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  • Las noticias de economía del 17Jun en Venezuela

    El Banco Central de Venezuela (BCV) ha vendido 230 millones de dólares en lel mes de junio. Foto: Archivo Un resumen de las informaciones de importancia nacional de orden económico BCV elevó intervención cambiaria a US$100 millones este #17May El Banco Central de Venezuela (BCV) vendió, este martes 17 de junio, 100 millones de dólares a las entidades bancarias por concepto de intervención cambiaria , 30 millones más que en la semana anterior para acumular, en lo que va del sexto mes de 2025, una colocación de 230 millones de dólares. La cotización aplicada a esta intervención fue de 117,90 bolívares por euro , equivalentes a 102,16 bolívares por dólar que es el tipo de cambio oficial vigente para todas las operaciones de este 17 de junio. En relación a la semana anterior, el valor de cambio de las divisas vendidas por el emisor subió 4,46% . Mientras tanto, el tipo de cambio oficial aumentó 3,10% en el mismo lapso semanal . En comparación con 2024, la cantidad vendida por el BCV a los bancos durante este mes es inferior en 38 millones de dólares o 16,52% en términos relativos. Hay que recordar que la autoridad monetaria inició un ajuste progresivo del tipo de cambio oficial, a partir de octubre del año pasado, en sustitución de la política no oficializada de anclaje del precio de la divisa estadounidense, una estrategia que demandaba una mayor oferta de moneda extranjera en un momento cuando mantener un suministro de dólares más elevado era posible. Durante los cinco meses y medio transcurridos de 2025, el Banco Central de Venezuela ha vendido a las instituciones financieras un total de 1.619 millones de dólares , una cantidad inferior en 244 millones de dólares o 13,10% en términos relativos a los 1.863 millones colocados en el lapso equivalente de 2024. En el lapso transcurrido hasta este 17 de junio, el tipo de cambio oficial, publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV), acumula un alza de 96,69%. Con información de bancaynegocios.com Cavecom-e: Es ilegal ofrecer productos que sean exclusivamente cancelados en divisas La Cámara Venezolana de Comercio Electrónico (Cavecom-e) aclaró que en Venezuela la moneda de circulación oficial y de cambio es el bolívar y añadió que el tipo de cambio oficial es el emitido por el Banco Central de Venezuela (BCV). En ese sentido, alertó a emprendedores, comerciantes, empresarios e industriales, que ofrecen productos y/o servicios a través de tiendas en línea, marketplace, redes sociales o tiendas físicas que "son ilegales las promociones que se ofrezcan solo mediante el pago en moneda extranjera". A continuación, algunas consideraciones de la Cámara para las personas naturales, jurídicas venezolanas y extranjeras que operan legalmente en Venezuela: – En Venezuela la moneda de circulación oficial y de cambio es el bolívar. –  El tipo de cambio oficial es el emitido por el órgano oficial BCV. – En Venezuela puede circular cualquier tipo de moneda internacional de circulación legal en nuestro país. – Es legal ofrecer cualquier producto o servicio a la venta en dólares o euros. – El único tipo de cambio oficial lo dicta el BCV, cualquier medio alterno que se utilice para calcular la tasa de cambio es totalmente ilegal. – Es ilegal ofrecer bienes o servicios en dólares y cobrar el cambio a la tasa del euro. – Es ilegal ofrecer un producto o servicio que sea exclusivamente cancelado en moneda extranjera. – Son ilegales las promociones que se ofrezcan solo mediante el pago en moneda extranjera. Cavecom-e enfatizó en un comunicado publicado en sus redes sociales que sigue promoviendo y fortaleciendo un comercio electrónico sólido , que "beneficie a todos los actores del país". "Seguimos trabajando por una transformación económica que consolide una economía digital sólida y transparente", puntualizó la Cámara Con información de bancaynegocios.com Precio de divisas vs Bs Hoy lunes 17 de junio  según el Banco Central de Venezuela, el precio del dólar cerró en Bs 102,80 y el euro Bs 118,54

  • Israel atacó la TV pública de Irán en plena transmisión en vivo (video)

    Tras el impacto, la periodista abandona la transmisión y seguidamente la señal se corta de manera abrupta.. Foto: Pixabay La Fuerza Aérea de Israel atacó este lunes el edificio de la emisora estatal de Irán ubicada en Teherán mientras estaba al aire. La transmisión mostró el momento en el que ocurrió el bombardeo. Preocupada, la presentadora que salía al aire en ese momento debió abandonar el estudio rápidamente. El incidente tuvo lugar en la sede de la Radio Televisión de la República Islámica de Irán (IRIB). En el video del hecho se pude ver como la explosión interrumpió de manera inmediata la transmisión en vivo, justo cuando una presentadora lanzaba duras críticas contra Israel. Tras el impacto, la periodista abandona la transmisión y seguidamente la señal se corta de manera abrupta, reseña el portal we b cronista A pesar del ataque, la televisión estatal iraní logró reanudar sus emisiones en directo poco después, mostrando una rápida recuperación ante el inesperado bombardeo. Este incidente generó una gran tensión en la región y ha puesto en alerta a la comunidad internacional.

  • Justicia Argentina confirma prisión domiciliaria para Cristina Kirchner

    El juez Jorge Gorini definió otorgarle a Cristina Fernández de Kirchner la prisión domiciliaria, haciendo lugar al pedido de los abogados de la expresidenta y líder del Partido Justicialista (PJ). Foto: Instagram cristinafkirchner La justicia federal confirmó la tarde de este martes 17 de junio que le otorgó la prisión domiciliaria a la expresidenta Cristina Kirchner en su casona de Constitución con tobillera electrónica y, entre otras condiciones, le impuso " abstenerse de adoptar comportamientos que puedan perturbar la tranquilidad del vecindario o alterar la convivencia pacífica" . Por su parte, desde La Cámpora analizan realizar una movilización "masiva". El juez Jorge Luciano Gorini informó a la expresidenta que le concedió la prisión domiciliaria desde este martes por la tarde, por lo que Cristina Kirchner ya se encuentra cumpliendo su condena en el departamento de la calle San José 1111. Además, según el escrito al cual tuvo acceso Clarín, se le impuso a la exmandataria tres reglas de conducta : deberá permanecer en el domicilio, tendrá que abstenerse de adoptar comportamientos que puedan perturbar la tranquilidad del barrio y en las próximas 48 horas hábiles tendrá que presentar una lista de quienes integran su grupo familiar, custodia policial, profesionales médicos y abogados que podrán acceder al domicilio. También se ordenó la colocación de un dispositivo de vigilancia electrónico, conocido popularmente como tobillera electrónica . Cada tres meses habrá una supervisión de acatamiento de las reglas impuestas.

  • Israel elimina a alto mando de Irán Ali Shadmani

    El ejército israelí confirmó la muerte del principal comandante militar iraní. Había asumido el cargo apenas unos días antes. Foto: Captura de YouTube El Ejército de Israel eliminó a Ali Shadmani , el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes y hombre de máxima confianza de Ali Jamenei, el líder supremo de Irán. La muerte de Shadmani se dio en un bombardeo nocturno de la madrugada de este martes 17 de junio contra un centro de mando ubicado en Teherán, la capital de Irán. “Por segunda vez, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han eliminado al jefe del Estado Mayor de Irán, el principal comandante militar del régimen ”, indicó el ejército en un comunicado. La nota añade que la operación fue llevada a cabo tras una “ repentina oportunidad durante la noche ”, y calificó a Shadmani como “ la figura más cercana al líder supremo de Irán , el ayatolá Alí Jamenei” El alto mando iraní había asumido en el cargo apenas unos días atrás, luego de que su predecesor, Qolamali Rashid, muriera en otro ataque israelí ejecutado el viernes pasado. Israel sostiene que Shadmani tuvo un papel clave en la planificación de operaciones militares contra su territorio. “Durante los últimos años influyó directamente en los planes operativos de Irán para atacar al Estado de Israel”, señala el texto publicado este mismo martes. Aunque las autoridades iraníes no han confirmado oficialmente su muerte, el Ejército israelí considera que su eliminación supone un golpe significativo a la cadena de mando de las fuerzas armadas iraníes. Antes de asumir la jefatura del Estado Mayor, Shadmani era subcomandante del Mando de Jatam al Anbiya —la estructura operativa unificada de las Fuerzas Armadas iraníes y jefe de la Dirección de Operaciones del Estado Mayor , reseña el portal web tn Había sido nombrado oficialmente como comandante en jefe el 13 de junio, apenas horas después de la muerte de su predecesor. La eliminación de Shadmani se produce en un contexto de intensa confrontación directa entre Israel e Irán , iniciada el viernes con una amplia campaña aérea israelí contra instalaciones estratégicas iraníes . Desde el ejército israelí aseguraron que la operación buscaba frenar los avances del programa nuclear de Irán y neutralizar su capacidad de lanzar misiles balísticos. Las fuerzas israelíes bombardearon centros nucleares como Natanz, Isfahán y Fordu , así como almacenes de misiles y sistemas de defensa aérea. Durante la noche de este lunes, Israel interceptó también cerca de 30 drones lanzados desde Irán , según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel. Varios fueron neutralizados en espacio aéreo extranjero, mientras que otros fueron derribados sobre los Altos del Golán. A pesar del número elevado, se trató de una de las noches más tranquilas desde el inicio de la escalada: Irán disparó menos de 10 misiles contra territorio israelí , sin causar víctimas ni daños importantes, según fuentes militares. Desde el inicio del conflicto, Irán lanzó al menos 380 misiles balísticos hacia Israel. La mayoría fueron interceptados, aunque se reportaron unos 30 impactos. En total, los ataques israelíes han causado al menos 229 muertos en Irán, entre ellos altos mandos, científicos nucleares y personal militar. En Israel, los ataques iraníes han dejado 24 muertos , según el servicio de emergencias nacional Magen David Adom.

