Venezolanos por el Mundo: Gobernadores republicanos usan a migrantes como arma política


Migrantes en Port Autorithy, Nueva York/eldiario.es

Cada día, desde hace meses y de forma consecutiva, llegan buses con personas migrantes desde varios estados republicanos. Aparcan en la calle 41 con la Octava Avenida, en la estación de Port Authority, en pleno centro de Manhattan. El alcalde de Nueva York, Eric Adams, afirmó a principios de octubre que “más de 17.000 solicitantes de asilo” han sido trasladados en autobús a la ciudad desde primavera provenientes de Texas, Florida y Arizona. Medios locales señalan que la cifra supera ya los 18.000. Todo ello es parte de una estrategia de los gobernadores republicanos de estos estados para “demostrar” que las políticas migratorias de puertas abiertas no funcionan. Hace un mes, el gobernador de Florida Ron DeSantis mandó a unos 50 solicitantes de asilo desde San Antonio, Texas, a Martha’s Vineyard, una isla de Massachusetts que protege a los migrantes sin papeles y lugar de veraneo de políticos como la vicepresidenta Kamala Harris o el expresidente Barack Obama.

“Hoy nos habían dicho que los primeros buses llegarían más tarde de las seis de la mañana, pero no ha sido así y antes de esa hora ya había tres”, dice Lori, voluntaria de The Legacy Center, una de las organizaciones. Aunque no hay números exactos, la mayoría de los recién llegados son venezolanos, pero también abundan otras nacionalidades como cubanos, salvadoreños, hondureños, haitianos y nicaragüenses, entre otros.


140 migrantes retornaron voluntariamente a Venezuela desde México

El Instituto Nacional de Migración (INM) de México informó que el pasado sábado 5 de noviembre se llevó a cabo el primer vuelo de retorno voluntario asistido de unos 140 migrantes venezolanos.

Foto: Instituto Nacional de Migración, México

El vuelo, que forma parte de la colaboración binacional para la atención humanitaria que brinda el gobierno mexicano a los venezolanos, salió del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México con destino al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía. En el lugar hicieron acto de presencia del embajador de la República Bolivariana de Venezuela, Francisco Arias Cárdenas, y representantes consulares, de acuerdo con una nota de prensa del INM. 125 de los venezolanos fueron trasladados al aeropuerto desde el Albergue Oasis de Paz del Espíritu Santo Amparito, coordinado por la Diócesis de Tabasco; cinco desde la Oficina de Representación del INM en Oaxaca, una desde el estado de Morelos y nueve identificadas por la Embajada de Venezuela en México. El grupo de migrantes, que intentaba llegar a Estados Unidos desde México a través de la frontera, se había quedado varado tras el anuncio de Washington de mediados de octubre de ampliar una ley que permite deportar de inmediato a México a quien ingrese de forma irregular al país. "Con base en los principios de acción humanitaria, la autoridad migratoria informa que continuará con estas tareas de auxilio y hace un llamado a los nacionales venezolanos para acudir a la oficina más cercana del INM e informarse sobre la posibilidad del regreso a su país vía aérea", indicó parte del comunicado.


Panamá pide auxilio a la comunidad internacional para atender la crisis creada por migración

María Isabel Sanabria, sub directora general del Servicio Nacional de Panamá advirtió que su país "se está quedando sin recursos para atender a más de 1.500 migrantes venezolanos varados y que buscan retornar." La afirmación se encuentra en la cuenta en twiter @EnFrontera_

Una vez más, Sanabria reiteró que Panamá no está pagando vuelos humanitarios de retorno, versión que le han señalado en otros países centroamericanos a los migrantes para que continúen su camino hacia territorio panameño en busca de esa falsa opción de viaje. Para estos retornos, la aerolínea venezolana Conviasa, habilitó un punto de venta para migrantes venezolanos. El costo del boleto es 240 dólares.

