Vladimir Gessen: ¿Por qué Maduro no enseña su partida de nacimiento?

10 June 2013



El tema de la nacionalidad del presidente adquiere cada día mayor relevancia. La creencia o la sensación de ilegitimidad del presidente es lo que puede provocar una salida no constitucional. Los rumores de golpe, autogolpe o el “ruido de sables” tienen que ver con la supuesta ilegitimidad de Nicolás Maduro como presidente, afirma el psicólogo Vladimir Gessen en entrevista para El Diario de Caracas. Si fuera cierto que Nicolás Maduro no es venezolano por nacimiento, o tuviera dos nacionalidades, su destitución por parte del Tribunal Supremo de Justicia sería inminente y obligatoria. Al mismo tiempo, todas las acciones y disposiciones del gobierno actual serían irritas o ilegales, incluyendo el nombramiento del vicepresidente. Por lo que la presidencia de la República tendría que asumirla el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, y el Consejo Nacional Electoral estaría obligado a llamar a nuevas elecciones en un plazo de 30 días. Aparte de esto, cada día que pasa, el tema de la partida de nacimiento coadyuva a que la matriz de opinión sobre la ilegitimidad de Maduro se acreciente. Todo esto se revertiría y además ganaría legitimidad si Maduro en cadena nacional comprueba su nacionalidad. Por ello la pregunta que se hace todo venezolano es: ¿Por qué Maduro no enseña su partida de nacimiento?

¿Usted cree que exista una matriz de opinión sobre la ilegitimidad de Maduro? ¿Fue creada por la oposición?

– Maduro cosecha lo que sembró, él ha creado su propia imagen de ilegitimidad: Primero, le mintió al país durante la campaña electoral mostrando a Hugo Chávez como competente y con suficiente salud para ser presidente, cuando sabía que el comandante no podría serlo. Ni siquiera pudo juramentarse. Recordemos que igualmente hubo declaraciones donde se dijo que se había conversado sobre temas oficiales con el comandante, cuando era evidente que no podía hacerlo dada su enfermedad. Todo ello sin entrar en el tema de documentos supuestamente firmados por el entonces Jefe de Estado. Luego vino la manipulación de la información sobre el momento del fallecimiento de Chávez –donde Nicolás Maduro tuvo el papel más relevante después de Fidel Castro- lo cual provocó que millones de venezolanos comenzaran a desconfiar del actual presidente. Posteriormente, aparece en escena el episodio insólito de un presidente que no se juramenta, pero el gobierno del período pasado siguió siendo el nuevo gobierno, y Maduro actuando como presidente. Esto desde el punto de vista jurídico fue avalado por el Tribunal Supremo de Justicia, lo cual lo hace “legal” más no legítimo. Para colmo, el presidente de la Asamblea Nacional no asumió la presidencia de la República como establece la Constitución Nacional sino que Maduro resultó incomprensiblemente presidente encargado. Obviamente, esta truculencia institucional reforzó la imagen de autoridad ilegítima o usurpada de Nicolás Maduro. Pienso que esta es la razón fundamental por la cual millones de seguidores de Chávez no votaron por Maduro y el motivo por el cual el remoquete de “mentiroso” o de “mentira fresca” que usó el candidato opositor Henrique Capriles, caló tanto durante la campaña electoral.

Por último, Nicolás Maduro no gana claramente las elecciones, y su triunfo no fue reconocido por la mitad del país que votó en su contra o no votó por él, se impugnaron las elecciones y esta circunstancia consolidó la matriz de opinión sobre la ilegitimidad del presidente.

– Si fuera cierto que Nicolás Maduro no es venezolano por nacimiento o tuviera dos nacionalidades, su destitución por parte del Tribunal Supremo de Justicia sería inminente y obligatoria. Además, todas las acciones y disposiciones del gobierno actual serían irritas o ilegales, incluyendo el nombramiento del vicepresidente. Por lo que la presidencia de la República tendría que asumirla el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, y el Consejo Nacional Electoral estaría obligado a llamar a nuevas elecciones en un plazo de 30 días. Aparte de esto, cada día que pasa, el tema de la partida de nacimiento coadyuva a que la matriz de opinión sobre la ilegitimidad de Maduro se acreciente.

Entonces, ¿Por qué el presidente no muestra su partida de nacimiento?

– Esa es la pregunta que se hacen todos los venezolanos. ¿Por qué Maduro no enseña su partida de nacimiento? Creo que se ha llegado a un punto de no retorno donde está invertida la carga de la prueba. Si Maduro ahora no comprueba su nacionalidad o venezolanidad, irá en aumento el sentimiento de ilegitimidad del presidente.

¿Si ocurre el supuesto de que Maduro no cumpliera los requisitos de nacionalidad que impone nuestra Carta Magna y el Tribunal Supremo de Justicia lo destituyera, estaríamos frente a un golpe de estado?

– Todo lo contrario. La creencia o la sensación de ilegitimidad del presidente es lo que puede provocar una salida no constitucional. Los rumores de golpe, autogolpe o el “ruido de sables” tienen que ver con la supuesta ilegitimidad de Nicolás Maduro como presidente. Si el Tribunal Supremo de Justicia interviniera, dado que se comprobara que el presidente mintió en relación a su nacionalidad, y este magno tribunal cumpliera los mandatos constitucionales se demostraría que las instituciones funcionan. Si la Asamblea Nacional –en este caso- nombra a su presidente como presidente encargado de la República como corresponde y se llama a elecciones en 30 días no habría razón alguna para irrumpir en una asonada militar o en una insurrección popular. La solución inmediata sería constitucional y en treinta días, por la vía electoral, tendríamos un presidente legitimado por el Soberano.

¿Qué le diría Usted al presidente?

– De esto no estaríamos hablando si el presidente muestra su partida de nacimiento, así de simple.

Vladimir Gessen