  • De democracia a autoritarismo, de autoritarismo a dictadura

    El primer paso hacia la erosión de una democracia es un aumento en el descontento social. Foto: UnratedStudio , Pixabay Hace unos tres años, la Dra. Beverly Barrett, PhD, para aquel momento profesora de la Universidad de St. Thomas de Houston, me hizo una larga entrevista para conversar sobre el caso de Venezuela. Al final de la conversación, me preguntó si quería dejarles un mensaje a sus alumnos. “Sí”, les dije. “Nunca tomen la democracia como un hecho; la democracia se construye día a día”. Mi afirmación se basó en mi experiencia: jamás pensé que una de las democracias más sólidas de América Latina iba a parar en esto que hoy vivimos. Como tampoco pensé cuando viví en los Estados Unidos mientras cursaba estudios de postgrado entre 1981 y 1984 que aquel país que me pareció grande, sólido, con instituciones independientes y respetables, iba a acabar peor que nosotros. Peor, básicamente porque tiene más poder y más dinero. Muchos creen que la transición de un sistema democrático a un régimen autoritario o, en el extremo, a una dictadura, es un proceso complejo y lento. Las experiencias han demostrado que no es ni tan complejo, ni tan lento. Obviamente, está influenciado por una variedad de factores políticos, sociales, económicos y culturales que desembocan en este cambio. En la mayoría de los casos, el primer paso hacia la erosión de una democracia es un aumento en el descontento social. Factores como el desempleo elevado, la inflación, la corrupción y la inequidad social provocan frustración entre la población. Este descontento puede ser capitalizado por líderes populistas que prometen soluciones rápidas, ofreciendo una visión simplista de los problemas y culpando a grupos específicos o a las instituciones del poder político. A medida que el descontento se acentúa, esos actores políticos comienzan a socavar las instituciones democráticas. Comienza de manera sutil, generalmente debilitando la independencia del poder judicial, imponiendo restricciones a la libertad de prensa y reprimiendo a la disidencia. A menudo, se promueven reformas legales que permiten a los líderes ampliar su poder, justificando estas acciones como necesarias para la estabilidad o la seguridad nacional.  La primera consecuencia directa es la polarización política, que divide a la sociedad en grupos pro y anti-gobierno , divisiones que son aprovechadas por los líderes autoritarios para consolidar su base de apoyo, presentándose como la única opción viable para mantener el orden. En este ambiente, el diálogo y el compromiso se ven reemplazados por la confrontación, y la segunda consecuencia directa es un mayor debilitamiento de la democracia. Con el fin de consolidar el poder, un gobierno autoritario comienza entonces a restringir las libertades civiles. A través de la censura y la represión de opositores, con tácticas de intimidación, arrestos arbitrarios y violencia para silenciar a cualquier voz disidente, se crea un ambiente de temor con el fin de inhibir toda crítica al régimen.  Durante estas etapas de erosión democrática, puede haber intentos de resistencia, como protestas civiles, de movimientos sociales o de partidos políticos de oposición. Sin embargo, estas respuestas comienzan a enfrentar una resistencia violenta y terminan siendo ineficaces , porque el régimen tiene el control de las fuerzas de seguridad y de las instituciones estatales. La respuesta internacional y la presión externa tienen sus límites cuando se trata de un régimen dispuesto a todo. Finalmente, si el proceso de consolidación del poder tiene éxito, el régimen se convierte en una dictadura pura y dura . Ya en este punto, las instituciones democráticas quedan prácticamente eliminadas, y el gobierno ejerce control absoluto sobre la sociedad. La legitimidad del gobierno se basa en el temor, la propaganda y la manipulación de la información. El cambio de un régimen autoritario a una dictadura puede ser gradual y difícil de identificar , pero se caracteriza por la centralización del poder y la eliminación sistemática de toda forma de oposición. Es la misma receta siempre. Y en muchos de los casos, resulta eficaz para el objetivo que se persigue. Comprender este proceso es crucial para desarrollar estrategias que fortalezcan las democracias y eviten la marcha o regresión hacia regímenes más represivos. El mundo está yendo aceleradamente hacia autoritarismos y dictaduras de izquierda y de derecha , tan peligrosos uno como el otro. Por eso el conocimiento de la historia y la educación cívica son tan importantes. Saltar la talanquera de la democracia es relativamente fácil. Lo difícil es recuperarla... Carolina Jaimes Branger

  • Las noticias políticas del 16Jun en Venezuela

    El Canciller venezolano ante la plenaria de la ONU exige sean eliminadas todas las medidas coercitivas en el mundo. Foto: @ yvan.gilpinto El Canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Yván Gil, durante su participación en la 79.ª reunión plenaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU),  exige la eliminación y toda aplicación de las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU) en el mundo, ya que "violan gravemente y tienen un impacto negativo, entre otros, el pleno goce de los derechos humanos, así como la adquisición de bienes y servicios, la transferencia de tecnología, la creación de capacidades y la cooperación Sur-Sur, Norte-Sur y triangular a escala mundial". Gil subrayó que estas políticas son nada más y nada menos que MCU que pretenden "disfrazar bajo otra denominación" e instó a que "debemos evitar caer en la trampa de quienes recurren a la promulgación de estas medidas, de quienes persisten en su esfuerzo por imponer una falsa narrativa para confundir a la comunidad internacional y, si no, por legitimar estas prácticas". Enfatizó que las MCU son aplicadas como "instrumento de cohesión política, económica y financiera; en particular, son ilegales además de cruentas e inhumanas" y es una clara violación de los principios consagrados en las cartas de las Naciones Unidas, de las normas más básicas del derecho internacional, "incluido el derecho internacional humanitario y los derechos humanos, así como las disposiciones de la declaración del derecho internacional". Gil destacó que uno de los ejemplos más vistos de esta fracasada medida es el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto en contra de Cuba, por más de 60 años, en el que exaltó que Venezuela "renueva la inquebrantable solidaridad con el pueblo y el gobierno de Cuba e insta al gobierno de Estados Unidos a poner fin de inmediato y sin condiciones al bloqueo de este país y excluirlo de la lista de Estados que patrocinan el terrorismo". "Hoy podemos afirmar que la aplicación de estas medidas criminales no solo repercutirá en la economía mundial en su conjunto, sino que causará prolongar el sufrimiento humano", manifestó Gil, en la que concluyó que las MCU, además de crear y profundizar las condiciones para la pobreza y la desigualdad, se convierten "claramente en crímenes de lesa humanidad y violación masiva de los derechos humanos" por la privación de poblaciones enteras de ser libres y soberanas a través «de sus propios medios de subsistencia". En ausencia de la eliminación completa, inmediata e incondicional de la MCU, Venezuela expresa el compromiso con un sistema multilateral anclado a la Organización Mundial del Comercio, como en la Carta de Naciones Unidas, así como la determinación de explorar posibles vías y medios para asegurar un marco verdaderamente independiente y respetuoso del derecho internacional; es decir, la nación sostiene el compromiso "por identificar medios y formas para contrarrestar y mitigar los efectos adversos de estas medidas" Con información de vtv.gob.ve Venezuela y República Dominicana retoman operaciones aerocomerciales El Instituto Nacional de Aeronáutica Civil informó a través de un comunicado "la reanudación de las operaciones aerocomerciales de pasajeros, carga y correo hacia y desde la República Dominicana". Previamente, la periodista venezolana Ginette González había informado en sus redes sociales que pronto Venezuela reiniciaría operaciones con República Dominicana. "Pronto Venezuela reinicia operaciones hacia y desde República Dominicana", escribió González en una publicación de su cuenta oficial de X. Con información e 2001online.com Arrestan a Rodrigo Cabezas, exministro de Finanzas De acuerdo a a información publicada en el diario el Pais.com , efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia han arrestado en la ciudad de Maracaibo a Rodrigo Cabezas , ex ministro de finanzas en los tiempos de Hugo Chávez, militante y fundador del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela, y en los últimos años, crítico y disidente del Gobierno de Nicolás Maduro. La denuncia sobre la detención de Cabezas, de 68 años, fue hecha en la noche del jueves 12 de junio, por sus familiares, quienes exigieron información sobre su paradero. Voceros cercanos a Cabezas confirmaron que al exministro le fue permitida una llamada a su esposa para que esta llevara ropa y medicinas para su condición cardíaca a la celda donde está preso. Hasta el momento, no hay información oficial sobre los motivos que originaron la detención de Cabezas. El periodista Vladimir Villegas informó en su cuenta de X que el dirigente fue trasladado en la mañana de este viernes desde Maracaibo a Caracas, para conocer las causas de su detención, de acuerdo a una información proporcionada por su hija. Economista graduado en la Universidad del Zulia, Rodrigo Cabezas ha sido un militante de la izquierda venezolana durante cuatro décadas. En los años 80 formó parte del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, liderado por Moisés Moleiro, y luego, en la década de los 90, ingresó al Movimiento al Socialismo, MAS, fundado por Teodoro Petkoff. Diosdado Cabello sostuvo que opositores tienen responsabilidad en la estabilidad del país Los partidos opositores tienen también responsabilidad en la preservación de la estabilidad y la paz en el país. Así lo aseguró el vicepresidente Sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello Rondón . "La estabilidad es una consecuencia de la paz. Nuestro país debe recordar cómo la oposición fascista, que tuvo espacios de poder en determinados momentos, convirtió sus municipios y sus estados en lugares para la conspiración y la guarimba. Pongo como ejemplo Chacao", puntualizó. En este sentido, el también ministro del sector, lamentó que durante los años 2014, 2015, 2016 y 2017 los extremistas convirtieran los espacios de la comunidad en sitios para conspirar contra el Gobierno, considerando que los grupos de la extrema derecha pretendieron que desde Chacao iban a tomar el poder "sin escrúpulos de ninguna naturaleza". Con información de eluniversal.com

  • Las noticias de economía del 16Jun en Venezuela

    Venezuela corre el riesgo de perder su activo exterior más valioso con la subasta de Citgo. Foto: Archivo Un resumen de las informaciones de importancia nacional en el plano económico venezolano. Subasta de Citgo entra en fase final y se espera un precio que no supere los US$8.000 millones La subasta de acciones de la empresa matriz de Citgo Petroleum , de propiedad venezolana, organizada por un tribunal estadounidense, ha entrado en su fase final. Las empresas postulantes han presentado mejores ofertas por la refinería estadounidense y los acreedores esperan recuperar una parte de los ingresos. La subasta tiene su origen en un caso de ocho años de antigüedad que la minera canadiense Crystallex inició en Delaware contra Venezuela. El tribunal declaró a la matriz de Citgo, PDV Holding, responsable de las deudas y expropiaciones de Venezuela, y allanó el camino para que más de una docena de acreedores reclamen una indemnización de casi 19.000 millones de dólares . A pesar de los retrasos, la subasta ha avanzado, sobre todo desde el año pasado, a través de dos rondas de ofertas. Los 3.700 millones de dólares ofrecidos por Red Tree Investment , filial de Contrarian Funds, fue seleccionada en marzo como oferta inicial y ahora se enfrenta a otras posturas en el proceso. Además de Red Tree, las empresas que compiten con ofertas mejoradas incluyen a Vitol, y un consorcio que incorpora a una filial de Gold Reserve, Rusoro Mining y Koch. Amber Energy, filial de Elliott Investment Management, también está considerando la posibilidad de presentar una oferta, tras una decisión judicial independiente favorable a una posible oferta, según una fuente citada por la agencia Reuters . y reseñada por bancaynegocios.com El funcionario del tribunal de Delaware (EEUU) que supervisa la subasta advirtió que podrían aparecer nuevos postores justo antes de la fecha límite del 18 de junio para presentar ofertas, pero sostuvo que debe recomendar el ganador de la subasta antes del 2 de julio. Se espera que el juez y las partes en el caso asistan a una audiencia final el 18 de agosto . ¿Cuán grande puede ser la pérdida para Venezuela? Si Venezuela, que posee el 100% de la refinería y de sus empresas matrices con sede en Estados Unidos, no logra retener parte del capital, perdería su activo exterior más importante. El país, cuya deuda externa alcanza los 150.000 millones de dólares, ya ha perdido otros activos en Europa y Asia a manos de sus acreedores. El juez de Delaware, Leonard Stark, ha dejado abierta la posibilidad de que las partes que representan a Venezuela presenten una oferta . Pero, esto luce difícil, porque requeriría un acuerdo político amplio que parece difícil de lograr. Antes de las sanciones, la red de refinación con capacidad para procesar 807.000 barriles por día de Citgo era un procesador primario de crudos pesados de Venezuela. Desde que Citgo cortó lazos con su matriz última, PDVSA, con sede en Caracas, en 2019, Venezuela ha luchado por encontrar nuevos mercados para su petróleo, mientras que la refinería con sede en Houston ha obtenido crudo de otros proveedores. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que ha protegido a Citgo de los acreedores en los últimos años, debe aprobar al ganador final de la subasta. ¿Pueden los acreedores reclamar una indemnización posterior a la subasta? Muchos acreedores, entre ellos ConocoPhillips , que tiene reclamos financieros por casi 12.000 millones de dólares contra el estado venezolano, y la minera Gold Reserve, han emprendido acciones legales fuera de EE.UU. para solicitar la incautación de activos propiedad de Venezuela, como cuentas bancarias, buques cisterna e instalaciones de almacenamiento controladas por PDVSA. Los acreedores, que rechazaron el resultado de una ronda de licitación de Citgo, el año pasado, debido a las condiciones impuestas por el ganador seleccionado, pueden presentar objeciones si no están satisfechos con sus resultados. También pueden continuar casos paralelos en otros tribunales estadounidenses . La acumulación de costos legales y las inciertas perspectivas de recuperación llevaron a tres de los 18 acreedores inicialmente autorizados por el tribunal a retirarse. Otros no cumplieron todos los requisitos del tribunal para participar. ¿Serán indemnizados todos los acreedores? Según el análisis de Reuters, es poco probable que todos los acreedores reciban alguna compensación por la deuda acumulada de Venezuela. Aunque Citgo fue valorada entre 11.000 y 13.000 millones de dólares como parte del caso de Delaware, se espera que la subasta no produzca más de 8.000 millones de dólares , si se tiene en cuenta posibles acuerdos secundarios con acreedores clave, como los tenedores de bonos. También se espera que los recientes resultados desfavorables de Citgo, incluido un beneficio que se descendió a 305 millones de dólares el año pasado, frente a los 2.000 millones de 2023, afecten a su valoración. Estos factores sugieren que más de la mitad de los 15 acreedores registrados, que en conjunto reclaman 18.900 millones de dólares, podrían no recibir algún provento de la subasta . Precio de divisas vs Bs Hoy lunes 16 de junio según el Banco Central de Venezuela, el precio del dólar cerró en Bs 102,15 y el euro Bs 117,90

