1936: El año en que se perdió el miedo al poder. Radiografía histórica de una transición

La película 1936: El año en que se perdió el miedo al poder, llega este jueves 22 de octubre a la cartelera cinematográfica nacional. Se exhibirá en salas de las cadenas Cinex y Cines Unidos de Caracas, Los Teques, Barquisimeto, Maracaibo, Maracay, Valencia, Puerto Ordaz y San Cristóbal, así como también en el Trasnocho Cultural de la capital, ubicado en el Paseo Las Mercedes.
Se trata del más reciente documental del cineasta e historiador Carlos Oteyza (Tiempos de Dictadura, CAP Inédito y Rómulo resiste), un largometraje de 73 minutos de duración enfocado en ser “un retrato fiel, emotivo y aleccionador de ese histórico año en Venezuela, el primero del gobierno de Eleazar López Contreras, tras la muerte de Juan Vicente Gómez y luego de casi tres décadas de dictadura”.
La pertinencia de esta producción viene dada por ser aquel un período de transición política de la dictadura a la democracia, tal como el que vivimos hoy en Venezuela, aunque su director expresa que su objetivo principal se centró en el apego a la verdad histórica, más allá de los paralelismos que puedan encontrarse en las coincidencias históricas entre 1936 y 2026, principalmente a nivel político y de derechos humanos. Así lo expresó en una reciente proyección de su película ante la prensa nacional e internacional.
Acotó que su inquietud de hacer un documental sobre 1936 existía desde hace unos 20 años, debido a la gran importancia de este momento del siglo XX venezolano: “Es una idea que ya tenía en la cabeza. No es algo que enfrenté desconocidamente o como algo nuevo para mí. El año 1936 era algo que ya quería hacer. El problema fue cómo hilvanar lógicamente tantos hechos en una sola película. Es un trabajo que se hizo en un año, pero que es producto de un proyecto que venía pensándose durante décadas”. Sin embargo, admite que una película como esta no habría tenido en la década de 1990 la misma relevancia que ostenta en la actualidad.
Noventa años después, con un registro audiovisual inédito de archivo, se recrea una imagen del pasado única en su género para la historiografía nacional. Una película que muestra, como nunca antes, un retrato del año 1936; del venezolano, de una sociedad que estaba cambiando. Se hizo hincapié en la restauración en 4K de imágenes de archivo grabadas en esos momentos históricos, así como en el proceso de visualización y selección de numerosas horas de material de archivo. También aludió al trabajo de investigación en diversas hemerotecas, como la de la Academia de la Historia, así como la selección de periódicos y titulares a usar, todo ello recreado en el filme con el apoyo de una música original creada por Daniel Espinoza y narración de Sócrates Serrano.
Poderosas imágenes de una transición

En aquel 1936 post gomecista, los presos políticos son liberados, los exiliados regresan, las
familias se reencuentran. Por primera vez, los venezolanos protestan en las calles, exigen derechos y elecciones. Pero también hay desórdenes y saqueos, producto del resentimiento de décadas de abuso, silencio e impunidad.
La prensa da noticias del estado del país, de lo que se exige, de lo que falta por hacer. Todos los sectores quieren que el nuevo gobierno los escuche, que los tomen en cuenta. El gobierno conversa, oye y presenta por primera vez un plan de acción. Ya no es tiempo de cárceles ni represión. Ya no se gobierna al país como una inmensa hacienda, sino como una república con leyes e instituciones.
Pero entre remanentes del régimen anterior que buscan continuidad y mano dura, hay una oposición joven que exige cambios radicales e inmediatos, y una sociedad llena de traumas que sanar y con deficiencias que mejorar. El presidente Eleazar López Contreras se encuentra a cargo de un país que atraviesa uno de los años más complejos de su historia, uno de los más importantes del siglo XX. El año en el que los venezolanos le perdieron el miedo al poder.

Esta película es una producción de Siboney Films distribuida por Mundo de Película, que cuenta también con el valioso aporte en la narración del actor y psicólogo Sócrates Serrano, que al decir de Oteyza transmite la firmeza que buscaba en un documental carente de entrevistas, pues su realizador considera que la narrativa es más que suficiente para que el espectador disfrute la historia y las imágenes de archivo, todas de gran riqueza y contundencia visual.
Oteyza, quien también dedica la película a sus dos mentores: en la literatura a Salvador Garmendia, y en el estudio de la historia a Ramón J. Velásquez, quiso cerrar con una reflexión, haciendo referencia a lo descrito en su documental: los venezolanos de hoy deberían centrarse menos en resistir a los tiempos o en arremeter explosivamente, para enfocarse en construir las bases sólidas que permitan un bienestar en el país.
FICHA TÉCNICA
Guion y dirección: Carlos Oteyza. Producción ejecutiva: José Ignacio Oteyza, Daniela Nieves, Sophie Oteyza y Verónica Cañas. Producción general y asistencia de dirección: Laura Caldera Millán. Asistencia de producción e investigación: Mariana Cardozo. Montaje: Ildemaro González. Animaciones y post producción: Charles Ocando. Locución: Sócrates Serrano. Música: Daniel Espinoza. Mezcla y diseño sonoro: Valentina Armas. Imagen gráfica:
Laura Caldera Millán. Duración: 73 minutos. Producción: Siboney Films.




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