Paloma San Basilio dejó la mejor impresión en su concierto


Foto: Cortesía RRPP Venevisión

Durante su reciente visita a Caracas, Paloma San Basilio realizó una muy lograda presentación en el Teatro Teresa Carreño, que se inició a las 8 pm del sábado 22 de octubre, una hora después de lo previsto, quizás a la espera, por parte de sus productores, de que llegara más gente a una sala que nunca se llenó.


La cantante española, tuvo como telonero a un cuarteto de jazz integrado por eminentes músicos venezolanos: Nené Quintero (percusión), Alfredo Naranjo (vibráfono), Miguel Chacón (bajo) y Roldán Peña (guitarra). Además de que su actuación resultó brevísima, no se respetó su jerarquía profesional. No puede ser que mientras tocaban, en dos pantallas laterales se distraía la atención de la concurrencia pasando repetidamente los anuncios de las empresas patrocinantes, utilizando su actuación como música de fondo.


Este irrespeto contrastó notoriamente con el piropo que momentos después Paloma San Basilio dedicaría a sus músicos, los que ella trajo, cuando éstos continuaron tocando un tema instrumental mientras ella abandonaba el escenario para un cambio de vestuario. Al volver, ataviada con el segundo traje de los tres que lució esa noche, dijo de su grupo musical : “No los utilizo para que toquen mientras me cambio de vestuario. Me cambio de vestuario para que ellos toquen”.


Te lo digo con música


Avalada por la medalla de oro al mérito en las Bellas Artes concedida en 2021 por el gobierno de su país, más de 16 millones de álbumes vendidos, así como numerosos discos de oro y platino, y pese a que anunció su retirada en 2013, cuando realizó una gira de despedida por Europa y América, lo cierto es que la cantante nunca se ha jubilado del todo. De allí que sin abandonar su afición por la pintura, a la que se ha dedicado afanosamente durante los últimos años, haya decidido a hacer esta pequeña gira, a la que bautizó “Te lo digo con música”, que la está llevando a recorrer varios países, sobre todo de Latinoamérica.


Atrás quedaron sus presentaciones personales estilo Broadway, con grandes orquestas y numerosos bailarines, en las cuales desplegaba su particular talento para los musicales, género en el que se inició en la versión española de “Evita”, la ópera rock de Andrew-Lloyd Webber con la que hizo su primera visita a Venezuela hace 44 años, para presentarla precisamente en el Teresa Carreño.


Ahora, tal y como la acabamos de ver en el mismo teatro, sus conciertos están revestidos de intimidad y con un repertorio francamente ecléctico. Como ya dijimos, la acompaña un pequeño grupo de cinco integrantes y la atmósfera que recrea sus interpretaciones está remarcada por una sugerente y eficaz iluminación, en una sencilla puesta en escena en donde el buen gusto es lo predominante.


Canciones de ayer y hoy


A punto de cumplir 72 años, su voz se mantiene tan lozana y vibrante como siempre, al igual que su figura y su energía en escena. En la primera parte de su show recrea una serie de temas, éxitos de otros intérpretes de diferentes épocas, de ayer y hoy, con versiones que inmediatamente acaparan el entusiasmo de la audiencia, que en cada uno de ellos le hace el coro o la acompaña durante toda su interpretación.


Abre los fuegos con “Aranjuez”, canción basada en el “Concierto de Aranjuez para guitarra y orquesta”, del compositor español Joaquín Rodrigo. Luego, entre otros, desgrana títulos que van desde “El bodeguero”, el legendario éxito de la orquesta cubana Aragón, hasta “Despacito”, el reciente suceso mundial de Luis Fonsi y Daddy Yankee, pasando por “Vida loca”, de Francisco Céspedes, la legendaria “Piel canela”, compuesta por el puertorriqueño Bobby Capó y “Algo contigo”, bolero del argentino Chico Novarro, que en Venezuela popularizó nuestra María Teresa Chacín.


También en esta parte le rindió homenaje a Simón Díaz, al cantar su célebre “Caballo viejo”. Pero no sería la única composición de nuestro país que interpretaría a lo largo de su espectáculo, pues también le hizo un tributo a Chelique Sarabia, al dedicarle su más famoso tema, “Ansiedad”, en la persona de María Jesús, la viuda del compositor, presente en la sala, en un momento realmente emotivo. Y al final del show, remataría con el “Alma llanera”, de Pedro Elías Gutiérrez y Rafael Bolívar Coronado.


Homenaje a Broadway


En una segunda parte de su presentación, luego del primer cambio de vestuario, su repertorio incluyó algunos clásicos de la música anglo que le calzan perfecta y armónicamente a su voz y estilo interpretativo, como “Fever”, “Over the Rainbow”, “Unchained Melody” y “Memory”, del musical “Cats”, a nuestro modo de ver una de las grandes interpretaciones de la noche.


Otro cambio de vestuario y regreso a escena en medio de los aplausos de un público, que si bien no se le entregó delirante y fervientemente, como a Oscar D’León y José Luis “El Puma” Rodríguez en sus recientes presentaciones en ese mismo recinto del Teresa Carreño, sí le fue receptivo. Esta última parte, como era de esperar, la dedicó a los éxitos de su vasto repertorio, con títulos como, “Paloma infiel”, “Luna de miel”, “Juntos” y, por supuesto, su icónica “No llores por mí, Argentina”, del musical Evita, que la concurrencia celebró con resonantes aplausos y ovaciones. Luego de una salida falsa y el público de pie pidiendo “otra”, regresó para interpretar “Nadie como tú” y, como ya dijimos, el “Alma llanera.


El de Paloma San Basilio fue un espectáculo que en su economía de recursos escénicos, atrapó por el buen hacer de una artista que en sus más de 50 años de trayectoria aprendió cabalmente los secretos del show business para hacerse del interés de la audiencia.

Aquilino José Mata