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Tres momentos estelares de Daniel Alvarado


90 telenovelas, 30 obras de teatro y 17 películas engrosaron el curriculum de Daniel Alvarado. Foto> Archivo AJM

Si algún rasgo característico tuvo la carrera de Daniel Alvarado durante sus más de 45 años de trayectoria, fue el de la notoriedad en todos los papeles que interpretó, tanto en televisión, como en teatro y cine. En ninguno de ellos pasaba inadvertido, tal era la fuerza de su talento interpretativo y la consistencia que le imprimía a lo que hacía. Los roles de “duro” o de hombre recio le calzaban a la perfección y en ellos brillaba con probidad y buen hacer, sin apoyarse en los artificios histriónicos que permanentemente suelen asediar a quienes asumen este tipo de personajes y caen en la tentación llevándolos generalmente por la senda del estereotipo.


En su faceta como cantante, con la cual se inició en el medio artístico, pero que dejaría años después para centrarse en la actuación, que era su verdadera pasión, también ostentaba esta cualidad de hacerse notar. Comenzó como gaitero  en 1973 y con Los Cardenales del Éxito interpretó “El negrito fullero, una de las gaitas más populares de todos los tiempos, que aún hoy, más de 50 años después, nunca deja de sonar en la radio en época navideña.


Ya como actor tuvo otro importante hito, al protagonizar con Amanda Gutiérrez, en el Canal 8 de VTV, “La Dueña” (1984), de José Ignacio Cabrujas, considerada, según encuesta realizada por el diario El Nacional diez años después de su emisión, como la mejor telenovela hecha en Venezuela hasta entonces. Pero no solo eso. El actor zuliano, del cual el próximo 8 de julio se cumplirán cuatro años de su lamentable fallecimiento, también formó parte del elenco estelar de “Mi gorda bella” (2002), telenovela de Rctv, escrita por Carolina Espada, que rompió esquemas, al ser su protagonista una antiheroína pasada de kilos. Allí el actor  interpretó al capitán José Manuel Sevilla, “Josema”, uno de los personajes claves, en una subtrama, en la cual tenía como pareja a Hilda Abrahamz. Su actuación fue tan convincente y tuvo tanta resonancia, que prácticamente competía de igual a igual en popularidad con Natalia Streignard y Juan Pablo Raba, los protagonistas de la historia.


90 telenovelas, 30 obras de teatro y 17 películas engrosaron su curriculum y le dieron peso específico a su trayectoria de más de cuatro décadas, situándolo como uno de los actores venezolanos de mayor arraigo y envergadura, de esos que sobresalen y jamás quedan mal en ningún elenco. Dos de sus tres matrimonios fueron con actrices, ambas muy talentosas, Carmen Julia Álvarez y Emma Rabbe, y de su unión con la primera de ellas nació Daniela Alvarado, sin ninguna duda una de las actrices jóvenes más destacadas, tanto en la pequeña pantalla (cuando se producían telenovelas en Venezuela), como en cine y teatro.


Daniel Alvarado le hizo honor y le dio lustre al arte histriónico. Prácticamente trabajó hasta el fin de sus días, en una trayectoria que, como ya comentamos, le brindó tantas satisfacciones por su comprobada calidad interpretativa. Por ello hoy lo recordamos como uno de los profesionales de más alto rango en su ámbito en Venezuela.




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