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Nicolasito, Nicolazón y Nicomaníaco


¿Quién en los próximos 100 años, tanto en Colombia como en Venezuela se va a atrever, a bautizar a alguien con el nombre de Nicolás....? Imagen: Tumisu, Pixabay.

Cuentan que durante años, quizás, a lo largo de una o dos generaciones, los británicos no volvieron a usar “Oscar”, como nombre para sus recién nacidos. Todo porque la moral victoriana fue incapaz de metabolizar los escandalosos pleitos judiciales en que se vio metido, Oscar Wilde, con el marqués de Queensberry, en 1895.


De lo bueno, sabemos que no poseen nada de nadie. Pero de lo considerado malo, por los contemporáneos del celebérrimo escritor ¿Qué no tienen Nicolazón y Nicolasito, que no tuvo el señor Wilde?


El primero de los tres mencionados, es un prontuario ambulante. Eso ya se sabe de sobra. No obstante, por las dudas, lea usted -léalos “con el dedo índice”, por favor, letra por letra, como nos enseñó un sabio profesor de Derecho- el Código Penal, las normas anticorrupción, las ordenanzas municipales, los códigos de ética, los Diez Mandamientos de la Ley de Dios, para que se convenza que de esa arremetida de impunidad no se le ha escapado ileso ni un solo título, capítulo, parágrafo, ni artículo, incluidos los del “Manual de Urbanidad” de M.A. Carreño ¿ Y autoridad alguna de su pretendido gobierno lo ha llamado al botón aunque sea?


A mediados del mes pasado, “The Chicago Council on Global Affairs”, con el apoyo analítico del “Eurasia Group” y de David Miliband, excanciller de Reino Unido, presentaron el “Índice Mundial de Impunidad 2023”, baremo que mide y valora la irresponsabilidad gubernamental, la no rendición de cuentas, la desvergüenza burocrática, el abuso de poder, las violaciones de DD.HH., la degradación ambiental y, por supuesto, el furor de Mesalina por saquear las tesorerías públicas.


No hace falta ser muy zahorí para presuponer que en cualquier ranking de esa naturaleza, Nicolazón, aparecerá con un meteórico subcampeonato mundial, por lo menos. En este caso, apenas, cabeza a cabeza con el gordito de Corea del Norte, muy por delante, de Myint Swe, narcotirano de Myanmar o Birmania, que llegó en el tercer puesto.


En cuanto a “Nicolasito”, de tal palo, tal astilla. Con sus 32 “añitos”, apenas, tiene la distinción de ser el miembro más joven que figura en la oprobiosa lista de OFAC, que como sabemos incluye a los transgresores, más peligrosos del Planeta. El “Novato del Año” en impunidad, con licencia, carta blanca, patente de corso para guisar “po´ que pa´ eso soy hijo ´e mi apá ¡Y pa´gozá!”.


Finalizamos nuestra ronda de hoy, con todo un nicomaníaco (del castellano “nico” y del griego μανία, "manía) porque, Nicolás, que así también se llama el hijo del presidente de Colombia, Gustavo Petro, a su corrupción, desvergüenza, vínculos con el narcotráfico, con impunidad absoluta, cual sus tocayos de este lado del Arauca vibrador, agrega, depravaciones que omitimos por pudor con las damas que constituyen el grueso de nuestra lectoría.


Y así ¿Quién en los próximos 100 años, tanto en Colombia como en Venezuela se va a atrever, a bautizar a alguien con el nombre de Nicolás y echarle esa v… a un inocente lactante?


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