  • La pandemia nacional populista

    La migración es un tema políticamente rentable para los nacional populistas. Imagen: brandwayart , Pixabay No se trata de que haya pandemias políticas; pandemia es un concepto clínico; no aplicable a las ciencias políticas. Solo estoy intentando hacer una metáfora. Y desde el punto de vista metafórico, es posible imaginar que el ascenso y crecimiento mundial de las llamadas ultraderechas populistas actúa como si fuera el producto de un virus altamente contaminante al interior de los países democráticos . Digo democráticos. La pandemia nacional-populista a la que muchos llaman ultraderechista no parece atacar a los países donde gobiernan autocracias y dictaduras. Siguiendo con la metáfora, es posible afirmar que es un virus no solo anti, sino también inter-democrático , es decir, uno que corroe interiormente a las democracias alcanzando, en no pocos casos, los cerebros, es decir, a los gobiernos. Si es un virus mortal, no lo sabemos todavía. Pero por lo menos, hemos observado que su desarrollo es gradual y progresivo. Probablemente, como ocurre con todas las ofensivas pandémicas, algunas democracias no lograrán recuperarse; otras quedarán debilitadas, otras sobrevivirán fortalecidas e inmunes a nuevas contaminaciones. El avance de los nacional-populistas emerge al interior de los fundamentos liberales de la democracia moderna. No precisamente en contra de la llamada democracia liberal sino en contra de sus fundamentos, vale repetir. La liberalidad es solo uno de los componentes de la democracia y no la democracia per se . Además, el liberalismo es una ideología, y al ser democrática, una sociedad no puede ser regida por una ideología. El liderazgo nacional populista Dentro de una democracia coexisten muchas ideologías, y la liberal, aún siendo hegemónica, es solo una de ellas. Podríamos reemplazar entonces el término de liberalidad por el de pluralidad, pero no podemos hablar de una democracia plural pues por definición toda democracia es plural. Sería como decir “belleza hermosa”. Lo cierto es que los nacional-populistas atacan la pluralidad y, para hacerlo, atacan a las instituciones de la pluralidad. Por tal razón, uno de los símbolos más divulgados del ataque a las instituciones sigue siendo la toma del Capitolio al fin del primer mandato del presidente Donald Trump. El Capitolio, lugar del habla política, ahí donde los partidos parlan, fue visto por la chusma trumpista como el enemigo principal. Ese es precisamente un rasgo de los nacional-populistas: su profundo antiparlamentarismo . Por eso no extraña que en los países donde los nacional- populistas son gobiernos, no suprimen el parlamento, pero sí lo relegan a un lugar muy secundario. Luego, los nacional-populistas no terminan con la división de los poderes del Estado, como hace las dictaduras, pero sí alteran esa división. El poder Judicial se convierte en un brazo del Ejecutivo y el parlamento en una institución de limitados poderes. Deber ser así, porque todo populismo, también el de los nacional - populistas, está subordinado a la persona de un líder más que a los partidos y a las instituciones. No hay ningún movimiento nacional-populista que no se encuentre sometido a los dictámenes de un líder . En cierto sentido la política del nacional-populismo funciona más de acuerdo con el principio de aclamación que con el principio de deliberación. Democracia directa, la llaman sus seguidores . Führerprinzip (principio del líder) lo llamaba uno de los más versados apologistas de la democracia directa, Carl Schmitt. En el caso de la Alemania de Hitler, a la que se refiere Schmitt, es la que se daba entre el Führer y la masa. En otros textos hemos explicado por qué preferimos aplicar el término nacional-populismo para designar a los nuevos movimientos antidemocráticos , y no los más usados, como son los de neofacismo y los de ultraderecha. Neofascismo nos remite irremediablemente a comparar con los tipos de fascismo del siglo XX, proceso que termina por ocultar los nuevos rasgos de los movimientos anti-democráticos emergentes. Ultraderecha, a su vez, lleva a suponer que los nacional populistas son partes del esquema izquierda-derecha, es decir, parte de un sistema de relaciones políticas. Por lo general esa denominación viene de las izquierdas establecidas. No obstante, si analizamos bien la discursividad de esos movimientos y partidos, podemos observar que en muchos de ellos prevalecen motivaciones que nada tienen que ver con las derechas hasta ahora conocidas. Más aún, incorporan a su léxico categorías propias a las antiguas izquierdas. Vienen efectivamente, nos guste o no, de movimientos populares y de masas, y son anti-sistema por excelencia. En algún sentido podemos calificarlos como revolucionarios, o por lo menos, insurgentes, algo totalmente contrario a lo que entendíamos por derecha de acuerdo a los repertorios en uso. Ideológicamente se definen como nacionalistas, y en muchos casos lo son. Pero el suyo es un nacionalismo de masas y de caudillos; de ahí el agregado “populista”. Hecha esta precisión podemos intentar entenderlos. Ahora bien, lo que por ahora logramos percibir con certeza es que no se trata de apariciones espontáneas. Todo lo contrario; vinieron para quedarse. A esa penosa conclusión hube de llegar hace algunos días, cuando en las elecciones presidenciales del 2025 en Polonia, el candidato nacional-populista Karol Nawrocki se impuso por una muy escasa diferencia al candidato liberal Rafal Trzaskowski (50,89% y 49,11% respectivamente). Duro golpe para los demócratas europeos. El caso Polaco Polonia, bajo la conducción de Donald Dusk, había llegado a constituir un eje político militar junto a Inglaterra, Francia y Alemania. Más duro es el golpe entonces si consideramos que el puesto de presidente en Polonia no es solo simbólico (posee derecho a veto y es autoridad superior de las fuerzas armadas). Dusk deberá jugar, de ahora en adelante, no el rol de líder europeo que con justicia había alcanzado, sino el de simple administrador gubernamental. Consciente de esas limitaciones, el jefe de gobierno ha llamado a pedir un voto de confianza a la cámara de representantes. De más está decir que el nacional populista Nawrocki contaba con el apoyo de Trump con quien se entrevistó en mayo y naturalmente con el del ultracatólico JD Vance quien cultiva estrechas relaciones con todas las mal llamadas ultraderechas europeas. El Partido PiS de Polonia es visto como hermano del partido Fidez de Viktor Orban en Hungría, de tal modo que, pese a no ser pro-ruso, el triunfo del PiS debe haber sido celebrado con alegría en el Kremlin. En verdad, donde hay trumpismo, hay putinismo. Todos los partidos nacional populistas son apoyados directamente desde Moscú y al mismo tiempo todos se declaran partidarios de la línea de Trump. El término putitrumpismo puede ser, en este caso, adecuado . Sobre todo en el tema de las migraciones. Detener las olas migratorias es sin duda la primera oferta del putitrumpismo europeo. Sin ese tema, no tendrían nada que ofrecer, dicen los demócratas europeos. Aún así, no deja de llamar la atención que el problema migratorio haya calado profundo en las recientes elecciones polacas pues Polonia está lejos de ser un país atractivo para los emigrantes. Todo lo contrario: Polonia, aun pese a los logros económicos alcanzados durante Dusk y su Plataforma Cívica , sigue siendo un país más exportador (sobre todo a Alemania) que importador de fuerza de trabajo. Si hay un problema migratorio en Polonia es la afluencia de refugiados ucranianos los que, al ser rechazados desde Alemania, deben regresar a Polonia. Un problema en vías de solucionarse durante la administración Merz. Pero en ningún caso dramático como el que enfrentan otros países. Sin embargo, el candidato populista insistió en ese tema, y al parecer con éxito, al igual que Trump en los Estados Unidos, Weidel en Alemania, Le Pen en Francia, Abascal en España, y sobre todo, Wilders y su Partido por la Libertad en Holanda. Llamativo fue el hecho de que, aprovechando el impulso polaco, el islamofóbico Geert Wilders haya provocado una crisis política en Holanda con el claro propósito de, recurriendo con insistencia al problema migratorio, abrir el camino hacia nuevas elecciones y así hacerse del poder. Evidentemente, la migración es un tema políticamente rentable para los nacional populistas. Si no existiera, ellos la inventarían. El trauma migratorio Las altas tasas migratorias es un problema más que demográfico, político. Uno que tiene lugar en la mayoría de los países llamados occidentales. No obstante, llama la atención que, precisamente en las zonas donde la tasa migratoria es comparativamente baja, el rechazo a las migraciones suele ser más alto . Alemania es un caso paradigmático. El ultraradical nacional-populismo alemán tiene sus bastiones en la zona Este del país, mucho menos afectada por olas migratorias que el Oeste. Las razones saltan a la vista, y tienen que ver más con la psicopolítica que con la política. ¿Razones económicas? No necesariamente. El deterioro económico por sí solo no causa animadversiones, pero sí el miedo y la inseguridad que este provoca. Con el descenso de la industrialización y el ascenso de la llamada sociedad digital, muchas clases y estamentos constitutivos al primer orden se encuentran en vías de disolución. Aún en sectores de ingresos medianos y altos puede primar la inseguridad cuando las relaciones de trabajo y producción no están ajustadas a contratos seguros. Esa inseguridad produce miedos y los miedos suelen ser compensados con odios. Ahora bien, en ese punto, la figura del emigrante ha llegado a ser la de un chivo expiatorio. En primer lugar el emigrante es un desconocido, no solo extranjero, además extraño. En segundo lugar, avanza en oleadas, o como dicen los partidos xenófobos, en “inundaciones”. Sigmund Freud intuyó que el alma humana se encuentra permanentemente amenazada por las inundaciones que provienen del, por él, llamado Ello, instancia del Yo que contienen los deseos no plenamente domesticados que subyacen en cada uno de nosotros. En ciertas ocasiones las aguas del Ello inundan al Yo. Pues bien, para liberarse del miedo a ser inundado, los humanos tienden a proyectarlo en representaciones psíquicas colectivas. Ayer, por ejemplo, Hitler inventó al “judío” como figura corrosiva del alma nacional europea y alemana. Hoy el enemigo interno y externo ha sido sustituido por los líderes nacional-populistas con la figura del “emigrante” , alguien que amenaza “nuestra” identidad, “nuestra” cultura, “nuestra” nación, “nuestros” valores, “nuestras” familias, “nuestra religión”. El emigrante es lo que Freud llamaba lo “Unheimlich” (lo tenebroso, lo inquietante, lo aterrador). Frente a miedos que los acosan, los individuos y las masas suelen recurrir a mecanismos de defensa y uno de los más conocidos es la búsqueda de una entidad protectora, figura que en la política suele ser un líder autoritario cuya supuesta misión es la de restituir el también supuesto orden perdido. La animadversión no es dirigida por cierto en contra de todos los emigrantes. Futbolistas, músicos, profesionales, serán siempre bien recibidos. La amenaza proviene de los emigrantes pobres. No porque sean pobres sino porque reflejan la pobreza en la que muchos, sobre todo los que ocupan posiciones sociales intermedias, tienen miedo a caer. Así como el judío de ayer fue construido como propietario de la riqueza, el emigrante de hoy ha sido construido como el propietario de la pobreza. Las masas suelen envidiar a la riqueza y a temer (u odiar) a la pobreza. ¿Y quién tiene la culpa de la importación de la pobreza? Según los nacional-populistas, la tiene el liberalismo político que, como consecuencia de un pervertido concepto de democracia, permite que en su seno habiten los “enemigos” de la nación. Pues bien, la máxima institución del liberalismo político es, para los nacional-populistas, la UE. La que ellos quieren es una Europa de naciones autónomas, no subordinada a imperativos unionistas. La decadencia de los ciudadanos Para Trump, Europa es un continente que roba dinero a los EE UU. Para Putin, es un enemigo militar, cultural y religioso al que hay que liquidar , comenzando por la europea Ucrania. Para los nacional-populistas, la UE limita la riqueza de las naciones, no las deja prosperar, aparte de negar las características culturales de cada una de ellas. Esa Europa continental, es la opinión de ellos, debe ser sustituida por una Europa de las naciones. Bajo esos lemas, los extremistas polacos lograron derrotar al cosmopolitismo representado por Donald Dusk. Cierto es que los vencedores no son o no se declaran pro-rusos, aunque cultivan el anti-germanismo, excluyendo por supuesto a los nacional-populistas alemanes. Pero no está de más agregar que, aún no siendo anti-rusos, su antieuropeísmo ideológico favorece las posiciones de Putin; y eso al final es lo que cuenta. En Polonia, como en toda Europa, los enemigos del nacional-populismo residen en las grandes ciudades. En sentido estricto, son los ciudadanos. A la vez, las grandes cantidades de votos a favor que obtienen los nacional populistas provienen de provincias agrarias o marcadas con los signos del agrarismo. A ellos les hablan sus líderes. Más aún, independientemente al bagaje cultural de cada líder nacional populista, ellos intentan discursear con la rudeza de los campesinos e, incluso, con la de los marginales. Los enemigos de la nación, les dicen, son los que propagan normas disolutas, entre ellas la diversidad sexual y la permisividad del aborto. Los “corruptos” habitantes urbanos al relativizar las identidades sexuales, se declaran enemigos de la familia, de la religión y, por eso mismo, de la nación. Los verdaderos defensores del país son los jefes de familias, hombres honestos y trabajadores, y no pedantes con títulos universitarios, parásitos que nunca han trabajado en su vida, opina la gran mayoría de los nacional populistas. En pocas palabras: la llamada cultura Woke , que ayer designó a los ambientalistas, al feminismo y a otras formas relevantes de protesta, se ha hecho extensiva, de acuerdo con el discurso nacional- populista, a un amplio espectro social predominantemente urbano. Así nos explicamos por qué Trump en los Estados Unidos ha declarado la guerra a las universidades, principalmente a Harvard. Los intelectuales, en la estrecha visión del presidente norteamericano, no son rentables, no producen riquezas. El poder debe ser restituido a los hombres de trabajo. Si los nacional populistas llamaran a los intelectuales, burguesía, y a los trabajadores, proletarios, tendríamos restituido el discurso de los revolucionarios de la izquierda de ayer. El argentino Milei es un claro ejemplo. El suyo es el viejo discurso peronista; en esencia anarquista, con claros ribetes anti-estatales, pero con otros enemigos. ¿Será esa la razón por la cual la ideología anti-sistema que propaga el nacional populismo ejerce una atracción creciente entre los segmentos jóvenes de cada nación? Así parece. En las elecciones que tuvieron lugar en Polonia, se repitió el mismo fenómeno. La ciudadanía en anteriores elecciones había votado por los candidatos liberales. Pero en las presidenciales del 2025, los votantes jóvenes (entre 18 y 29 años de edad) tendieron a inclinarse a favor del ultraderechista Karol Nawrocki. Quizás el lenguaje procaz del candidato, quien fuera en el pasado boxeador y guardaespalda, les pareció más “contestario” que el del político profesional Rafal Trzaskowski. Como sea, no estamos frente a un conservadurismo clásico. Estamos frente a una tendencia creciente que ha sabido combinar el impulso económicamente modernizador con reaccionarios atavismos nativistas. En eso, los nacional socialistas sí pueden compararse con sus antecesores nacional-socialistas del pasado siglo. Pero no en mucho más. Un ascenso global Lo que no podemos negar es que las tendencias nacional populistas crecen y crecen y abarcan a todo el espectro occidental, incluyendo al latinoamericano. Desde un punto de vista histórico las recetas económicas neoliberales que aplicaron en Sudamérica los gobiernos militares de Pinochet y Videla no son muy distintas a las que propagan hoy los nacional populistas de nuestro continente, aunque bajo condiciones muy diferentes. No es casualidad que tanto Javier Milei como el trumpista chileno José Antonio Kast, reivindiquen los “logros” económicos de las antiguas dictaduras. En Brasil también las han hecho suyas los bolsonaristas. En El Salvador, Bukele se declara ferviente seguidor de Trump. Y, de verdad, ambos se parecen. Mientras el norteamericano quiere eliminar la pobreza con deportaciones (re-emigraciones las llama Alice Waidel en Alemania) el salvadoreño la quiere eliminar con encarcelamientos. Lo importante, luego, no es que la pobreza exista; lo importante es que no se vea. La ola trumpista ha avanzado incluso sobre la Venezuela del putinista Maduro, donde después del fraude electoral cometido por el dictador, la líder María Corina Machado, habiendo renunciado a continuar la exitosa vía electoral del 2024, apuesta a una salida militar o a una intervención directa de los Estados Unidos de Trump, algo muy difícil dada la concordancia internacional que en estos momentos practican Putin y Trump. La ola nacional populista, avalada en el Occidente político por dos potencias mundiales como son los EE. UU y Rusia, parece ser por el momento un desafío imposible de contrarrestar. No podemos saber cuáles serán las defensas que utilizarán las democracias occidentales en contra de ese enemigo interno y externo a la vez. Lo único que podemos aventurar es que ese avance puede ser tan contaminante y tan destructivo como una pandemia. La gran diferencia es que contra las pandemias políticas no hay vacunas. Hay que aceptar entonces que las democracias del mundo se encuentran frente a una crisis existencial y, por lo mismo, los demócratas de todas las naciones están obligados a vivir una fase defensiva de lucha. La lucha entre democracia y autocracia se extenderá durante mucho tiempo a lo largo y ancho del orbe. Foto: vi9966 , Pixabay La contradicción política mundial, lo hemos repetido millones de veces, ya no es de izquierda contra derecha, sino de democracia contra autocracia . ¿Como lograr una unión centrista de izquierdas y derechas democráticas en contra de un enemigo común? De hecho Polonia demostró hace un par de años que eso es posible al derrotar al aparentemente invencible PiS. Pero en 2025, Polonia también ha demostrado que ninguna victoria es definitiva . En consecuencia, la lucha entre democracia y autocracia se extenderá durante mucho tiempo a lo largo y ancho del orbe. Eso es, por ahora, lo único seguro. Fernando Mires

