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No es un nerd (A Vladimiro)


Vladimiro Mujica cursó estudios de especialización y doctorado en el extranjero, pero que fue educado y formado  en instituciones educativas nacionales, fue una conspicua autoridad mundial en el área de la nanotecnología.
Vladimiro Mujica cursó estudios de especialización y doctorado en el extranjero, pero que fue educado y formado en instituciones educativas nacionales, fue una conspicua autoridad mundial en el área de la nanotecnología.

En la cultura popular el estereotipo dominante del científico contemporáneo es el que corresponde a ese que nos vendió la serie televisiva de comedia de situaciones La

Teoría del Big Bang. Hablamos de cerebritos nerd, como el personaje de Sheldon Cooper. Introvertidos, obsesivos, adictos a la ciencia ficción, los cómics, con problemas para

interactuar socialmente y víctimas de bullying. Desde luego, en muchos sentidos es una imagen deformada o caricaturesca.


Puede que algunas personas del mundo de ciencia en la vida real tengan características que se ajusten al perfil que describe el mencionado estereotipo. Pero en lo que respecta a mi experiencia personal, por razones familiares, puedo decir que un científico que pude conocer bien fue a Vladimiro Mujica. Su personalidad, bastante distinta. Conversador, con inmensa facilidad para socializar, gusto por los deportes, bailador de salsa y otros géneros

populares, pasión por el dominó, con gran sentido del humor y maestro en el arte de la ironía.


Este sobresaliente científico venezolano en marzo de 2022 sacudió los titulares de prensa a nivel mundial. La información difundida internacionalmente dio cuenta de lo siguiente: “Se ha descubierto que la mecánica cuántica desempeña un papel esencial en nuestra comprensión

de la química, la biología, y la teoría molecular de la evolución. El Dr Vladimiro Mujica tendrá la oportunidad de explorar más a fondo este mundo cuántico al liderar un proyecto de investigación de millones de dólares por los próximos tres años al obtener el premio de la

prestigiosa Fundación Keck. Su objetivo es construir una comprensión fundamental de cómo las características exóticas y a veces extrañas de la física cuántica influyen en las cosas que hacen que la vida funcione. Para lograrlo el Dr Mujica coordinará un equipo de biología cuántica multiinstitucional”. ¡Una pelusa compadre!


El pasado 26 de abril, los designios azarosos del destino nos golpeó muy fuerte con la noticia del súbito fallecimiento de Vladimiro a la edad de 71 años.


Diremos de manera sucinta que Vladimiro fue egresado en química de la Universidad Central de Venezuela, profesor jubilado de esa institución, con doctorado en química cuántica de la Universidad de Uppsala en Suecia, una de las más antiguas y prestigiosas de Europa. Se

desempeñaba como docente e investigador de Ciencias Moleculares en el Centro de Física Biológica de la Universidad estatal de Arizona en EE.UU. Sus investigaciones estaban orientadas en los campos de química teórica y nanociencia. Era una de las más relevantes autoridades académicas a nivel internacional en materia de nanotecnología. Por lo demás, consultado con frecuencia por la Academia Sueca para la selección del premio Nobel en la especialidad, sin mencionar que en varias oportunidades su nombre también fue considerado

para tal galardón.


Otra destacada venezolana que ha tenido éxito y reconocimiento mundial es Carlota Pérez. Su disciplina se desarrolla en el campo de la prospectiva humana. En su trabajo, Revoluciones Tecnológicas y Capital financiero, esta compatriota nos habla de algo muy relevante. Afirma que en los últimos 250 años se han desarrollado varias revoluciones tecnológicas, las cuales cada una sustituye a la precedente. La revolución industrial de 1771, la era del ferrocarril a partir de 1829, la revolución del acero y la ingeniería pesada de 1880, la etapa del petróleo, la electricidad, el automóvil y la producción en masa que arranca a partir de 1908 y la ola científico tecnológica de la informática, la microcomputación y las telecomunicaciones que se inicia a principios de la década de los 70 del siglo pasado, son algunas de las y transformaciones tecnológicas que cita esta compatriota en su obra. Según

esta investigadora, cada ciclo tiene una duración de entre 50 y 60 años. Pérez con mucha rigurosidad histórica y científica indica que la venidera revolución tecnológica, próxima a desencadenarse plenamente, será la de la biotecnología, la bioelectrónica y la nanotecnología, precisamente la disciplina en la que Vladimiro era una de las 5 mentes más preclaras del planeta.


Venezuela en el siglo XX pudo insertarse con éxito en la revolución tecno-científica del petróleo, la electricidad, el automóvil y la producción en masa, sin embargo, no pudo hacerlo exitosamente en la siguiente, la de la informática y las telecomunicaciones. Por los vientos que soplan, tampoco lo hará en la próxima era tecnológica. Es decir, que como sociedad, tendríamos un rezago de dos ciclos históricos y tecno-evolutivos consecutivos. Una auténtica

tragedia. Naciones que hace 40 años estaban por detrás de nosotros en prosperidad y desarrollo, supieron hacer la tarea y se montaron a tiempo en el proceso de cambio.


Vladimiro Mujica, quien cursó estudios de especialización y doctorado en el extranjero, pero que fue educado y formado íntegramente en el seno de instituciones educativas nacionales, fue una conspicua autoridad mundial en el área de la nanotecnología, la disciplina que

liderará la venidera revolución tecnológica de la humanidad. Su talento encontró nicho en otras latitudes, aportando conocimiento para otras sociedades, que a diferencia de la nuestra, sí han entendido el fomento de la sociedad del conocimiento, del desarrollo del capital humano, la ciencia y la investigación.


Nos invade un sentimiento de frustración ciertamente. Ver cómo hay naciones que lo logran, que son exitosas y nosotros no. Pero celebrábamos que un compatriota como Vladimiro, formara parte de los más avanzados círculos de la inteligencia planetaria para desde allí hacer su contribución al bienestar del género humano y acrecentar en el futuro el bienestar de los pueblos.


Vladimiro se aprestaba a involucrarse todavía mucho más al proceso de recuperación económica, político y moral de nuestra atormentada Venezuela. Atesorábamos la confianza de que mentes como la suya ayudarían a compensar en algo el valioso tiempo que hemos perdido desde que se inició el presente milenio.


Pero un manotazo cruel e inapelable nos sacude para sumarse a los infortunios que ha padecido nuestra patria. Mi persona, como mi ya fallecido hermano el ingeniero Hugo Hernández, congeniamos mucho con nuestro querido primo hermano Vladimiro Mujica Hernández. En lo personal la muerte del primo produjo un impacto semejante al que ya

décadas atrás experimenté cuando falleció en 1982 un preclaro venezolano como lo fue mi amigo y profesor Alfredo Maniero. El desaparecido poeta Pedro Luis Hernández, con su sensibilidad especial, formuló abatido en aquella oportunidad una sombría profecía: “con la

muerte de Maneiro se cancelaron las posibilidades de un auténtico cambio político en Venezuela por los próximo 50 años”. Con la partida de Vladimiro una sensación similar

invadió mi ánimo. Sin él veo más distante en el horizonte venezolano la luz del alba para nuestra regeneración republicana. En su memoria, haremos lo que esté a nuestro alcance para que no sea así.


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