top of page

Samir Mayhua, Juan Luis Landaeta y el mapa cultural de "Nueva York y punto"


A Samir Mayhua y a Juan Luis Landaeta los unió la admiración por Charly García y las historias de latinoamericanos en Nueva York.
A Samir Mayhua y a Juan Luis Landaeta los unió la admiración por Charly García y las historias de latinoamericanos en Nueva York.

Las ciudades también producen encuentros improbables. No hablo de las reuniones organizadas con agenda y café incluido, sino de esos choques casuales que ocurren en la calle, entre gente que todavía no sabe que está a punto de empezar algo juntos. Nueva

York es especialista en ese tipo de coincidencias. Y a veces esas coincidencias terminan

convirtiéndose en proyectos culturales.


La historia del video-podcast Nueva York y punto empieza exactamente así: con un encuentro completamente casual en la estatua de José de San Martín, uno de esos

rincones de Central Park donde, de vez en cuando, también se cuela la historia cultural

latinoamericana.


Ese día un pequeño grupo de fanáticos de Charly García se había reunido allí de manera informal. Una especie de encuentro espontáneo de “charlófilos”: músicos, periodistas, curiosos y latinoamericanos que asistían a un conversatorio con Fernando Samelea, histórico percusionista y compañero de ruta del músico argentino y su relación con Nueva York, una ciudad que dejó una marca profunda en su obra. Todo esto motivado por la inauguración de la “Charly García Corner” un rincón de Manhattan que ahora llevaría el nombre del genio, justo en el punto donde se tomó la foto de la tapa de Clics Modernos.


Entre la gente estaban dos personas que hasta ese momento no se conocían: el escritor y

artista plástico venezolano Juan Luis Landaeta y el cineasta y escritor peruano Samir Mayhua, quien fue el cinematógrafo que documentó la agenda de varios días alrededor de la efeméride del genio porteño por toda la ciudad.


Ya en la zona del parque que se había convenido, Mayhua estaba registrando imágenes del encuentro. En medio de ese pequeño movimiento de cámaras y conversaciones necesitaba resolver algo bastante básico: alguien que le sostuviera el micrófono mientras acomodaba el equipo. Vio a Landaeta cerca y le pidió un favor mínimo: “¿Me sostienes esto un momento?”. Así se conocieron.


Mientras uno sostenía el micrófono y el otro ajustaba la cámara empezaron a hablar. Primero de lo obvio —Charly, la música, la ciudad— y después de algo que ambos venían observando desde hacía tiempo: la enorme cantidad de artistas, escritores y pensadores hispanohablantes que viven en Nueva York… y lo poco que queda registrado de esas conversaciones.


Nueva York es una ciudad que produce historias a una velocidad absurda. Pero muchas veces esas historias se pierden en el ruido cotidiano. De esa charla improvisada apareció una idea sencilla: crear un espacio donde esas voces pudieran quedar registradas con

calma.


Así nació Nueva York y punto


El proyecto funciona como un video-podcast donde Landaeta y Mayhua conversan con artistas, escritores, curadores y creadores hispanohablantes que viven o pasan por Nueva York. No se trata de entrevistas rápidas ni de conversaciones promocionales. Más bien de diálogos abiertos donde aparece algo que rara vez se ve en formatos digitales: pensamiento en voz alta.



Por ese espacio ya han pasado figuras que forman parte del ecosistema cultural hispano de la ciudad. La poeta argentina Lila Zemborain cofundadora del programa de Escritura Creativa en Español de New York University, los artistas mexicanos Esteban Fuentes de María, Fernanda Uribe-Horta, y Rubén Landini, las escritoras Sara Cordón, Ana Paula Martínez, Fernanda Trías, la curadora Nínive Vargas de la Peña, el fotógrafo Omar Robles, el artista plástico Ronaldy Navarro, el escritor y periodista Huáscar Robles, la fotógrafa Romina Hendlin, los músicos Baden Goyo, Selene Quiroga y Juan Diego Villalobos, entre otros.


Muchos de esos encuentros se desarrollan en espacios vinculados al circuito cultural hispano de Nueva York, como la Casa Hispánica de Columbia University, uno de los lugares donde el español sigue teniendo un lugar natural dentro de una ciudad que vive mayoritariamente en inglés.


Lo interesante de Nueva York y punto es que no intenta explicar Nueva York. Eso sería imposible. Lo que hace es algo más valioso: observar cómo la ciudad atraviesa a quienes crean en ella.


Vivimos en una época obsesionada con producir contenido rápido. Videos de pocos segundos, opiniones comprimidas, ideas diseñadas para sobrevivir al algoritmo. En ese

contexto, sentarse a conversar durante una hora sobre arte, literatura o pensamiento casi

parece un gesto de resistencia cultural.


Landaeta y Mayhua, sin proponérselo demasiado, están haciendo algo que con el tiempo

puede volverse muy valioso: están registrando cómo piensa una parte de la cultura hispana que vive hoy en Nueva York. Paralelamente, Landaeta trabaja en una serie de textos con fotos sobre la ciudad donde vive desde hace 13 años y Mayhua despunta como cineasta, habiendo participado en Hispanic International Film Festival, Filmed in Peru y New York Movie Awards.


Las ciudades cambian rápido. Nueva York quizá más que ninguna otra. Los barrios mutan, los cafés donde antes se discutía literatura desaparecen, las galerías migran de una calle a otra y lo que hoy parece un pequeño centro cultural mañana puede ser un edificio de oficinas. Por eso registrar conversaciones importa: porque cuando alguien se toma el trabajo de grabarlas, esas ideas sobreviven al ritmo vertiginoso de la ciudad.


Y en este caso todo empezó como empiezan muchas historias en Nueva York: con un micrófono sostenido durante unos minutos en Central Park… y dos latinoamericanos que terminaron, literalmente, unidos por Charly, en Nueva York… y punto.


Si quieres conocer más del proyecto síguelos en Instagram: @nuevayorkypunto


Y en el canal de YouTube del proyecto: Nueva York y Punto


21

¡Gracias por suscribirte!

Suscríbete a nuestro boletín gratuito de noticias

Únete a nuestras redes y comparte la información

  • X
  • White Facebook Icon
  • LinkedIn

© 2022 Informe21

bottom of page