El milagro le daría la victoria… Pero ¿Habrá milagro?

Actualizado: 23 ago

10 May 2012

La campaña del comandante está a punto de hacer aguas. Aunque un buen número de venezolanos esperan que se cure y que esté en capacidad de participar en la campaña presidencial, cada día que pasa en medio de una gran imprecisión sobre su enfermedad, se genera una sospecha de que la situación es más grave de lo que se piensa para este sector poblacional.

El obligado abandono de Chávez se siente. Los precandidatos sustitutos, Tarek el Aisami, Elías Jaua y Nicolás Maduro están en plena campaña electoral, buscando figurar de primeros en las encuestas, después del líder supremo. Mientras tanto, Diosdado Cabello y José Vicente Rangel ejecutan un posicionamiento estratégico que incluye los apoyos vitales y necesarios para un momento crucial de vacío de poder.

Chávez, seguramente asesorado por los Castro, tratará de llegar al final, ganar las elecciones y nombrar a su sucesor. Si esto se diera, creemos que su hija o su hermano, o cualquiera de los mencionados asumiría la vicepresidencia, y en una maniobra política de enmienda constitucional, modificarían la Carta Magna, permitiendo que el vicepresidente remplace la ausencia absoluta del jefe de Estado “por el resto del período”. Tratando de perpetuar así, su “socialismo del siglo XXI”, a través de este subterfugio. Este escenario generaría una conmoción interna de proporciones no calculables. No obstante, cada día que pasa, sin información sobre la lamentable enfermedad del presidente, fortalece la creencia de que el comandante no podrá concluir la campaña electoral, y el PSUV tendría que designar otro candidato. Es probable -en este caso- que el oficialismo pida diferir las elecciones para darle chance al nuevo candidato socialista, porque -como estamos viendo- la mayoría de las personas que votan por Chávez lo hacen, además de por el fervor al líder, por el mantenimiento de las misiones… y Capriles ha logrado en los niveles populares el reconocimiento de que él no sólo las mantendrá sino que las mejorará. De hecho, Capriles se está colocando como el sucesor de Chávez, mas que cualquier otro dirigente del oficialismo. Por eso la campaña de descrédito al novel candidato de la Unidad.









Vladimir Gessen

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