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Katherine Jiménez: De la belleza venezolana a la estética uruguaya


Katherine y José están construyendo el futuro en Uruguay. Foto: Cortesía

En el año 2017 Katherine Jiménez se fue de Venezuela con su novio, rumbo a Uruguay, donde tenían familiares. Dejó los estudios de Mecánica Dental en la Universidad de las Fuerzas Armadas (Unefa) porque cada día se le hacía más difícil por el costo de los materiales que aumentaban sin parar. Le faltaba un semestre para graduarse. Actualmente busca hacer la reválida.


-- No me arrepiento de lo que hice porque Uruguay me ha dado buenas oportunidades. Es un país muy costoso pero el papeleo es rápido. El trato de los uruguayos no es como el de nosotros, los caribeños, pero son muy amables y receptivos. El tener los papeles en poco tiempo y recibir buen trato fue un buen comienzo. En cuanto a las oportunidades, pude emprender mi propia estética -lo que en Venezuela llamamos Salón de Belleza- y el público me recibió súper bien. En cuanto a salud, medicinas y estadía es buenísimo.


Los primeros meses en Montevideo "fueron fatales porque mi esposo tenía trabajo pero yo no y me sentía muy mal porque necesitaba hacer algo".


A los dos meses comenzó a trabajar en una heladería, luego en una tienda naturista fraccionando maní y frutos secos. Como venezolana al fin, "primero muerta que mal arreglada". Se secaba las cejas en "una estética" que, para su sorpresa, un día la contactaron para que trabajara en ese lugar. Confesó que no tenía experiencia en ese ramo y la respuesta fue: "nos gusta tu perfil. Nosotros te enseñaremos todo lo necesario."


Cuando llegó la oferta, Katherine trabajaba como auxiliar de odontología.


-- Yo estaba feliz con ese trabajo porque era un campo en el que tenía experiencia pero... me quedaba muy lejos de la residencia y era mucho gasto en transporte. Entonces me arriesgué considerando que significaba un ahorro de dinero y una ganancia en aprendizaje de algo nuevo. Ahí aprendí todo lo relacionado con cejas, pestañas, depilación. Fueron tres meses de aprendizaje. Los dos primeros meses yo lloraba y quería renunciar. Mi esposo y los dueños de la estética me daban ánimo.


Fueron dos años de aprendizaje. Pasado ese lapso "sentí que había llegado el momento de emprender algo propio. Me frenaba el sentimiento de lealtad con quienes me habian enseñado lo que en ese momento sabía. Me decidí y hablé con mis jefes. Se alegraron, me apoyaron en mi decisión y continúa la amistad".


--¿Existe alguna diferencia entre la coquetería de la venezolanas y la de las uruguayas?


Cuidado de cejas y pestañas es el fuerte de Katherine. Foto: Cortesía

--Las uruguayas dicen que si no fuera por las cubanas y las venezolanas ellas serían grises porque en las estéticas suelen hacer lo básico. Por eso muchas clientas me preguntan si la muchacha que trabaja conmigo es venezolana. Yo les informo que es uruguaya pero que yo le he enseñado sobre el cuidado de las cejas y las pestañas.


Un sueño vuelto cenizas

Con el apoyo de su esposo y de quienes fueron tutores y maestros, Katherine abrió su "estética de cejas, pestañas y depilación" en Montevideo. A los dos años, con el visto bueno de su esposo, decidió montar una sucursal en Punta del Este. Con ese objetivo "arriesgamos todo. Y cuando digo todo es literalmente todo. Vendimos el auto y dispusimos del poco capital ahorrado para comprar ese local en un gran centro comercial. Abrimos en mayo del año pasado y duró dos meses porque hubo un gran incendio en agosto... perdimos todo y con créditos por pagar.. Seguimos en juicio y trámites pero no quieren responder. Quedamos con el local de Montevideo que lo vendimos porque quedamos muy mal económicamente. Había que comenzar de cero como lo habíamos hecho y ya sabíamos cómo hacerlo."

Katherine duró dos meses en medio de incertidumbre hasta que comenzó a trabajar en una tienda de ropa donde montó lo mínimo necesario para atender a clientas conocidas. Eso duró hasta que aceptó la invitación de una amiga para que trabajara con ella en un salón donde tendría un mejor espacio. Ahí está desde enero del año en curso.


-- Ahora es que estamos renaciendo porque no ha sido fácil... Fueron tres golpes en menos de dos años: el incendio del local, la despedida de mi papá que regresó a Venezuela y en el 2021 la pérdida del que sería mi primer hijo...


La sequía es en Montevideo


Ante una pausa que era percibida como llanto contenido, buscamos un cambio de tema.


--¿Qué está pasando en Uruguay que reportan crisis de agua?


--Las lluvias han tardado pero Montevideo es la zona más afectada. Amigos que viven allá me dicen que el agua está llegando súper salada y están como locos comprando agua. En Punta del Este no se siente, aunque hace unos días fui de compras y la venta de agua estaba limitada a 18 litros por persona. No pude evitar recordar a Venezuela. Pregunté y me dijeron que llega mucha gente de Montevideo a pasar el fin de semana y aprovechan para llevar agua.


Además de su esposo, Katherine está acompañada por su mamá, una hermana, dos sobrinos y un perrito. "Veremos si este año Dios me bendice con un hijo."


Ha pensado regresar a Venezuela "por mi papá porque me hace mucha falta pero de visita porque estamos construyendo todo aquí y no vamos a estar del timbo al tambo."


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