Iglesia evangélica hondureña sirve de albergue y descanso a migrantes venezolanos

Muchos de los inmigrantes venezolanos que cruzan por Honduras en ruta hacia los Estados Unidos alivian sus penas en la “Iglesia en las Calles”, en Tegucigalpa, donde reciben atención y toman un descanso en su tortuoso viaje. “Ellos andan en las calles, nos quedamos más con los que no tienen dinero para seguir el viaje”, dijo a EFE el pastor Pablo Rovelo mientras atendía, el pasado jueves 3 de noviembre por la noche en la “Iglesia en las Calles” a una veintena de venezolanos y una pareja de colombianos con dos niños pequeños que el sábado retomarían su viaje. Por lo general, a los migrantes los atiende la iglesia durante dos días, pero hay algunos que se quedan “hasta cuatro para que puedan relajarse, reponerse del viaje y recoger ese dinero que necesitan para seguir su viaje”, explicó el religioso. Personal de la iglesia sale todas las noches a buscar inmigrantes que llegan en autobuses a dos sitios en Tegucigalpa, para llevar a los más necesitados al albergue, donde les preparan cena y les ofrecen abrigo, frazadas y una colchoneta para que duerman. Además, indicó Rovelo, se les facilita el aseo personal y que puedan lavar su ropa.


Mujeres venezolanas encuentran en la costura oportunidad de inclusión en Colombia

Mujeres venezolanas y colombianas se reúnen en un taller de costura ubicado en el barrio Santa Fe, en el centro de la capital colombiana, para bordar distintas prendas de vestir para familias de escasos recursos y, otras, para transmitir mensajes contra la xenofobia.

Una de ellas es Nancy Querecuto, quien contó que llegó hace cuatro años a Bogotá, en un recorrido de más de 500 kilómetros a pie desde Cúcuta, junto a su hijo, sin nada que comer y solo con la esperanza de que en Colombia iba a encontrar una mejor calidad de vida. “Nunca llegué a pensar que al llegar aquí iba a agarrar una máquina, venía mentalizada en trabajar pero no sabía de qué, porque yo en mi Venezuela era cocinera, y aquí yo pensé en un principio hacer el trabajo como antes, de cocinera, pero después me brindaron este curso de costura, aprendí y aquí estoy, es lo más bonito, es lo que más me gusta, la costura”, comentó a la Voz de América. En los últimos años, Nancy asegura que se ha dedicado a trabajar en erradicar la discriminación y la xenofobia con sus obras textiles, en lo que ellas llaman “el parche costurero (...) Aquí nosotros hemos hecho 4 vestidos que los hemos llevado a exposiciones. El primer vestido que hicimos fue el 'vestido de los sueños', que fue el de las banderas, ese vestido tiene dos significados: los sueños y el mensaje contra la no xenofobia, porque si a Colombia y Venezuela lo único que las separa es un puente nosotros debemos ser hermanos”, cuenta.


Migrantes en la frontera de EEUU dicen que supuestos abogados les estafan miles de dólares

Cientos de migrantes que esperan del lado mexicano de la frontera con Estados Unidos se quejan de supuestos abogados que se aprovechan de sus circunstancias y les prometen conseguir citas para pedir asilo a cambio de miles de dólares. Los migrantes, desesperados, muchas veces no ven otra salida y han confiado en que los intermediarios pudieran ser la solución a sus problemas. “Yo pagué 1.100 dólares”, dijo Johane Pierre, una migrante haitiana, para que supuestamente la ayudaran a “cruzar al otro lado”. Pierre declaró a la Voz de América que le prometieron conseguirle una entrevista con las autoridades migratorias de Estados Unidos en unas tres semanas después de pagar. “No tenía donde quedarme cuando decidí de pagarle a ella para que me ayudara pasar al otro lado, y también mi esposo está enfermo”, dijo. Pierre sospecha que la estafaron, pues han transcurrido casi dos meses y no le responden mensajes ni llamadas.

Enrique Rondón Nieto