  • Andoni Luis Aduriz trae a Caracas una fusión de sabores y sensaciones

    De la mano de Bancamiga y Mastercard, el fundador del restaurant Mugaritz, que cuenta con dos estrellas Michelin y tres soles Repsol, mostrará las razones por las que su estilo desafía las creencias culinarias   Es conocido por su cocina vanguardista, experimental y transgresora. Crea platos que engañan a la vista pero sorprenden al paladar. Ha llevado la cocina a nuevos límites al fusionar la gastronomía con el arte, la filosofía, el teatro o la neurociencia. Ese es Andoni Luis Aduriz .   En el marco de la campaña Sabores del Alma  y con el apoyo de Bancamiga y Mastercard , los platos de este renombrado chef deleitarán durante dos días a 240 clientes en el restaurant Mola  de Las Mercedes (Caracas). Sus técnicas, sapiencia y esencia se unirán a la de un equipo de cocineros venezolanos  para presentar una fusión de sabores.   Con productos traídos de España, de la isla de Margarita y de otras regiones del país como La Guaira y el Mercado de Chacao , los comensales disfrutarán de experiencias humanas inolvidables de la mano de Andoni Luis Aduriz, que con su creatividad ha llevado al restaurant Mugaritz  a ser considerado como uno de los mejores del mundo, de acuerdo con la revista Restaurant .   Y es que el fundador del Mugaritz, en Rentería  (en euskera Errenteria), País Vasco, estudió en la escuela de Hostelería de San Sebastián, donde comenzó a desarrollar su pasión por la cocina. Ha trabajado con destacados chefs como Juan Mari Arzak y Martín Berasategui . Entre 1993 y 1994 formó parte del equipo de ElBulli , bajo la dirección de Ferran Adrià . Hoy es un referente internacional en investigación y desarrollo en la cocina .   La libertad sensorial en un plato; grata y memorable experiencia sensorial en gastronomía, de la mano con Bancamiga y Mastercard   En su primera visita a Venezuela, el ganador del The Best Chef Science Award 2022  y mentor en instituciones como Harvard y el MIT  (Instituto de Tecnología de Massachusetts), espera poner sobre la mesa creaciones que saquen al comensal de los parámetros convencionales y generar experiencias inolvidables , uno de los objetivos que precisamente buscan Bancamiga y Mastercard con Sabores del Alma .   Además de ser un lugar para comer, Mugaritz sirve de experimento para explorar sabores, texturas y narrativas que desafían las costumbres culinarias. Lo mismo ocurrirá con Mola este 18 y 19 de junio . Los clientes tendrán la posibilidad de apreciar cómo la cocina de Andoni Luis Aduriz combina productos e ingredientes tan distintos y deja de lado los tradicionales platos para ser sustituidos por piezas de destacados artistas y artesanos venezolanos .   El también fundador del Basque Culinary Center  mostrará a los clientes especiales de Bancamiga y Mastercard  platos que rompan con lo clásico, ofreciendo una libertad sensorial  y reafirmando porqué Mugaritz cuenta con dos estrellas Michelin y tres soles Repsol.   El tropicalizado menú con creaciones como Entropía  (cacao, semillas y una vuelta al mercado de Chacao), Oximoron  (cucharón de Isla de Margarita y trufa de verano), Bestiario  (cebolla y chipirón) o Textura  (pescado con pescado) y Sobremesear  (7 virtudes capitales, y todo el “kakao” de Venezuela) servirán para que los asistentes se paseen por una combinación explosiva de sabores y sensaciones, y Andoni Luis Aduriz confirme las razones por las que la revista Forbes lo ha incluido entre las 100 personas más creativas del mundo.   “Estamos muy complacidos de que 240 de nuestros clientes se conecten con la cocina de un chef tan prestigioso como Andoni Luis Aduriz, con una experiencia gastronómica íntima e inolvidable”, expresó el Presidente de la Junta Directiva de Bancamiga, José Simón Elarba , al tiempo de agregar que “para nosotros es un honor premiar la fidelidad de un grupo de clientes  con esta degustación, donde la innovación, creatividad y el buen gusto son protagonistas”.   A través de la campaña Sabores del Alma, Bancamiga y Mastercard  esperan que sus clientes se acerquen a experiencias culinarias que lleguen a lo más profundo del alma, de la mano de los mejores chefs del mundo. Más datos y útil orientación en www.bancamiga.com Con información e imagen referencial suministrada por Bancamiga y Mastercard

  • Estados Unidos: ¿Reinvención o declive?

