Reflexiones en la tormenta

-Desde ya compromiso urgente con la recuperación del país: dolarización plena y financiera de la economía, estabilización del sistema eléctrico con apoyo multilateral, inversión privada nacional y extranjera; reforma petrolera para que vengan grandes inversiones, reforma profunda del sistema tributario y federalismo fiscal; representación proporcional electoral, fondo patrimonial petrolero (no gubernamental) de estabilización microeconómica; recuperación del salario mínimo; legislación laboral moderna; plan urgente de alimentación escolar; reformas constitucionales para establecer segunda vuelta electoral, eliminación de la reelección indefinida, sistema de gobierno semi-parlamentario o semi-presidencial.
-Las revoluciones socialistas están dispuestas abandonar sus ideas socialistas originales para evitar colapsar, pero no el poder. Es su naturaleza. En Venezuela el origen electoral de la revolución bolivariana era la única garantía disponible para la alternancia política. Pero la alternancia política es una construcción, algo que demandan los pueblos, pero que tejen pacientemente sus dirigentes.
-La Venezuela de los tres tercios. Un tercio vive del gobierno, otro tercio vive a pesar del gobierno y otro tercio emigró. Como este último tercio está ausente, lo que está por resolverse es cuál de los dos restantes inclinará el desenlace de esta crisis.
-Cuando las cosas se desplazan a los extremos, el centro político no es un punto equidistante entre dos polos, sino un juicio moral.
La izquierda que estaba gobernando con Maduro, no era gramsciana, sino leninista.
-Venezuela está enferma de geopolítica. Nuestra desvencijada economía, junto a una enorme incompetencia política interna nos somete al pulso de poder internacional.
-La gestión de la coyuntura debe estar al servicio de la estrategia y no al contrario.
-Muchos políticos son rehenes de sus audiencias. La función del liderazgo no es sumarse a las corrientes de opinión dominantes, sino influir sobre ellas.
-La política como valor civilizatorio es la principal víctima de estos 27 años. La política se basa en un sistema de intercambio de ideas, no de intereses privados. Keynes decía que las grandes decisiones públicas que determinan el curso de la humanidad vienen determinadas por las ideas, no por los intereses.
-Edgar Alan Poe relata en el cuento El método del Dr Alquitrán y el profesor pluma, lo que sucede en un manicomio cuando los pacientes hacen una revolución y toman el poder. De allí sale la célebre frase, “no crea nada de lo que oye y sólo la mitad de lo que ve” ¿Venezuela?
-Lenin decía que la democracia socialista es la democracia burguesa, pero sin la burguesía. Venezuela puede entrar en un proceso de esa naturaleza. Una democracia socialista de sistema completo, a lo chino, no republicana. Una democracia eficiente compuesta por el modelo de democracia electoral y democracia consultiva. La gente vota, elije, pero si se equivoca, el sistema corrige el error rápidamente.
-El problema del país no es su futuro, sino su presente.
“Nadie lucha contra el pasado, a menos que el pasado sea presente”. Alfredo Maneiro
“Es un error confundir el amor a la pobreza con la fe ciega para destruir la riqueza y la propiedad”. El Nombre de la Rosa.
Estrategia de movimiento o estrategia de posiciones. Un sector importante de la oposición se casó con la primera, por eso ha sido intermitente sobre temas cruciales. Siempre espera que un movimiento audaz sustituya la acumulación real de fuerza.
-La resistencia democrática al régimen ha sido conducida con un saldo de derroche de energía y capital político.
Cuando llegan los momentos críticos, la gente está fatigada. Este régimen destruyó la riqueza nacional en 70% y produjo una migración de un tercio de su población. Ese
es el asunto de fondo.
-El problema de la vieja oposición es que se equivoca de forma sistemática, y cuando de alguna forma se acerca al poder, se equivoca más.
-La lucha política en Venezuela a partir de ahora y durante cierto tiempo, ya no debería ser por el poder, sino por instalar las ideas y los proyectos que conducirán la transformación del país en las próximas décadas, lo cual permitirá la acumulación de posiciones e influencia.
-Entramos en la fase de la filosofía de la praxis.
-En el país existe una demanda política insatisfecha. En economía, según la Ley de Say, la oferta genera su propia demanda, por lo que no puede existir una demanda sin haber oferta. Pero en política si puede haber una demanda sin que aparezca la oferta y esto es lo que ocurre hoy en Venezuela. El 28 de julio de 2024 se hizo patente una demanda, pero el fracaso se deriva de que esa demanda no encontró una oferta correspondiente de claridad política y conducción.
-“Cuando los dioses nos quieren castigar escuchan nuestras plegarias”. Las consecuencias adversas de que se cumplan nuestros sueños. Oscar Wilde. El marido ideal. Se cumplió nuestro deseo de salir de AD Y COPEI y derrotar electoralmente al chavismo.
-Desmesura del orgullo y la arrogancia. “Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco”. (expresión anónima).
-Némesis. Castigo de los dioses que tiene como efecto devolver al individuo a los límites que cruzó.
- Continuar luchando pacífica, democrática y en el marco de la Ley, por producir una renovación radical y estructural frente a un sistema económico y social que se ha
convertido en una máquina productora de pobreza, que destruyó 70% de la riqueza nacional y creó las condiciones materiales para que un tercio de la población venezolana emigrara en busca de las oportunidades que le niega su país.
- Luchar por la economía del conocimiento, por la república de la educación, ya que la formación y el aprendizaje son la mejor manera de lograr movilidad social ascendente. Y
luchar para que los niños coman en las escuelas de Venezuela, los emprendedores no sean sofocados por los impuestos gubernamentales, los salarios sirvan para que la gente pueda comer y ahorrar y nuestra democracia sea verdaderamente republicana.
-Un mensaje a los gobernantes: la obediencia sólo viene del consenso. Las exclusiones de hoy son las guerras del futuro.
-Entiendo la política como un sistema para el intercambio de ideas y no para el intercambio de intereses. Tampoco como una forma de prevalecer a costa de los demás.
-Las soluciones económicas que demanda la nación de forma perentoria no podrán avanzar con la velocidad ni en la dirección que se requieren de mantenerse el esquema de aguda confrontación política en que vivimos los venezolanos.




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