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Las noticias de economía del 12Ago en Venezuela


El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) redujo de 7% a 6,5% su estimación de crecimiento de la economía venezolana para 2026. Foto: Pixabay
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) redujo de 7% a 6,5% su estimación de crecimiento de la economía venezolana para 2026. Foto: Pixabay

Un resumen de los acontecimientos económicos en Venezuela


PNUD recorta su estimación de crecimiento para Venezuela a 6,5%


El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) redujo de 7% a 6,5% su estimación de crecimiento de la economía venezolana para 2026, tras incorporar en sus cálculos el impacto de los terremotos del 24 de junio.


La nueva proyección forma parte de su informe Desempeño macroeconómico de Venezuela: primer semestre 2026 y debe entenderse como un escenario elaborado por el organismo, no como una cifra oficial de crecimiento ya registrada. El PNUD advierte, además, que existe un margen de incertidumbre superior al habitual y que la estimación será revisada a medida que se conozca nueva información.


El principal motor de esa expansión sería el petróleo. El organismo calcula que la actividad petrolera crecerá 11% en 2026, mientras que el sector no petrolero avanzaría 5,6%. En su escenario central, la producción de crudo promediaría unos 1,2 millones de barriles diarios, un aumento de 11% frente a 2025.


Pero detrás de esa previsión hay una economía que sigue mostrando fuertes contrastes: mientras aumentan la producción y las exportaciones petroleras, persisten una inflación extraordinariamente elevada, restricciones eléctricas, problemas de infraestructura y una capacidad productiva todavía limitada.


El terremoto restaría medio punto al crecimiento


El PNUD estima que los daños directos provocados por los dos terremotos ascienden a unos 6.700 millones de dólares, equivalentes a cerca de 6% del PIB. El organismo sitúa el rango de pérdidas entre 4.700 millones y 8.700 millones.


La estimación de daños, sin embargo, no debe confundirse con una pérdida equivalente del PIB.

El PNUD explica que el PIB mide el flujo de bienes y servicios producidos durante un período, mientras que la destrucción de viviendas, carreteras e infraestructura representa principalmente una pérdida del stock de capital. El efecto sobre el crecimiento aparece cuando esos daños impiden producir, transportar mercancías o prestar servicios.


Una de las razones por las que el impacto sobre el PIB podría ser relativamente limitado es que los terremotos ocurrieron prácticamente al cierre del segundo trimestre. El PNUD considera que la mayor parte de las consecuencias económicas se concentrará en el tercer trimestre.


También destaca que la infraestructura petrolera estratégica no habría sufrido daños significativos.


Esto es relevante porque el petróleo constituye, según el informe, el principal motor de crecimiento previsto para este año.


La reconstrucción puede convertirse en otro motor


Hay una segunda cara del terremoto en las proyecciones del PNUD: la reconstrucción.

El organismo estima que el proceso de recuperación puede generar una demanda significativa de bienes, servicios e inversión, especialmente en construcción, manufactura, transporte y actividades conexas.


Esto podría compensar parcialmente la pérdida inicial de actividad.


El efecto, sin embargo, no significa que la destrucción sea positiva para la economía. El PNUD advierte que una parte del crecimiento generado por la reconstrucción corresponde simplemente a la reposición del capital destruido y, por tanto, no implica necesariamente un aumento permanente de la capacidad productiva.


Además, para que el gasto de reconstrucción se traduzca realmente en mayor producción nacional, el organismo considera importante que el sector privado venezolano tenga una participación central y que buena parte de la demanda pueda ser atendida por empresas locales, evitando que el impulso termine principalmente en mayores importaciones.

El PNUD espera que este efecto tenga mayor peso en 2027.


Una economía que ya se estaba desacelerando


La nueva estimación también debe leerse frente al desempeño registrado antes del desastre.

Según las cifras oficiales citadas por el PNUD, el PIB venezolano creció 2,5% interanual durante el primer trimestre de 2026, acumulando 20 trimestres consecutivos de expansión. Sin embargo, el ritmo fue considerablemente menor al de 2025, cuando el crecimiento trimestral promedió cerca de 9%.


