Mirla cumple 85, Primerísima siempre
- Aquilino José Mata

- hace 2 horas
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Este martes 31 de marzo la cantante Mirla Castellanos celebra 85 años de vida. Muy joven se vino a Caracas de su Valencia natal para incursionar en la música, primero en el cuarteto Los Naipes, de Luis Cruz, y luego como solista. Tuvo la fortuna de haberse topado en los comienzos de su carrera con varias personalidades del espectáculo que la impulsaron hasta convertirse en la gran estrella que es hoy.
Por supuesto que no bastó solamente ese prodigioso respaldo, sino también su disciplina y disposición para saber aprovechar las oportunidades que le permitieron transformarse, en un lapso relativamente breve, en La Primerísima, apelativo que certeramente le pusieron Ricardo Tirado y Luis Guillermo González y que popularizó Renny Ottolina, uno de sus mentores, al presentarla en sus shows televisivos.
Llegó a Caracas en 1959, luego de haber participado en varios programas radiales de aficionados en la capital carabobeña. Y aunque aquí logra enganchar en la TV, no sería inicialmente a través de la música, sino del modelaje de comerciales, que entonces se hacían en vivo. Sin embargo, no eran muchos ni muy bien remunerados, por lo que tenía que compartir este desempeño con labores de secretaria.
Siendo recepcionista de Radio Continente conocería a Luis Cruz, quien a instancias de Ricardo Tirado -que la había oído cantar como solista del coro de la Iglesia de Santa Teresa- le propuso hacer una prueba para un grupo musical que estaba formando, Los Naipes, con el que debutó en 1960 en el Show de las 12, el musical televisivo meridiano más popular de ese momento, animado en Radio Caracas Televisión por Víctor Saume.
Y llegó la Nueva Ola…
Mirla no tardó en sobresalir y poco tiempo después el relacionista público Ricardo Tirado y el radiodifusor Oswaldo Yepes, ambos también hombres de TV, la convencieron para que se lanzara como solista. Estaba de moda la Nueva Ola, un movimiento musical juvenil, en el cual la valenciana encajó perfectamente. Al ser firmada por el sello Velvet, su disco debut incluyó la canción Tema para enamorados, que se erigió en su primer suceso radial.
Mirla llamó la atención desde el primer momento por sus atuendos, muy modernos para la época (fue la primera intérprete femenina que se atrevió a cantar en pantalones), su buen gusto para vestirse y ostentar maquillajes y cortes de pelo vanguardistas, inspirados en los que lucía la italiana Mina, la gran diva internacional de la canción de aquellos años.
Ya era suficientemente conocida, a través de éxitos como La tómbola, Recostada con la mano al cuello, Dominique, Vete con ella, Y volvamos al amor y Tengo 17 años, cuando Renny Ottolina, entusiasmado por su buen hacer profesional y su disposición a escuchar y aplicar los consejos que constantemente le daba para ir creciendo artísticamente, la convirtió en la estrella de su show diario, así como también del especial Renny Presenta, que se emitía los domingos.
Luego vendrían los triunfos internacionales a través de los festivales de canciones. Viajó a España y ganó el de Benidorm, con el tema de Manuel Alejando Ese día llegará, y quedó en el segundo lugar en el de Palma de Mallorca, con Oh Danny, Oh Danny, de Fina de Calderón, la misma posición que obtuvo en México interpretando Con los brazos cruzados (para la crítica fue la ganadora sentimental), bajo la batuta de Aldemaro Romero, quien la invita a la primera edición del Festival Mundial de Onda nueva, celebrado en Caracas en 1971, donde triunfa con otra composición de Manuel Alejandro: Fango.
Profesional y disciplinada
Mirla dominó desde entonces el panorama musical venezolano. Sus shows anuales en vivo eran todo un acontecimiento. Hizo una serie de discos en España que reafirmaron su madurez como vocalista y de la mano de Joaquín Riviera, se consolidó en los ostentosos musicales, tipo Broadway y Las Vegas, que el productor inventaba para ella, sobre todo en los espectáculos de elección de Miss Venezuela.
Mirla ha sido la artista, en su estilo, que mejor ha sabido llevar su carrera. Su profesionalismo y disciplina le dieron rango estelar. Y como ella siempre se está reinventando, se adhirió, junto a Mirtha Pérez, Estelita del Llano y Neyda Perdomo en el grupo Las Grandes de Venezuela. Pero ha sido su faceta de solista la que le ha procurado la mayor celebridad. Ha sabido mantener su estrellato en la música, siempre abierta a los cambios e innovaciones.
Desde hace algún tiempo vive en Madrid, donde reside Yolanda José, su hija menor, producto de su matrimonio con el fallecido empresario artístico Miguel Ángel Martínez. En la Madre Patria ha grabado versiones y canciones inéditas para el mercado musical digital, así como videos para las redes sociales. Y espera volver a Venezuela tan pronto como le sea posible, cuando en nuestro país retorne firmemente la democracia. Es que Mirla, a no dudarlo, es un icono de Venezuela.



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