Una noche emotiva con Yordano

Un show con un lujoso y llamativo montaje, notablemente bien concebido y aclamado durante todo su desarrollo por la fervorosa audiencia que llenó la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, fue el que presentó Yordano el sábado 10 de octubre, para cerrar así, con broche de oro, su gira nacional Ida y vuelta, que desde el pasado agosto había venido presentando en varias ciudades de Venezuela con la misma receptividad de crítica y público que el de hace unos días en Caracas.
Hubo momentos cálidos y emotivos, como cuando se le quebró la voz apenas al salir a escena, impresionado por el delirante apoyo de aplausos y vítores brindado por el público, que se repetiría incesantemente, una y otra vez, durante las dos horas y media que duró el concierto. Si algo puso de manifiesto el artista en esta despedida de su gira venezolana, es que a sus 40 años de trayectoria mantiene intacta la fidelidad que desde sus inicios le sigue mostrando su amplia legión de seguidores.
Este show del Teresa Carreño, impecablemente producido por José Luis Ventura Eventos y OZ Shows, nos mostró a un Yordano crecidísimo, no solamente como prolífico cantautor, sino también como un creador cabal e indetenible en su versatilidad. Todo ello, acompañado no solamente por el grupo del apreciable nivel de calidad que lo respaldó musicalmente, sino además por su muy esperada invitada especial, Trina Medina, a quien la audiencia, al igual que al cantautor al salir a escena, premió con aplausos constantes, en atención a su poderoso rango de excepcional vocalista a carta cabal.
Como adecuada continuación de una primera parte de un show sin desperdicio, la cantante acompañaría luego al artista en el segmento más contagioso y atrayente de la noche, que se alzó como un final de fiesta que no dejó a nadie indiferente. Trina cantó a dúo y le hizo coros a Yordano, y también deslumbró como solista. Fue un segmento lleno de inolvidables momentos, como cuando ambos le rindieron un emocionado homenaje a la legendaria Canelita Medina, interpretando una de las canciones que la fallecida madre de Trina interpretó en el repertorio obligado de su larga carrera como vocalista. Un tributo estelar que no hizo sino refrendar lo absolutamente fuera de serie que resultó este concierto.
El nombre de Ida y vuelta de este tour alude a su más reciente disco, que data de 2024. La idea nació durante el aislamiento de la pandemia del Covid 19, que Yordano pasó en su hogar de Brooklyn, Nueva York. El cantautor lo define como un viaje por su memoria afectiva, que nos lleva de la mano por un recorrido de “ida” hacia sus raíces e influencias -rindiendo homenaje a los Rolling Stones, Bob Dylan y los Beatles- y de “vuelta” hacia el presente, con esos temas inéditos más recientes que mantienen viva su esencia urbana y poética. Este espíritu, diverso y vigoroso, es lo que define a nuestro cantautor, de allí que mantenga su vigencia y arrastre como en sus inicios hace 40 años.




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