Sentido geográfico e identidades
- Horacio Biord Castillo
- hace 55 minutos
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En su libro Mensaje sin destino, Mario Briceño Iragorry apuntaba que el sentido geográfico era un elemento importante en la consolidación de la identidad venezolana. Su afirmación fue
hecha en momentos en que la creciente influencia estadounidense y la llegada de grandes
contingentes de migrantes generaban tensiones identitarias.
Ese sentido geográfico no tiene nada que ver, por supuesto, con el determinismo geográfico,
sino más bien con un dimensionamiento espacial de lo venezolano, la venezolanidad y la
identidad. De hecho, todavÃa constituyen temas importantes de reflexión profunda el
regionalismo y, sobre todo, la fuerza expresada en el imaginario popular del llano, el llanero y
los llaneros como emblemas de la venezolanidad y la identidad venezolana. Desde el siglo XIX, esto ha sido objeto de debate, pero quizá tenga implicaciones más fuertes de lo que solemos admitir los venezolanos. Parece importante especular sobre qué tanto estamos conscientes de ello.
En todo caso, la idea de Mario Briceño Iragorry no deja de tener una gran relevancia en la
actualidad. Sorprende encontrar estudiantes, no tanto de bachillerato, sino incluso en la
universidad, jóvenes, personas de mayor edad, con distintos grados de escolaridad, que
evidencian un amplio desconocimiento de la geografÃa venezolana.
Personas como esas desconocen la existencia o al menos la ubicación de regiones, estados,
capitales y ciudades del paÃs. No se trata solo de pequeñas localidades o de accidentes
geográficos escasamente divulgados, lo cual serÃa comprensible, sino de entidades polÃtico-
administrativas, regiones o centros poblados de importancia.
Y este desconocimiento incluso va más allá de lo que uno pudiera justificar, como por ejemplo, las continuas confusiones entre las bellezas escénicas del estado Amazonas con las del estado BolÃvar. La Guayana es percibida por muchas personas como una unidad polÃtico-administrativa. Hasta cierto punto, resultarÃa comprensible porque ambos estados están enclavados en esa amplia región guayanesa.
La idea de la geografÃa, como la apuntaba don Mario, tiene una gran importancia en la
construcción de la identidad, pues el espacio fÃsico, lejos de ser solo un conjunto de accidentes fisiográficos, es el asiento de los referentes culturales. Dicho en otras palabras, se trata de un paisaje cultural lleno de significados que pueblan y sostienen una identidad Esto funciona en niveles micro, pero también macro. Es decir, en una localidad es fácil identificar los referentes culturales que habitan, constituyen y dinamizan el entorno o paisaje. En otros niveles, ello resulta, sin duda, un poco más complejo, pero no imposible.
Probablemente las migraciones internas (campo/ciudad y de una región a otra) que provocó el cambio de la economÃa centrada en la agroproducción, asà como la recepción de tantos
inmigrantes desde mediados del siglo XX hasta cuando menos principios de la década de 1980, hayan contribuido a desdibujar los referentes geográficos en el imaginario venezolano,
centrándolos en los referentes principalmente urbanos o reduciéndolos a ellos.
La construcción de la identidad nacional desde una perspectiva que valore las diferencias y la
diversidad, pasa también por un conocimiento, pero sobre todo por un reconocimiento de la
vasta y contrastante geografÃa del paÃs.