Parque El Encanto, atracción turÃstica que se pierde en la desidia
- Enrique Rondón Nieto
- hace 1 minuto
- 3 Min. de lectura

El Parque Recreacional El Encanto, en Los Teques, Estado Miranda, mantiene el recuerdo de lo que fue el Gran Ferrocarril de Venezuela inaugurado por el general joaquÃn Crespo el 1 de febrero de 1894, en un espacio de 80 hectáreas, con una longitud ferroviaria de 179,6 km, con un total de 32 vagones para los pasajeros, 131 para carga y 30 para el ganado, con un recorrido de 22 estaciones. PartÃa de Caño Amarillo, en Caracas, hasta Valencia. Para 1980 ya el tren no funcionaba.
Hasta 1998 fue una gran atracción turÃstica en la que una locomotora a diésel y una a vapor, ofrecÃan un recorrido de siete kilómetros durante 20 minutos aproximadamente desde la estación Los Lagos hasta El Encanto, pasando puentes, túneles y presentando hermosos paisajes.
Antes de esa fecha, exactamente el 29 de septiembre de 1963, durante la presidencia de Rómulo Betancourt, en esa gran atracción turÃstica se vivió uno de los episodios más polémico de la polÃtica venezolana: Un grupo de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, (FALN) interceptó un tren que supuestamente transportaba un cargamento de armas del cual las FALN pretendÃa apoderrse. La información era falsa. El saldo: cinco efectivos de la Guardia Nacional muertos.
Senderistas al rescate
Hoy el abandono y la desidia se nota desde la entrada del parque, actualmente muy usado por senderistas como pisandofuerte1409 un grupo de jóvenes liderados por Diego Flores. Son ellos -los senderistas en general- quienes le están dando vida al parque El Encanto. Es ideal para caminatas y excursiones fotográficas. Es una ruta de aproximadamente 12 km que recorre seis túneles (llevar linterna) y tres puentes de rieles. Con un grado de dificultad 7/10.
Diego hace esta ruta desde el año pasado sin poner limite de edad: "Considero que todo ser humano es quien se pone limites y miedos en su mente. Soy una persona que sufre del corazón y si yo puedo, todo aquel que se proponga algo puede logralo."
Más de uno se ha negado a continuar al ver el primer puente de rieles que debe cruzar. Diego dice que en esos casos "termino ayudándolos, dándoles ánimo y convenciendo de que sà puede. Hay cosas difÃciles, no imposibles."
Con ese apoyo, que no se limita a las palabras, en esta excursión todos hicieron dos veces el recorrido: Ida y vuelta. El grupo estaba integrado por 19 personas, de 4 a 76 años.

Superado los retos llegamos a dos cascadas: La Neverita y La Gruta, rodeadas de una exuberante vegetación de montaña. y unos pozos que alivian el cuerpo y el espÃritu.
Recordando el ayer
Uno de los integrantes del grupo es hijo de Dubrasca Anzola, quien estuvo en el parque El Encanto desde 1996 hasta el 2000 como voluntaria de Defensa Civil.
"Era una brigada que prestaba servicio al parque como recreadores, historiadores y dábamos servicio de salvamento y rescate."
En esa época funcionaba el tren: "PartÃa de Los Lagos y llegaba hasta la Estación El Encanto, donde está el parque natural que incluye las cataratas."
Recuerda la señora Anzola que la mayor afluencia de visitantes era en la época de vacaciones escolares. "Los muchachos venÃan al parque y nosotros los acompañábamos en el recorrido, les contábamos la historia y los llevábamos al mirador que ya no existe."
Son muchas la cosas que la señora Anzola vio en El Encanto y que ya no existen. Uno de esos recuerdos es el Hotel La Casona, que estaba en la entrada principal. "En el tiempo que yo laboraba no funcionaba el hotel, pero quedaba la estructura que era usada como museo con fotografÃas de lo que fue el parque".
A pesar de la desidia que se aprecia a lo largo del parque, la señora Dubrasca Anzola considera que el parque aún puede ser recuperado, "porque este es un lugar único". Ella recuerda que su grupo hizo un recorrido a lo largo de la vÃa ferroviaria, llegando casi a
valencia y elaboraron una bitácora, según la cual, "gran parte del vÃa podrÃa ser rescatada, por lo menos la parte que queda desde Los Lagos hasta el parque natural".
La señora Anzola tiene en mente armar un grupo para explorar más allá de las cascadas "que hay una parte llamada las grutas y otros lugares donde se puede practicar buen senderismo sin peligros y con opciones de acampar."
Finalizó poniéndose a la orden de grupos de senderistas para llevarlos a lugares del parque El Encanto que está sin explorar.
Ojalá el sector oficial valore el interés que existe por el parque El Encanto y trabaje por su rescate.