    Las decisiones y las acciones de EEUU impactan al planeta. Por ello, vigilar qué hace la Casa Blanca, más que política, es supervivencia La incertidumbre del presente y el espejismo del aislacionismo En el corazón de toda nación late una pregunta silenciosa que solo las crisis hacen audible: ¿qué haremos ahora? No es una interrogante abstracta ni una cuestión reservada a la política exterior o a los debates académicos. Es una pregunta íntima que atraviesa hoy la mente de millones de estadounidenses que se levantan cada mañana sin saber con certeza si su país sigue siendo el que creyeron conocer. La inflación erosiona la capacidad adquisitiva. La polarización política convierte al vecino en adversario. La inseguridad laboral genera ansiedad crónica. Los tiroteos masivos nos enseñan que ni los templos ni las escuelas ni los supermercados son lugares seguros. Ahora en Minneapolis, con el ataque mortal a parlamentarios, ni siquiera son seguras las casas. La inmigración, lejos de ser discutida con madurez, se instrumentaliza como arma electoral. La tensión racial se mantiene como una herida sin cerrar. La desinformación desfigura la realidad. Por ello, la confianza en las instituciones —pilar de toda democracia saludable— comienza a desmoronarse. Lo que se respira no es solo preocupación económica o política. Es un clima emocional colectivo que contiene una mezcla de miedo, cansancio, desconfianza y nostalgia. Es esa sensación difusa de estar viviendo el ocaso de una era, sin saber qué amanecer nos espera. Y cuando la incertidumbre se instala como estado de ánimo nacional, incluso las democracias más antiguas y sólidas tienden al repliegue. La historia lo ha demostrado, en tiempos de angustia, los pueblos no siempre eligen lo mejor. Eligen lo que parece ofrecer una salida rápida, aunque sea ilusoria. En este contexto y en medio de un estado de pre-guerra —eventualmente nuclear— en el Medio Oriente, se vuelve cada vez más visible una tendencia estratégica preocupante. Por lado económico, Estados Unidos parece orientarse hacia un nuevo aislacionismo, no declarado formalmente, pero sí insinuado desde múltiples frentes en lo que se denomina una "guerra comercial". Mientras tanto gana terreno la idea en Estados Unidos de que cerrarse al mundo puede salvarnos. Que los tratados, los compromisos internacionales y las alianzas multilaterales son cargas, no activos. Que lo extranjero es sinónimo de amenaza, y no de oportunidad. Así, conceptos como “retirarse de alianzas estratégicas”, “limitar el comercio internacional”, “controlar las fronteras con mayor severidad”, “reducir el gasto en ayuda exterior” o “poner a América primero” dejan de sonar como consignas ideológicas para convertirse, en la mente de muchos ciudadanos, en una estrategia racional de supervivencia nacional. Como si el mundo exterior fuera una tempestad, y el repliegue hacia adentro, una forma de construir refugio. Pero este discurso, aunque comprensible en momentos de vulnerabilidad, es profundamente equivocado si se convierte en doctrina. Porque la historia, la economía y la psicología social nos enseñan que el aislamiento prolongado no protege, más bien debilita. Y que la desconexión, en lugar de resolver los conflictos internos, los magnifica. Cerrarse al mundo no es cerrar el paso al caos, sino de trancar la entrada al aire fresco de la cooperación, la diversidad y la innovación. Entonces, la gran pregunta no es solo “¿qué haremos ahora?”, sino ¿en qué dirección emocional, estratégica y cultural decidiremos avanzar como país? ¿Hacia el miedo o hacia la madurez? ¿Hacia el repliegue o hacia la renovación? Porque en ese dilema silencioso se juega no solo el futuro de Estados Unidos, sino también el equilibrio del mundo. La nostalgia como trampa Detrás de muchos movimientos aislacionistas hay una fuerza emocional profundamente humana como es la nostalgia. Pero no cualquier nostalgia. Es una añoranza idealizada de un pasado que, en muchos casos, nunca existió tal como se recuerda. Una América supuestamente más segura, más homogénea, más religiosa, más previsible. Una época en la que, para ciertos sectores, el orden social parecía claro, las amenazas estaban lejos y el futuro se sentía controlable. Esa narrativa se recicla hoy en discursos políticos que prometen “recuperar la grandeza perdida” apelando no tanto a los hechos históricos, sino a emociones latentes. Pero esta nostalgia es una estratagema. Es selectiva, excluyente y, sobre todo, irreal. Porque ese pasado que se quiere restaurar fue también un tiempo de enormes desigualdades, con segregación racial institucionalizada, represión de minorías, machismo estructural, guerras injustificadas, y una visión del mundo evidentemente centrada en el interés propio. Quienes hoy se sienten amenazados por el cambio suelen no añorar el pasado en su totalidad, sino su lugar privilegiado en una burbuja donde vivían. La historia es clara y contundente, el aislacionismo nunca ha sido una garantía de seguridad. No protegió a Estados Unidos del ataque a Pearl Harbor en 1941, cuando la Segunda Guerra Mundial ya ardía en Europa y Asia. Tampoco impidió el ascenso de regímenes totalitarios que amenazaron la libertad global. No detuvo la carrera armamentista ni el despliegue nuclear. Y mucho menos pudo evitar los atentados del 11 de septiembre, que surgieron de dinámicas transnacionales contra las cuales ningún muro pudo haber servido de escudo. En el mundo hiperconectado del siglo XXI, pensar que un país puede cerrar sus fronteras, cortar sus vínculos y fortalecerse en aislamiento no solo es ingenuo, es peligroso. No hay isla lo suficientemente lejana, ni pared lo suficientemente alta, ni red digital super impermeable como para contener las consecuencias de las pandemias, del cambio climático, de las migraciones forzadas, de las crisis económicas globales, o de los ataques cibernéticos que cruzan los océanos en segundos... ni tampoco de las conflagraciones o del estallido de bombas nucleares, Además, el aislacionismo no protege de las ideas. Y en un tiempo donde las ideologías extremas, los discursos de odio, la desinformación y las teorías conspirativas se propagan con velocidad viral, pretender que podemos blindarnos del caos mundial desconectándonos de él es equivalente a cerrar los ojos ante un incendio creyendo que así no nos quemaremos. Hoy, Estados Unidos no necesita mirar hacia atrás con melancolía, sino hacia adelante con madurez. Porque la grandeza de una nación no se mide por su capacidad de aislarse, sino por su habilidad de liderar sin imponer, de cooperar sin rendirse, y de aprender del pasado sin quedar atrapado en él. Consecuencias internas: miedo, división y empobrecimiento El principal efecto del aislacionismo no se manifiesta primero en las fronteras ni en los tratados rotos, sino en el tejido emocional y social de la nación. Una sociedad que se repliega sobre sí misma comienza, inevitablemente, a cultivar una mentalidad de "nosotros contra ellos". Y lo más preocupante es que ese “ellos” deja de ser únicamente el extranjero o el adversario externo, y empieza a incluir al distinto, al disidente, al inmigrante, al pobre, al progresista, al conservador, al vecino, al que piensa diferente. La desconfianza hacia el otro se vuelve una epidemia interna. Históricamente, los periodos de repliegue nacionalista han alimentado la radicalización ideológica y los conflictos sociales. El miedo al exterior, cuando no se gestiona con inteligencia, se convierte en miedo al cambio, y de allí se pasa al rechazo de la diversidad. Así, una de las grandes fortalezas de Estados Unidos —su pluralismo étnico, cultural, religioso e ideológico— que alguna vez se llamó el "melting pot" (olla de mezcla) una metáfora que describía la fusión de diversas culturas, etnias y tradiciones en un solo crisol nacional en Estados Unidos, ahora comienza a ser percibida como una amenaza. Los migrantes ya no son vistos como motores de dinamismo económico y renovación cultural, sino como intrusos que compiten por recursos escasos. Las ciudades que antes eran laboratorios de convivencia se tornan escenarios de sospecha, tensión y de repliegue de la identidad nacional. Como psicólogos sabemos que el miedo no es un buen consejero. Cuando domina esta emoción, el pensamiento se simplifica, el juicio se distorsiona y el discurso se polariza. La consecuencia es una democracia —siempre frágil— en la que el consenso se vuelve imposible y la política se convierte en una batalla campal de “verdades” absolutas e irreconciliables. En este clima, los populismos florecen, los liderazgos autoritarios ganan fuerza, y los ciudadanos se retraen o se encierran, incapaces de tender puentes con quienes piensan distinto. El aislacionismo también pasa una factura económica severa. Estados Unidos no se desarrolló cerrando puertas, sino abriéndolas. El comercio internacional, la inversión extranjera, los flujos de talento y el intercambio científico y tecnológico han sido claves para su crecimiento sostenido. En un mundo hiperconectado, limitar estas dinámicas no implica protegen al trabajador estadounidense, implica aislarlo de la innovación, del avance y de la competencia global saludable. Las grandes empresas tecnológicas, farmacéuticas, energéticas, agrícolas y de servicios no solo operan para el mercado interno porque su vitalidad depende de exportar, aprender y adaptarse a los cambios del entorno mundial. Si nuestro país reduce su participación en organismos multilaterales, desmantela tratados comerciales, limita las visas para científicos e ingenieros, o levanta barreras a la cooperación internacional, estará sembrando nuestro propio estancamiento. La estrategia de cerrar la puerta para “protegernos del mundo” puede terminar ocultándonos en un cuarto sin ventanas, sin aire, sin ideas nuevas y sin futuro... pronto se acabará el oxígeno. A largo plazo, este aislamiento termina afectando a los más vulnerables como son los trabajadores, los estudiantes, los emprendedores pequeños, las regiones rurales y las minorías. Porque cuando la economía se desacelera, y la polarización se intensifica, los primeros en sufrir no son las élites, sino quienes dependen del bienestar colectivo para salir adelante. El precio interno del aislacionismo no es solo económico. Es emocional, cultural, institucional y humano. Es una fractura del alma y de la identidad nacional. Y como toda ruptura mal atendida, puede agravarse hasta volverse irreversible. Consecuencias globales: un mundo sin brújula Estados Unidos ha sido, para bien o para mal, una pieza angular del orden global contemporáneo. