¿Está comenzando el fin del aislamiento internacional de Maduro?


¿Está comenzando el fin del aislamiento internacional de Maduro?
¿Está comenzando el fin del aislamiento internacional de Maduro?. Foto: Twitter @NicolasMaduro

Existe un reconocimiento “implícito” por parte de la comunidad internacional hacia el presidente Nicolás Maduro, que no dejó de ejercer el poder dentro de Venezuela, a pesar de que parte de los activos en el extranjero se encuentran bajo control del gobierno interino, coinciden los analistas.


El escenario del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, conversando con líderes mundiales en el marco de la conferencia COP27 en Egipto, difícilmente habría ocurrido en 2019, cuando casi 60 países cuestionaron su legitimidad por considerar que el proceso en el que resultó reelegido el año anterior fue “fraudulento”.


Pero esta semana, aunque no estaba planificado, Maduro intercambió algunas palabras con su homólogo francés, Emmanuel Macron; el enviado presidencial de EEUU para el Clima, John Kerry, y el primer ministro de Portugal, António Costa, episodios que algunos subestiman y al que otros dan una lectura más amplía y contextualizada.


Consultado sobre el saludo a Kerry, Ned Price, portavoz del Departamento de Estado, dijo que Maduro “interrumpió” una reunión en curso y que, al igual que con otros líderes mundiales, se trató de una “interacción no planeada” y que no fue “sustantiva de ninguna manera”.


“El continente se está recomponiendo, hay un camino que tenemos que reconstruir (…) me encantaría que pudiéramos hablar un poco más, que pudiéramos comenzar un trabajo bilateral que sea útil para el país y la región”, dijo Macron a Maduro segundos antes de referirse a él como presidente.


Francia y Portugal integran la lista de países que en 2019 reconocieron a Juan Guaidó como mandatario interino y han abogado por elecciones presidenciales libres y con garantías.


Al respecto, consultado por la Voz de América, el economista y consultor político Miguel Velarde considera que la postura con Venezuela ha cambiado y que implícitamente se deja de reconocer al interinato, una situación que, dice, no sorprende porque incluso EEUU ha empezado a buscar la manera de cambiar su postura.


“El mayor incentivo no es político, no es ideológico. Yo creo que el motivo es económico y tiene que ver con el petróleo. Obviamente es consecuencia de la invasión rusa a Ucrania”, dijo Velarde, codirector de la consultora Speaker’s Corners.


El experto subrayó que cada mandatario tiene el derecho y la obligación de priorizar los intereses de su país y sus conciudadanos y, en este caso, ante las preocupaciones por la escasez de petróleo, Venezuela se convierte en una posibilidad para, al menos, “en parte”, resolver ese problema.


La politóloga especialista en riesgo político Ana Milagros Parra añade que el hecho de que la política internacional y la forma en la que se percibe a Maduro haya sufrido cambios no quiere decir que haya dejado de ser considerado como cabeza de un gobierno “autoritario”.


La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, cuyo mandato fue renovado por dos años más por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, concluyó que individuos de alta jerarquía en la cadena de mando de los servicios de inteligencia venezolanos cometieron “delitos constitutivos de crímenes de lesa humanidad” y responsabiliza directamente a Maduro de orquestar un plan para reprimir a la disidencia.


Pero la política es “muy dinámica”, subraya Parra, quien recuerda que el contexto de la región ha cambiado en comparación con 2019, cuando la mayoría de los mandatarios eran de derecha.


“Hay que contextualizarlo y saber que no solamente es una acción aislada, es una respuesta internacional en el cambio que ha habido con respecto a Venezuela y eso va muy ligado a que el objetivo del gobierno interino no se logró”, comentó a la VOA.


Intereses


Entre Miraflores y la Casa Blanca se abrió un canal directo que condujo, a principios de octubre, al intercambio de 7 ciudadanos estadounidenses que estuvieron “injustamente” encarcelados en Venezuela, por los 2 sobrinos de la esposa de Maduro, detenidos en EEUU por delitos de narcotráfico.


