Una batalla tras otra, la gran triunfadora de los Oscar 2026
- Aquilino José Mata

- 16 mar
- 4 Min. de lectura

La edición número 98ª de la ceremonia del Oscar de Hollywood, celebrada la anoche de este domingo 15 de marzo en el Teatro Dolby de Los Ángeles, consagró a la película Una batalla tras otra, de Paul Thomas Anderson, como la gran triunfadora, al obtener seis estatuillas, de las trece a las cuales aspiraba, entre ellas las correspondientes a mejor película, director y elenco.

En cuanto a Pecadores (Sinners), de Ryan Coogler, aunque llegó precedida de un record histórico de 16 nominaciones, se alzó con cuatro Oscars, en las categorías de mejor actor protagónico (Michael B. Jordan), fotografía, banda sonora y guion original. Como mejor actriz, los votantes de la Academia de Cine seleccionaron a Jessie Buckley por Hamnet y en las categorías de histriones secundarios los triunfadores fueron Amy Madigan, por Weapons y Sean Penn por Una batalla tras otra.
Con 65 años cumplidos y dos Oscar previos a Mejor Actor por Mystic River y Mi nombre es Harvey Milk, Sean Penn se convierte con esta tercera estatuilla en el séptimo actor en toda la historia en atesorar premios en ambas categorías interpretativas y en el cuarto en sumar tres galardones. Solo Walter Brennan, Jack Nicholson y Daniel Day-Lewis lo habían conseguido antes.
Por otra parte, Autumn Durald Arkapaw se convirtió en la primera mujer en lograr un Oscar a la mejor fotografía, por Los pecadores.
Valor sentimental, largometraje del realizador Joachim Trier, le dio la estatuilla a Noruega, la primera de su historia, mientras Mr. Nobody Contra Putin, de David Borenstein, venció en la categoría de Mejor Largo Documental. También resultó una buena gala para Frankenstein, del mexicano Guillermo del Toro, con tres galardones.

Pero todo no fueron triunfos. Y si no, que lo diga Timothée Chalamet, quien salió de la gala con las manos vacías, cuando hace tan solo unas semanas se daba como seguro ganador en el rubro de mejor actor por Marty Supreme. Pero en esto no tuvo nada que ver la gran controversia que generó, en una declaración reciente, al calificar al ballet y la ópera como disciplinas artísticas que se intentan mantener vivas aunque “a nadie le importa”, sugiriendo que no tienen relevancia actual. Sus declaraciones provocaron críticas de instituciones artísticas y celebridades, pero no influyeron para nada en la votación de los Oscar, pues esta ya se había realizado días antes de que las formulara en la desafortunada entrevista.
Lo cierto es que el cambio de escenario hacía tiempo que se vislumbraba. Desde que Michael B. Jordan se impusiera en los premios de la Sociedad de Actores, se respiraba cada vez más esa sensación, pese a la arrogancia o confianza ciega inicial del protagonista de Marty Supreme, cinta que se fue de vacío, pese a arrancar la noche entre las favoritas con nueve nominaciones.
Inevitable política
Con la frase “No a la guerra, Palestina libre”, Javier Bardem fue el único que se atrevió a salirse del guion y posicionarse políticamente sobre el escenario del Dolby Theater, al presentar, junto a la actriz Pryanka Chopra, el premio a Mejor Film Internacional. La suya fue la más directa referencia a la guerra de Irán y el enfrentamiento de Israel contra los terroristas de Hamás en Gaza. Del resto de premiados, solo Joachim Trier -el director de Valor sentimental- y David Borenstein -realizador del documental Mr. Nadie contra Putin, vencedor en su categoría– hicieron algún comentario político.
Hay que decir que la ceremonia pasó de puntillas por estos temas, con solo un par de dardos del animador Jimmy Kimel y Conan O’Brien dirigidos a la administración Trump.
Homenaje a Reiner, Keaton y Redford
Otro aspecto que llamó la atención fue la reformulación del tradicional segmento del In Memoriam, dedicado a las estrellas fallecidas el último año. Pasó a ocupar entre 15 y 20 minutos de la gala y dedicó una atención especial a Rob Reiner, Diane Keaton y Robert Redford, luminarias que marcaron a una generación de intérpretes y espectadores. Muy emotivo fue el tacto y el cariño que mostraron Billy Crystal, Rachel McAdams y Barbra Streisand, esta última en una rara aparición pública en la que incluso se atrevió a cantar.
Un momento para la historia de los premios en una gala donde cuatro de las cintas
candidatas se iban de vacío -Marty Supreme, nueve nominaciones; y Bugonia, El agente secreto y Sueño de trenes, con cuatro– y Guillermo del Toro se convertía en uno de los cineastas con más agradecimientos de la noche, gracias a los tres Oscar técnicos que se llevaba Frankenstein (Diseño de producción, vestuario y maquillaje y peluquería). Es que, como en el resto de la temporada de premios, Una batalla tras otra y Los pecadores coparon la mayoría de los galardones principales y no dejaron para casi más nadie.
LISTA DE GANADORES
Mejor Película
Una batalla tras otra (One Battle After Another), de Paul Thomas Anderson.
Mejor Dirección
Paul Thomas Anderson, por Una batalla tras otra.
Mejor Actor Protagonista
Michael B. Jordan, por Los pecadores (Sinners).
Mejor Actriz Protagonista
Jessie Buckley, por Hamnet.
Mejor Actor de Reparto
Sean Penn, por Una batalla tras otra.
Mejor Actriz de Reparto
Amy Madigan, por Weapons.
Mejor Guion Original
Ryan Coogler, por Los pecadores.
Mejor Guion Adaptado
Paul Thomas Anderson, por Una batalla tras otra.
Mejor Película Internacional
Valor sentimental (Sentimental Value), de Joachim Trier (Noruega).
Mejor Película de Animación
Las guerreras K-Pop (KPop Demon Hunters).
Mejor Película Documental
Mr. Nobody contra Putin, de David Borenstein.
Mejor Banda Sonora Original
Los pecadores.
Mejor Canción Original
“Golden”, de Las guerreras K-Pop.
Mejor Fotografía
Los pecadores.
Mejor Montaje
Una batalla tras otra.
Mejor Diseño de Producción
Frankenstein, de Guillermo del Toro.
Mejor Diseño de Vestuario
Frankenstein.
Mejor Maquillaje y Peluquería
Frankenstein.
Mejor Sonido
F1, la película.
Mejores Efectos Visuales
Avatar: Fuego y ceniza (Avatar: Fire and Ash).
Mejor Casting
Una batalla tras otra.
Mejor Cortometraje de Ficción
“The Singers” y “Two People Exchanging Saliva” (ex aequo).
Mejor Cortometraje de Animación
The Girl Who Cried Pearls.
Mejor Cortometraje Documental
All the Empty Rooms.
Con información de elnacional.com



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