La travesura de Nury Flores y Stevie Wonder
- Aquilino José Mata

- hace 9 minutos
- 2 Min. de lectura

El 1° de enero de 1970, Stevie Wonder, quien para entonces tenía 19 años, llega a Caracas para presentarse en El Show de Renny, que conducía el animador Renny Ottolina por Radio Caracas Televisión. También actuó en el Gran Salón del Hotel Caracas Hilton, los días 8, 9 y 10 de enero. Por Venezuela alternó la cantautora Gloria Martín, muy celebrada por sus canciones llenas de poéticas historias de amor o de cuestionamientos al sistema político imperante. El artista estadounidense ya era muy popular en Venezuela, pues aquí había pegado fuertemente con dos de sus éxitos: Yester-Me, Yester-You, Yesterday y My Cherie Amour, que alcanzaron la cima de las carteleras discográficas internacionales.
Al finalizar uno de sus shows en el Hilton, Stevie Wonder pidió hacer un recorrido noctámbulo por Caracas, durante el cual sus anfitriones lo llevaron al Diplomático, una boite situada en el edificio Cedíaz de la avenida Casanova, en donde cantaba boleros la también actriz Nury Flores, quien al término de su presentación, y a pedido del vocalista, compartió con él y sus acompañantes en su mesa. Inmediatamente surgió entre ambos una corriente de simpatía, que se tradujo en franca camaradería. Durante los días en que el cantante permaneció en Caracas, ella lo llamaba frecuentemente para saludarlo y acudía a Radio Caracas Televisión para ver sus presentaciones con Renny Ottolina.
En uno de esos encuentros, ella le comentó al cantante que conocía al compositor Hugo Blanco -autor de Moliendo café y El burrito sabanero, entre otros muchos éxitos-, que era su gran amigo y que sabía que admiraba mucho al intérprete visitante. Ella le dijo bromeando que si no se atrevía a darle una serenata a Blanco en su casa, a lo cual Wonder le tomó la palabra y aceptó porque le parecía divertido y porque conocía la canción Moliendo café, que era ya entonces una de las canciones venezolanas de mayor resonancia fuera de nuestras fronteras. Al día siguiente, procedieron a alquilar un camión, donde Wonder con sus músicos en la parte trasera, y Nury Flores en el asiento al lado del conductor, se trasladaron a la urbanización Montalbán, donde residía Hugo Blanco. Se estacionaron frente a la casa de éste y procedieron a cantar, para sorpresa, no solamente del compositor venezolano, sino también de los vecinos de la cuadra, que a esas altas horas de la madrugada salieron a la calle tan sorprendidos como regocijados.
Nadie lo podía creer. Al finalizar, y luego de departir un rato con el homenajeado y su espontánea audiencia, Nury Flores y el cantante regresaron al Hilton, el hotel donde se hospedada Stevie Wonder, en medio de risas y jocosos comentarios por el reto que la actriz le hizo asumir al norteamericano y que éste había aceptado en medio de bromas, pero cumpliéndolo a cabalidad. La anécdota la contamos con motivo de haberse cumplido, el pasado 10 de marzo, tres años del fallecimiento de la admirada y querida actriz en Miami.



Comentarios