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La incertidumbre


Massa o Milei, eh ahí el dilema. Imagen: Mohamed_hassan, Pixabay

Desde hace años planifico mi día a día en una agenda; pero no sólo mis horas de trabajo sino

también las que dedico a lo personal ¿Es una obsesión? Tal vez lo sea, la verdad no lo sé, pero lo hago para tener previsibilidad, porque los imprevistos me angustian, por no decir que me enloquecen.


Y es que para mí no hay sentimiento más desesperante que la incertidumbre y eso es

justamente lo que vengo viviendo desde hace unos meses, no sólo por lo que está pasando en el mundo, sino también por lo que pueda ocurrir en mis dos países: Venezuela y Argentina.


No sé si es porque he perdido la inocencia política, y sin ánimos de ser aguafiestas ¿Creen que el régimen de Maduro celebrará elecciones limpias en Venezuela? Yo creo que no, pero eso no me impide ir a votar en las elecciones venezolanas para elegir al candidato único.

Pero si me lo impidió un tribunal en Argentina que decidió que los venezolanos que vivimos acá no sufragáramos en las primarias de la oposición.


Igual, si creen que el domingo 22 de octubre me la pasé aburrido, déjenme decirles que no fue así, porque como argentino, participé en las elecciones en este lugar al que quiero tanto y que se convirtió en mi casa.


¿Qué les puedo contar de las elecciones en Argentina? Trataré de ser lo más claro posible,

pero créanme es súper difícil explicar, no sólo lo que pasó esta semana, sino lo que podría

pasar en un mes cuando se celebre la segunda vuelta o ballotage.


El domingo pasado se presentaron en las presidenciales argentinas 5 candidatos: Miriam Bregman, representante de la Izquierda, el gobernador Juan Schiaretti, y los 3 “caballos” con más posibilidades de llegar a La Casa Rosada. Esos 3 favoritos fueron: Patricia Bullrich, una dirigente política con mucha trayectoria venida del peronismo, pero que hoy en día está en la vereda del frente, es decir El Pro (Partido fundado por Mauricio Macri).


El segundo candidato con altas posibilidades era Javier Milei. Economista, profesor

universitario, conferencista y un outsider que, en sólo dos años, capitalizó una gran cantidad

de adeptos, logrando que su partido “La Libertad Avanza” arrasara en las elecciones primarias celebradas el pasado 13 de agosto. Muchos daban por hecho que Milei se convertiría en el presidente de Argentina en primera vuelta. Pero Argentina te enseña que en política sinceramente puede pasar cualquier cosa.


Y finalmente, en la esquina oficialista, se presentó Sergio Massa, el actual ministro de economía de una Argentina, cuya inflación ronda 140%, (eso sin contar que el partido de Massa, estuvo vinculado a hechos de corrupción). Y era este candidato quien tenía una posición más difícil, para al menos conseguir los votos suficientes para entrar a la segunda vuelta.


¿Qué pasó?


Argentina, no lo entenderías… contra todo pronóstico Massa le dio vuelta a la elección y se

posicionó como el candidato más votado, y aunque no le dio para ganar en primera vuelta, le

sacó 10 puntos a su contendor más cercano Javier Milei. Por lo que ahora los argentinos

debemos votar nuevamente el 19 de noviembre, para elegir finalmente al que nos gobernará

por los próximos 4 años.


Cualquier otro candidato no hubiese podido sobreponerse a los malos resultados de Agosto

(las elecciones primarias), pero Sergio Massa si ¿Por qué? Haré un reconto rápido para

explicarle quién es este personaje:


Sergio Tomas Massa estuvo con el peronismo, después con el kirchnerismo hasta que se peleó con Cristina Fernández, se separó de la líder política, fundó su propio partido “El Frente

Renovador”. En las elecciones de 2016 se juntó con Mauricio Macri, con quien poco después

también se peleó y volvió con Cristina.


Para entender el perfil de Massa podría decirse que se asemeja a Frank Underwood, el

personaje de House of Card. Imagínense que cuando Mauricio Macri ganó la presidencia y

viajo al Foro Económico Mundial, Sergio Massa lo acompañó. Y cuatro años después, cuando

Alberto Fernández hizo el mismo viaje, Massa también viajó. Es decir, no importa de qué

partido sea el presidente, Massa siempre tendrá un lugar en el avión.


Antes de ser convocado por el presidente Alberto Fernández y convertirse en el súper ministro de economía, Sergio era presidente del congreso argentino. Por años se ha mostrado como un tipo conciliador, capaz de negociar con quien haga falta para lograr los objetivos.


Ahora, tanto Massa como Milei tienen menos de 30 días para hacer alianzas, conquistar los

votos no sólo del espacio de Patricia Bullrich sino también de Radicales, La Izquierda, y el

Peronismo de Córdoba.


Sin duda el que la tienen más difícil es Javier Milei, pues su discurso anti castas lo hizo

despotricar a aquellos cuyos votos ahora necesita. Entre tanto, para Massa, quien presidió

hábilmente el congreso y quien tiene amigos en prácticamente todos los partidos, será tal vez, un día más en la oficina…


Igual no hay que confiarse, porque el elector argentino no es partidario, es decir, tiene muy

claro que el voto es personal e individual. Así que si me preguntan ¿Quién puede ganar en las

elecciones de noviembre? Sólo les puedo decir que será “un final de fotografía”.


¿Ahora entienden por qué la incertidumbre me carcome? Sólo quiero que llegue el 20 de

noviembre para saber quién nos gobernará, y dejar de sentir tanta zozobra. En resumen,

quiero que nos empecemos a desear “Feliz año y próspero año nuevo”.


Y hablando de prosperidad ¿Ese tal Prosperi, que le dice a la oposición en Venezuela “que no

cuenten con él” Quién es? Porque ya le pregunté a varios de los que viven allá y no tienen ni

idea.


En cambio, a María Corina, a ella si la conocemos todos.


¡Qué pase lo mejor para todos!


Hasta la semana que viene


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