La protesta por los derechos funciona


(Foto: Pixabay)

En días pasados vimos al gobierno nacional recular y comprometerse a pagar esta semana el bono vacacional al personal activo y jubilado de las universidades públicas, luego de dos semanas de protestas continuas, pacíficas y por una causa clara y justa por parte de los trabajadores. Movilizaciones bien articuladas, con un discurso claro, no partidizado y sobre todo con clara legitimidad social.


Sin embargo, esta decisión no debe considerarse un triunfo por parte del sector universitario, sabiendo los pírricos sueldos que estos devengan, que de igual manera, se reflejan en los bonos o cualquier otro “beneficio” que puedan tener estos. También hay que recordar que este bono debió haber sido cancelado el mes pasado, y en medio de la inflación que aún tenemos, el mismo llegará devaluado.


Desde Unidad Visión Venezuela tenemos claro que la lucha debe continuar. Por un lado, porque la contratación colectiva ha sido impuesta desde el gobierno con la complicidad de sindicalistas entregados a los designios del Ejecutivo. La lucha sigue por un salario digno, en el que realmente puedan usar bonos como este para lo que corresponde, y no como sabemos que ocurre, para poder comprar un poco más de comida, medicinas o los útiles para que los muchachos vuelvan a la escuela. Por otro lado, porque todavía no se ha derogado el nefasto Instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto, Onapre.


Seguiremos respaldando y acompañando a todos los trabajadores –sin excepción- en sus reclamos, siempre respetándoles el protagonismo en este caso a los Sindicatos y Colegios de Profesionales de la Educación Superior.


Por ahora lograron que se respetara una reivindicación social puntual, alcanzada gracias a la fuerza de la razón y a la unión de los gremios. Ejemplo que debe servir para todos los trabajadores de los distintos sectores, con el mismo derecho a la protesta consagrado en la Constitución Nacional.


Otra clase magistral para los radicales, han dado los trabajadores de la educación superior, dejando claro que la unidad verdadera si da resultados; con esta justa lucha por sus derechos, que como en el caso de la elección de Barinas, pone de manifiesto el clamor de Ali Primera: "Cuando el pueblo se levante y que todo haga cambiar, ustedes dirán conmigo, no bastaba con rezar".


Este mes de agosto nos trae una nueva comprobación, de la unidad de propósito como una poderosa herramienta para moderar las acciones de un gobierno que busca imponerse, por medio de la omisión del respeto a los derechos conquistados por decenios de luchas de los trabajadores. La protesta pacífica pero firme, funciona.


Omar Ávila

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