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, su poder económico, militar, diplomático y cultural no solo ha influido en la arquitectura del mundo contemporáneo, sino que ha definido sus coordenadas. Estas serían, la expansión del modelo democrático liberal, el crecimiento del comercio global, la institucionalización de los derechos humanos, el avance científico compartido y, en muchas ocasiones, el freno a conflictos de alcance planetario. Por supuesto, este liderazgo no ha estado exento de contradicciones, errores y excesos. Las guerras sin consenso, el intervencionismo en regiones vulnerables, y el respaldo a regímenes autoritarios cuando convino a sus intereses, han manchado su reputación. Sin embargo, en el complejo equilibrio del sistema internacional, su presencia ha funcionado como una especie de brújula o de GPS —imperfecta, pero funcional— en un mundo propenso al caos. Ahora bien, si Estados Unidos decide retirarse de su papel de liderazgo global, la pregunta ya no es solo qué hará este país consigo mismo, sino qué hará el mundo sin él. ¿Quién ocupará el espacio vacío? ¿Una China con un modelo tecnocrático y autoritario, donde la vigilancia digital y la subordinación de los derechos individuales al poder del Estado son pilares del orden interno? ¿Una Rusia que ha demostrado estar dispuesta a utilizar la fuerza militar, la propaganda y la manipulación cibernética para ampliar su influencia, sin mayor consideración por el derecho internacional? ¿Una Europa democrática pero profundamente dividida, con crecientes movimientos nacionalistas que amenazan su cohesión interna? La historia nos enseña que los vacíos de poder no permanecen vacíos por mucho tiempo. Cuando una potencia se retira, otra se adelanta, y lo que se pierde no es solo presencia, sino también valores, reglas, y principios. La ausencia de Estados Unidos como referente global puede dar lugar a un mundo más pragmático, más autoritario, más transaccional, donde los derechos humanos, el medio ambiente, la libertad de prensa o el respeto a las minorías ya no sean prioridades en la agenda internacional. Tampoco se debe subestimar el impacto en los países en desarrollo. Desde la ayuda humanitaria hasta la cooperación en salud pública, educación, energías renovables o combate contra el crimen organizado, la retirada de Estados Unidos implicaría dejar a millones de personas más expuestas a la pobreza, al autoritarismo, al colapso institucional y a los discursos extremistas. Recordemos que cuando el liderazgo se diluye, la esperanza también. Además, ser el país líder ya no es solo cuestión de ejércitos o tratados. Hoy se libra también en el terreno de la ciencia, la inteligencia artificial, la exploración espacial, la ética tecnológica y la protección del planeta. Estados Unidos ha sido motor de grandes descubrimientos y avances que han beneficiado al conjunto de la humanidad. Si renuncia a esa responsabilidad en nombre de una falsa autosuficiencia, el costo no será únicamente estadounidense, sino universal. Un Estados Unidos ausente no significa un mundo más pacífico, sino un planeta más incierto, más frágil, más vulnerable a los impulsos de actores que no buscan cooperación, sino dominación. El silencio de una voz que durante décadas, pese a sus contradicciones, defendió una visión compartida del progreso humano, dejará un eco que podría llenarse de gritos autoritarios, intereses cortoplacistas y lógicas de confrontación. En este sentido, no se intenta restaurar un viejo imperio ni de imponer una hegemonía. Se trata de comprender que el liderazgo no se basa en el poder que se ejerce, sino en el sentido que se ofrece al mundo. Y si Estados Unidos no es capaz de ofrecer un horizonte común, alguien más lo hará. Pero quizás, en esa nueva dirección, el mundo ya no se reconozca a sí mismo. ¿Es correcto aislarse? Como psicólogos, sabemos que el aislamiento, como una forma de autoprotección, o una retirada temporal, termina muchas veces convirtiéndose en una prisión emocional. El aislamiento prolongado no sana, por el contrario erosiona. Alimenta la ansiedad, profundiza la desconfianza, debilita los vínculos, y genera un progresivo vacío de sentido y pertenencia. Las naciones, como los seres humanos, también tienen una vida emocional. También tienen temores, memorias traumáticas, heridas abiertas y esperanzas frustradas. Y cuando estas emociones no se elaboran colectivamente, se transforma la política en un refugio emocional disfrazado de estrategia y nace el aislacionismo. El verdadero fortalecimiento de una nación no ocurre cuando se cierra al mundo, sino cuando aprende a abrirse con inteligencia emocional, madurez institucional y visión estratégica. Se trata de proteger lo esencial —su soberanía, su identidad, sus valores— sin renunciar a su vocación global. Significa trazar fronteras con firmeza, pero también de construir puentes con generosidad. Porque ninguna nación se basta a sí misma. Ni siquiera la más poderosa. El mundo que se avecina no puede ser un mundo de potencias solitarias ni de bloques enfrentados, sino una red de interdependencias dinámicas, donde el éxito de uno dependerá cada vez más de la cooperación con los otros. Debemos enfrentar desafíos que ninguna nación, por más rica o armada que esté, podrá resolver en solitario como el cambio climático, la inteligencia artificial, las pandemias, la seguridad cibernética, las migraciones masivas, el colapso de la biodiversidad, la pobreza estructural, la escasez de agua potable… o la paz mundial. Lo que nos lleva a una sola frase: ¡O cooperamos o colapsamos! Estados Unidos, en este nuevo escenario, no necesita regresar a una posición imperial, ni aferrarse a la fantasía de la autosuficiencia. Tiene la oportunidad —quizás única— de redefinir su papel en el mundo no como fortaleza sitiada ni como gendarme planetario, sino como un nodo ético, científico y humano en un todo que clama por dirección, sensatez y esperanza. Puede liderar no desde la imposición, sino desde el ejemplo. No desde la superioridad, sino desde la responsabilidad compartida. Puede ser catalizador de alianzas tecnológicas para el bien común, promotor de una economía circular, defensor de la dignidad humana en toda geografía, y faro de un nuevo humanismo que combine innovación, justicia social, y respeto por la vida y los derechos humanos. Aislarse sería, en este contexto, renunciar a su potencial más luminoso. Sería dejar al mundo huérfano de una voz que, con todos sus errores, ha contribuido también a sostener la idea de que la libertad, el conocimiento y la cooperación son los caminos más altos que puede tomar la civilización. Y quizás, como humanidad, aún estemos a tiempo de elegir el camino de la apertura, la escucha y la sabiduría colectiva. Una elección que marcará generaciones Hoy, los ciudadanos estadounidenses enfrentan un dilema que va más allá del ciclo electoral o de las decisiones partidistas. Es una encrucijada histórica, ética y espiritual. ¿Replegarse por miedo o proyectarse con sabiduría? ¿Aferrarse a una idea de seguridad basada en el cierre, la sospecha y la homogeneidad, o apostar por una fuerza que provenga de la apertura, la colaboración y la diversidad? ¿Reforzar los valores democráticos desde una posición defensiva y aislada, o revitalizarlos en el encuentro con el mundo, en la conversación con otras culturas, en el reconocimiento de una humanidad interdependiente? Esta elección no solo definirá el rumbo de Estados Unidos como nación. Precisará, también, el modelo que prevalecerá en las próximas décadas. Porque, nos guste o no, millones de personas en todo el planeta —desde jóvenes que aspiran a estudiar en sus universidades hasta pueblos que aún confían en la diplomacia estadounidense para frenar conflictos— siguen mirando hacia EE. UU. no solo como una superpotencia, sino como una brújula simbólica. Cuando esa brújula se desorienta, el desconcierto se multiplica. Y es justamente en los momentos de mayor crisis —cuando los pilares parecen temblar y los discursos extremistas se radicalizan— cuando más necesario es abrirnos a la lucidez, al diálogo honesto, a la responsabilidad colectiva y a la solidaridad global. No como un gesto ingenuo o utópico, sino como una expresión superior de inteligencia política y madurez moral. Estados si opta por cerrarse, el impacto no será únicamente local. Muchas otras democracias, en distintas latitudes, podrían seguir el mismo camino hacia la fragmentación, la exclusión y el repliegue. Pero si decide abrirse, reimaginarse, asumir su rol como guía ético más que como imperio, y liderar no desde la fuerza sino desde la sabiduría, entonces quizás pueda encender —una vez más— una llama que inspire a las generaciones que vienen y a inventar un futuro donde la humanidad, al fin, se descubra a sí misma como comunidad. Entre la sombra y la promesa Hay momentos en la historia en los que los pueblos sienten que caminan al borde de un abismo. Estados Unidos está viviendo uno de esos momentos. Hoy, el mundo observa. Con expectativa. Con preocupación. Y con la esperanza —aún viva— de que Estados Unidos elija no desaparecer entre sus muros, sino emerger como una voz lúcida, generosa y firme ante un planeta confundido. Porque todavía es posible. Porque todavía hay tiempo. Porque cuando una nación se atreve a elegir la sabiduría sobre el miedo, la historia se transforma. Y tal vez, en ese giro, todos —no solo los estadounidenses— podamos encontrar una nueva forma de habitar este mundo. Una manera más justa, más humana y verdaderamente compartida. Y al final, todo se reduce a una elección de identidad. ¿Qué tipo de nación vamos a decidir ser los estadounidenses? ¿Una nación que levanta muros o que tiende la mano? ¿Una sociedad que busca seguridad a costa de su alma o de su conciencia, o una que asume el riesgo de vivir en libertad? ¿Una patria encerrada en sí misma, temerosa del otro, o una tierra que abraza a todos con inteligencia y compasión? ¿Seguiremos alimentando las brasas del racismo, la exclusión y la nostalgia de una supremacía pasada? ¿O nos atreveremos, como tantas veces antes, a reinventarnos desde la diversidad, la apertura y la dignidad compartida? La historia nos observa. Las futuras generaciones también. La decisión no es solo política, es espiritual, moral y profundamente humana. Porque en este momento de sombras y promesas, no elegimos solo un rumbo. Elegiremos quiénes somos y seremos. Y, sobre todo, quiénes queremos llegar a ser. Esperemos que elijamos con coraje. Vladimir Gessen Psicólogo

