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La Nochevieja y el Año Nuevo se abrazarán mañana


Foto: Pixabay

La Nochevieja y el Año Nuevo no son tradiciones ni actos religiosos en sí mismos, sino más bien, son celebraciones seculares que marcan el fin de un año y el comienzo de otro. Aunque algunas personas pueden participar en ellos por razones religiosas o espirituales, en general son celebraciones culturales y sociales que no están vinculadas a ninguna religión en particular.


Las celebraciones de la Nochevieja y el Año Nuevo se han llevado a cabo en muchas partes del mundo durante siglos, pero, si bien, la forma en que se celebran ha cambiado a lo largo del tiempo, se mantiene la idea de que, además de servir para marcar el final de una época y el comienzo de otra, ambas han contribuido a formar cultura a través de la historia de la humanidad.


En buena parte del mundo, la Nochevieja y el Año Nuevo se celebran juntos y a menudo se confunden y aunque cada uno de ellos ocupa un espacio diferente, sus fronteras se difuminan haciendo que sus extremos se toquen. La Nochevieja es celebrada la noche del 31 de diciembre, hasta las 12:00 horas; mientras que el Año Nuevo comienza a las 12:01 horas del 1 de enero. La primera dura solo una noche y el segundo se extiende por 24 horas.


El origen exacto de la celebración de Nochevieja es difícil determinarlo, ya que ha habido diferentes formas de marcar el final de un año, a lo largo de la historia. Sin embargo, algunos de los primeros registros de celebraciones similares se remontan a la antigua Babilonia, donde se llevaba a cabo un festival anual llamado "Akitu" para celebrar el inicio del año.


En el mundo occidental, la forma más común de celebrar la Nochevieja se originó en el Imperio Romano, donde se llevaba a cabo un festival anual llamado "Saturnalia" para honrar al dios Saturno. Este festival se celebraba al final del año y era considerado como una ocasión para la alegría y el disfrute. Con el tiempo, esta tradición se fusionó con otras celebraciones del final de año en Europa, dando lugar a lo que hoy conocemos como la Nochevieja.


La disposición de celebrar el Año Nuevo, el primero de enero data de 1582, cuando el papa Gregorio XIII ordenó instaurar tal fecha como el inicio del calendario gregoriano, de ahí su nombre, que sustituyó al juliano, el cual fue introducido por Julio César en el 46 a.C. En un decreto datado del 24 de febrero de 1582, el papa Gregorio XIII dispuso que el Año Nuevo se celebrara con el inicio del calendario gregoriano para todos los países católicos.


En nuestra época, existen numerosas tradiciones y costumbres relacionadas con la celebración de la Nochevieja y el Año Nuevo en diferentes partes del mundo. Algunas de las más comunes incluyen, entre otras: Las Uvas del Tiempo, una tradición española que consiste en comer doce uvas la medianoche de la Nochevieja para atraer la buena suerte y prosperidad durante el nuevo año. El ritual inicia acopiando 12 uvas frescas. A medida que se acerca la medianoche, las uvas son colocadas junto a un reloj de campana para que cuando suenen las campanadas, comience la ingestión de las frutas. Es importante que, los 12 bocados coincidan con las 12 campanadas del reloj para que la tradición sea efectiva. Según la leyenda, cada una de las uvas representa un mes del año y comerlas al son de cada campanada de medianoche, puede ayudar a garantizar un buen comienzo para cada uno de los meses del nuevo año.


En Polonia y Hungría, se acostumbra lanzar objetos viejos o inservibles por la ventana, a medianoche, puede ayudar a deshacerse de las malas energías y atraer la buena suerte para el Año Nuevo. En otros lugares es común celebrar estos eventos con un brindis de champán o una bebida espumosa. Otros pueblos, tradicionalmente ofrecen espectáculos de fuegos artificiales para celebrar el fin de un año y el inicio de otro.


En China y Corea del Sur, tienen la creencia de que, vestirse con ropa roja o amarilla, logrará atraer la buena suerte y alejará los malos espíritus.


En algunas culturas es tradición besar a alguien a medianoche en la Nochevieja, ya sea a una pareja o a un amigo cercano ―por el riesgo que conlleva, sugiero no intentarlo en Venezuela―. Se cree que el beso puede transmitir buena suerte y amor durante el próximo año.


En Italia y Brasil, es una tradición comer un plato especial en la Nochevieja, como lentejas o arroz con frijoles, porque según ellos, atraen buena suerte y prosperidad para el Año Nuevo.


En algunas partes del mundo, a media noche, entonan la canción escocesa "Auld Lang Syne" (Por los viejos tiempos), para celebrar la llegada del Año Nuevo. La letra de esta canción habla sobre recordar a los amigos y los momentos que juntos han vivido.


Los optimistas anónimos acostumbran plantearse duros retos o resoluciones para el nuevo año, tales como, abandonar el alcohol, dejar de fumar, disminuir la ingesta de carbohidratos, aprender un nuevo idioma, ejercitarse regularmente o portarse mejor en el futuro. No siempre lo logran, pero, como me decía un amigo sacerdote: “La intención es lo que cuenta”.


En estas horas postreras del año, Querido Dios, quiero pedirte que concedas: honestidad y sindéresis a los dirigentes políticos venezolanos; un cambio, positivo, de gobierno para nuestro país; el cese de la agresión a Ucrania y en general, paz para todo el mundo. ¡Ah! Padre, si no es mucho abuso de mi parte, te ruego que, me insufles humildad en el espíritu para reconocer y enmendar los errores cometidos y me dotes con la suficiente tolerancia para entender y perdonar a los pocos con quienes tengo diferencias ¡AMEN! ¡Feliz año nuevo para todos!




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