Jorge Rodríguez reconoce errores en expropiaciones chavistas
- Enrique Rondón Nieto
- hace 1 hora
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El próximo 4 de octubre se cumple 16 años de la expropiación de Agroisleña, empresa fundada por inmigrantes españoles que para el momento de la expropiación contaba con más de 50 años de experiencia. Se especializaba en la comercialización de insumos agrícolas -como semillas, fertilizantes y agroquímicos- contaba con una amplia red de distribución en todo el país y ofrecía financiamiento a pequeños y medianos productores, lo que la convertía en un actor clave para la sostenibilidad del sector agrícola en Venezuela.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Legislativa, se refirió al caso el pasado 2 de marzo durante una entrevista para el canal de YouTube del periodista Luis Olavarrieta. A partir del minuto 41:37 Rodríguez reconoce la expropiación de Agroisleña "fue un error".
“Si es verdad que hubo casos concretos y no tengo ningún problema en decirlo, yo opino que el caso Agroisleña fue un error, era uno de los consorcios más grandes que había en materia de insumos agrícolas, debió buscarse una solución consensuada, acordada con los dueños de Agroisleña y como ese debe haber otros casos que deben revisarse”.
Un error que ha costado caro
El equipo de Cotejo.info le metió la lupa a lo dicho por Rodríguez y documentó las razones por las que esa expropiación fue un error que ha costado caro a los venezolanos.
Diversos informes coinciden en que Agropatria —la empresa estatal que sustituyó a Agroisleña— no logró replicar de manera eficiente su modelo operativo. Por el contrario, se registraron problemas de desabastecimiento, caída en la calidad de los insumos, politización en la asignación de recursos y pérdida de capacidad técnica, lo que agravó la crisis del sector.
A esto se suma el impacto financiero internacional. Un fallo del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) obliga a Venezuela a pagar más de $1.600.000, monto que no solo representa una carga económica significativa, sino que también confirma que la expropiación se realizó sin cumplir plenamente con los estándares de compensación establecidos en acuerdos internacionales.
Antes de su expropiación, Agroisleña otorgaba financiamiento y suministros a más de
18.000 productores agrícolas, siendo un actor clave en el abastecimiento de insumos en el país. Sin embargo, su desaparición afectó el acceso a crédito y a productos esenciales para el campo.
De acuerdo con la investigadora Samantha Sánchez Miralles, exprofesora de Derecho Administrativo y Derecho Mercantil de la Universidad Central de Venezuela (UCV), una de las principales metas de la expropiación era reducir los costos de producción agrícola. No obstante, sus estudios indican que los resultados fueron contrarios a los esperados.
En la práctica, la creación de Agropatria no benefició a los productores. Datos basados en reportes de Fedeagro indican que para 2014, ocho de los 12 principales rubros vegetales cultivados en el país registraron caídas en su producción. Solo cuatro mostraron crecimiento en comparación con el año anterior.
En este sentido, calificar la expropiación de Agroisleña como un “error” no solo es consistente con la evidencia disponible, expuesta en el análisis del equipo de Cotejo.info, sino que resume el balance negativo que distintos actores han documentado durante más de una década.
Para el equipo de Cotejo la afirmación de Jorge Rodríguez no solo representa un reconocimiento poco habitual dentro del oficialismo sobre una de las políticas más emblemáticas del “chavismo”, sino que también abre la puerta a una reinterpretación de sus resultados.
Con información de medianalisis.org