  • ¿Estamos diseñados para amar o para destruir?

    Entre la guerra y la paz la evolución pareciera que aún no ha decidido: ¿Somos herederos del odio… o constructores de vida en convivencia? Imágenes Gessen&Gessen En los últimos cien años, la humanidad ha presenciado múltiples guerras y dos mundiales, revoluciones, el desarrollo y empleo de armas nucleares, el holocausto, genocidios, crisis migratorias masivas y conflictos que siguen desangrando al planeta. No obstante, también hemos construido sistemas de salud, educación, cooperación científica y redes globales de ayuda sin precedentes, además del desarrollo tecnológico como nunca antes. ¿Cómo es posible que la misma especie que le canta a la vida haya creado tanta mortalidad? ¿Estamos genéticamente inclinados a destruirnos… o a cuidarnos? Esta paradoja nos obliga a mirar más allá de las coyunturas y analizar las raíces evolutivas de nuestra conducta. ¿Somos, por naturaleza, violentos o solidarios? ¿Qué pesa más, nuestra herencia biológica o nuestras decisiones culturales? Y tú, ¿cómo te consideras?, ¿beligerante o conciliador?   El caso de María y Daniel Escena : Despacho sobrio, con luz cálida. Un psicólogo de unos 45 años escucha a una pareja joven. Ambos tienen unos 25 años. Ella se llama María. Él, Daniel. Llegan a la consulta tomados de la mano pero con miradas de preocupación. Están al tanto sobre las guerras que resurgen en uno y otro lado, la violencia cotidiana, la polarización de las redes, la discriminación constante y sienten que el mundo se tambalea. Están enamorados, se respetan, sueñan con construir una familia. Pero ahora dudan si traer un hijo a este mundo sería un acto de amor… o de irresponsabilidad. El psicólogo que los recibe, un hombre de 45 años con años de experiencia en el acompañamiento emocional de parejas jóvenes escucha primero sin interrumpir. Sabe que detrás de cada dilema ético hay una lucha emocional. Psicólogo : Bienvenidos. Me alegra que hayan decidido venir. ¿Qué los trae hoy por aquí? Daniel   (cruzando los brazos, pero sin hostilidad) : Queremos hablar sobre si debemos o no tener un hijo… María   (mirándolo con un dejo de tristeza) : Sí… es algo que nos ilusiona, pero también nos asusta mucho. Psicólogo : ¿Qué es lo que más les inquieta? Daniel : El mundo. El rumbo que está tomando todo. Las guerras, la política, el cambio climático, los fanatismos… María   (asintiendo) : Hay días en que sentimos que traer un niño a este mundo sería egoísta. Psicólogo   (sereno) : ¿Sienten que sería condenarlo a algo? Daniel : Yo siento que lo estaríamos lanzando a un mundo donde tendrá que luchar desde el primer día. Y no sé si eso es justo. María   (más serena) : Pero también creo que si las personas con conciencia dejan de tener hijos, el futuro queda en manos de quienes no cuestionan nada. Psicólogo : ¿Y qué haría falta para que sintieran que sí vale la pena traer a ese hijo? Daniel   (con fuerza) : Para mí, que la gente despierte. Que dejemos de ser corderos. Hay que arrebatarles el poder a los que promueven la guerra, aunque eso implique… fuerza. Psicólogo   (mirándolo con atención) : ¿Fuerza como lucha armada? Daniel   (evitando la mirada) : No lo sé. A veces siento que la paz sin justicia es una mentira. María   (mirándolo con cariño pero firme) : Yo creo en la resistencia, sí… pero en la pacífica. En la que transforma desde la raíz. A veces me duele ver cómo él se va endureciendo. Daniel   (suspira) : No me estoy endureciendo. Me estoy preparando. Psicólogo : ¿Y tú, María, te estás preparando para qué? María : Para criar un hijo que no repita la historia. Que no odie. Que no tema. Que construya. Psicólogo   (luego de una pausa reflexiva) : Ustedes no solo están decidiendo si traer un hijo al mundo… Están decidiendo qué mundo le ofrecerán, y qué mundo ayudarán a construir. Daniel   (en voz baja) : No lo había pensado así. Psicólogo : Tal vez no se trata de si este mundo merece un hijo… sino de si ustedes están dispuestos a criar a un ser humano que lo transforme. María   (tomando la mano de Daniel) : Yo quiero que ese hijo vea que la ternura también es una forma de valentía. Daniel   (mirándola por primera vez en silencio) : Quizás… podríamos enseñarle las dos cosas. Psicólogo : Me doy cuenta de que los dos tienen una enorme sensibilidad y una profunda conciencia del mundo. Eso ya dice mucho de cómo serían como padres. Pero también entiendo que la pregunta que traen no se resuelve con un sí o un no. Daniel   (asintiendo con una mezcla de rabia y duda) : Exacto. No quiero que el miedo decida por nosotros… pero tampoco quiero ser un ingenuo. María   (mirando al psicólogo) : ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo se decide algo así? Psicólogo   (sereno, con voz clara) : Les propongo una estrategia. No es una receta, sino un proceso. Una forma de pensar y sentir juntos. ¿Quieren que se las comparta? Ambos : Sí, por favor. Psicólogo : Primero, imaginen al hijo. No al bebé ideal. Al ser humano. Pregúntense ¿Qué clase de persona quisiéramos formar? ¿Con qué valores, con qué herramientas, con qué forma de mirar el mundo? Luego, imaginen el mundo. Pero no solo como está hoy, sino como ustedes podrían influir en él. ¿Desde qué lugar pueden actuar, inspirar, enseñar? ¿Están dispuestos a ser parte activa del cambio que desean para su hijo? Después, pregúntense si están emocionalmente preparados para sostener la contradicción. Porque criar a un hijo no les va a evitar el dolor del mundo. Pero puede darles razones más fuertes para luchar por su belleza. Por último, dejen espacio para el silencio. A veces las grandes decisiones no vienen de pensar más… sino de escuchar mejor. Al cuerpo, al vínculo, a la vida. María   (con los ojos brillantes) : Nunca nadie nos lo planteó así. Daniel   (con voz más suave) : Es como si el foco no estuviera en el mundo… sino en lo que vamos a hacer con él. Psicólogo   (sonríe levemente) : Exactamente. No se trata de traer un hijo al mundo perfecto. Sino de preguntarse si pueden acompañar a un ser humano a crecer con dignidad, lucidez y con amor, incluso en un mundo imperfecto. La sesión no resuelve el conflicto, pero abre una vía luminosa. María y Daniel entienden que su dilema personal no es ajeno al de la humanidad. Y que la paz, como la paternidad, no es un acto pasivo… sino un compromiso diario, ético y emocional. Al salir, no saben aún si tendrán un hijo pronto. Pero se toman de la mano con más fuerza. Han comprendido que el futuro que heredarán sus hijos depende de las decisiones que tomen hoy como pareja, como ciudadanos y como seres humanos.   La ambigüedad de nuestra naturaleza Desde los albores de la civilización, el ser humano ha oscilado entre la violencia fratricida y la compasión redentora. El relato bíblico de Caín y Abel  —dos hermanos, uno convertido en asesino del otro— no solo narra un crimen ancestral, sino que simboliza la tensión fundacional de nuestra especie: la capacidad de dar vida… y de quitarla. Esta ambivalencia también fue objeto de debate filosófico: Thomas Hobbes , popularizó la expresión del dramaturgo romano Plauto “ homo homini lupus”  —el hombre es un lobo para el hombre— y en su obra Leviatán  (1651), donde describe al ser humano en su estado natural como egoísta, temeroso y movido por su instinto de autoconservación. Por el otro lado, Jean-Jacques Rousseau argumentó lo contrario, imaginando al hombre como originalmente bueno , para luego ser corrompido por la sociedad. Definitivamente es verdad podemos ser violentos y también pacíficos, en su expresión más simple: malos o buenos.   El cerebro humano: una fábrica de posibilidades Ambos, Hobbes y Rousseau tenían razón en parte. Lo que hoy sabemos desde la psicología evolutiva y la neurociencia es que nuestra arquitectura biológica alberga tanto la agresión como la solidaridad, y que su expresión depende del entorno, la educación, las normas sociales y las narrativas que nos contamos unos a otros. Somos una especie básicamente de comportamiento dual, y precisamente por eso, extraordinariamente libres. Nuestras emociones y conductas se formaron a lo largo de la evolución, ofrece una respuesta compleja y doble de que no somos una especie en esencia violenta, ni fundamentalmente pacífica, ya que poseemos y podemos tener ambos comportamientos eventualmente. Estamos equipados con mecanismos cerebrales tanto para la agresión como para la empatía, y su expresión depende del contexto. Charles Darwin, muchas veces malinterpretado como defensor del “más fuerte”, afirmó en The Descent of Man  (1871)  que los grupos más exitosos en la evolución fueron aquellos donde “prevaleció el espíritu de cooperación”. Más adelante, investigadores han demostrado que los humanos somos únicos por nuestra capacidad de colaboración intencional desde edades muy tempranas.   Un caso paradigmático   En investigaciones del psicólogo Michael Tomasello y su equipo  —en el Instituto Max Planck para la Antropología Evolutiva— durante un experimento en el laboratorio, un adulto simula que está colgando unas toallas en un armario y deja caer una pinza sin darse cuenta, entonces un bebé de apenas 18 meses, al observar la situación, camina espontáneamente hacia el adulto, recoge la pinza y se la entrega, sin que nadie se lo pida, sin que haya sido entrenado para hacerlo, y sin esperar ningún tipo de recompensa o aplauso. El adulto, de hecho, mantiene una actitud neutral, sin reforzamiento positivo explícito. A pesar de ello, el niño actúa por pura motivación prosocial. Este tipo de conducta se repite en múltiples variaciones del experimento: cerrar una puerta, alcanzar un objeto fuera de alcance, o corregir una acción interrumpida. Estos estudios sugieren que la tendencia a ayudar está presente de forma natural en los humanos desde etapas muy tempranas del desarrollo , lo que refuerza la hipótesis de que la cooperación es una capacidad evolutiva fundamental, anterior   incluso al lenguaje, y no dependiente de normas sociales externas ni de reforzamientos condicionados.   La violencia no es inevitable   Durante mucho tiempo predominó en la imaginación colectiva la figura del hombre cazador y guerrero  como modelo evolutivo. Un ser que sobrevivía gracias a la fuerza, la territorialidad y la lucha contra otros grupos, un alfa pues. Esta narrativa, influida por visiones patriarcales y belicistas, ha sido cuestionada por enfoques más integradores. La antropóloga Sarah Blaffer Hrdy, junto a otros investigadores, han propuesto una hipótesis distinta: la cooperación, no el conflicto, fue la clave del éxito evolutivo humano . La necesidad de criar a los niños altamente dependientes, de compartir alimentos y de coordinar acciones complejas dio origen a capacidades como el lenguaje, la empatía y el altruismo. Estudios de neurociencia corroboran esta idea: al cooperar, el cerebro libera oxitocina y dopamina, generando placer y vínculo . Asimismo, observaciones antropológicas en sociedades cazadoras-recolectoras actuales muestran una predominancia de la colaboración sobre la competencia . En la comparación con otros primates, somos tanto como los violentos chimpancés… y como los pacíficos bonobos. La diferencia clave reside en que los humanos podemos transformar la agresión reactiva en diálogo, y la planificación destructiva en proyectos comunes. Somos herederos de una evolución ambigua, pero dotados de una plasticidad única para elegir cómo vivir juntos. Aunque algunos lo creen, no hay evidencia contundente de que la guerra sea una constante desde los orígenes de la humanidad. El antropólogo Douglas Fry  ha documentado sociedades de cazadores-recolectores contemporáneos que viven con niveles bajísimos de conflicto violento . Y el arqueólogo Brian Ferguson  ha argumentado que la guerra organizada, sistemática y a gran escala, como la entendemos hoy —con ejércitos, jerarquías militares, estrategias políticas de conquista y ocupación— no aparece de forma generalizada en los registros arqueológicos hasta después del surgimiento de la agricultura, la propiedad privada y las sociedades jerárquicas, hace unos 10.000 años. Antes de eso, durante decenas de miles de años, los grupos humanos vivían como nómadas recolectores con formas de resolución de conflictos mucho más basadas en la evitación, el diálogo o la disolución del grupo. La esclavitud ocasional entre tribus no equivale a una estructura bélica organizada con fines de dominación territorial y acumulación sistémica. En este sentido, la guerra no sería una necesidad biológica, sino una construcción social favorecida por intereses económicos, estructuras de poder y narrativas culturales que legitiman la violencia. Las culturas no solo organizan el conflicto sino que también lo enseñan, lo glorifican y lo heredan como identidad. Es allí donde la educación, los mitos fundacionales y los liderazgos juegan un rol decisivo. Un estudio destacado que respalda la afirmación de que la empatía y la compasión activan regiones cerebrales asociadas al placer físico, publicado en 2009 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) , señala en un experimento de resonancia magnética funcional  (fMRI), que se determinó que estas emociones activaban regiones cerebrales que están relacionadas con la conciencia corporal, lo que sugiere que la compasión y la empatía están profundamente arraigadas en nuestra biología. Incluso, en el reino animal, las especies con estructuras sociales complejas, como los bonobos, prefieren estrategias de reconciliación y cooperación a la confrontación. Y nosotros, los humanos, somos capaces de ambas, pero con una plasticidad cognitiva que nos permite elegir.   Las crisis del presente Los humanos actuamos como espejos de nuestra dualidad ancestral. Por un lado, enfrentamos desafíos que exigen una cooperación global sin precedentes —como el cambio climático, las pandemias o las migraciones forzadas— y, por otro, asistimos al resurgimiento del nacionalismo, los conflictos armados y la polarización social, incluso dentro de las democracias más consolidadas. Mientras científicos del mundo comparten datos en tiempo real para combatir virus globales, líderes políticos erigen muros, desinforman o promueven la división como estrategia de poder. Este contraste revela una verdad incómoda, como es que la tecnología y el conocimiento avanzan más rápido que nuestra madurez ética y emocional. Sin embargo, no todo está perdido. La neuroplasticidad humana —esa capacidad de nuestro cerebro para aprender, desaprender y transformarse— sugiere que sí, podemos reentrenarnos hacia la colaboración si la educación emocional, el pensamiento crítico, la empatía y el diálogo se convierten en pilares de nuestra cultura. El presente no es solo una crisis: es también una oportunidad para reprogramar el rumbo de nuestra especie.   El presente: entre algoritmos de odio y redes ¿de solidaridad? Sin embargo, el contexto actual no facilita la cooperación. Las redes sociales, los discursos polarizantes, la economía basada en la competencia despiadada y los nacionalismos resurgentes tienden a activar nuestras emociones más primitivas como el miedo, la exclusión, la agresión reactiva. Nos bombardean con narrativas de amenaza constante. Pero al mismo tiempo, nunca antes habíamos tenido tantas posibilidades de conectarnos globalmente, de organizarnos en comunidades solidarias, de aprender unos de otros. La pandemia de COVID-19 demostró que, en medio del caos, millones de personas optaron por cuidarse mutuamente, donar, colaborar, y crear redes de apoyo.   ¿Cuál es el futuro que elegimos?   La evolución nos dotó de una herencia ambivalente, podemos atacar o abrazar, dividir o unir, destruir o crear. Pero lo que nos diferencia de otras especies no es solo el instinto, sino la conciencia y la capacidad de elección. La pregunta no es si estamos programados para la guerra o la cooperación. La verdadera pregunta es ¿cómo estamos educando, estimulando, recompensando y normalizando a nuestra sociedad? Si enseñamos desde la infancia a competir, excluir y dominar, obtendremos ciudadanos temerosos y agresivos. Pero si cultivamos la empatía, el diálogo, la cooperación, formaremos seres humanos capaces de construir un mundo más justo y pacífico. La paz no es una utopía, es una decisión. Estamos programados para ambas cosas . Pero lo estamos también para trascender nuestros impulsos más primitivos. Por ello, la paz no es la ausencia de guerra, sino la presencia de justicia, empatía y cooperación activa. Como especie, aún estamos a tiempo de elegir la vía de la evolución consciente para alcanzar la felicidad y el bienestar . La guerra puede ser parte de nuestro pasado… pero no tiene por qué ser nuestro destino.   Lo que llevamos dentro   No estamos encadenados a lo que ocurrió. No somos esclavos de los genes ni prisioneros de la historia. Somos una especie capaz de imaginar el bien antes de lograrlo, de soñarlo antes de construirlo. Pero esa libertad trae consigo una responsabilidad inmensa, como es elegir, conscientemente, hacia dónde queremos ir. Si escogemos mal —si seguimos glorificando la violencia, levantando muros, y sembrando desconfianza— el futuro que heredarán nuestros hijos será uno de aislamiento, miedo y destrucción progresiva. No hará falta una guerra nuclear para arrasar con todo, bastará la indiferencia sistemática, el odio viralizado y la deshumanización silenciosa del otro. Si elegimos bien — si decidimos cultivar la cooperación, la empatía, la justicia y el cuidado mutuo — entonces sí la humanidad aún puede salvarse de sí misma, sanar, florecer. El cerebro humano, moldeado tanto por el fuego como por el abrazo, está listo para el amor consciente, para la paz activa, para la revolución de la compasión. El futuro no está escrito. Está latiendo, en cada decisión que tomamos hoy. Y quizá, la más humana de todas las rebeliones consista en elegir la paz cuando algunos pocos pero poderosos en el mundo nos incitan al odio. Entonces, la elección está frente a nosotros, clara como el cielo antes de una tormenta. Cada gesto, cada palabra, cada silencio, está esculpiendo el destino de nuestro linaje humano. No hay neutralidad posible. Ser espectadores nos convierte, sin quererlo, en cómplices del derrumbe… o de la reconstrucción. En un mundo donde los algoritmos modelan nuestras emociones y las narrativas del miedo se propagan como virus, el mayor acto de rebeldía ya no es gritar: es abrazar. Ya no es marchar con puños cerrados, sino extender la mano a quien piensa distinto. Ya no es imponer una verdad, sino sostener una esperanza compartida. Quizá el dilema de María y Daniel no sea solo suyo. Tal vez es nuestro. Porque en cada nacimiento —biológico o simbólico— hay una declaración de fe en el futuro. Porque cada nuevo ser humano, si es criado en la ternura y en la lucidez, puede convertirse en antídoto contra la barbarie, en arquitecto de paz, en memoria viva de que otra humanidad sí es posible. El mundo no cambiará por decreto. Pero sí puede transformarse desde dentro, como un corazón que empieza a latir distinto. Y tú, que has llegado hasta aquí, no estás exento. También estás programado… pero no de forma definitiva. Estás configurado para sentir, para decidir, para reescribir tus impulsos. Estás hecho de historia, sí, pero también de futuro. Un futuro que empieza en la forma en que hoy miras al otro. En la forma en que eliges —o no— desarmarte por dentro. Porque al final, no se refiere solo de si habrá guerra o paz. Se trata de si todavía creemos que el amor, la conciencia y la justicia… pueden más que la violencia. Y si lo creemos… entonces aún estamos a tiempo… Si quieres profundizar sobre este tema, consultarnos o conversar con nosotros, puedes escribirnos a psicologosgessen@hotmail.com . Que la Divina Providencia del Universo nos acompañe a todos… María Mercedes y Vladimir Gessen , psicólogos   (Autores de “ Maestría de la Felicidad ”, “ Que Cosas y Cambios Tiene la Vida ” y de “ ¿Qué o Quién es el Universo? ”)