El resultado del primer trimestre tuvo además una característica particular: mientras la actividad no petrolera creció 3,1%, el sector petrolero se contrajo 2,1%.


La situación comenzó a cambiar durante el segundo trimestre. Aunque todavía no estaban disponibles las cifras oficiales completas del PIB cuando se elaboró el informe, los indicadores utilizados por el PNUD apuntaban a una recuperación petrolera y a un desempeño positivo de varias actividades no petroleras.


En el primer semestre, la producción petrolera promedió 1,09 millones de barriles diarios, según los datos citados de la OPEP, con un crecimiento de 4% respecto al mismo período de 2025. El segundo trimestre mostró una recuperación particularmente marcada, con un aumento de 9,9% en la producción frente al mismo período del año anterior.


Exportaciones petroleras crecieron 71,6%


El comportamiento de las exportaciones ofrece otra de las claves de la proyección del PNUD.

Durante los primeros seis meses del año, Venezuela exportó un promedio de 1,052 millones de barriles diarios, 27,6% más que en el mismo período de 2025.


El precio promedio del crudo Merey alcanzó US$71 por barril, 18,9% por encima del año anterior. Como resultado, el valor de las exportaciones petroleras llegó a US$14.511 millones, un incremento de 71,6%.


El segundo trimestre fue particularmente importante: las exportaciones alcanzaron un promedio de 1,229 millones de barriles diarios y generaron unos US$9.020 millones, 129,2% más que en el mismo período de 2025.


El escenario del PNUD supone que esta recuperación continuará durante el resto del año.

En su tabla de principales agregados macroeconómicos, el organismo proyecta además que las exportaciones petroleras alcancen 1,135 millones de barriles diarios en promedio durante 2026, con ingresos por unos US$28.168 millones.


La inflación seguirá siendo el gran problema


El crecimiento proyectado convive con uno de los principales desequilibrios de la economía venezolana: la inflación.


El PNUD calcula que la inflación cerrará 2026 alrededor de 385%, aunque reconoce un margen de incertidumbre elevado y riesgos adicionales derivados de las interrupciones de oferta y logística ocasionadas por los terremotos.


El dato adquiere mayor dimensión al observar la evolución del primer semestre.

La inflación mensual comenzó el año en 32,6% en enero, descendió progresivamente hasta 6,3% en mayo y volvió a acelerarse hasta 13,8% en junio. En términos interanuales, el índice alcanzó 544,1% en junio, según los datos del BCV utilizados en el informe.


El PNUD señala que la inflación continúa siendo el principal factor de erosión del ingreso real de los hogares.

Y los datos de consumo muestran esa tensión.


El consumo privado creció 4,5% en el primer trimestre, pero un estudio de Atenas Grupo Consultor citado por el organismo encontró que, entre enero y junio, las unidades compradas por los hogares aumentaron 5,5%, mientras los precios en dólares del mercado total subieron 22%.


Es decir, el crecimiento del consumo no necesariamente implica una recuperación equivalente del poder adquisitivo.


La brecha cambiaria se redujo, pero con una fuerte intervención


Otro de los cambios importantes registrados durante el semestre fue la reducción de la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo.


Según los cálculos del PNUD, la diferencia pasó de 40,8% en marzo a 17,1% al cierre de junio.

El organismo atribuye parte de esta convergencia a una intervención cambiaria mucho más intensa.


Sus cálculos estiman que el Banco Central colocó US$6.669 millones en el mercado durante el primer semestre, una cifra superior a todo lo vendido en 2024 y 2025 juntos.


La estrategia contribuyó a reducir la brecha, pero también plantea una interrogante sobre su sostenibilidad, particularmente porque la estabilidad cambiaria dependerá de que continúe existiendo una oferta suficiente de divisas y de que haya coherencia entre las políticas fiscal, monetaria y cambiaria.


El crecimiento petrolero no elimina los obstáculos


El escenario del PNUD contempla una economía en expansión, pero está lejos de describir un proceso de recuperación sin obstáculos.


Entre las principales restricciones menciona la fragilidad del sistema eléctrico, que continúa afectando a la industria, el comercio, los servicios y otras actividades productivas. Los problemas de infraestructura petrolera, los rezagos de inversión y la limitada capacidad productiva también aparecen entre los riesgos.


