Arturo de Los Ríos y Juliet Lima comparten la experiencia de vivir en pareja como migrantes


Juliet Lima y Jorge de Los Rios
Arturo de Los Ríos y Juliet Lima comparten sus experiencias como pareja y como migrantes. Foto: Cortesía Jorge de Los Ríos

Arturo de Los Ríos y Juliet Lima forman una pareja muy particular. Comenzaron con el compromiso de no convivir juntos. Cada uno tenía una hija de relación pasada y las dos muchachas tenían la misma edad. Fue una experiencia que quedó plasmada en un libro titulado ¿Cómo vivir en pareja y no morir en el intento?


De Los Ríos lo define como “una guía escrita a cuatro manos que contiene la experiencia de nosotros como migrantes. Resaltamos un proceso que Juliet y yo vivimos durante 21 días, en los que cada día aplicamos una fórmula diferente que nos funcionó. La guía se divide en tres ciclos: siete días de exploración, de quién soy; siete días de observación de mi pareja y siete días en los que mezclamos la observación de mi pareja con lo que descubrí en mi y que yo quería aplicar en la relación. Ese libro fue publicado hace dos años y aún está a disposición del público.”


Este dúo dinámico comenzó a vivir otra etapa que dio origen a un nuevo libro: Emigramos y lo logramos.


--Es la historia de nosotros desde el 21 de diciembre de 2016, cuando decidimos salir de Venezuela y venirnos a vivir a Estados Unidos con la idea de explorar el terreno y resultó que nos quedamos.


Arturo y Juliet están residenciados en Weston, Florida. A la distancia se ve que -por lo menos Arturo- es una persona muy ocupada. Tardó en responder la solicitud de entrevista y la llamada telefónica la atendió luego de 30 minutos de insistencia: “Perdona, es que estaba en otra entrevista.”


Este segundo libro es a cuatro manos porque también refleja la experiencia de las dos adolescentes.


--El libro refleja paso a paso cómo, a través de nuestra experiencia y los acuerdos, logramos traer a un ambiente de armonía a nuestras hijas, que en ese momento eran adolescentes y que también les tocó vivir momentos sumamente fuertes porque significaba salir de su país, del colegio, del ambiente que ellas manejaban, de sus familiares. Todo para vivir en una casa con nuevas reglas, nueva propuesta y nosotros, a nuestra manera, fuimos moldeando y acoplando esas dos familias: Juliet y su hija y mi hija y yo. Nuestras hijas se llevan tres o cuatro meses de edad. Creo que ese fue uno de los grandes retos en este proceso de migrar.


--¿Qué ha sido lo más difícil para ustedes como migrantes?


--Cada día ha sido un nuevo reto, como todo en la vida. Lo primero fue entender que ya no estábamos en un sistema conocido y en un país conocido; no contábamos con familiares cercanos… Tuvimos la suerte de tener familiares puntuales en este país, que eventualmente nos echaban una mano o nos visitaban para compartir este proceso que ya ellos habían vivido, aunque para cada quien es algo diferente. Y para nosotros, ir acomodándonos… era la primera vez que Juliet y yo convivíamos, convivir en una casa nueva, con personas nuevas, todo eso fue un cambio muy brusco y creo que fue lo más difícil de ir acomodando y lograr la armonía que hoy tenemos. Fue un aprendizaje para los cuatro. La hija de Juliet extrañaba mucho a los abuelitos y a mi hija le pegaba no tener a la mamá cerca. Juliet extrañaba a su papá y yo a mi mamá. Así se fue dando un proceso en el que cada uno buscaba que no se sintiera tan pesado y que reinara la armonía familiar. Siempre aplicando el humor entre Juliet y yo como pareja y como padres de matrimonios diferentes. En el caso de las hijas les tocó convivir juntas porque emigrar no fue decisión de ellas aunque se adaptaron bien. Fue un aprendizaje que creo supimos llevar.


Precisa Arturo que la idea del libro Emigramos y lo logramos surge cuando notan la cantidad de parejas que migran y “mueren en el intento”.


--Conocimos casos de parejas que se las llevaban bien en su país de origen pero la relación se rompe al migrar. En nuestro caso la situación fue diferente. En Venezuela los números no nos daban para vivir como deseábamos y el proceso como migrantes ayudó a unirnos mucho más. Esa fue la principal motivación de sacar este libro que consideramos puede ayudar a parejas de migrantes. Buscamos compartir nuestra experiencia: no estamos juntos por obligación sino porque buscamos estar bien como pareja, por lo menos setenta por ciento del tiempo que compartimos.


La gestación del libro


Arturo y Juliet no son escritores, lo dice Arturo. A él se le ocurrió la idea del libro, ella lo apoyo y fue él quien comenzó a llenar ese espacio blanco en la pantalla. “Yo soy más metódico que Juliet en ese aspecto. Me fije propósitos y metas. Determiné el tiempo diario de escritura… me costó bastante… creo que tiene algunos errores en la redacción. Se lo mandé a una tía que es periodista y le encanta leer… pero lo hice yo, alimentándome de cosas que decía Juliet. Ahora admiro mucho más a los escritores y entiendo cuando alguno de ellos decide retirarse del mundo durante tres meses… lo entiendo porque hay momentos en los que baja la musa y algo sucede que rompe el proceso creativo. Hubo momentos en los que me sentí un poco frustrado porque no avanzaba. A veces sentía que tenía una gran idea que terminaba en veinte líneas”.


Emigramos y lo logramos es un libro de 100 páginas, al que Arturo califica de “corto” que -según sus palabras- resume los momentos más importantes en los primeros tres años como migrantes.


El libro está en Amazon y existe la posibilidad de descargarlo en digital en la página www.comovivirenparejaynomorirenelintento.com donde también se puede ver las fechas y lugares de presentación en público


Las experiencias de Juliet y Arturo también la comparten en un canal de youtube, que “es nuestro caballito de batalla” donde entrevistan a parejas de migrantes que comparten sus experiencias, aciertos y errores. “Para nosotros es una marca lo que estamos manejando y lo hacemos con muchísimo cuidado y con la intención de dejar un mensaje positivo, que edifique.”


Enrique Rondón Nieto