En las conversaciones iniciadas en marzo, también se abordaron aspectos de “seguridad energética”, como confirmó Jen Psaki, portavoz de la Casa Blanca en ese entonces, cuando los especialistas insistían en que la invasión de Rusia a Ucrania podría llevar a EEUU a asumir una posición de “pragmatismo”, en el camino de reacomodar el acceso a recursos energéticos.


Sin embargo, los resultados de las elecciones de medio termino en EEUU, que ha reiterado su respaldo a Guaidó y ha condicionado una posible flexibilización de sanciones a resultados concretos en un diálogo entre el gobierno y la oposición en México, podrían tener un impacto determinante para el futuro de la política hacia la región y puntualmente hacia Venezuela.


Velarde reitera que, ante la “destrucción” de la industria petrolera, actualmente Venezuela no tiene la capacidad que requiere para atender la demanda petrolera y tampoco tiene la capacidad de recuperarla porque no cuenta con la inversión suficiente, sin embargo, estima que, si existe la demanda, se pudiera transformar en inversión, si se lleva “a destino correcto”.


Además, hay una variable muy concreta y es si hay o no sanciones que permitan trabajar con Venezuela, estamos hablando de las petroleras que, muchas, deben estar pendientes de tener la posibilidad de volver a Venezuela porque sigue siendo un gran negocio”, plantea.


En ese sentido, cree que un cambio de postura política y un reconocimiento al gobierno chavista que permita “cierta apertura”, podría generar la posibilidad de lograr, al menos, la recuperación de la capacidad petrolera.


Al respecto, a pesar de que la producción venezolana no se acerca a los más de 3 millones de barriles diarios de principios de siglo, Parra sostiene que, en cualquier aproximación de otros países hacia Venezuela, “el petróleo siempre está sobre la mesa”.


Consultada por la VOA sobre si se trata del inicio del fin del aislamiento, Parra considera que es un escenario complejo y señala que la estrategia de Maduro, la “erosión” de la oposición venezolana y la falta de confianza por parte de la comunidad internacional hacia su estrategia, juegan un papel importante.


“Estás pidiéndole a lideres de Estado que vean con quién pueden cumplir sus objetivos con un interlocutor acá en Venezuela. Estamos justo en la transición, cómo se pasa de un escenario a otro, cómo la relación entre los países cambia luego de algo tan contundente como fue 2019, hay que dejar que las cosas evolucionen, pero siempre identificar que se está haciendo un cambio a favor de la estrategia de Maduro”, señaló.


En esa línea, el internacionalista egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Jorge Barragán, opina que, ante la crisis energética mundial, el interinato queda sin “apoyo” al no tener el control efectivo del poder en Venezuela.


“Quedan desprolijos y sin ningún tipo de fuerza porque Maduro es el que posee el control del Estado nación y el que tiene la capacidad de poder llegar a algún tipo de acuerdo con trasnacionales, tanto europeas como americanas, para tratar de aumentar la producción y exportar”.


A juicio de Barragán, el aislamiento como estrategia para intentar de generar un cambio político no cumplió su objetivo, sino que “fortaleció” al gobierno y “debilitó” a la sociedad en general y a los actores políticos tradicionales que buscaban un cambio.


Aunque Guaidó no ha hecho referencia al diálogo informal entre Maduro y Macron, aseguró que el gobierno actúa con “cinismo como ya lo hizo ocupando una silla en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU”.


“Esto es un llamado a la revisión de los mecanismos de los organismos multilaterales que permiten mantener la presencia de dictadores y terroristas en estos espacios”, expresó el lunes en Twitter, en referencia a la COP27.


Guaidó, que aseguró ´que persiste la lucha por una elección presidencial en 2024 o “antes”, mediante un acuerdo en México o “en las calles”, denunció que Maduro es responsable de uno de los “ecocidios más graves” del planeta en el Amazonas venezolano, una situación expuesta en varias ocasiones por diversas organizaciones e instancias internacionales.