El informe identifica además un riesgo de carácter estructural: que la recuperación termine profundizando la dependencia venezolana de las actividades extractivas.


La mayor apertura a la inversión privada en petróleo y minería puede generar capital, divisas e ingresos fiscales, pero el PNUD advierte que el desafío será convertir esos recursos en infraestructura, productividad, capital humano y diversificación económica, en lugar de reforzar la dependencia de los recursos naturales.


El organismo también destaca los primeros pasos hacia una normalización de las relaciones con organismos financieros multilaterales como el FMI y el Banco Mundial. De consolidarse, ese proceso podría facilitar asistencia técnica, mejorar la información económica y eventualmente abrir posibilidades de financiamiento externo.


Un crecimiento que todavía está lejos de recuperar lo perdido


Hay un último dato que ayuda a poner el 6,5% en perspectiva.

El PNUD calcula que Venezuela crecería por sexto año consecutivo en 2026, pero todavía permanecería por debajo de los niveles de producción previos al largo ciclo de contracción iniciado en 2014.


Según sus cálculos, la economía acumuló una contracción de 75,1% entre 2013 y 2020. El crecimiento acumulado entre 2021 y 2026 sería de 54,7%, lo que significa que, incluso con varios años de expansión, todavía no se habría recuperado todo el terreno perdido durante la crisis.


Por eso, el informe presenta el escenario actual como una recuperación favorable pero todavía frágil y desigual.


La apuesta para los próximos años dependerá de algo más que del aumento de la producción petrolera: estabilizar los precios y el mercado cambiario, resolver las restricciones de infraestructura, elevar la inversión y la productividad y conseguir que los ingresos provenientes del petróleo y otros recursos naturales se traduzcan en una economía


OPEP: La producción de petróleo de Venezuela subió a 1,117 millones de barriles diarios en julio


Venezuela produjo en julio 1,117 millones de barriles de petróleo por día (bpd), con un ligero aumento de 13.000 bpd respecto al resultado de junio, de acuerdo con fuentes secundarias del mercado mundial citadas por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en su informe mensual de agosto de 2026.


Las fuentes secundarias son las más utilizadas por los mercados al momento de medir los movimientos de la oferta y la demanda entre los países productores y los grandes centros de consumo. Se trata de datos consolidados de grandes compradores, capitanías de puertos, seguimiento de barcos, rastreos satelitales, operadores en bolsas de materias primas y centros de análisis de información.


Por su parte, según la información enviada en el reporte directo de la representación gubernamental a sus socios en la OPEP, la producción de julio llegó a 1,2 millones de bpd, lo que supone un aumento de 13.000 bpd respecto a los 1,187 millones de bpd reportados en junio. Comparado con el cierre de 2025, la cifra representa más de 100.000 bpd adicionales.


Cuánto vale el petróleo venezolano


En julio, el precio del crudo Merey, referente en la cesta de exportación de Venezuela, promedió 71,13 dólares el barril. En los primeros siete meses del año promedia 70,64 dólares el barril, lo que supone una alza importante comparada con el precio promedio de 59,42 dólares alcanzado en todo 2025.


Estos datos de precios y producción promedio permiten inferir que en el primer semestre de este año Venezuela produjo petróleo por un valor de 12.772 millones de dólares. De ese total hay que deducir cuánto fue el volumen exportado, de eso cuánto le corresponde a las empresas privadas que responden por 40% de la producción total del país, y cuánto ingresó a las cuentas fiscales de Venezuela.


El petróleo venezolano, más pesado, ácido y con altos contenidos de azufre y metales, suele valer en el mercado menos que la cesta OPEP. Esta comprende los principales crudos marcadores livianos y medianos de los demás socios del grupo que hoy coloca menos de un tercio de todo el petróleo que consume el mundo.


La factura petrolera venezolana es administrada en un fondo controlado por Estados Unidos.

Ni la representación gubernamental encabezada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ni la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, rinden cuentas de estos ingresos por el principal producto de exportación de las fronteras nacionales. Por órdenes de Washington, la comercialización ha quedado en manos de grandes fletadoras mundiales, como Vitol y Trafigura.


