro que puede derrotar al gobierno por la vía electoral? Por su parte, los Estados Unidos, así como China y Cuba prefieren a Maduro que enfrentar una guerra civil en Venezuela o tener que lidiar con un gobierno militar, corriendo el riesgo de salir de un gobierno que al menos trata de guardar apariencia democrática para derivar en otro régimen dictatorial que pudiera ser hostil a Cuba, o China o a los Estados Unidos o a ambos extremos. O –peor aún- tomar el camino de un Gadafi, o de un Al Assad. Sin embargo, se ha hablado de un grupo militar nacionalista originario del MBR200 que estaría disgustado con el sector civil del oficialismo que encabeza la dupla Maduro-Jaua y que reclama una posición nacionalista y no servil a los hermanos Castro –Creo que junto a Diosdado Cabello y Francisco Arias Cárdenas este sector se mantiene en la reserva. ¿Estos factores pueden irrumpir, sublevarse? –Sí. Pero creo que sería por la vía democrática o constitucional. Todo dependerá de que la gestión de Maduro pare el descalabro de la economía y de que el pueblo no se lance a la calle. El problema es que pienso que Nicolás está atrapado en su lealtad a Chávez más allá de su desaparición física. Él parece no entender que Chávez le legó un país desastroso. ¿Qué tanto? –De 34 mil millones de dólares que teníamos de deuda externa pasamos a más de ¡250 mil millones! El peligroso juego que hizo Chávez con las reservas de oro, vendiendo parte de ellas aprovechando la burbuja de crecimiento de los precios del noble metal, apenas un 25% de baja actual de los precios, nos presenta ahora y en el futuro un cuadro desolador. Venezuela está sin reservas operativas y esto ha generado la principal escasez, la de dólares. Lo cual se convierte en escasez de todo tipo de bienes y productos de consumo, alimentos, medicinas, hasta del papel toilette. Todo ello sumado a un cada vez más alto costo de vida, la inseguridad, las corruptelas en extremo grado, la ineficacia de las instituciones del estado, la falta de planes, proyectos, el deterioro de la infraestructura del país. En fin, Maduro no comprende que incluso Raúl Castro ha hecho severas críticas al sistema socialista y sus resultados a pesar de haber sido implantado bajo la conducción de su hermano Fidel. Nicolás no entiende que la utopía del socialismo del siglo 21 no funcionará, y que sus inicios en Venezuela solamente han intensificado la ineficiencia, la corrupción, la burocracia y los otros males que se comprobó eran provocados por el propio sistema comunista o el socialismo real del siglo 20. El socialismo nunca funcionó, ni funcionará, no importa el siglo. Lo que sucede en Venezuela es consecuencia de practicar precisamente el socialismo que lleva en sus entrañas estos graves males sociales y políticos. Esto lo entendieron los comunistas soviéticos y chinos, lo empiezan a descifrar los cubanos. El primer dirigente político latinoamericano en advertirlo fue el líder del ultraizquierdista Foro de Sao Paulo, Lula Da Silva, quien –ni de vainas- se le ocurrió intentar conducir al Brasil por la vía socialista comunista. Volvamos a los factores que podrían rebelarse en contra de Maduro… –De continuar el desastre, se crearían las condiciones objetivas y subjetivas para provocar un cambio en la dirección del país. No obstante, este cambio no necesariamente sería un alzamiento militar. El propio presidente puede renunciar obligado por las circunstancias. Por su lado, la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia tienen mecanismos constitucionales para destituir a un presidente de la República en ejercicio y las fórmulas legales para hacerlo. Igualmente, están previstos los dispositivos para nombrar o elegir a un nuevo presidente. A la par, la oposición –sin abandonar la participación en los próximos procesos electorales- podría iniciar un segundo frente con dos propuestas, una encaminada a llamar a una nueva constituyente y otra, para procurar la revocación del mandato al presidente de la República, Nicolás Maduro, vía referéndum, en el tiempo señalado por la Carta Magna. Por lo que dice, ¿Nicolás Maduro no culminaría período presidencial? –Hoy en día, cuesta pensar que lo vaya a lograr. Vladimir Gessen

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