La triste historia de Noelia Castillo, la joven de 25 aƱos
- Leonor Jorquera
- hace 21 minutos
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Noelia Castillo, la joven paraplĆ©jica de 25 aƱos que habĆa pedido la eutanasia, ha fallecido el jueves 26 de marzo, despuĆ©s de recibir la muerte asistida en su habitación de la residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes. Noelia es la paciente mĆ”s joven de EspaƱa en recibir la eutanasia y la sexta paciente psiquiĆ”trica de CataluƱa en pasar por este procedimiento.
Su eutanasia debió llevarse a cabo hace dos años, el 2 de agosto de 2024, pero una orden judicial paralizó el procedimiento in extremis a petición de su padre. Durante dos años, el hombre ha intentado de la mano de Abogados Cristianos impedir la muerte asistida de su hija y ha llevado su demanda hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), sin éxito.
āMe intentĆ© suicidar varias vecesā, confiesa en la entrevista, en la que repasa los episodios que han marcado su vida. SegĆŗn explica, el origen de su deterioro se sitĆŗa en una etapa en la que, asegura, ātodo se torcióā, con experiencias traumĆ”ticas que, afirma, fueron determinantes.
Un relato marcado por la violencia sexual y el trauma
Noelia asegura haber sufrido dos agresiones sexuales. La primera, segĆŗn su testimonio, se produjo por parte de su entonces pareja. āAl dĆa siguiente me lo contó entre risas. Yo en el momento sentĆa algo, pero estaba dormida porque me habĆa tomado pastillas para dormirā, relata.
La segunda fue, segĆŗn explica, una agresión sexual mĆŗltiple. āSufrĆ una agresión sexual de tres chicos. Nunca lo denunciĆ© porque fue dĆas antes de tirarme por el balcónā, afirma. Ese episodio, unido al resto de circunstancias personales que describe, precedió al intento de suicidio que terminó con su caĆda desde un quinto piso y le provocó una paraplejia en 2022.
A partir de ese momento, lejos de revertir su situación, comenzó un proceso que, segĆŗn su relato, agravó su malestar. La joven explica que convive con trastornos de salud mental diagnosticados. āTengo TOC y TLPā, seƱala, en referencia al trastorno obsesivo-compulsivo y al trastorno lĆmite de la personalidad.
Dolor fĆsico y sufrimiento psicológico
En la entrevista, Noelia describe una vida atravesada por el dolor constante. Asegura que a las secuelas fĆsicas de su estado se suma un sufrimiento psicológico que arrastra desde hace aƱos. āNo puedo mĆ”s con los dolores, con todo lo que me atormenta en la cabeza de lo que he vividoā, explica.
Desde los 13 aƱos estĆ” en tratamiento psiquiĆ”trico, pero, segĆŗn afirma, no ha conseguido recuperar el deseo de vivir. āNo tengo metas ni proyectos, siempre he visto mi mundo muy oscuroā, sostiene. Esa percepción se traduce, dice, en una falta total de motivación: āNo tengo ganas de nada. De salir, de comer, de dormir, de nadaā.
La joven reconoce que intentó quitarse la vida en varias ocasiones, una de ellas la que derivó en su actual situación de paraplejia. Desde entonces, asegura que su decisión ha sido firme. āSimplemente quiero irme y dejar de sufrirā, afirma.
El apoyo de su āyayaā
Uno de los momentos mĆ”s significativos de la entrevista se produce cuando Noelia aborda cómo comunicar su decisión a su abuela. La joven explica que querĆa ser ella quien se lo contara, aunque finalmente descubrió que ya lo sabĆa. āSiento alivio porque no sabĆa cómo decĆrseloā, admite.
Durante la conversación, su āyayaā interviene en pantalla con un mensaje de apoyo que introduce un tono distinto en el relato. āLa yaya lo sabe todo y estoy contigo, sabes que una vez ya lo hablamos, que estaremos juntitas. No tardaremos mucho, que ya sabes que soy mayor. Y seremos felices, muy felices. Te quiero, mi niƱaā, le dice.
Soledad y enfrentamiento familiar
El testimonio de Noelia tambiĆ©n estĆ” atravesado por un sentimiento persistente de soledad. āSiempre me he sentido solaā, asegura, al tiempo que describe una relación compleja con su entorno familiar a raĆz de su decisión.
Su padre ha encabezado durante estos dos aƱos una batalla judicial para impedir la eutanasia, sin lograrlo. SegĆŗn relata, este se ha negado a acompaƱarla tanto el dĆa de la eutanasia como en su entierro y llegó a decirle que para Ć©l āya estĆ” muertaā. āNo entiendo por quĆ© me quiere viva si no me hace casoā, afirma la joven.
Noelia recuerda tambiĆ©n cómo reaccionó su padre cuando le comunicó su decisión. āNo ha querido escucharmeā, seƱala. āMi padre reaccionó con gritosā.
El conflicto adquiere una dimensión aĆŗn mĆ”s compleja si se tiene en cuenta que fue Ć©l quien presenció el intento de suicidio que dejó a la joven paraplĆ©jica. āMi padre me vio caer y no pudo hacer nada, pero despuĆ©s de todo lo que ha hecho, no me siento malā, asegura.
En paralelo, la postura de su madre ha evolucionado hacia una aceptación marcada por el dolor. āMi madre me dijo que igual que me ha visto nacer, me quiere ver cerrar los ojitos. Pero la respuesta es noā, relata la joven.
Pese a la oposición familiar, Noelia ha logrado el respaldo de todas las instancias judiciales. El Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional avalaron la legalidad del proceso, y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó recientemente paralizar cautelarmente la eutanasia, lo quepermitió fijar la fecha..
La joven ha fallecido sola y despuĆ©s de despedirse de su madre, tal y como deseaba, en la residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes donde estaba ingresada y que consideraba como su āzona de confortā, segĆŗn expresó en una entrevista en el programa Ahora Sonsoles. Con información de infobae.com