Tres buenas noticias sobre el castro/comunismo en reflujo

Actualizado: 5 oct


El resultado de la segunda vuelta electoral en Brasil tendrá peso en el futuro político de Latinoamérica. Foto: Pixabay

Hace un mes advertí: SE HA INICIADO EN CHILE EL REFLUJO DEL CASTRO-COMUNISMO. Fue con motivo de la aplastante derrota del proyecto de Constitución, redactado por ese movimiento político.


Dije entonces: El castro-comunismo (Foro Sao Paulo-Grupo Puebla) ha estado en proceso de flujo, que se tornó en acelerado, con apariencias de tsunami, desde la elección del católico Biden, “marioneta de la izquierda radical del Partido Demócrata” (republicanos dixit), como presidente de Estados Unidos. Tal acontecimiento completó el éxito obtenido antes con la elección del Papa Francisco. Ambos para desgracia de los católicos de América Latina. Habiendo neutralizado las dos posiciones cimeras, el castro-comunismo ha estado frenéticamente a la ofensiva acercándose a crear las condiciones para constituir la Confederación de Repúblicas Socialistas Soviéticas de América (Fernández en Argentina, Boric en Chile, Arce en Bolivia, Castillo en Perú, Maduro en Venezuela, Castro-Zelaya en Honduras, Ortega en Nicaragua, López Obrador en México y ahora Petro en Colombia).

El oleaje del flujo tenía un primer efecto: derribar el dique de la institucionalidad democrática con una ola gigantesca llamada Constituyente, que remata con una Constitución destinada a legitimar la tiranía comunista hasta el fin de los siglos. La estrategia fue diseñada y puesta en práctica por Chávez en Venezuela, con el resultado visto: 23 años de narcotiranía. Precisamente después de tanto tiempo la receta no ha funcionado en Chile. No fue elegida una Constituyente plenipotenciaria, mal llamada originaria, sino limitada a redactar el proyecto de Constitución. Y fue rechazada por mayoría aplastante la Constitución que redactó.


Agregué: Este hecho tendrá repercusión en América Latina por ser el inicio del reflujo del castro-comunismo en la región, especialmente en los países donde aún no se ha roto el dique de contención de la institucionalidad democrática (ej. Perú, Colombia, México, Argentina, Brasil).


El resultado electoral de este domingo 2 de octubre en Brasil confirma el reflujo del castro-comunismo en América Latina. Los partidos democráticos anti-comunistas ganaron la mayoría de las gobernaciones y la mayoría de ambas cámaras del Congreso, derrotando a los candidatos castro-comunistas. Una gran victoria que asegura la estabilidad institucional y democrática de Brasil, fundamental para impedir que el enemigo logre su meta en la región: constituir la CONFEDERACIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS SOVIÉTICAS DE SURAMÉRICA.


Haber obtenido la mayoría parlamentaria hubiera sido suficiente para asegurar la continuidad de la democracia si en Brasil rigiese el sistema parlamentario, en cuyo caso el Congreso elegiría el Gobierno mediante acuerdo de la mayoría, evitándose así la división social y política que causa el sistema presidencial. Y el riesgo de que gane Lula, padre del Foro Sao Paulo.


La segunda buena noticia es que el Presidente Jair Bolsonaro remontó la cuesta y clasificó en la primera vuelta con opción para ganar en la segunda pautada para el próximo 30 de octubre. En su caso, se ha comprobado que los políticos democráticos, adversarios del castro-comunismo, no tienen consigo un movimiento de solidaridad continental. No hay un movimiento que se las brinde y sirva de contrapeso al Foro Sao Paulo-Grupo Puebla. Peor aún: muchos que comparten la misma posición le ven defectos al candidato en otro país, lo que no sucede entre los castro-comunistas. Precisamente por este motivo cada candidato debe librar la batalla solo en su país, sin respaldo extranjero. Y sometido al bombardeo de los medios de comunicación que controlan los enemigos, los cuales lo tildan de ultraderecha y hasta fascista.


La tercera buena noticia: el candidato democrático, Rafael López Aliaga, ganó la Alcaldía de Lima (Perú), la segunda autoridad ejecutiva del país. Derrotó al candidato de la izquierda castro-comunista del Presidente Castillo. Esto demuestra que el oleaje popular viene de reflujo hacia la democracia.


Estos hechos nos imponen como tareas: 1. Prepararnos para salir de Maduro, aprovechando el reflujo. 2. Ya en el poder, constituir la organización continental que enfrente y derrote al Foro Sao Paulo/ Grupo de Puebla, la Internacional Comunista de América 3. Dotarla de un proyecto político común: el ESTADO DE BIENESTAR, que se consolide en la UNIÓN PANAMERICANA, a semejanza de la UNIÓN EUROPEA, en la cual coincidan los demócratascristianos, los socialdemócratas y los liberales, junto a los independientes.

4. Simultáneamente formar una pléyade de dirigentes sindicales que encaucen a los trabajadores para que sirvan de apoyo al proyecto continental de ESTADO DE BIENESTAR e influyan en su desempeño, retomando con este fin el proyecto Calvani de la UTAL Universidad de los Trabajadores de América Latina.


Jesús Petit Da Costa

Entradas relacionadas

Ver todo