Mercado petrolero volátil y la cesta OPEP


La cesta OPEP cerró en julio en 82,99 dólares el barril, con un retroceso de 6,76 dólares respecto a junio, cuando las tensiones en torno al cierre del estrecho de Ormuz tuvieron mayor impacto en los mercados globales. Según el informe de la OPEP, en julio los precios promedios descendieron en un contexto en el que se mantiene la elevada volatilidad en los mercados.


Esto ocurrió pese a que para los productores los fundamentos del mercado se mantienen favorables, pues hay una disminución de las reservas mundiales, mientras las refinerías a escala global siguen recuperando niveles de procesamiento y han resurgido las tensiones geopolíticas.


"Los precios al contado siguieron bajando durante la primera semana de julio, prolongando la fuerte caída registrada a finales de junio, ya que las expectativas de una mayor disponibilidad de crudo y un aumento de las exportaciones de Oriente Medio atenuaron la preocupación por la escasez de suministro inmediato", señala el informe de la OPEP. Con información de elnacional.com


Seniat conversó con CEO de Cashea sobre nueva visión de modernización tributaria


El superintendente nacional del Servicio Nacional Integrado de Administración Tributaria (Seniat), Román Maniglia, sostuvo una reunión con el CEO de Cashea, Pedro Vallenilla Sosa, con el objetivo de avanzar en la articulación de la nueva perspectiva de modernización, digitalización y automatización del ente administrador de impuestos.


La información fue suministrada por Maniglia en las redes sociales del Seniat.

"Estamos trabajando con todos los actores del ecosistema financiero nacional, entre los cuales el modelo BNPL ((Buy Now, Pay Later) o “Compra ahora, paga después” ha sido ampliamente adoptado por el sector comercial y representa parte importante de su dinámica económica".


Efectivamente, según las propias cifras de Cashea, más de 11 millones de venezolanos tienen activa esta aplicación, la cual cuenta como base con una red de más de 40.000 comercios y que, además, desde su fundación en 2022, ha concretado una cifra superior a 110 millones de transacciones.


En este período de cuatro años, Cashea ha transado más de 200 millones de dólares en el mercado minorista venezolano con una muy elevada penetración.


"Intercambiamos visiones y experiencias de buenas prácticas que son referencia en la región y en el mundo, de cara a la construcción de un ecosistema integrado que permita un acompañamiento más eficiente en la acción recaudadora y tributaria, facilitando los procesos a todos los actores que participan en la actividad comercial", precisó el titular del Seniat, Román Maniglia.


"Seguimos avanzando en la transformación del @seniat_oficial incluyendo a todos los sectores, rumbo a la construcción de la nueva cultura tributaria para el desarrollo del país», concluyó el funcionario.


En entrevista reciente con Banca y Negocios, el CEO de Cashea, Pedro Vallenilla Sosa, expresó  que "Nosotros esperamos, en función del año anterior, duplicar el tamaño de nuestro mercado y seguir creciendo en el número de comercios afiliados a escala nacional. Además, vamos a ampliar las opciones de financiamiento y hacer los ajustes tecnológicos que faciliten las operaciones de manera más eficiente y segura".


Valor del dólar vs euro


El Banco Central de Venezuela informó que al cierre de la jornada de este miércoles 12 de agosto la tasa de cambio del dólar para el jueves se ubicó en 766,86 bolívares. Eso significa un incremento de Bs. 2,52

(+ 0,32 %) en comparación con la tasa de cambio anterior.


En el caso del euro, la nueva tasa de cambio es 885,07 bolívares. Eso representa un incremento de Bs 2,78 (+0,31%) en comparación con la tasa anterior.


Según reporte de finanzasdigital.com, la variación acumulada anual del tipo de cambio es de +468,7172 bolívares (+157,2122%).


Con respecto al 13 de agosto de 2025, el incremento es de +633,3444 bolívares (+474,3588%).


Al mismo día del año pasado la variación acumulada anual había sido de +157,0852%.

1 comentario


dlokerc chsatol
dlokerc chsatol
hace un día

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