  • Lo más viral: Natti Natasha confirma su embarazo; pospone gira para el 2026

    Y entre lo más viral: Zulinka Pérez y su esposo llegaron a Venezuela para participar en conciertos en Valencia y Caracas en homenaje a su padre Rubby Pérez. Foto de portada : Instagram nattinatasha La cantante dominicana, Natti Natasha, anunció el pasado miércoles 11 de junio que está en la dulce espera de su segundo bebé. La noticia llega cuatro años después de dar la bienvenida a su primera hija, Vida Isabelle, a quien ella y su esposo, Raphy Pina, catalogan como un milagro de Dios. La pareja sorprendió en las redes sociales con un breve video que inicialmente daba la impresión de ser el anuncio de una gira. En el clip, se ve a Raphy haciendo algunas llamadas, la estilista de Natti mostrándole diferentes atuendos que por alguna razón no le quedan bien, y un hombre planeando la logística de la gira en una pizarra. Su hija, Vida Isabelle, también hace un cameo en el set. “¿Empanada, brócoli o cupcake? ¡Entre tú y yo, me los como todos!”, le dice Natti a su hija. Luego, cuando el caballero le muestra a Raphy las fechas y ciudades programadas de la gira, el magnate puertorriqueño detrás de Pina Records dice: “Yo vine aquí personalmente porque vamos a tener que desmontarlo. No desmontarlo, pero hay un pequeño delay que realmente, esas fechas no nos van a funcionar”. En la siguiente escena, se ve a Natti pidiéndole a su estilista que le busque un atuendo que la abrace y no la apriete. “Ustedes me entenderán. Hay cosas que pueden esperar, pero esto no”, dice a la cámara, señalando su pequeña pancita. “Esta bendición no se puede esconder, ni se puede pausar, así que confirmado tour 2026, pero con familia agrandada”, concluye, confirmando también que una gira de Natti En Amargue está en el horizonte. De acuerdo a lo citado por el portal web laprensa, la pareja dio la bienvenida a su primera hija, Vida Isabelle, el 22 de mayo de 2021 en el Hospital South Miami, tras una larga lucha por quedar embarazada, ya que se le había dado un diagnóstico de esterilidad. Sin embargo, Natti nunca perdió la esperanza de convertirse en madre y después de muchos intentos y tratamientos médicos, la artista logró su primer embarazo a los 34 años y hoy celebra con mucha ilusión el sueño de tener un segundo hijo. Mira el emotivo anuncio de su nuevo embarazo a continuación: Zulinka Pérez y su esposo ya se encuentran en Caracas para un homenaje a Rubby Pérez Zulinka Pérez, la hija de Rubby Pérez, arribó la noche del pasado miércoles 11 de junio al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía, La Guaira, junto con su esposo Miguel Báez. “Venezuela, ya estamos aquí. Vamos a dar lo mejor de nosotros. Esta va por ti, padre querido”, manifestó Pérez. La cantante participo en el "Merengazo" que se realizó en Valencia y Caracas, este pasado viernes 13 y hoy sábado 14, respectivamente, organizado por el cantante zuliano Omar Enrique y sus Amigos en homenaje al desaparecido merenguero dominicano. Rubby Pérez falleció a los 69 años, tras quedar atrapado entre los escombros de la discoteca Jet Set, donde se presentaba en la madrugada del pasado martes 8 de abril. Ese día, dedicó palabras a Venezuela, a la que consideró su segundo hogar, y cantó temas pocos minutos antes de la tragedia. En un video publicado por la artista en sus cuentas en redes sociales, muestra cómo fue el recibimiento por parte de fanáticos y seguidores quienes les dieron una calurosa bienvenida al país, reseña el portal web laverdad Además, se tomó fotografías y cantó a capela “Venezuela, Mi Patria Querida” y otras canciones originales de su padre. Posteriormente, ofreció una breve rueda de prensa junto a su esposo Miguel y Omar Enrique, y en sus primeras palabras oficiales agradeció estar en esta casa que su papá siempre amó. “No tengo palabras para expresar lo feliz y orgullosa que me siento, tantas cosas bellas las que están pasando y las que vendrán. Sigan brillando, Venezuela”, expresó Pérez.

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