“Michael”, una película con luces y sombras
- Aquilino José Mata
- hace 3 horas
- 2 min de lectura

Superficial y edulcorada son los dos calificativos que más se repiten por parte de la crítica especializada, al evaluar a Michael, la película biográfica sobre el astro del pop Michael Jackson, dirigida por el estadounidense Antoine Fuqua y estrenada mundialmente el pasado 24 de abril en 82 países, incluyendo Venezuela.
Como contraposición, el filme ha sido un resonante éxito de taquilla, al recaudar hasta ahora 800 millones de dólares, estableciendo un muy marcado contraste entre los cronistas cinematográficos y el público.
Los críticos destacan que la película ignora los aspectos más polémicos y problemáticos de la vida de Michael Jackson, al no abordar los escándalos y acusaciones de abusos a menores que enfrentó el fallecido artista. Todo lo contrario, su historia para la gran pantalla está endulzada con no pocas dosis de edulcorante, pues se encuentra lejos de ser un retrato íntimo y realista del protagonista. Los expertos mencionan que se siente como una máquina de hacer dinero que carece de alma, centrándose en grandilocuentes momentos musicales sin un arco narrativo profundo.
Como gráficamente lo describe Luis Martínez, crítico del diario español El Mundo: “Dibujar la enormidad de su talento musical a través de una vida supuestamente ejemplar de víctima (primero castigado por su padre, luego condenado por el éxito excesivo y más tarde literalmente abrasado por el accidente sobre el escenario), sin a la vez hacer referencia alguna a las víctimas de verdad de su oscuro y sobradamente documentado desvarío, llamémoslo así, solo se puede justificar desde la absoluta frivolidad culpable de una industria del cine cada vez más frívola y cada vez más culpable.”
En este sentido, vale decir que Michael llegó a los cines de todo el mundo como un biopic férreamente controlado por la familia y abogados de Jackson, que omite cualquier rasgo inquietante del cantante, aquí interpretado por el sobrino del Rey del Pop, Jaafar Jackson. Ha sido criticado por su enfoque superficial, más como un montaje de éxitos que como una biografía profunda. Aunque con buena técnica, simplifica la vida del artista para evitar polémicas, al optar por una narrativa “segura”.
A pesar de las duras reseñas, hay aspectos positivos destacados por los cronistas especializados. Melissa Ruggieri, de USA Today, alabó entusiastamente la labor de su protagonista:
“Jaafar puede compartir la sonrisa deslumbrante de su difunto tío, su figura esbelta y sus pestañas de Bambi. Sus movimientos de baile líquidos, destacados mientras enseña a los miembros de una pandilla los pasos en el video de Beat It, y su cadencia suave están estudiados a la perfección”.
De todas maneras, agregamos nosotros, conviene ver esta película, no solamente para “estar al día” en lo que a estrenos cinematográficos se refiere, sino también para formarse cada quien su propia idea en torno a Michael.